PROBAMOS EL PURIFICADOR MA-E100R-E

Una semana con un purificador de aire en casa: ¿adiós a la alergia y las bacterias?

El MA-E100R-E de Mitsubishi Electric promete, entre otras cosas, limpiar el aire de tu casa capturando alérgenos y otras partículas microscópicas, y dirigir el aire hacia ti. Veamos si lo cumple

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Otoño es quizá la estación del año en que peor lo pasan los alérgicos. En primer lugar, uno nunca sabe si hace calor, si deja de hacerlo, si refresca, si luego mejora pero luego vuelve a empeorar... En definitiva, los mejores ingredientes para cogerse un resfriado. En segundo lugar, muchos alérgicos lo pasan bastante peor en otoño que en primavera. Estos meses, en consecuencia, se les plantea siempre como una época difícil tanto dentro como fuera de casa.

Por todo esto hemos probado un purificador de aire que nos ayude a evitar al máximo posible la presencia de alérgenos y otros patógenos. El Mitsubishi Electric MA-E100R-E promete, entre otras cosas, detectar y eliminar las partículas en suspensión, hacer desaparecer los olores, localizarnos y redirigir el aire y, sobre todo, acabar con las molestias que nos causa la alergia. Veamos si cumple con sus promesas.

Un filtro para cazar todas las partículas

Nada más sacar el MA-E100R-E, y antes siquiera de descubrir cómo funciona, hay algo que nos llama la atención: su forma. Por lo general, los aparatos móviles de aire acondicionado y purificado suelen ser más anchos que altos, lo que muchas veces afea su estética y, sobre todo, dificulta colocarlos en una parte de la casa sin que molesten demasiado. En este caso el aparato es vertical, de 80×32×27 centímetros, con lo que decidimos colocarlo en una esquina sin que moleste absolutamente a nada ni a nadie.

Lo ponemos en funcionamiento y leemos detenidamente sus características, especialmente las que afectan a mitigar nuestros problemas de alergia. El MA-E100R-E cuenta con un filtro HEPA que puede capturar partículas en suspensión (como polvo, ácaros y bacterias) de hasta 2.5PM. Echando un ojo al resto de los purificadores que hay en el mercado, vemos que este es aproximadamente dos veces más sensible que la mayoría.

El MA-E100R-E cuenta con un filtro HEPA que captura partículas en suspensión de hasta 2.5PM

Estamos listos para encenderlo, pero ¿cómo vamos a saber realmente si captura las partículas? A menos que se tenga una vista microscópica, eso es algo que suele notarse con el paso del tiempo, no con el primer encendido, a veces ni siquiera con los primeros días, ya que tu subjetividad puede jugarte una mala pasada. Así pues, nos la jugamos: 12 horas antes de encender el aparato y aprovechando que estaremos todo el día fuera, dejamos abiertas todas las ventanas para que las partículas instalen en nuestro salón su nuevo reino. Al llegar a casa, en medio de un ambiente ciertamente complicado, encendemos el purificador.

Los primeros minutos son duros, evidentemente. Los siguientes tampoco ayudan demasiado a hacer balance: el aparato está renovando el aire de casa, con lo que la sensación es claramente agradable, pero aún no podemos evaluar si ha hecho más de lo que hace un aire acondicionado normal. Nuestras sensaciones son mucho mejores, pero tendremos que darnos unos días más para sacar conclusiones.

Mientras tanto, sí que nos damos cuenta de una cosa: el olor de casa ha mejorado sustancialmente. No se trata de un problema de higiene hogareña, sino de que nuestro balcón da a un patio interior en el que llevan meses de obra y... ya se sabe. Comprobamos que el MA-E100R-E tiene un filtro de carbón activo que descompone las sustancias que generan mal olor.

También promete acabar con los gases presentes del ambiente y eso también lo notamos, porque se acabó la frecuente sensación de irritación en la piel, en los ojos y en la nariz. Parece que todo se debe a un componente del carbón activo: los miles de microporos que absorben las partículas del olor. Quizá lo mejor de esto es que, una vez que terminamos, podemos lavar dicho filtro con agua si observamos de manera inequívoca que ya no desodoriza tanto como antes.

El purificador que sabe dónde estamos

Mientras pasan los días no nos olvidamos de nuestro objetivo final –acabar con las molestias de la alergia–, pero descubrimos otra sorpresa agradable: el purificador tiene un sensor de presencia. ¿Qué significa esto? Que sabe dónde estamos y, si lo configuramos de esa manera, redirige el flujo del aire hacia nuestra posición, concretamente 75 grados por encima de nuestra cabeza para que el aire no venga directo.

De todos modos, eso se puede configurar. La inclinación del flujo del aire puede ser de 45, de 75 o de 90 grados. Según avanza la semana vamos cambiándolos: usamos el de 45 grados cuando queremos que el flujo sea indirecto, el de 70 cuando queremos que venga hacia nosotros y el de 90 cuando habilitamos el volumen de aire máximo.

¿Y qué pasa con la alergia?

Pero no nos olvidemos de la cuestión principal: la alergia. Ha pasado una semana; ¿cómo ha evolucionado nuestra alergia? Tenemos que reconocer que la sensación es muchísimo mejor que antes de tener el purificador: no solo respiramos mejor, sino que además notamos el ambiente mucho más limpio. De hecho lo notamos especialmente cuando salimos a la calle, donde vuelve una alergia que, al menos en casa, desaparece.

¿Conclusión? El balance, sinceramente, ha sido más que positivo. Hemos probado un purificador que limpia el aire de nuestra casa, que distribuye los flujos de aire y que los orienta según el contexto más conveniente. Y por el camino, además, he conseguido que la sensación de alergia sea nula. En casa, al menos, ya no la notamos. En la calle será otra cosa, pero eso ya no depende de nosotros ni de Mitsubishi Electric.

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