una inversión considerable pero efectiva

Así me conecté en un pueblo de 20 habitantes sin casi cobertura (y tú también puedes)

Todavía hay zonas de España sin apenas cobertura móvil ni de internet, pero hay soluciones más allá del satélite

Foto: Así ha quedado la antena después de la instalación. (Fotos: Mikel Cid)
Así ha quedado la antena después de la instalación. (Fotos: Mikel Cid)
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Ha tenido que llegar una pandemia mundial para que muchas empresas se abran a que sus empleados puedan teletrabajar, pero no siempre es tan fácil llevar a cabo la jornada laboral lejos de su entorno habitual. Un imprescindible es tener una buena conexión a internet y no hay que irse lejos de grandes poblaciones para encontrarnos sin fibra, con un raquítico ADSL si acaso y sin apenas cobertura de móvil. En mi caso, ese lugar está a sólo 7 kilómetros al norte de Medina de Pomar (norte de Burgos), zona de veraneo para muchos vascos. En La Cerca, una pedanía de la población que he mencionado anteriormente, hay que buscar esa mesita alta o lugar concreto donde coger un puntito de cobertura para poder hacer una llamada.

En lugares así nos podemos olvidar de tarifas de datos ilimitados ni nada, el único recurso para conectar una casa en un agujero de cobertura es el satélite, con todos sus inconvenientes: un retardo más alto que con cualquier otra conexión, límites de tráfico y una permanencia inevitable que para casas de veraneo no es nada conveniente. ¿Único recurso? No del todo. Sí hay un rayo de esperanza, aunque sea en forma de un puntito de cobertura en un punto concreto de nuestra residencia, la alternativa pasa por poner una antena conectada a un amplificador, para que ese puntito de cobertura se convierta en algo más.

En AliExpress y otras webs es posible encontrar antenas por poco más de 10 euros para captar las señales de ciertas bandas concretas, pero la tasa de éxito de esas antenas es similar a la de pedir a los operadores que mejoren la cobertura para un pueblo de cuatro gatos, más bien escasa. Una solución de verdad es algo más cara, ya que necesitamos una antena similar a la que se usa para coger la señal de la TDT y un amplificador adecuado para las coberturas que rondan por nuestra zona. En mi caso, he podido probar con el amplificador Arkus 4G que AmpliGSM vende junto con una antena de 13 dbi de potencia (suficiente, me dicen desde la tienda, para mi caso concreto) y dos antenas de tipo panel para interior, un pack con un precio actual de 510 euros.

La instalación es sencilla y las instrucciones precisas. (Foto: M. C.)
La instalación es sencilla y las instrucciones precisas. (Foto: M. C.)

No es una inversión pequeña y cabe recordar que con ello lo que se consigue es mejorar la cobertura, pero luego la tarifa móvil corre a cuenta de cada uno. Eso sí, antes de lanzarse a por este o cualquier otro amplificador con su correspondiente antena, hay que tener en cuenta la cobertura específica de cada ubicación. ¿Cómo? Consultando en webs como antenasgsm.com cuáles son las antenas más cercanas y comprobando en qué bandas emiten. De nada valdría el Arkus 4G si las antenas que me dan ese puntito de cobertura que amplificaré no emiten en las bandas de los 800 y 900 MHz, las que es capaz de recibir y potenciar este amplificador. Hay amplificadores para otras bandas, pero al ser estas las de mayor rango de alcance, son las que suelen llegar a lugares alejados de núcleos urbanos. E importante: el amplificador cogerá la señal de todos los operadores que lleguen, por lo que se beneficiará todo usuario que tenga tarifas con las coberturas de los operadores que lleguen.

Instalación sencilla, con instrucciones muy precisas

Analizadas cuáles son las antenas más cercanas y el amplificador adecuado para trabajar con ellas, es turno de hablar de la instalación. Lo primero que me impresionó a mí, particularmente, fue lo abultado del paquete con todo lo necesario, y es que solo la antena exterior tiene casi dos metros de largo, aunque es muy ligera. En la otra caja venía todo el resto de aparatos necesarios, como se puede ver en la foto: el amplificador, las dos antenas interiores, el divisor de señal para que al amplificador se puedan conectar ambas antenas, los diversos conectores y los cables de distinta longitud.

Inicialmente hay que orientar la antena a la población más cercana, para más tarde buscar la mejor dirección

El primer paso de las instrucciones para hacer toda la instalación empieza por colocar la antena exterior. ¿Dónde? Lo más alto posible pero con una condición imprescindible, que la distancia con la anterior interior sea de al menos 6 metros de altura y 10 metros de separación, para que no se produzca retroalimentación entre ambas. Lo más fácil para cumplir con la diferencia en altura es recurrir al mismo mástil donde esté colocado la antena de televisión. Cuanto más alta se coloque, mejor puede ser la recepción de las señales de las antenas de los operadores. Otro punto importante es encontrar la orientación correcta, que ha de ser hacia donde se encuentren las antenas de las que queremos recibir la señal, aunque una vez todo quede conectado es más fácil acabar de orientar correctamente la antena.

Colocada la antena exterior en el punto más alto posible, toca conectarla mediante un cable al amplificador, colocado dentro del hogar en lugar fresco y con ventilación. La ubicación más importante es la de la antena interior. En mi caso se trata de una antena de tipo panel, que emite hacia el frente, pero también hay antenas de techo que pueden emitir en todas las direcciones, por lo que cada uno tiene que elegir la antena que mejor le venga. Una de panel puede ser útil si se coloca emitiendo hacia las estancias más usadas, pero si es difícil lograr una buena orientación o cumplir con la distancia a la anterior exterior, la antena de techo es más interesante. En cualquier caso, la antena interior se ha de colocar a metro y medio o dos metros sobre suelo, en una pared, conectándose al amplificador por su salida o en mi caso particular al splitter, para poder conectar una segunda antena interior orientada al exterior de la casa.

¡Hasta puedo ver la F1 en directo!

Con la antena exterior y las dos antenas interiores colocadas y conectadas al amplificador llega el momento de la verdad, encenderlo y comprobar el efecto. Las luces del amplificador se empiezan a iluminar y en cuestión de un minuto, más o menos, ya puedo comprobar como hay cobertura donde antes no la había y además con varias “rayas” de 4G. En mi caso teníamos varios móviles con cobertura de Movistar y Orange y todos ellos notaron esa mejora en la cobertura.

Me muevo por casa, y compruebo como ya no tengo que ir a una mesa alta del salón para tener cobertura, la hay en cualquier lugar, siempre en el radio de acción de la antena, que con paredes mediante se extiende hasta unos 10 o 15 metros. Lo mismo ocurre con la antena que da al jardín, que ofrece un rango de alcance similar. Puntualizar, que el alcance puede ser de hasta 35-40 metros sin problemas, pero como contaré a continuación, ante la imposibilidad de subir más la antena exterior, recurrí a la atenuación para evitar retroalimentación, lo que restó alcance a las antenas interiores.

Foto: M. C.
Foto: M. C.

Es hora de empezar a comprobar en qué se traducen esas nuevas rayas de cobertura que han aparecido en los móviles de casa. Llamadas sin ningún tipo de problema, cuando antes no se podía mover el móvil ni un palmo de la mesita donde teníamos la cobertura localizada. Respecto a internet, se puede hacer cualquier tipo de uso desde el móvil, aunque tampoco es la velocidad de la luz, como se podía esperar. Los tests de velocidad que he hecho desde mi móvil, un iPhone XS, me dan una velocidad de bajada de 5-6 megas, que puede parecer poco, pero es que antes era prácticamente imposible hacer nada. De hecho, con esa velocidad he sido capaz de ver en directo una carrera de Fórmula 1 desde mi ordenador conectado a mi iPhone por WiFi, así que con un canto en los dientes.

Eso sí, en la primera hora noto que a ratos me quedo sin cobertura y es que hay un paso que todavía no había hecho, probar distintas orientaciones de la antena exterior para optimizar la recepción de la señal. La mejora fue sencilla, ya que la dirección en la que se encuentran las antenas de los operadores es la misma dirección en la que se encuentra el repetidor de TDT. Fue suficiente con copiar la orientación de la antena de televisión para acabar con los microcortes. Igualmente, en el manual que acompaña al amplificador explica que es recomendable hacer pruebas, porque en los entornos más rurales puede que existan antenas que no están en los mapas de antenasgsm.com, y haciendo pruebas de orientación podemos dar con su señal. El método que recomiendan es instalar en un móvil Android la aplicación Network Cell Info, que chiva la potencia de la señal recibida, pudiendo usarse esa información para hacer pruebas con giros de 30º de la antena exterior, buscando la mejor orientación.

La emoción de (por fin) tener cobertura no debe desviar la lectura completa de las instrucciones de instalación

Más allá de problemas evidentes, como los microcortes que he mencionado anteriormente, se pueden dar problemas de retroalimentación entre la antena exterior y la o las antenas interiores. En el caso del equipo que he probado, el Arkus 4G, ese problema se detecta mediante unas luces que tiene en uno de los laterales. El manual explica el significado de esas luces, divididas en dos bloques, unas que hacen referencia a la banda de los 800 MHz y otras a las de los 900 MHz. Una de las luces encendida en el amplificador que probé indicaba que podía haber retroalimentación.

La solución planteada en el manual es elevar más la antena exterior, comprobar que se cumpliesen las normas de distancias, que la antena interior dé la espalda a la exterior y que haya dos metros de separación entre amplificador y antenas interiores. Comprobado todo lo anterior y siendo imposible elevar más la antena exterior en mis pruebas, opté por la alternativa, que es atenuar mediante unos interruptores la potencia del amplificador. En la práctica reduce algo el alcance de las antenas interiores pero se acabó el problema.

Cobertura para el ocio y el trabajo

Lo cierto es que el manual, por suerte o porque se lo han trabajado, es muy completo y suficiente para poder completar la instalación con éxito y dotar de cobertura a un lugar que antes apenas tenía. La mayor dificultad pasa por la instalación de la antena exterior, ya que se tiene que colocar en el tejado, con todas las precauciones correspondientes, y otro cantar es buscar la mejor manera de pasar desde esa antena al interior el cable que la conecta con el amplificador. El resto de pasos son sencillos, se trata de buscar la mejor orientación y estar pendiente de posibles problemas de retroalimentación. Igualmente, es posible contratar a un profesional que haga todo desde el inicio hasta el fin.

Foto: M. C.
Foto: M. C.

El resultado ha sido satisfactorio, porque aunque la velocidad a internet conseguida no es para tirar cohetes, ya he comprobado que es más que suficiente para poder ver televisión en directo, acceder a YouTube o Netflix (con la calidad del vídeo ajustada a la conexión) e incluso es válida para conectarse a entornos de trabajo en remoto. Y todo eso es mucho más de lo que antes podía hacer, por lo que el objetivo de acabar con el agujero de cobertura está conseguido. Habrá amplificadores y antenas más o menos baratas y que trabajen en distintas bandas, pero teniendo en cuenta que se trata de un equipamiento que durará años, porque las bandas no van a cambiar, bien merece la pena buscar asesoramiento e invertir en un buen equipamiento antes de lanzarse a comprar cualquier amplificador.

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