Así se logra en una multinacional de 'software' la semana de 4 días sin bajar el sueldo
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Así se logra en una multinacional de 'software' la semana de 4 días sin bajar el sueldo

Mientras los empleados echan para atrás los planes de firmas como Telefónica o Desigual, una multinacional alemana con sedes en Canarias y Valencia pone en marcha este sistema sin contraprestaciones por parte de la plantilla

Foto: Vista de una oficina. (Israel Andrade/Unsplash)
Vista de una oficina. (Israel Andrade/Unsplash)

El teletrabajo ya no es lo más de lo más en materia de recursos humanos. El advenimiento de la pandemia y los confinamientos aceleraron la adopción del modelo de oficina remota. Ahora que el covid-19 parece que está a punto de ser domesticado en países como España, gracias a las campañas de vacunación, las empresas empiezan a mover ficha. Unas, tras haber funcionado como un reloj sin la presencialidad, optan por mantenerlo tal cual, aunque son las menos.

La mayoría apuestan por modelos mixtos o recuperar la situación previa a marzo de 2020. Pero eso de que uno trabaje donde quiera o cuando pueda ya es algo que quien más quien menos ya ha experimentado. La próxima revolución del empleo son las semanas laborales de 4 días. Un asunto que muchos ven como un imposible, pero que algunos ya están empezando a implementar antes de que el Gobierno ponga en marcha las ayudas que otorgará gracias a una partida en los próximos Presupuestos Generales.

Foto: Sundar Pichai, máximo responsable de Google y Alphabet. (Foto: Getty / David Paul Morris)

En las últimas semanas se han dado varios casos que han proyectado esa imagen de que llegar a una organización laboral en la que los empleados tengan tres días de descanso en lugar de dos no va a ser sencillo. Uno de ellos es el de Telefónica, que ha visto como sus trabajadores han rechazado el planteamiento que hacía la dirección. El plazo para acogerse al piloto acaba este mes. Sin embargo, la meta de que uno de cada diez miembros de la plantilla se apuntase parece muy lejos de cumplirse, tal y como adelantó 'La Información'. ¿La razón? Una reducción del salario y las cotizaciones a la Seguridad Social en torno a un 16%. En la misma piedra parece haber tropezado Desigual, que se lo ha propuesto a un grupo de 500 trabajadores de su personal de oficina.

Pero mientras estas firmas no dan con la clave, otras sí lo han logrado. Y lo han hecho sin tocar el sueldo de los trabajadores, un aspecto que parece fundamental para que esta medida tenga un amplio recorrido en nuestro país. Es el caso de CIB, una multinacional de software dedicada a tecnologías de la información, especializada en optimización de procesos de negocios. Fundada en 1989, cuenta con 170 empleados entre su sede de Múnich y las filiales que han abierto tanto en Austria como en España. En nuestro país tienen oficinas tanto en Canarias como en Valencia. Desde hace casi un mes, prácticamente todos los empleados del grupo trabajan cuatro días por semana, manteniendo intactas sus nóminas y sus días de vacaciones.

De 5 días a 4, de 40 horas a 36

La fórmula que han adoptado es la de trabajar de lunes a jueves en jornada de 9 horas. Eso hace un total de 36 horas. "Se podría decir que nos han 'regalado' cuatro horas", explica Cristina Silvera Roig, responsable de personal de la compañía. "La clave —cuenta— reside en la posibilidad de liberarnos de tareas rutinarias que consumen mucho tiempo", añade, poniendo el acento en que, al final, la actividad a la que se dedican les ha permitido llevar a cabo este piloto implementando soluciones propias. "Los trabajadores no van a tener que trabajar más rápido, ni mucho menos, para compensar la reducción", añade Silvera.

Cuando se le pregunta cómo es posible ajustarse a ese nuevo modelo sin 'sacrificios' en las condiciones laborales, insiste: hay que poner el foco en los procesos empresariales y reducir aquellos que sean inservibles o un gasto excesivo de tiempo para que una jornada más corta no suponga mayor gasto de la empresa.

Un mantra que ha primado también en el diseño de los nuevos calendarios. "Hemos escogido el viernes como día libre fijo, descartando un sistema rotativo en la mayoría de equipos", cuenta Silvera. "Al sincronizar los tiempos de trabajo evitamos la delegación de tareas, los buzones de correo electrónico llenos y la reorganización de citas, lo que consume mucho tiempo y así no se ve afectado el descanso que nos ofrece el día libre adicional". Los planes son que el piloto dure seis meses y luego se revise su efectividad

placeholder Vista de una oficina. (Unsplash)
Vista de una oficina. (Unsplash)

La idea se puso en julio sobre la mesa. Salió directamente del director general de la compañía y fundador de la misma, Ulrich Brandner, que ya había promovido planes de teletrabajo antes de la pandemia. Cuando se propuso, se abrió un periodo de consultas durante el mes de agosto en los que los empleados mostraban sus dudas acerca del modelo. Las preocupaciones, cuenta, iban orientadas sobre todo a la gestión: qué día se libraría, cómo se seguiría dando soporte a los clientes, cómo sería el acuerdo contractual... A los empleados se les siguió dando la opción de seguir con su actual horario u optar por las 36 horas semanales.

150 no dudaron en aceptarlo. Esa cifra es el 100% de los que eran elegibles. Quedaron fuera los trabajadores a tiempo parcial y también los becarios de sus oficinas alemanas, para no interferir en su formación profesional. Consideran que sumar una hora a una jornada normal es algo perfectamente asumible, especialmente para los que trabajan desde casa, ya que se ahorran el tiempo de desplazamiento a la oficina. Al "estar distribuidas en cuatro días" y no en cinco como hasta ahora, confían en que "serán horas de calidad".

¿Qué ocurre si el cambio no gusta?

Los clientes suelen ser una de las máximas preocupaciones en estos casos. Si todo el mundo trabaja de lunes a jueves, ¿quién atiende las incidencias y da soporte ese quinto día que sí es hábil para otras empresas? Los equipos que trabajen los viernes tendrán un día ajustable el resto de la semana. Una solución parecida a la que encontró Software DELSOL, una de las primeras en España en poner en marcha la jornada de cuatro horas, incluso antes de que Más País lo llevase al pleno del Congreso.

Uno de los frentes que tienen que abordar estas empresas son los cambios que se producen en la relación contractual con su personal cuando aplican estos cambios. Lo normal es que sea opcional o negociado, pero ¿qué ocurriría si esta modificación llega de forma unilateral?

placeholder Reunión en la oficina. (Unsplash)
Reunión en la oficina. (Unsplash)

"En un supuesto como este, en el que trabajan cuatro horas menos, pero no se le toca la nómina, el empleado también puede poner una demanda por no estar conforme con el cambio de condiciones. Puede resultar un poco chocante e incluso absurdo 'a priori', pero puede haber casuísticas particulares como que acabas de ser padre o madre y te dificulta conciliar. Entonces ahí, si gana el juicio o se llega a un acuerdo, se tendría derecho a 20 días por año trabajado y prestación por desempleo al haber un cambio sustancial en las condiciones de trabajo", explica Carlos Bravo Díaz, abogado y fundador de 'Acción Legal Emprende'. "El empleado tiene 20 días desde que se comunica para impugnar el cambio".

En el caso de una empresa que no ofrezca tantas prebendas e imponga reducción de jornada con bajada de sueldos, se puede encontrar con que se "rebele" la plantilla e incluso con demandas colectivas de los trabajadores. "Siempre que se quiera tomar unilateralmente una decisión así por parte de la empresa tiene que estar justificado por razones productivas, organizativas, técnicas o económicas", remata este experto.

Un largo camino (político)

Sea como sea, las grandes compañías que han dado este paso de manera generalizada se cuentan con los dedos de una mano en España. Sin embargo, el asunto ha entrado de pleno en la agenda del Ejecutivo, después de que Más País, la formación liderada por Íñigo Errejón, consiguiese arrancar a los partidos de la coalición una partida de 50 millones en las cuentas a cambio de apoyarlas en la Cámara Baja.

placeholder El diputado de Más País, Íñigo Errejón. (EFE)
El diputado de Más País, Íñigo Errejón. (EFE)

El piloto está pensado para empresas dedicadas al desarrollo de software, programación, abogacía, 'telemarketing' o arquitectura, aunque tampoco se descarta aplicarlo a otros sectores como la hostelería. El presupuesto se dedicaría a paliar los costes del aumento de masa salarial o a hacer transformaciones para digitalizar procesos y así ganar productividad para sostener estos cambios. Aunque habrá una monitorización constante, cuando transcurra el año habrá un comité que evalúe los resultados.

A pesar de que el acuerdo se logró hace meses, este periódico ya adelantó que no entraría en funcionamiento antes de 2022. Entre otras cosas, porque ese capital no sale de los fondos europeos, sino de los Presupuestos Generales. Además, desde el Ministerio Trabajo querrían afinar la fórmula. En paralelo, Moncloa presentó el plan 'España 2050', que incluye la meta de reducir la jornada laboral hasta el punto de suponer 35 horas por semana. Algo en línea de las exigencias de Más País que ha hecho de este asunto uno de los ejes de sus programas electorales y que ven completamente viable "en progresión a los avances tecnológicos".

Rendimiento laboral Íñigo Errejón
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