Amazon le mete otro gol a Telefónica y las TV con el fútbol: gratis, en internet y con Ibai
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Nadie lo vio venir

Amazon le mete otro gol a Telefónica y las TV con el fútbol: gratis, en internet y con Ibai

La noticia de que el popular 'streamer' retransmitirá el debut de Messi con el PSG en abierto en su canal no es más que otro síntoma de que la operadora española va camino de perder su monopolio en el deporte rey

Foto: Foto: Reuters.
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Leo Messi no solo ha desatado un terremoto deportivo con su 'traumática' marcha al Paris Saint-Germain. Sin quererlo, ha generado también otra sacudida en el negocio de los derechos del fútbol en España y, de rebote, afianzado a Amazon en sus aspiraciones de ponerse al frente de esta industria en España. El anuncio de que el 'holding' deportivo Kosmos, propiedad del futbolista Gerard Piqué, se ha hecho con los derechos de la liga francesa de fútbol por dos temporadas tuvo una guinda: Ibai, amigo del futbolista, retransmitirá gratis por Twitch el debut de Messi con su nueva camiseta. Otro tanto personal del 'streamer', que ya entrevistó al astro argentino antes que ninguna televisión el día de su presentación. Esta jugada de libro también es un gol de carambola para la empresa fundada por Jeff Bezos en la lucha que mantiene ante Telefónica y las televisiones por los derechos del fútbol.

Foto: The Grefg, ElRubius, Ibai y Biyín. (Diseño: Raquel Cano)

No es la primera vez que el 'streamer' y el central azulgrana forman pareja de juego. Ya ocurrió con la pasada edición de la Copa América. Kosmos adquirió los permisos y los partidos se pudieron ver en abierto en el canal de Ibai, siempre que se estuviese conectado desde España. Ni en aquella ocasión ni en esta ha trascendido la cuantía que se ha pagado. Para llevar a cabo la operación, Piqué se ha aliado con Enjoy Televisión SL, una empresa fundada en 1998 con sede en Madrid, que se dedica a la distribución de programas de televisión. Ahora hay que esperar para ver cómo acaban utilizando estos derechos en las futuras jornadas. De momento, Telecinco ha pasado por caja por 'engancharse' a la señal del debut de Messi y los planes podrían ir por ese mismo camino: convencer a alguna cadena u OTT de que pagasen por 'subcontratar' esta licencia.

Aunque Amazon, que se encuentra en pleno asedio al mercado futbolístico europeo, no sea uno de los protagonistas de la operación, ha sido uno de los beneficiados indirectamente por este acuerdo. No hay que olvidar que Twitch es propiedad de la compañía desde que la adquirió en 2014 por 735 millones de euros. Todo lo acontecido en las últimas horas le beneficia, se mire por donde se mire. Si esto fuera un partido de fútbol, las estrellas serían Ibai, Piqué y la liga francesa (que hasta ahora no se podía ver en España), pero Twitch sería ese espontáneo que salta en cueros al césped y se convierte en un protagonista inesperado ante la atónita mirada de los guardias del terreno de juego (las empresas que tradicionalmente han copado el mercado) que no lo vieron venir. Que ellos no sean los que estén en el centro del campo, acaparando la atención, los focos y las ovaciones, es una señal de que las cosas están cambiando.

placeholder Ibai Llanos y Gerard Piqué. (Twitch)
Ibai Llanos y Gerard Piqué. (Twitch)

La compra de los derechos de la Copa América por parte de Kosmos trajo aparejadas ciertas particularidades. Supuso, por ejemplo, estampar el nombre de un canal concreto de Twitch, el de Ibai, que es el que recibió la cesión por parte del conglomerado presidido por Piqué. Pero también supuso tener que gestionar con la plataforma, propiedad de Amazon, cosas como las restricciones geográficas del contenido. Si no se llega a llevar a cabo, cualquier persona de los países que competían podía conectarse libremente por internet, lo que supondría un misil en la línea de flotación de acuerdos comerciales con cadenas y emisoras regionales de Latinoamérica.

El fútbol en las 'streaming wars'

Aquella experiencia, que salió rentable tal y como relataron los propios responsables de Kosmos, sirvió para demostrar que Twitch también podía ser monetizado con este tipo de contenido y supuso, además, una promoción tremenda para la plataforma. La pregunta que ahora surge es qué hará Pique si no logra que nadie subcontrate la explotación de los derechos. Podría optar por montar una OTT 'ad hoc' con Ibai o explotar la vía de su canal (con subcontrataciones puntuales como la de T5), como ya hicieron con la Copa América, y recuperar parte de la inversión a través de patrocinadores.

El fútbol no es más que otra herramienta en la guerra de Prime Video contra Netflix

Entender el mercado de los derechos audiovisuales del fútbol puede ser una labor tan correosa, titánica y plomiza como romper la defensa de un equipo de media tabla que planta el autobús en el césped del Santiago Bernabéu o el Camp Nou. Sin embargo, si se tira del hilo y se va desenredando esa maraña de distintos intereses particulares, uno se va dando cuenta de que el gran ganador de todo este movimiento es Amazon, muy interesado en cambiar las normas que han regido este sector en la última década.

El gigante del comercio electrónico, un gigante también del 'cloud computing' y los servicios web a través de AWS, lleva tiempo empeñado en levantar un nuevo imperio: el del entretenimiento audiovisual. El vehículo para llegar a esa meta es Prime Video, que ha conseguido hacerse un importante hueco en un disputado mercado en el que están Netflix, HBO o Disney +, entre muchos otros, amén de competidores locales como es el caso de Movistar + en España.

En ese viraje hacia lo audiovisual, Amazon protagonizó una de las operaciones empresariales más llamativas de los últimos tiempos: pagó por la Metro Golden Mayer, responsables de 'James Bond' o 'Rocky', 8.500 millones de dólares, la segunda mayor compra de su historia. Pero los de Seattle no quieren quedarse solo en un producto o en un sector, como pueden ser las películas y las series. La filosofía que hay detrás de Prime Video es la misma filosofía que le llevó de empezar vendiendo libros y acabar ofreciendo hasta alimentos frescos: encontrar todo en un lugar. Y ahí es donde entran el fútbol y el resto de eventos deportivos que está comprando, que siguen siendo productos que arrastran grandísimas audiencias. Ha cerrado acuerdos con ligas de todo el mundo, como la NFL o la WNBA en EEUU, para la emisión de diferentes encuentros. No es ni mucho menos la única. Plataformas como Disney o Paramount+ también han movido ficha en esta dirección.

placeholder Micrófonos de Prime Video en los partidos de la Premier. (Reuters)
Micrófonos de Prime Video en los partidos de la Premier. (Reuters)

Aunque la multinacional haya conseguido hacerse con los derechos de emisión, entre otros, de torneos como el 6 Naciones de 'rugby' o el Roland Garros, su principal apuesta a este lado del Atlántico es la del fútbol. Es algo completamente lógico teniendo en cuenta que es el deporte rey en los principales mercados de la UE (Alemania, Francia, Italia, España) así como Reino Unido. En el mercado británico, Amazon ha entrado como un elefante en un salón de té a las cinco de la tarde. En 2019, la compañía invirtió 100 millones de euros en hacerse con un atractivo paquete de derechos de la Premier durante los próximos tres años que incluye la retransmisión en directo de nueve partidos en el Boxing Day (en Navidad) y uno más el 27 de diciembre. Allí, en Reino Unido, también hizo uno de los primeros experimentos entre Prime Video y Twitch, al emitir cuatro partidos en junio de 2020 a través de la plataforma.

En territorio teutón aún no han metido mano a la Bundesliga, pero tienen los derechos de la Champions League en la temporada 2021/2022. Lo mismo que en Italia, donde se produjo un terremoto local después del anuncio de que la compañía de internet sería la encargada de retransmitir en exclusiva los 16 mejores encuentros tanto de la máxima competición continental como de su hermana menor, la UEFA.

El espejo francés

El último golpe en la mesa lo ha dado en Francia. Allí, a principios de junio, cerró un sonado acuerdo con los responsables de la Ligue 1. La firma pagó 250 millones, menos de un tercio de lo que pagaba MediaPro, por ocho de los 10 encuentros que se disputan semanalmente. Los otros dos se quedan en manos de Canal+, que abonará 330 millones de euros.

A esta plataforma le corresponden más de una veintena de partidos del PSG; pero Amazon tiene derecho a 'priorizar' sus 10 fechas favoritas, entre las que se incluirán los encuentros contra el Olympique de Marsella, el Lyon, el Lille y el Mónaco. Es decir, los platos fuertes. Cabe decir que estos contratos se firmaron antes del culebrón Messi, por lo que esta compra cobra todavía más valor. Que los estadounidenses hayan conseguido este precio se sustenta en dos puntos clave: por una parte, el mermado pulmón económico de los clubes franceses que, salvo el PSG, todos han sufrido en mayor o menor medida las penurias provocadas por el covid. Y, por otra, que sus posibles rivales tenían un músculo económico insuficiente para competir con el rodillo de 7.000 millones que Amazon moviliza anualmente para la compra y producción de contenido audiovisual.

placeholder Neymar y Messi, juntos en el PSG. (Mediaset)
Neymar y Messi, juntos en el PSG. (Mediaset)

¿Les suena? Salvando las diferencias, podría ser perfectamente una analogía de lo que está por venir en el mercado español. Una liga en la que los pequeños, medianos e incluso algunos grandes (salvo Madrid, Barcelona y Athletic, todos) están ávidos de conseguir financiación fácil, como demostró el acuerdo con CVC; y unos operadores, tradicionales compradores de los derechos, que no están en sus mejores horas.

El anuncio sorpresa del tándem Piqué-Ibai con Twitch y Amazon de fondo deja fuera de juego a Telefónica, la operadora que ostentaba anteriormente los derechos de la liga francesa con un contrato de 2,5 millones de euros por temporada. Y no tanto por haber perdido los derechos del fútbol galo o por no poder mostrar el debut de Messi gratis y 'online'. Ver o no al argentino este domingo es solo el comienzo de lo que está por llegar: esa paulatina entrada de Amazon en los contenidos deportivos. El 'rodillo' Amazon pilla a Telefónica en pleno giro de su estrategia para convertirse en una especie de 'Google de contenidos', en un agregador de sus rivales directos, Netflix, Disney y Amazon, contra los que cada vez es más complejo competir.

La fatiga de la convergencia

Telefónica sigue imponiendo un modelo único para ver LaLiga Santander y la Champions en nuestro país: o contratas un paquete de fibra y móvil a la operadora (desde 120 euros) o te quedas sin ello. La única alternativa es contratar otro paquete similar con Orange (desde 95 euros), que compra los derechos del fútbol a Telefónica. Si Amazon se hiciera con los derechos del fútbol en España, la gran diferencia es que nadie tendrá que contratar fibra, ni móvil ni pagar 100 euros para verlo. Es muy probable que esto acabe estando incluido, como sus series, sus películas y documentales, en la suscripción a Prime, que incluyen otras prebendas como envíos prioritarios, 'streaming' musical o almacenamiento en línea.

Al español de a pie, si quiere ver fútbol, no le queda otra que pagar a Movistar u Orange

Esta puede ser una de sus grandes bazas para convencer el espectador, que ha dado en más de una ocasión señales de fatiga y frustración ante este escenario de permanencias y planes de suscripción que pueden escapar al bolsillo y el presupuesto del común de los mortales. Este cansancio también ha llegado a algunos operadores. El caso más conocido es el de Vodafone España, que decidió apearse de la guerra del fútbol porque no le salía a cuenta el dinero que tenía que movilizar. La apuesta, que parecía lo más parecido a un harakiri, le salió redonda. Pero Orange también anda con la mosca detrás de la oreja. A principios de este año, el que ya es el segundo mayor operador en España cargó contra el actual sistema por los costes que trae aparejado.

placeholder El presidente de LaLiga, Javier Tebas. (EFE)
El presidente de LaLiga, Javier Tebas. (EFE)

El movimiento de placas tectónicas del sector es tal que Telefónica Audiovisual Digital, la filial de la operadora que gestiona los contenidos de Movistar+, reunió recientemente a su consejo de administración para atacar esta situación. Tal y como adelantó este diario, Sergio Osle, presidente de Movistar+ y consejero delegado de Telefónica España, ha propuesto transformar la actual plataforma en un agregador de aplicaciones donde el cliente pueda encontrar cualquier servicio de entretenimiento con independencia de dónde proceda, ya sea de Netflix, Disney o Amazon. Está por ver qué pasará con el fútbol.

La decisión de Osle se debe a la pérdida paulatina de clientes de Movistar+, de cuyo servicio se han dado de baja unas 130.000 personas en el último año en España. La entrada por sorpresa de Twitch (e Ibai) en la ecuación mete aún más presión a la operadora para acelerar su transformación. Ya no solo las series y las películas están cada vez más en manos de las plataformas tecnológicas, ahora también los contenidos deportivos giran a un consumo puramente 'online'. La teleco ya consiguió esquivar la bala de DAZN que no entró a pelear por el fútbol patrio, pero eso no ocurrirá con Amazon. ¿Quieres ver el próximo clásico? Entra en Amazon Prime Video (incluido en tu suscripción mensual) o paga tres euros en Twitch para verlo con (o sin) comentarios de Ibai. Este escenario es cada vez más factible en España y Telefónica se juega buena parte de sus ingresos y cotización si no se adapta rápido.

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En el gremio se da por descontado que Amazon pujará por los próximos derechos y también que Movistar+ perderá el monopolio que tenía hasta ahora. ¿Por qué en este momento y no antes? Por audiencias. En 2017, las plataformas de 'streaming' sumaban medio millón de suscriptores. Ahora se calcula que cinco millones en España. Y eso sin contar cuentas compartidas, por lo que el número de visionados es todavía más alto. Si sumas una parroquia más numerosa a una mayor capacidad para sacar la chequera, el círculo se cierra.

El propio Javier Tebas admitió conversaciones con todos los actores, incluido Facebook, para la nueva etapa. Esto desató las especulaciones sobre si Netflix también entraría a la subasta. De momento, fuentes cercanas a la negociación, indicaron a este periódico que habría ofrecido a Amazon al menos tres jornadas en exclusiva para su catálogo.

El máximo mandatario de LaLiga ya ha mostrado en varias ocasiones su intención de que, al contrario de lo que ha ocurrido en otros lugares, el concurso sirva para recaudar más que en la anterior ocasión. Algo que iría en contra de los intereses de Telefónica, con menor margen financiero que las OTT. Hace tempo que Tebas abrió la puerta a estas compañías con un único objetivo: conseguir la mayor liquidez posible. En este contexto, ha firmado acuerdos para que Amazon (con quienes han colaborado en la producción de diferentes documentales) y Disney exploten los derechos de retrasmisión de LaLiga en Reino Unido y Estados Unidos, respectivamente. A partir de la temporada 2022-2023, el fútbol va a entrar en una nueva dimensión en la que Amazon probablemente marque el tempo del partido.

Leo Messi no solo ha desatado un terremoto deportivo con su 'traumática' marcha al Paris Saint-Germain. Sin quererlo, ha generado también otra sacudida en el negocio de los derechos del fútbol en España y, de rebote, afianzado a Amazon en sus aspiraciones de ponerse al frente de esta industria en España. El anuncio de que el 'holding' deportivo Kosmos, propiedad del futbolista Gerard Piqué, se ha hecho con los derechos de la liga francesa de fútbol por dos temporadas tuvo una guinda: Ibai, amigo del futbolista, retransmitirá gratis por Twitch el debut de Messi con su nueva camiseta. Otro tanto personal del 'streamer', que ya entrevistó al astro argentino antes que ninguna televisión el día de su presentación. Esta jugada de libro también es un gol de carambola para la empresa fundada por Jeff Bezos en la lucha que mantiene ante Telefónica y las televisiones por los derechos del fútbol.

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