La española que ha logrado lo que todos persiguen: 250M de Silicon Valley por su idea
  1. Tecnología
De Barcelona a 'La Meca' de la tecnología

La española que ha logrado lo que todos persiguen: 250M de Silicon Valley por su idea

Maria Alegre es una emprendedora catalana que lleva más de una década en Silicon Valley. A sus 35 años ha conseguido vender su empresa, Chartboost, a un gigante como Zynga

placeholder Foto: Maria Alegre. (Cedida)
Maria Alegre. (Cedida)

María Alegre lo tuvo claro en cuanto llegó a California, e incluso antes de aterrizar: quería emprender, crear su propia empresa. Pero aún debía aprender algunos puntos clave y curtirse en 'La Meca' de la tecnología, así que estuvo dos años empapándose en el sector de los videojuegos móviles. No hicieron falta más, fueron suficientes para crear, junto a su socio, Chartboost, una compañía que ayuda a monetizar y convertir en negocio cada una de estas 'apps' y que ha acabado siendo un rotundo éxito. Ahora, 10 años después de aquel primer paso, han vendido su 'startup' por 250 millones de dólares a Zynga, un gigante del sector y se ha elevado como una de las pocas españolas que puede ver cumplido el sueño de muchos: emprender en Silicon Valley y triunfar. ¿Su secreto? Según ella misma explica, nada demasiado rocambolesco, trabajo duro y rodearse del mejor equipo.

La noticia de la venta llegó esta misma semana, apareciendo por primera vez en el medio especializado Venturebeat. En el texto del acuerdo se daban algunos datos del impacto de Chartboost que podían estar detrás del interés de Zynga, una compañía que cotiza en Bolsa y que vio como sus números mejoraban con el anuncio. A día de hoy su plataforma alcanza a más de 700 millones de usuarios activos mensuales y 90.000 millones de subastas publicitarias mensuales. Pero, ¿es solo eso? No, al menos no es una compañía al uso, ni han conseguido aguantar tantos años en el sector (llevan desde 2013 dando guerra) apoyándose en unos datos tan sencillos.

Foto: Ariel Camus, en la sede de la 'fábrica' de 'startups' YCombinator, en Silicon Valley. (Foto: YC)

Alegre, que vive unos días bastante ajetreados habla unos minutos con Teknautas por Zoom desde San Francisco y explica la odisea de su historia con Chartboost. "La verdad, siendo sinceros, ha sido todo bastante difícil. Uno cuando emprende tiene que ir aprendiendo poco a poco, pero a la vez para tener éxito tienes que elegir correctamente, el equipo, el producto, cómo venderlo, cómo presentarlo. Cada uno de esos pasos es clave y es complicadísimo acertar". Su compañía, además, no juega en un sector clásico, sin demasiados altibajos o cambios repentinos, todo lo contrario. En la última década los juegos móviles han vivido una auténtica revolución, desde lo más 'amateur' de principios de la década hasta casos como el de Candy Crush o Angry Birds que se convirtieron en minas de oro. Y allí siempre ha estado Alegre y su 'startup'.

"Empezamos en 2011, después de que mi socio, Sean Fannan, estadounidense, y yo terminásemos en Tapulous, una compañía del sector que fue comprada por Disney. Tras ello, los dos teníamos claro que queríamos montar algo, pero no fue fácil ni siquiera definir el producto. Fuimos a ferias y viendo las necesidades de los empresarios vimos lo que se necesitaba, montamos Chartboost y no fue mal", comenta esta catalana de 35 años. Tan bien salió que en ese primer año ya consiguieron ser rentables, empezaron con unas 2 personas y ahora tienen más de 100 repartidas en medio mundo. Para 2013, momento en el que anunciaron oficialmente el lanzamiento, ya tenían como inversores a Sequoia (con una ronda de Serie B de 19 millones de dólares) y sus números no paraban de aumentar. "Hay que tener claro que aquí como en cualquier sector, no solo se crece, también hay que aguantar las caídas", señala Alegre.

¿Qué le hacía diferente a Charboost? Alegre apunta dos claves: la forma de enfocar la publicidad de los videojuegos móviles y los valores. "Nosotros veníamos del lado del desarrollador de videojuegos por lo que optamos por darles a estos las mayores facilidades y actuar desde su punto de vista, con transparencia. No buscamos colarte publicidad a tope y ver si alguien pincha, sino analizar los datos, las métricas y las características del producto y conforme a ello elegir qué publicidad, sin ser intrusiva ni algo antinatural, puede dar resultado. Ten en cuenta que empezamos en un momento en el que la mayoría de los desarrolladores de juegos 'mobile' eran 'amateurs' o pequeños estudios, por lo que nosotros les ayudábamos a convertir su invento en un negocio y es genial cómo lo agradecían". Ahora, sus fuertes siguen siendo similares.

En un mundo como los videojuegos para móviles, con una competencia que no cesa y una evolución continua, ellos han sido capaces de establecerse como una plataforma para todos y sólida en el tiempo. Su producto sirve para que cada vez más gente del sector pueda rentabilizar su creación y lo hace llevándole a anunciantes, pero también optimizando sus creaciones y, usando 'machine learning' y 'big data', buscan acertar con el mejor anunció en el instante preciso para la persona concreta. "Uno no quiere ver el mismo anuncio 10 veces mientras intenta disfrutar de un juego, pero sí le puede interesar un anuncio en concreto en un instante preciso del juego".

De BCN a California

Alegre comenta todos estos puntos con naturalidad y con una solidez que le han dado sus más de 6 años al frente de la compañía, pero ni el camino ha sido sencillo ni tampoco es tan fácil triunfar en Silicon Valley. "A ver, lo que encuentras aquí son facilidades para crear una empresa, todo se puede hacer 'online', en un momento y sin saber mucho de detalles técnicos. Pero sobre todo encuentras más interés e inversión. Aquí no te preguntan qué puedes hacer con la mitad de dinero que pides en una ronda de inversión, sino qué puedes hacer con el doble", comenta.

Su historia comienza en Barcelona, donde estudió empresariales, pero con solo 23 años probó con California. Al poco encontró su puesto en Tapulous y de ahí al estrellato con Chartboost. Eso sí, en este tiempo no solo se ha quedado en levantar la empresa, también ha tenido tres hijos y todo defendiendo la bandera de una CEO mujer en un mundo de hombres durante cerca de una década. "Te mentiría si te digo que estar en un puesto como el mío siendo mujer. Por ejemplo, al ver que yo estaba embarazada y llevando la empresa muchos dudaban de mi compromiso con la empresa, que iba a cambiar de prioridades en cuanto diese a luz. Pero nada ha cambiado mucho en lo que hago, mi familia siempre ha sido lo primero, pero eso no ha hecho que no pueda llevar mi compañía con pasión y compromiso", comenta Alegre.

placeholder Parte del equipo de Chartboost. (Chartboost)
Parte del equipo de Chartboost. (Chartboost)

Junto a su marido, Pepe Agell, que aunque no cofundó la compañía si tiene un papel clave en la misma desde los primeros meses tras la creación de la 'startup' y ha llegado a ser CoCEO, no son los únicos españoles que han intentado este sueño americano, pero sí de los pocos que han podido cerrar el círculo tan soñado de emprender, triunfar y colocar tu invento. "Tuve un profesor en la universidad que me dijo que lo único que hacían mejor los estadounidenses era hablar inglés, y en parte puede ser cierto, aunque yo añadiría que también se venden mucho mejor que los españoles. Y eso tienes que ir aprendiéndolo cuando llegas a Silicon Valley y ves cómo funciona todo. Es verdad que te hablo de hace 13 años, creo que en este tiempo España también ha evolucionado mucho, mismamente nosotros abrimos una sede en Barcelona y estamos encantados con el resultado".

En lo que sí insiste Alegre es en el equipo, da igual las ideas o lo bueno que seas trabajando si no te rodeas de un equipo que pueda estar a la altura. "Chartboost es un éxito de toda la gente que ha trabajado con nosotros. Obviamente hay que saberse rodear de la gente adecuada, gestionarla y encima saber hacerlo a nivel global. Pepe ha llevado buena parte de la internacionalización y ahora tenemos sedes en Ámsterdam, Barcelona, Pekín o Tokio. Pero si no cuentas con las personas adecuadas es muy complicado que el proyecto pueda salir adelante, y mantenerte todos estos años".

¿Y su futuro?

Ahora, con el sueño cumplido, Alegre no puede dar muchos más detalles del acuerdo con Zynga, pero parece dejarla en buenas manos. "Nos hemos ido adaptando a los tiempos, antes por ejemplo la mayoría de los videojuegos ganaban dinero con publicidad clásica, ahora también trabajamos mucho con otras opciones como los modelos 'freemium' o que optan por las compras dentro del producto como su fuente principal. Al final les damos datos e información necesaria para conseguir convertir mejor y ser más eficaces sin atacar demasiado a los usuarios y también ayudamos a atraer nuevos jugadores", añade Alegre.

placeholder Sede de Chartboost en San Francisco. (Chartboost)
Sede de Chartboost en San Francisco. (Chartboost)

El CEO de Zynga, Frank Gibeau, lo definía de forma clara en el anuncio de la compra. "Ante todo, agregará una gran cantidad de datos a nuestros productos de datos propios. Y, por lo tanto, lo entenderemos de manera mucho más integral porque todo se trata de transferencias de primera y tercera parte. Podemos entender la parte superior del embudo durante todo el tiempo que alguien participa. Eso nos dará mucha más efectividad, mucha más información, porque nos ocuparemos de la base de usuarios mensual actual de 700 millones. Eso es una gran cantidad de datos".

La empresaria catalana ha sido miembro del consejo de Chartboost hasta ahora, aunque llevaba varios años fuera de los primeros puestos ejecutivos, y en estos momentos se enfocará en otros proyectos para seguir creciendo e innovando. Hablando con ella no da sensación, ni mucho menos, de que su meta haya acabado con esta venta.

María Alegre lo tuvo claro en cuanto llegó a California, e incluso antes de aterrizar: quería emprender, crear su propia empresa. Pero aún debía aprender algunos puntos clave y curtirse en 'La Meca' de la tecnología, así que estuvo dos años empapándose en el sector de los videojuegos móviles. No hicieron falta más, fueron suficientes para crear, junto a su socio, Chartboost, una compañía que ayuda a monetizar y convertir en negocio cada una de estas 'apps' y que ha acabado siendo un rotundo éxito. Ahora, 10 años después de aquel primer paso, han vendido su 'startup' por 250 millones de dólares a Zynga, un gigante del sector y se ha elevado como una de las pocas españolas que puede ver cumplido el sueño de muchos: emprender en Silicon Valley y triunfar. ¿Su secreto? Según ella misma explica, nada demasiado rocambolesco, trabajo duro y rodearse del mejor equipo.

Señor con maletín

Detrás de toda gran historia hay otra que merece ser contada

Conoce en profundidad las 20 exclusivas que han convertido a El Confidencial en el periódico más influyente.
Saber más
Silicon Valley Tecnología Barcelona Cataluña California
El redactor recomienda