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"El bitcoin tiene sentido en caso de que las instituciones de confianza se derrumbasen"
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Entrevista de Morozov a Izabella Kaminska

"El bitcoin tiene sentido en caso de que las instituciones de confianza se derrumbasen"

En este artículo, el ensayista Evgeny Morozov entrevista a Izabella Kaminska, periodista del 'Financial Times' durante más de una década y una de las personas que más han seguido el mundo del bitcoin y las criptodivisas

Foto: Izabella Kaminska. ('FT')
Izabella Kaminska. ('FT')

Evgeny Morozov (Bielorrusia, 1984) es uno de los autores fundamentales a la hora de entender cuál es el cambio de modelo económico y tecnológico en el que estamos inmersos. El ensayista se hizo mundialmente famoso en 2011 con 'El desengaño de internet. Los mitos de la libertad en la red', donde ofrecía un refrescante escepticismo al evangelio del buenismo tecnológico capitaneado por revistas como Wired y profetas de la inteligencia colectiva como Clay Shirky. Hoy sigue siendo uno de los azotes de la industria tecnológica. En este artículo, Morozov entrevista a Izabella Kaminska, periodista del 'Financial Times' durante más de una década, hasta hace poco responsable de Alphaville y una de las personas que más han seguido el mundo del bitcoin y las criptodivisas.

Esta entrevista tiene lugar en el marco de The Crypto Syllabus, un proyecto del recién creado The Center for the Advancement of Infrastructural Imagination (CAII), que trata de comprender críticamente los discursos sobre estas tecnologías descentralizadas que han emergido en la esfera pública.

Evgeny Morozov. Durante la última década, tú y Alphaville, en general has sido un bastión del criptoescepticismo. Sin embargo, en las últimas columnas y publicaciones que sacaste antes de irte, adoptas un tono mucho menos crítico, llegando a reconocer de forma tácita, y en ocasiones incluso explícita, que, a pesar de todas las críticas, el bitcoin, el corazón del criptouniverso, no solo ha salido adelante ileso, sino que incluso ha prosperado. ¿A qué se debe este cambio de opinión?

Izabella Kaminska. Aunque las iniciativas de Blockchain y los proyectos basados en criptodivisas, desde las ICO a los NFT, aún me generan un gran escepticismo, y mantengo todo lo que he escrito sobre las criptomonedas, creo que no reconocer la marcada longevidad del bitcoin sería negligente. Con razón o sin ella, el bitcoin ha cautivado la imaginación popular. Mantener que no es sostenible, eficiente o fácil de usar son comentarios justos, ya que el bitcoin no posee ninguna de estas cualidades. Tampoco es particularmente resistente a la censura, debido a que depende de intermediarios que deben recurrir a la censura para que se les considere aptos para interactuar formalmente con las economías fiduciarias. No obstante, sí se han producido cambios en mi postura debido a que me he dado cuenta de que la razón de ser del bitcoin tiene poco que ver con desarrollar un sistema financiero más eficiente, fácil de usar o sostenible.

Ahora lo veo más bien como un último recurso de seguridad para un sistema financiero mundial que está cada vez más polarizado y digitalizado y que, por razones políticas, se ha visto expuesto a un riesgo de fragmentación (ya sea por embargos, guerras o fallos tecnológicos). También me he dado cuenta de que un sistema financiero resistente a la censura puede asustar a quienes consideran que cumplen y respetan la ley, pero también puede ser un componente esencial de un sistema libre. Tener un sistema financiero de seguridad resistente a la censura da pie al control definitivo ante poderes autoritarios potencialmente globales debido a la manera en que se financia la oposición política. Así que admito, aunque con reticencias, que prefiero vivir en un mundo en el que el bitcoin siga estando sobre la mesa como opción (aunque su uso no sea popular, idealmente porque podemos seguir confiando en nuestros propios gobiernos y autoridades emisoras de dinero) que en uno en el que no exista esta alternativa digital. Al menos mientras el mundo siga estando digitalizado.

Foto: Evgeny Morozov en un momento de la entrevista.

E. M. Has escrito sobre cómo los inversores institucionales, que antes podrían rehuir las criptodivisas, ahora están acudiendo a ellas en masa. En ese sentido, ¿qué opinas del anuncio de los 'bonos volcánicos' de El Salvador? Pareciera que los han diseñado con el fin de que las instituciones que no pueden invertir en criptodivisas como tal puedan sumarse a la acción (esto es, exponerse) por medio de la compra de lo que parece un bono del Gobierno pero que está, en realidad, profundamente ligado al bitcoin. ¿Crees que se darán más ofertas del estilo de la de El Salvador? ¿De dónde vendría este rechazo a la 'hiperbitcoinización', como la llaman sus defensores?

I. K. No he seguido muy de cerca el caso de los bonos volcánicos, pero en general no me gusta la estrategia que está adoptando El Salvador. La belleza del bitcoin reside en que es un sistema opcional. Nunca debería ser obligatorio. Creo que instaurar el bitcoin como divisa oficial fue un craso error por parte de El Salvador, entre otras razones porque incluso en economías establecidas como la de Gran Bretaña no existe un mandato sobre las monedas de curso legal. Normalmente, una divisa fiduciaria se incorpora en el sistema a través de la relación fiscal, que se apoya en el poder militar del Estado. Sin embargo, en un sistema libre y liberal, el Estado solo es libre de dictar en qué moneda deben pagarse los impuestos que recauda. Un comerciante debe tener derecho a intercambiar bienes o servicios por lo que desee: trueque, cupones, fichas, divisas extranjeras. Obligar al comerciante a aceptar bitcoins, monedas fiat o lo que sea, no es, y nunca ha sido, una opción óptima.

El problema económico al que se enfrentan países como El Salvador es un desajuste entre sus pasivos en la divisa fiat y su capacidad de generar los ingresos en fiat necesarios. La bitcoinización solo resuelve ese problema si se asocia también a la inversión de valor añadido y a la productividad. La inversión en bonos volcánicos podría ser una buena forma de hacerlo, pero yo creo que tiene poco que ver con la denominación de la inversión. Por lo tanto, lo que está haciendo El Salvador es una operación especulativa que no difiere de cuando MF Global decidió incorporar deuda soberana a su cartera. Básicamente, está apostando por que los dólares recaudados de la venta de los bonos ayudarán al país a desarrollar cierta independencia energética que pueda dar pie a una rentabilidad permanente del bitcoin. Esperan que el rendimiento del bitcoin sea mayor que el rendimiento relativo en dólares que deben tener los bonos después de la conversión. Y para asegurarse de que el precio del bitcoin sigue estando respaldado, tienen intención de usar parte del remanente de la financiación en dólares recaudada como un colchón de divisas extranjeras para respaldar el precio del bitcoin (con lo que se conoce como una intervención de divisa extranjera) cuando el diferencial de rendimiento amenaza con ir en la dirección equivocada.

Foto: Nayib Bukele. Foto: Reuters.

Esto se parece, en muchos sentidos, a lo que ha hecho China para tomar la delantera en la economía mundial, excepto que China obtuvo sus reservas adicionales en dólares mediante la venta de bienes y servicios a precios bajos, en vez de ofrecer productos de inversión. En cualquier caso, el objetivo final parece ser el mismo: atraer dólares para la inversión, idealmente la que vaya a liberar a tu país, de forma que se mantenga cierto control sobre la exposición a divisas extranjeras de la liquidación de los cupones. No he seguido muy de cerca el caso de los bonos volcánicos.

placeholder Marvin Pleitez (Lady Drag) participa en las protestas del pasado septiembre contra el uso del bitcoin como divisa legal. (Reuters)
Marvin Pleitez (Lady Drag) participa en las protestas del pasado septiembre contra el uso del bitcoin como divisa legal. (Reuters)

E. M. ¿Cómo se puede conciliar la presión institucional a favor de las criptodivisas con la presión en favor de inversiones más compatibles con los criterios ASG [ambientales, sociales y de gobierno corporativo]? El sector de las criptodivisas es bastante contaminante, con una trayectoria irregular en lo que a emisiones se refiere. ¿Cómo pueden justificar su incursión en este sector grupos como Blackrock, a los que ya se ha llamado la atención por fingir el cumplimiento con las normas ASG?

I. K. Creo que todo el concepto de inversión ASG está mal planteado y equivale a un sistema de embargo muy subjetivo. El marco ASG mismo contiene contradicciones. Por ejemplo, la inversión en paneles solares satisface el criterio A, pero no el criterio S si crees que China está explotando injustamente a los uigures, haciéndoles producir dichos paneles en condiciones de esclavitud. Las criptodivisas pueden requerir mucha energía, pero también son muy innovativas, en particular a la hora de encontrar y extraer fuentes de energía que actualmente se desperdician. Si alguna vez la humanidad da un gran salto tecnológico y encuentra una nueva fuente de energía limpia y abundante, es más probable que surja de un espacio altamente competitivo como las criptodivisas que del ASG. El primero fomenta la innovación, mientras que el segundo favorece el estancamiento y la inversión en tecnologías imperfectas.

E. M. No sé si estás al tanto, pero Vitalik Buterin, el fundador de ethereum, se ha posicionado públicamente en contra de los planes de El Salvador, calificándolos como antiéticos respecto al espíritu más general de las criptodivisas. ¿Se trata de un posicionamiento táctico por parte de ethereum o hay algo más en juego? En términos generales, ¿hay razones de peso por las que esperarse una escisión de la comunidad de las criptodivisas, en vista de que ya son frecuentes las acusaciones mutuas según las que la divisa del competidor es en realidad una porquería, y especialmente a medida que sus miembros alcanzan distintos acuerdos en sus negociaciones con gobiernos y otras instituciones?

I. K. Creo que la mayor debilidad de la comunidad de las criptodivisas es su tendencia a comerse a los suyos y a dividirse continuamente en vez de unirse. Me preocupa que estas divisiones se produzcan con mayor frecuencia cada vez, de forma que los periodos de relativa armonía y estabilidad dentro de la comunidad son cada vez más cortos. Dicho esto, y como ya he comentado antes, el enfoque por el que ha optado El Salvador es extremadamente brusco, y demasiado autoritario para mi gusto. Advierto que sigo siendo una crítica del compromiso obsesivo de la comunidad a las organizaciones sin un dirigente claro. Creo que la comunidad de las criptodivisas se beneficiaría más si reviviese la confianza, en vez de entorpecerla, lo que significa que la rendición de cuentas y la responsabilidad personal deben seguir siendo un factor en los modelos de estos sistemas. Pero de manera comedida.

placeholder Evgeny Morozov. (Wikimedia Commons)
Evgeny Morozov. (Wikimedia Commons)

Para mí, Vitalik es un fenómeno divertido y contradictorio en sí mismo. Actúa como el líder espiritual de un sistema sin líder de facto, mientras que mantiene un increíble dominio e influencia sobre el sistema sin líder que creó y que supervisa. ¿Quién actúa con más autoridad? ¿El presidente de El Salvador, elegido democráticamente, o Vitalik, que gobierna por una especie de derecho divino de los creadores y fundadores, como un caballero de la mesa redonda que haya conseguido sacar la espada de la piedra? Puede que, por ahora, Vitalik sea un rey filósofo sabio y benigno, pero, a no ser que forme algún tipo de dinastía genética propia, la sucesión acabará siendo un problema. Posiblemente incluso durante su vida. En sí mismo, Vitalik no está más allá de la corrupción.

E. M. Una interpretación popular de la historia del bitcoin es que, en general, la visión utópica más amplia en la que esta divisa pasa a ser una unidad de cuenta ha fracasado. Con la excepción de las playas de El Salvador y algunas partes de la 'dark web', no se acepta realmente como medio de pago. Se ha convertido en un activo especulativo atractivo, pero poco más que eso. Así mismo, los breves experimentos con divisas digitales de bancos centrales de todo el mundo podrían limitar el acceso a muchos espacios que los criptoentusiastas esperaban poder ocupar. ¿Crees que la comunidad de las criptodivisas reconocerá este fracaso de la visión más general o simplemente darán un giro a sus argumentos anteriores y fingirán que nunca tuvieron la intención de ofrecer nada más allá de otra clase de activos que aún es muy volátil?

I. K. Creo que ya hay muchas pruebas de que la comunidad está adaptando sus objetivos en ese sentido. Dicho esto, no creo que haga falta que el bitcoin se convierta en unidad de cuenta para tener un impacto. Creo que su mayor potencial reside en la posibilidad de crear una unidad de cuenta común entre los sistemas centralizados de divisas digitales, o fiat, de los bancos centrales, que compiten entre sí, y en dar servicio a los mercados internacionales y extraterritoriales de eurodivisas (del estilo del eurodólar, no el euro), de forma que los regula y los mantiene bajo control. Son territorios que han demostrado una y otra vez que, de otra manera, no son capaces de regularse eficazmente. Al menos no sin convertirse en entidades parasitarias que obtienen estabilidad y apoyo de los sistemas fiat que ponen en duda. Necesitan un sistema basado en la idea de que entre bueyes no hay cornadas, y en cierta forma el bitcoin proporciona y refuerza un sistema así. Es una buena solución para ese sector del mercado. ¿Se trata de una buena solución para el sistema en general? No, si se pretende que sea funcional, honorable y de confianza. Pero, como se ha dicho antes, para mí tiene sentido que exista algo como el bitcoin en caso de que la estructura institucional de confianza se derrumbe.

Foto: El ensayista Evgeny Morozov.(Nexus Institute)

E. M. ¿Crees que otros gobiernos seguirán el ejemplo de China e impondrán regulaciones estrictas o incluso llegarán a prohibir la minería de criptomonedas? ¿O vamos a presenciar una carrera hacia el abismo, especialmente en el caso de estados pobres o fallidos que se desviven por acoger a los mineros cuya actividad ha sido prohibida en zonas más prósperas? Desde el punto de vista geopolítico, ¿el futuro de la criptominería se parece más a China o a El Salvador?

I. K. Sospecho que los estados autoritarios que no gozan de independencia energética tratarán de prohibir la criptominería. Los países ricos en energía, como Rusia, tratarán de hacer lo contrario. Las democracias estarán motivadas por sus propios recursos naturales y su propensión a gestionar sus propias economías de forma eficaz. Cuanto más inestables y carentes de energía sean las economías, más probable será que las autoridades intenten prohibir estos sistemas de criptomonedas.

placeholder Izabella Kaminska. (Richter Frank-Jurgen)
Izabella Kaminska. (Richter Frank-Jurgen)

E. M. Has celebrado que las criptodivisas podrían ser una alternativa útil a los sistemas monetarios internacionales, especialmente cuando se trata de evitar la vigilancia gubernamental durante una pandemia como la que estamos viviendo ahora. Sin embargo, también has citado a antiguos miembros de la CIA que han afirmado que "el análisis de Blockchain es una herramienta para luchar contra el crimen y recopilar información muy eficaz". ¿Cómo se pueden conciliar ambas posturas? Dado el nivel y la velocidad de la reintermediación que realizan en este espacio las instituciones formales y legalmente vinculadas, ¿en qué nos basamos para suponer que la utopía criptográfica del anonimato total, asociada a la cultura bitcoin temprana, sobrevivirá?

I. K. Estoy de acuerdo en que se trata de una auténtica paradoja. Creo que hay un abismo enorme entre la resistencia a la censura que el bitcoin aporta al sistema según los promotores de las criptomonedas y la realidad sobre el terreno, que es, potencialmente, todo lo contrario. De hecho, me preocupa que el bitcoin pueda haber sido utilizado como un cebo muy útil para atraer al público a los sistemas monetarios digitales con vigilancia. Dicho eso, sospecho que los puntos débiles de la vigilancia se deben a que las criptodivisas aún tienen que atraer capital en dólares a su sistema mientras se establecen.

Durante esta fase inicial, las criptodivisas tendrán que coexistir con el sistema fíat, así como jugar siguiendo las reglas de éste de modo que pueda interactuar y permitir la entrada y salida de capital. En pocas palabras, tiene que fingir que colabora y comprometer algunos de sus valores fundamentales. Esto limita la posibilidad de anonimato, ya que las criptomonedas que proporcionan puentes entre los dos sistemas están obligadas a informar sobre sus usuarios. Pero esta relación servicial no tiene por qué ser permanente. La estructura de poder puede cambiar con bastante rapidez, sobre todo si las criptomonedas penetran en el ámbito físico, creando zonas autónomas efectivas o zonas económicas que no están sujetas a las normas del sistema general, como ocurrió con la City de Londres muchos siglos antes. En cierto modo, esto es lo que está ocurriendo en El Salvador.

E. M. Entre los tecnólogos, e incluso en algunos círculos de activistas, hay mucho entusiasmo por la Web3 y las tecnologías descentralizadas y basadas en las criptomonedas. Sin embargo, al mirar los hechos de forma más global, parece que muchos de los actores establecidos, incluidos los megabancos, se han adaptado bastante bien al nuevo entorno. JP Morgan, por ejemplo, ha conseguido hacerse un hueco con su JP Morgan Coin, que no ha hecho sino reforzar su liderazgo mundial. ¿Es todo este debate sobre la descentralización una mera distracción que nos impide ver los procesos de recentralización que están teniendo lugar a la vez?

I. K. Sí, estoy de acuerdo. Se está produciendo una especie de simulacro de descentralización por todas partes. Lo llaman descentralización, pero en realidad no lo es. Creo que la Web3 no tendrá éxito a menos que se enfrente a sus propias contradicciones. Tal y como está planteada, la Web3 es un anatema, porque no se centra en la resolución de problemas reales ni en el empoderamiento de la población en general. En vez de eso, representa una incursión del ámbito tecnológico, un tanto arrogante y sermoneante, en el ámbito de las personas reales. Yo lo entiendo como tecnólogos que crean comunidades de personas afines, con interés por la tecnología, que intentan imponer su mentalidad solucionista en sectores e industrias de los que saben poco o nada, equivocándose en cuestiones básicas (de forma que pasan, de forma consciente o inconsciente, a ser fraudes), y perdiendo así la confianza de los verdaderos profesionales a gran velocidad.

placeholder Nayib Bukele, presidente de El Salvador. (Reuters)
Nayib Bukele, presidente de El Salvador. (Reuters)

Hasta que las soluciones Web3 no sean cultivadas de abajo a arriba por los propios profesionales del sector, no despegarán. Mientras tanto, los bancos y los intermediarios que saben cómo ofrecer soluciones al público en general (de forma atractivamente básica, y no arrogante) seguirán aguando la fiesta con el teatro de la descentralización. Los usuarios se pondrán entonces del lado del adagio 'más vale malo conocido'. Además, no estoy del todo convencida de que la Web3 dependa de la criptografía para tener éxito. Lo veo como un fenómeno propio.

E. M. Ya en 2016, advertías sobre la proliferación del 'fetichismo Blockchain' en el mundo financiero. Muchos asumen que, de alguna manera, la restricción de la proliferación de datos a sistemas basados en reglas optativas daría pie a un auge de la productividad en toda la red que podría compensar la falta de innovación y el aumento de productividad en la economía real (también cabe destacar que se ha referido a este afán por comprimir todo en una única Blockchain como "el Acuerdo Plaza de los datos"). También has comparado estos esfuerzos, de forma bastante crítica, al Gosbank de la era soviética, llegando incluso a acuñar el término 'gosbankificación'. ¿Te han dado la razón los últimos cinco años? ¿Ha persistido el fetichismo Blockchain?

I. K. Yo diría que el fetichismo Blockchain ha remitido un poco. Hasta cierto punto, la gente se ha dado cuenta de que la Blockchain no es una solución mágica para todo tipo de problemas basados en los datos. Ya no está garantizado que el mero hecho de incluir Blockchain en una oferta tenga efectos positivos en la comercialización o la recaudación de fondos. El uso excesivo del término ha reducido su atractivo, aunque siga apareciendo de forma masiva en publicaciones oficiales y artículos académicos.

También opino que los profesionales ya han tenido suficiente tiempo como para darse cuenta de que la mayoría de las veces no necesitan realmente incluir Blockchain en sus servicios. Se han dado cuenta, a base de prueba y error, de que la Blockchain es una complicación/lujo innecesario que no aporta suficientes beneficios como para justificar su coste y su ineficiencia. Un buen ejemplo de ello es que las divisas digitales de los bancos centrales están avanzando sin apenas tener Blockchain. Cuando sí lo incorporan solo añaden pizcas, como para justificar las enormes cantidades de dinero que se gastan en estos sistemas, y no porque realmente mejoren la oferta en sí. Si se trata de un emisor centralizado, no hay ninguna ventaja real en añadir Blockchain. Pero, como suele ocurrir, a nadie le interesa escribir sobre el tema.

E. M. Has escrito bastante sobre las bolsas de criptomonedas y la forma en que muchas de ellas (como BitMEX, por ejemplo) parecen saltarse las normas establecidas y respetadas por los inversores, como la de "conozca a sus clientes” (KYC, por sus siglas en inglés), dado que permiten que los que operan en su plataforma lo hagan desde el anonimato. Desde entonces, los reguladores han tomado medidas contra algunos de los comportamientos más flagrantes que tienen lugar en este espacio. Sin embargo, han surgido una serie de bolsas descentralizadas que algunos ven como una forma de evitar la atención de los reguladores, principalmente por medio de la externalización de la responsabilidad de las normas de KYC a los propios usuarios. ¿Cómo ve el destino de las bolsas descentralizadas hasta ahora?

Tengo que confesar que no he seguido de cerca el tema. Mi primer instinto, aunque totalmente desinformado, es que una bolsa descentralizada es un oxímoron. Suena como un mercado bilateral que perderá las economías de escala que están asociadas a una contraparte central que realiza los procedimientos necesarios pertinentes a los usuarios. Me sorprendería mucho que pudieran competir de forma eficaz. Sospecho que no son más que corredores operando en mercados OTC bilaterales convencionales.

placeholder Foto: EFE.
Foto: EFE.

E. M. En una de tus publicaciones de principios de este año, estableciste una conexión muy llamativa entre el atractivo populista de la 'tokenización', incluida la de las personas y las relaciones humanas, y las críticas al poder del Estado avanzadas por el movimiento de los Ciudadanos Soberanos, que se basa en el libro cultista coescrito en 1997 por Jacob Rees-Mogg. ¿Podría explicar brevemente por qué cree que hay que leer los dos juntos? ¿Qué puntos en común tienen ambas ideologías?

I. K. Creo que fue el padre de Jacob, William Rees-Mogg, quien fue coautor del libro. Desde luego no estoy de acuerdo con la narrativa de los Ciudadanos Soberanos, pero lo veo igual que veo el bitcoin ahora mismo: aunque a regañadientes, he de admitir que han acertado en muchos aspectos. Opino que la 'tokenización' de las personas parece el siguiente paso en el cambio de paradigma descentralizado propuesto. Al principio la propuesta me pareció absurda y equivalente a una regresión a una época en la que la esclavitud era aceptable. También me pareció enormemente ingenua la idea de considerar a los individuos soberanos como algo óptimo para la sociedad, ya que, como ha demostrado el confinamiento, nadie puede optar por no participar en la sociedad. Todos tenemos una responsabilidad social. Ser totalmente libre de hacer lo que se quiera no es lo óptimo debido a la paradoja de la libertad positiva/negativa: la libertad de un individuo para actuar de forma perjudicial no debería imponerse a la libertad de otros de defenderse ante dichas acciones.

No obstante, me he vuelto más filosófica recientemente respecto a cuál es la mejor forma de asegurar nuestra libertad. Estoy empezando a ver el mundo desde una perspectiva de maximización de la libertad. Si la libertad es una ilusión en la mayoría de los casos (dado que todos estamos sujetos a todo tipo de responsabilidades sociales y familiares), quizá la mejor forma de maximizarla es garantizar que las relaciones de subordinación se establezcan, como mínimo, con conocimiento de causa, con consentimiento y con toda la información posible, además de con opciones alternativas sobre la mesa, siempre que sea posible. Alternativamente, este tipo de relaciones se pueden entablar conservando siempre una participación mayoritaria en nuestra propia autodeterminación. Vender lo que constituiría, de facto, una participación minoritaria de ti mismo para conseguir financiación para un proyecto creativo que podría permitirte alcanzar éxito creativo en el que destacas, ¿es realmente peor que endeudarte con un tercero y pagar una hipoteca toda la vida? No lo sé. Quizá no sea tan sencillo como yo pensaba. Estoy dispuesta a debatir sobre el tema.

E. M. En los últimos años, tú y el resto del equipo de Alphaville habéis hecho un trabajo increíble a la hora de ver más allá de la retórica y las expresiones de moda que utilizan los criptoentusiastas. En una publicación con especial garra de 2017, te quejabas del "despliegue masivo de expresiones tecnológicas que están a la moda como estrategia para disfrazar de innovación vanguardista lo que realmente son mecanismos y procesos financieros bien establecidos". Por lo tanto, "se pueden reinventar las plataformas básicas de apuestas a margen ('spread-betting') y sistemas de derivados extrabursátiles como 'inversiones tokenizadas', de forma que se ofrecen oportunidades de creación de valor en lugar de trampas de suma cero para los que no saben de finanzas". Incluso utilizas una de mis expresiones favoritas, "idiotas útiles", para describir la forma en que el resto de los medios de comunicación cubren el sector de las criptodivisas. ¿Has notado algún cambio en cuanto a esta cobertura? Podría decirse que, ahora que hay mucho dinero de por medio, con un montón de inversoras de capital de riesgo adentrándose en el sector de las criptomonedas con la excusa de la Web3, la incontinencia lingüística es aún peor. Apenas acabamos de acostumbrarnos a conceptos como 'DeFi' y ahora todo el mundo habla de las 'ReFi', finanzas regenerativas (que, en mi opinión, es como 'DeFi' pero con más idiotas útiles). ¿Hay alguna forma de frenarlo? ¿Cuál?

I. K. No me fío nada de la entrada de las inversoras de capital de riesgo en proyectos de Web3, porque, en mi opinión, apoyar los modelos de Web3 es, por definición, sabotear sus propios modelos de negocio. Una empresa que realmente esté anclada en la comunidad Web3 es capaz de evitar la necesidad de satisfacer a los fundadores de las primeras etapas o a los inversores estratégicos. Permite un nuevo tipo de neutralidad. Las inversoras de capital de riesgo pueden seguir invirtiendo, como parte de una comunidad más amplia, en las visiones o aplicaciones que prefieran. No obstante, por definición, su papel en el arranque de estas empresas y su posterior venta a precio de oro tiene que quedar diluido si buscan conseguir un verdadero efecto Web3. La Web3 trata de garantizar que el tipo de beneficios que normalmente va a parar a las inversoras de capital de riesgo mediante las estrategias de salida se redistribuyan a una comunidad mucho más amplia de adoptadores e inversores tempranos. Así que creo que el apoyo de las inversoras de capital de riesgo a los avances en Web3 podría ser una paradoja fundamental.

placeholder Un hombre sostiene un teléfono que muestra la aplicación digital Chivo, para el uso y canje de criptomonedas a dólares, en San Salvador. (EFE)
Un hombre sostiene un teléfono que muestra la aplicación digital Chivo, para el uso y canje de criptomonedas a dólares, en San Salvador. (EFE)

E. M. Has sido bastante crítica con la idea de que el proyecto de 'descentralización', como lo llaman los fans de las criptodivisas, no se ha visto antes en el mundo de las finanzas. Al contrario, has sostenido que el motor toda la historia reciente de algunas de las innovaciones financieras más tóxicas es el mismo afán por la descentralización en el que se basan las 'DeFi', aunque sin la ventaja de poder usar retórica populista. En esa misma línea, y a partir de investigaciones académicas, has escrito sobre "la paradoja 'DeFi". ¿Cómo se la explicarías a los no iniciados? Y, ¿por qué es probable que persista?

I. K. Creo que la forma más sencilla de explicar esto es partiendo de por qué las sociedades avanzadas siempre se organizan a partir de los principios de división del trabajo y cómo por ello son cada vez más complejas. Otra posibilidad es ver el episodio de 'South Park' titulado 'Cartmanland', en el que Cartman descubre que comprar un parque de atracciones poco rentable y gestionarlo de forma exclusiva para evitar las colas no es un modelo de negocio sostenible a largo plazo. Las colas vuelven a surgir porque Cartman no puede operar y mantener el parque de atracciones él solo mientras disfruta de su uso exclusivo. Tiene que contratar personal para gestionarlo y operarlo, para poder pasar más tiempo montando en las atracciones. Entonces se ve obligado a dejar entrar a más gente al parque para poder pagar a esos empleados. Pero cuantos más clientes entran, más tiene que agrandar la plantilla para poder cubrir todas sus necesidades. Y así sucesivamente hasta que vuelve a haber colas y los costes de funcionamiento del parque de atracciones empiezan a ser mayores que los ingresos, con lo que acaba cerrando el parque.

Las DeFi, ReFi, o como lo quieras llamar, se parecen a esta situación. Desbaratan al intermediario no porque se haya encontrado una alternativa más eficiente, sino porque se reinicia el sistema desde cero. A menos que Cartman invierta en innovaciones tecnológicas que le permitan contratar a menos personas, ya no será capaz de gestionar el parque de atracciones de forma eficiente o que permita reducir las colas y mejorar la experiencia.

Las DeFi y las ReFi nunca podrán reducir el coste de la intermediación financiera a largo plazo si no generan confianza. Pero la confianza está intrínsecamente ligada a la condición humana, a la capacidad de acción del ser humano: no puedes sintetizarla o comercializarla sin mermar la capacidad de acción del ser humano y su derecho a actuar libremente.

El sustituto más cercano es hacer que las cosas sean más complejas, caras y burocráticas, pero esto no es lo mismo que sintetizar confianza. En un sistema basado en la confianza siempre hay una vulnerabilidad en el punto de inicio humano de cualquier burocracia o sistema. Una relación de confianza con un intermediario (que es, en sí mismo, una manifestación de confianza en la agencia de un humano en concreto) siempre reducirá los costes de los controles, el equilibrio y la burocracia que se necesitan para generar confianza. Por lo tanto, cuanto más compleja sea la burocracia "sin confianza", mayor será la ganancia (o el ahorro de costes) al recurrir a un intermediario de confianza en su lugar.

Evgeny Morozov (Bielorrusia, 1984) es uno de los autores fundamentales a la hora de entender cuál es el cambio de modelo económico y tecnológico en el que estamos inmersos. El ensayista se hizo mundialmente famoso en 2011 con 'El desengaño de internet. Los mitos de la libertad en la red', donde ofrecía un refrescante escepticismo al evangelio del buenismo tecnológico capitaneado por revistas como Wired y profetas de la inteligencia colectiva como Clay Shirky. Hoy sigue siendo uno de los azotes de la industria tecnológica. En este artículo, Morozov entrevista a Izabella Kaminska, periodista del 'Financial Times' durante más de una década, hasta hace poco responsable de Alphaville y una de las personas que más han seguido el mundo del bitcoin y las criptodivisas.

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