Glovo se queda solo usando autónomos: Uber Eats imitará el modelo de flotas de Just Eat
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HOY ENTRA EN VIGOR LA NUEVA NORMA

Glovo se queda solo usando autónomos: Uber Eats imitará el modelo de flotas de Just Eat

Para adaptarse a la 'ley rider', la plataforma recurre, entre otras, a una empresa del Grupo Auro, uno de los principales actores del mercado de VTC en España. La 'startup' catalana, por su parte, solo contratará al 20% de los repartidores

placeholder Foto: Un 'rider' de Uber Eats y uno de Glovo se cruzan en la calle. (Reuters)
Un 'rider' de Uber Eats y uno de Glovo se cruzan en la calle. (Reuters)

Por segunda vez desde que está haciendo negocio en España, Uber tiene que cambiar su 'modus operandi'. La primera vez fue en 2014, cuando tuvo que dar marcha atrás con UberPOP, el servicio que utilizaba conductores particulares. Acabó regresando al mercado patrio varios cursos después, pero lo hizo con el modelo de subcontratas VTC. Siete años más tarde de aquel frustrado debut, ha sido la 'ley rider' la que le ha obligado a cambiar el funcionamiento de su negocio de envío de comida a domicilio.

Como ha podido saber este periódico, para ajustarse a la norma que entra hoy en vigor, la empresa estadounidense optará por subcontratar el reparto a una red de empresas especializadas como Closer Logistics o Deelivers. En resumen, utilizará el mismo modelo de flotas que usa Just Eat en territorio nacional y que ellos mismos utilizan para ofrecer viajes con conductor.

Foto: Un trabajador de Amazon, la empresa que se ha convertido en el mejor campo de pruebas sindical. (Reuters)

Tras la decisión de Uber Eats y el cierre de Deliveroo (seguirá operando con el mismo modelo hasta que desmantele su estructura), Glovo se queda solo en el uso de autónomos en el gremio del 'delivery', una decisión que fuentes del sector ven como un pulso directo al Ministerio de Trabajo, dirigido por Yolanda Díaz, principal promotora de este cambio legislativo para acabar con el uso de falsos autónomos en estas plataformas digitales. Un cambio de modelo, el de Glovo, que será llevado ante la Justicia, tal y como anunció el pasado miércoles la rama catalana de CCOO. Desde UGT, también han confirmado que preparan acciones de este tipo contra el modelo adoptado por la compañía de Óscar Pierre.

"Desde hoy, todos los repartidores que trabajan con nuestra 'app' están protegidos con contratos de trabajo y todos los beneficios laborales, con flotas que colaboran con nuestra plataforma", aseguran desde la empresa preguntados sobre este asunto, puntualizando que trabajan "con flotas éticas que cumplen con la normativa". Uber confeccionará un código de conducta detallado de estos colaboradores, como hace con otras subcontratas. Asegura que seguirá prestando servicio, por el momento, en todas las ciudades en que estaba disponible hasta el día de hoy. "Estamos comprometidos con ser un socio a largo plazo en España".

placeholder Iconos de Uber Eats y de Uber. (Reuters)
Iconos de Uber Eats y de Uber. (Reuters)

En los últimos días, ha trascendido que el bufete SBO, el mismo que logró que el Supremo reconociese que los repartidores de Glovo eran falsos autónomos, preparaba una demanda contra Uber Eats por despidos y cesión ilegal de trabajadores. Como recogía 'Infolibre', el despacho, que también prepara acciones contra Deliveroo, pedirá a la Inspección de Trabajo y al juzgado "que investigue" la subcontratación a través de empresas de trabajo temporal (ETT) como Randstand o JobandTalent. Desde la compañía, han dicho que ellos "no tienen constancia" y han puntualizado que no trabajan con ETT.

Un clásico... de las VTC

Curiosamente, uno de los proveedores de Uber Eats ha recurrido a Closer Logistics, una empresa del Grupo Auro, uno de los mayores actores del gremio de las VTC en España. Fundada por José Antonio Parrondo, uno de los excapos del taxi en Madrid, así como por varios inversores digitales, entre ellos varios exTuenti, la firma protagonizó un pulso legal con Cabify. El motivo de la disputa no era otro que el contrato de exclusividad que los unía, supuestamente incompatible con que Auro prestase servicio en otras plataformas o que directamente trabajase con clientes corporativos. El laudo judicial dio la razón a la empresa fundada por Parrondo, aunque Cabify ha recurrido la decisión.

Grupo Auro puso en marcha Closer Logistics en 2019. La firma, tal y como comenta el CEO, Jaime Banus, además de Uber Eats, ya estaba prestando servicio en actividades como mensajería a otros clientes de menor tamaño. Está presente en Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla y Valencia, entre otras ciudades. "Nosotros tenemos ahora mismo a toda la plantilla con contratos de 38 horas semanales. Y hacemos nosotros la contratación directamente", explica este directivo a Teknautas, y defiende que "solo con Uber Eats hay trabajo de sobra" para cubrir ese tiempo. "Si unes los periodos de comidas y cenas de toda la semana, lo cubres", añade Banus, que sí que reconoce que en algunos casos excepcionales sí utilizan la plantilla de 'delivery' para prestar también servicio a otros clientes. "En el futuro, cuando se produzca una concentración de la demanda, ya se valorará otra forma de funcionar".

Foto: Félix Ruiz, Hugo Arévalo y Zaryn Dentzel. (EC/EFE)

Este modelo de flotas es similar, pero no estrictamente igual, al que utiliza Just Eat. Cabe puntualizar que una abrumadora mayoría de los ingresos de esta 'app' procede del 'marketplace' (poner en contacto al cliente con el local), siendo el reparto todavía una porción menor. Un alto porcentaje de los restaurantes que trabajan con esta plataforma tiene sus propios repartidores en nómina. Para aquellos que no disponen de este personal, ofrece el servicio de montarles la logística. Tradicionalmente, lo que ha hecho ha sido recurrir a flotas de terceros como las del Grupo Mox.

Sin embargo, en noviembre del pasado año introdujo una novedad. En vez de subcontratarlos, empezó a emplear directamente parte de los 'riders', especialmente en lugares con un alto volumen de pedidos. Este es el modelo que la compañía ya tiene activo en otras 160 ciudades en Europa. En este caso, al tratarse de un programa que empezó como un piloto, optaron por recurrir a ETT.

En ciudades más pequeñas con menor actividad, como capitales de provincia, siguen manteniendo el modelo de flotas. A estos proveedores sí les sale rentable tener en nómina a los empleados porque hacen economía de escala: reparten las horas de los repartidores entre los clientes dependiendo de las necesidades o el momento de la semana.

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Foto: Reuters.

Stuart sigue la vía de Uber Eats

Junto a Uber Eats, el único que quedaba por enseñar sus cartas era Stuart. La compañía, con una cuota de mercado sensiblemente menor a la que manejan los principales nombres del sector, ha anunciado un proceso de contratación de parte de su plantilla, aunque ha puntualizado que también contará con empleados procedentes de flotas profesionales. La compañía emitió ayer un comunicado en el que explicó que inicia los trámites para negociar un convenio colectivo con la plantilla, algo que también están haciendo en Just Eat, que ya está negociando con UGT y CCOO los detalles del texto, que podría estar listo para el verano.

La 'ley rider' que entra hoy en vigor es una norma que lograr cuajar tras meses de negociaciones entre el Ministerio de Trabajo, los sindicatos mayoritarios y las organizaciones empresariales CEOE y Cepyme. La norma, que también pretende abordar la problemática del uso de algoritmos para la organización del trabajo, presupone la laboralidad entre los 'mensajeros' y las plataformas digitales de trabajo y por tanto impone la contratación de estos empleados como asalariados. Se aprobó en el mes de mayo y contemplaba un periodo hasta el 12 de agosto para que las empresas se ajustasen a estas nuevas condiciones.

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Foto: EFE.

Glovo y el 80% de autónomos

El caso más particular es el de Glovo. La compañía anunció que contrataría a más de 2.000 empleados en las grandes ciudades, los lugares donde más margen tiene. Pero esa cifra solo supone un 20% de la fuerza laboral que emplea el unicornio español. Ocho de cada de 10 'riders' seguirán como autónomos, algo que, según diversas voces del sector, podría chocar frontalmente con la nueva normativa. Para ello, ha lanzado un nuevo modelo en el que los repartidores pueden conectarse a cualquier hora, pueden subcontratar a otros repartidores para que hagan ese trabajo y pueden fijar el precio que quieren cobrar por envío, aunque la tarifa base la sigue estableciendo la plataforma.

"Han tomado una deriva irracional. Este modelo supone echarle un pulso al Gobierno y reírse de la sentencia del Tribunal Supremo. Ellos saben que lo que están haciendo es ilegal, da igual que den más flexibilidad al autónomo, sigue habiendo una relación laboral que viene definida por la propia 'app'. Mientras exista la 'app', existirá relación laboral y organización del trabajo por parte de Glovo", explicaba a este periódico Rubén Ranz, de UGT, que ha estado muy vinculado a todos los procesos judiciales de repartidores de Glovo y Deliveroo.

Esa posibilidad de fijar los precios es la parte más polémica que se presenta en esta nueva fase. Mientras que la empresa y el entorno lo ven como un instrumento para dar más libertad al repartidor, sus detractores lo ven como una "subasta a la baja", "obligándoles a competir entre ellos".

Por segunda vez desde que está haciendo negocio en España, Uber tiene que cambiar su 'modus operandi'. La primera vez fue en 2014, cuando tuvo que dar marcha atrás con UberPOP, el servicio que utilizaba conductores particulares. Acabó regresando al mercado patrio varios cursos después, pero lo hizo con el modelo de subcontratas VTC. Siete años más tarde de aquel frustrado debut, ha sido la 'ley rider' la que le ha obligado a cambiar el funcionamiento de su negocio de envío de comida a domicilio.

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