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El ingeniero que plantó a Facebook para crear la Web3 y la red del futuro
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DIRECTOR DE LA FUNDACIÓN WEB3

El ingeniero que plantó a Facebook para crear la Web3 y la red del futuro

Este ingeniero informático de origen español es un entusiasta de la tecnología 'blockchain' y ahora dirige la Fundación Web3 para investigar sobre lo que muchos consideran el futuro de internet

Foto: El director de operaciones de la Fundación Web 3.0, Bertrand Pérez. (FW3)
El director de operaciones de la Fundación Web 3.0, Bertrand Pérez. (FW3)

A finales de verano, Bertrand Pérez decidió dejar su puesto como directivo en la Asociación Diem –antes llamada Libra–, la organización que impulsó Facebook para crear su propia criptomoneda y sistema de pagos digitales, un proyecto que ha ido perdiendo fuelle a medida que avanzaba. Según cuenta, el traslado del proyecto de Suiza a Estados Unidos, desde donde será regulada, es el motivo de su retirada. Antes, este ingeniero informático francés de origen español había tenido puestos de responsabilidad en PayPal pero, explica, el mundo del ‘blockchain’ le llamaba cada vez más. Ahora es el director de operaciones de la Fundación Web3, una organización sin ánimo de lucro afincada en el país helvético que se dedica a la investigación y desarrollo de este ecosistema. Para muchos, es el futuro de internet.

Foto: Una sala de servidores que almacenan páginas web. (Unsplash/@scienceinhd)

Su visión se basa en la privacidad de los datos personales, la seguridad de las comunicaciones digitales y la descentralización, la gran piedra angular de la también llamada Web 3.0. No se preocupe: no es el único que no acaba de entender de qué va esto. De hecho, fuera de los círculos más entusiastas, el concepto sigue siendo desconocido. Por eso, Pérez ha atendido a El Confidencial para explicar las claves de este nuevo entorno digital y las líneas en las que está trabajando.

PREGUNTA. La definición de Web 3.0 es muy compleja y teórica para el gran público, que no está familiarizado con una terminología técnica. ¿Cómo explicaría qué es a alguien que acaba de leer por primera vez eso de Web3?

RESPUESTA. A mí familia se lo explico sin hablar de tecnología puramente ni mencionar el ‘blockchain’ y esas cosas. Es cierto que las van a usar, pero lo que les importa es qué va a cambiar desde el punto de vista de la experiencia de usuario.

Actualmente, en la Web 2.0 las personas confían en una empresa, como pueden ser las redes sociales, que guardan sus datos, con todo lo que conlleva. En la Web3, ese control lo van a tener ellos, que no van a tener por qué dar a varias plataformas información como los formularios de registros, con fecha de nacimiento, dirección y demás. Estos datos los va a tener solo el usuario, que va a decidir qué datos da a cada empresa, si es que da alguno.

placeholder Bertrand Pérez. (FW3)
Bertrand Pérez. (FW3)

La web 3.0 también permite añadir, de forma totalmente integrada a la experiencia, una forma de transferir valor. En este ecosistema, transferir datos y valor es lo mismo, una información que va de un punto a otro. Que sea tu fecha de nacimiento o un activo que al final se valore en euros es lo mismo. Un ejemplo son los pagos a la hora de comprar en internet: esa transferencia de valor se va a hacer de forma nativa y segura dentro del sistema, sin que tengas que sacar la tarjeta de crédito cada vez que haces un pago. Ese es el valor que va a traer la Web3 para los usuarios.

P. ¿Cómo va a ser el proceso de transición? En la web 2.0 se percibía fácilmente, por ejemplo, gracias a las interfaces de las webs. Ahora parece que el cambio va a ser en esa parte trasera.

R. De la noche a la mañana no van a cambiar las cosas, ambas van a convivir. Lo que hará que la gente empiece a usar aplicaciones 3.0 sin darse cuenta son los casos de uso. Cuando pasamos de la web 1.0 a la 2,0, la gente no entendía nada de Javascript o las tecnologías que permitieron ese movimiento, pero los nuevos tipos de servicios empezaron a mostrar valor poco a poco. Así es como se hará esa transición, con servicios descentralizados que pueden ser financieros, pero también de identidad, donde los usuarios entiendan que tienen un mayor control sobre su 'yo' digital.

En la Web3 los usuarios tendrán más control de su 'yo' digital

Hoy se habla mucho de metaverso, que se puede crear mediante web 2.0 y, de hecho, hay organizaciones que ya se están desarrollando aplicaciones en ese sentido. Lo que aporta la web 3 es la interoperabilidad de esos metaversos. La gente no va a tener actividad solo en uno, habrá varios y el usuario querrá mantener misma identidad en todos de forma transparente. Por ejemplo, si en uno tiene créditos con un determinado valor, que los pueda usar en otro. Poco a poco se generará más actividad y adopción.

P. ¿Cuánto podría tardar en generalizarse ese entorno?

R. En los próximos cinco años habrá muchísima evolución, dentro de que exista esa convivencia. Hemos visto un gran nivel de innovación, pero es muy difícil decir cuándo será mayoritaria. Ahora veo que se está empezando a hablar mucho más de Web 3 y eso siempre es bueno, porque cuando se empieza a hablar de una tecnología se genera más curiosidad en la gente.

P. En esta transición no solo se producir un cambio tecnológico, también de concepto, ya que se pasa de un modelo centralizado a uno descentralizado, que son totalmente opuestos. ¿Cuál es el riesgo de que la Web3 no tenga esas características que ha comentado?

R. Como en toda nueva tecnología, siempre hay un riesgo de que la adopción no se haga por una razón u otra. Uno de los riesgos son las grandes organizaciones, que tienen mucho poder, no solo de influencia, también tecnológico, porque tienen mucho margen de innovación. Si el servicio solo da ventaja al que lo desarrolla, va a tener poco futuro; pero si cambias algo en la vida de la gente y aportas valor, se va a adoptar. Va a ser un proceso largo y si tienes en cuenta el poder y potencia de los sistemas actuales, eso añade aún más dificultad.

placeholder Bertrand Pérez. (FW3)
Bertrand Pérez. (FW3)

P. Ha comentado que esa protección de la privacidad estaría en el centro de la Web3, que es algo que también muy alejado del modelo de las empresas tencológicas dominantes. ¿Es un obstáculo que pueda sortear este nuevo ecosistema?

R. Los usuarios están entendiendo que la mayoría del pastel se lo llevan estas organizaciones. La Web3 permite repartir un poco mejor ese pastel, es la filosofía que estamos impulsando. Los servicios desarrollados tienen que tener eso en cuenta, y hoy en día lo ves con el ejemplo de juegos como Axie Infinity. Cuanto más juegan los usuarios, más acumulan valor mediante token. Ese valor está creado de forma diferente a como se hace en otros juegos o plataformas. Por ejemplo, en las redes sociales y otras aplicaciones, como el ‘streaming’, un actor central se lleva la mayoría del beneficio y los demás intervinientes se llevan muy poco. La gente quiere tener más valor y es algo a tener en cuenta.

Foto: Foto: Axie Infinity

P. Estas grandes tecnológicas también han hecho intentos de sumarse a este nuevo entorno. Por ejemplo, Facebook con el metaverso y antes con la asociación Libra, de la que era director de operaciones hasta hace unos meses. ¿Por qué decidió dejar aquel proyecto, que estaba aún en desarrollo?

R: Fue una experiencia muy interesante y aprendí muchísimo. La idea era ofrecer un sistema de pagos en el que puedan participar varias organizaciones, que es algo fundamental para que tenga éxito. Hubo mucha resistencia de reguladores y gobiernos porque dio mucho miedo, pero esa es la visión y sigue en marcha. A principios de este año, tuvimos que mover el proyecto de un enfoque de regulación suiza a uno norteamericano. Personalmente, no tenía previsto trasladarme a Estados Unidos y busqué otros proyectos, pero no quería volver a la industria financiera tradicional y quería contribuir más al mundo 'blockchain', porque tengo mucha confianza en lo que esta tecnología puede ofrecer.

P. Has estado en dos grandes del 2.0, Paypal y Facebook. ¿Qué futuro crees que van a tener estas empresas si triunfa la Web 3.0?

R. Son dos empresas muy distintas. PayPal está en el mundo financiero, donde la regulación es muy fuerte y no veo que esa legislación se vaya a abrir. Se está hablando mucho de regular ‘stablecoins’ y ese tipo de cosas por razones que a mí me parecen lógicas, como no permitir blanqueamiento de capital o la financiación de actividades ilícitas. Paypal vio que podía ofrecer nuevos tipos de servicios mediante ‘blockchain’ o permitir comprar Bitcoins y pagar online con ellos, y ya lo está haciendo. Eso va a evolucionar porque han entendido el potencial que les traía esta tecnología.

Las redes sociales tienen que hacer disrupción de sí mismas, y eso siempre es algo complicado

Los actores como Facebook y otros grandes de las redes sociales lo tienen más difícil. Tienen que hacer disrupción de ellos mismos y eso siempre es complicado. Poco a poco van a tener que abrir y permitir a los usuarios tener más control de sus datos, pero eso implica que tienen que pensarse el modelo económico de forma diferente. Tienen tiempo y recursos para hacer esa transición, pero es un cambio bastante fuerte.

P. El debate sobre la regulación sobre las plataformas de la Web 2.0 aún no se ha resuelto y la siguiente evolución está cada vez más cerca. ¿Qué papel considera que deben tener los reguladores en el entorno 3.0?

R. La legislación no tiene que aplicarse a una tecnología específica, sino que hay que tener en cuenta que esta va a evolucionar, por lo que hay que hacerlo de forma bastante inteligente, de modo que permita innovación con un nivel de control suficiente. La clave está en cómo regular un mundo en el que los usuarios tienen más control de los datos que dan a las aplicaciones. Por ejemplo, si ellos los van a guardar en un puerto USB o en el móvil, o las implicaciones y riesgos que pueda tener esto. La ventaja que se trae al usuario desde un punto de vista de descentralización no se puede perder después porque se necesite un doctorado en informática para entender cómo funciona.

placeholder Bertrand Pérez. (FW3)
Bertrand Pérez. (FW3)

P. Desde hace unos meses, usted es presidente de la Fundación Web3, desde donde se intenta popularizar este nuevo ecosistema. Han lanzado ya algunos proyecto de blockchain, como Polkadot, una especie de 'blockchain' de 'blockchains'. ¿En qué consiste?

R. Hace 30 años, mucha gente hablaba de hacer su propia Internet. Por ejemplo, Microsoft a través de MSN quería hacer su propio internet separado. Hoy en las ‘blockchain’ ocurre lo mismo: cada uno tiene la suya y no se pueden hablar entre ellas. Nosotros pensamos que no va a ganar una única 'blockchain', porque se usarán unas u otras según el tipo de servicios. La clave está en permitir comunicarse e intercambiar valor a través una plataforma como Polkadot, que te permite hacer esa interconexión e interoperabilidad entre distintas ‘blockchains’. Es la ‘blockchain’ de las ‘blockchains’. Es decir, cada una de las ‘blockchains’ es lo que llamamos una ‘parachain’, que es independiente y tiene sus propias reglas de funcionamiento. Esto permite crear un puente entre ellas que hoy no existe. Por ejemplo, Bitcoin o Ethereum son la capa de primer nivel, pero Polkadot estaría en el nivel 0 y permitiría esa conexión.

Foto: Los envíos de dinero a través de Whatsapp y Novi. (Meta)

La ‘relay chain’ sería como la red de autopistas de un país, que te permite conectar ciudades grandes. Cuando llegas ahí, circulas por carreteras nacionales para moverte a otro sitio. Esa ‘relay chain’ te permite ir de un ‘blockchain’ a otro, pero las ‘parachains’ te permiten moverte dentro de cada una de ellas.

P. ¿Cómo podría servir esto al usuario que está leyendo esta entrevista?

R. Una ‘parachain’ te puede proporcionar una identidad digital. Cuando necesitas interactuar, esa comunicación se queda dentro de esa cadena. Si necesitas otra ‘parachain’ para conectarte con el servicio que ofrece, necesitas ese punto de comunicación para certificar que puedes acceder, por ejemplo, a un determinado fichero. Esa transacción prueba que tú eres tú mediante la ‘relay chain’.

Por ejemplo, tres metaversos que usan una ‘parachain’ distinta podrían comunicarse con la ‘relay chain’, de modo que pueden usar la misma identificación digital sin que tengas que dar datos sobre ti a cada una: cuando te conectas en cada una de ellas, consulta a la parachain de ‘identidad digital’ y esa transacción se hace de forma transparente a través de la ‘relay chain’.

placeholder El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, practica esgrima en realidad virtual durante la presentación del cambio de nombre de la compañía. (Meta)
El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, practica esgrima en realidad virtual durante la presentación del cambio de nombre de la compañía. (Meta)

R. ¿Cuáles son los retos de cara al futuro?

R. Una 'blockchain' necesita desarrollar protocolos de comunicación porque comunica mucho sobre la red. Sus comunicaciones tienen que ser eficientes para que se reduzcan los tiempos. La experiencia que tiene el usuario va a ser mala si cada vez que quiera hacer una interacción va a necesitar varios segundos. También hay que hacer que se soporte la carga de usuarios. Cuanto más éxito tenga tu sistema más trabajo tienes, porque hay que mantenerlo, no es lo mismo tener una transacción que 10.000 por segundo.

Estamos trabajando e investigando esas áreas para mejorar los sistemas existentes y prepararnos para el futuro. Dentro de 10 años, no se sabe qué va a pasar con los ordenadores cuánticos, quizá puedan calcular claves privadas y poner la seguridad de una ‘blockchain’ en peligro, y queremos que eso esté resuelto en futuras versiones.

A finales de verano, Bertrand Pérez decidió dejar su puesto como directivo en la Asociación Diem –antes llamada Libra–, la organización que impulsó Facebook para crear su propia criptomoneda y sistema de pagos digitales, un proyecto que ha ido perdiendo fuelle a medida que avanzaba. Según cuenta, el traslado del proyecto de Suiza a Estados Unidos, desde donde será regulada, es el motivo de su retirada. Antes, este ingeniero informático francés de origen español había tenido puestos de responsabilidad en PayPal pero, explica, el mundo del ‘blockchain’ le llamaba cada vez más. Ahora es el director de operaciones de la Fundación Web3, una organización sin ánimo de lucro afincada en el país helvético que se dedica a la investigación y desarrollo de este ecosistema. Para muchos, es el futuro de internet.

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