Y ESO QUE ES ALGO MÁS CARA

Siete días con la Mi Band 5 de Xiaomi: por este precio, olvídate del resto de pulseras

Si buscas algo barato, que valga para controlar tu actividad física y las notificaciones del móvil, el 'wearable' de la compañía china sigue siendo el rey de la calidad-precio a pesar de la competencia

Foto: Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

Navegar por el catálogo de Xiaomi no es fácil, a excepción de que tengas una idea bastante clara de lo que quieres. Un buen ejemplo son sus 'smartphones'. Cuando das con un móvil que encaja con tu presupuesto, hay bastantes papeletas de que acabes con varias alternativas con un precio igual o prácticamente igual en esa ensalada de sílabas que conforman los Mi, los Redmi, los Poco y demás, haciendo que tengas que dedicar un buen tiempo a comprender sus verdaderas diferencias. Esto también ocurre, aunque en menor medida, con otros 'gadgets' de los que traen a estas latitudes.

Pero si hay un producto que no necesita presentación alguna es la Mi Band, su pulsera deportiva, que ya va por la quinta generación. Y es que este producto es sin lugar a dudas el mayor 'hit' de la marca china. Un superventas que desde su primer día ha sostenido su atractivo en un coste de derribo. En el modelo de 2020, asciende hasta rozar los 40 euros de salida. Un incremento que no empaña en absoluto la relación calidad-precio de un dispositivo que sigue siendo el rey en su categoría y uno de los pocos 'wearables', prácticamente junto al Apple Watch, que han conseguido venderse como churros, mantener el ritmo y no caer en la desafección comercial que existe hacia gran parte de estos aparatos.

La misma línea, mejorada año a año

Hemos pasado unos días con ella después de su presentación con la Mi Band 5. Es probable que si has llegado hasta este artículo ya hayas tenido uno de estos dispositivos en tu muñeca, bien uno de los anteriores modelos u otro de otra marca, probablemente de Fitbit. Probablemente quieras renovarlo a un precio sensiblemente menor, aunque eso suponga perder algunas funcionalidades, ya que lo que te interesa, básicamente, es contar calorías, monitorizar ejercicio y tener las notificaciones a mano.

Esta Mi Band sigue siendo en esencia lo mismo que era en su primera versión. Una cápsula que se engarza en una pulsera de goma. Con el paso de los años, cada generación ha ido incluyendo un gran cambio de diferente naturaleza (pantalla, pulsómetro,...) en lo que se refiere al 'hardware'. Con la cuarta generación, la que se lanzó hace un año, se incorporó un panel a color, se lanzó una versión con NFC (no llegará a España aún) y se eliminó el botón físico. Era un salto notable y el producto quedaba bastante refinado. En esta ocasión, no vas a encontrar grandes novedades en lo que se refiere al 'hardware'. Es una evolución sutil, más destinada a hacer más cómodo de usar lo que ya existe que a cambiarlo. Ante todo y como resumen, basta con decir que es un diseño acorde con el precio. Tanto la correa como el cuerpo, a pesar de estar bien rematados, no dejan de tener un tacto y aspecto 'low cost'.

Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.

Cabe decir en este sentido que la pantalla es ahora de 1,1 pulgadas. Antes era de 0,95. "Qué generosidad", pensarán algunos. Es un aumento mínimo, pero lo suficiente como para notar ese espacio extra para interactuar con el contenido. No es la panacea, pero algo ayuda. Hay que tener en cuenta que aunque a simple vista pueda parecer que todo es pantalla, no es así. La zona útil se coloca en el centro dejando franjas tanto arriba como abajo, donde tenemos un control táctil para volver al panel de inicio.

La Mi Band 5 es un avance sutil: algo más de pantalla, algo más de brillo y nuevo cargador

La pantalla OLED es la protagonista de otra de las mejoras reseñables. El brillo. Ahora llega a los 450 nits. La anterior, a los 400. Hasta la tercera generación, se podía decir que era bastante complicado lo de ver el panel en exteriores. Algo que puede ser un auténtico dolor si estás corriendo y quieres girar rápidamente la muñeca para controlar de un vistazo tu desempeño, el tiempo o lo que sea. La Mi Band 4 dio un buen salto y el actual modelo lo apuntala.

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

Ocurre igual que con el tamaño. La diferencia no es bestial, pero todo ayuda. Aunque hay veces que algunos reflejos, cuando impacta la luz directa, pueden ser molestos, se ve bastante bien la información sea cual sea el entorno. La luminosidad se puede fijar desde la 'app' (disponible tanto para iOS como para Android). También puede ayudarte escoger un fondo más colorido y menos plano que te permita ver las cosas mejor cuando estés al aire libre. Tienes un apartado con un buen puñado de salvapantallas y relojes. Eso sí, no esperes ninguna obra de arte. En su selección, encontrarás algunas muy discretas, con cero estridencias. Pero hay varias que son horteras hasta para un salón de manga japonés lleno de 'cosplayers'.

El último gran cambio físico afecta a la forma de cargarla. Ya no hace falta sacar la pastilla de la pulsera para introducirla en una base de carga que debíamos conectar a un adaptador o al puerto USB del ordenador. Ahora tenemos un cargador magnético que se engancha con dos imanes. Es un sistema menos molesto, pero aún tiene el problema, como otras tantas pulseras y similares, de necesitar un accesorio dedicado y no poder tirar del mismo cable que utilizamos para el móvil. Es algo de lo que pecan, como decimos, la práctica totalidad de 'wearables'.

Lo mismo, pero diferente

La Mi Band 5 hace lo que otras pulseras del mercado. Entonces ¿que tiene de especial? Que lo hace más barato o, en el caso de pulseras con precio parecido —Honor 5 o Huawei Band—, lo hace con un mejor desempeño en términos de autonomía u ofreciendo un abanico de opciones más completo. No nos detengamos en lo básico en exceso. ¿Puede monitorizar el sueño? Sí. ¿Puede tener notificaciones? Leerlas, sí; contestarlas, no. ¿Puede fijar alarmas y recordatorios? Sí. ¿Llamadas? Puedes tener avisos y rechazarlas. ¿Mide el pulso? Sí.

Tras esta ronda rápida de preguntas, vayamos a ver detenidamente algunos aspectos, como puede ser el de la Mi Band 5 como accesorio deportivo. Incluye 11 tipos de entrenamiento. Paseo, correr, correr en cinta, máquina de remo, elíptica, bicicleta estática, ciclismo, yoga, comba, entrenamiento libre o de fuerza y natación (el dispositivo cuenta con protección IP68, así que se puede sumergir hasta 50 metros). También cuenta con el típico aviso para que muevas el cuerpo al menos una vez cada hora y evites el sedentarismo. Ojo, que para muchos puede ser útil este recordatorio ahora con el teletrabajo, aunque se corre el riesgo de que el paseíto sea para picar algo a la nevera.

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

Lo he podido probar en la gran mayoría menos en la piscina, con una bici al aire libre o haciendo yoga. En la mayoría de casos, te cuenta las calorías quemadas y el tiempo consumido. En entrenamiento de remo y saltos de cuerda, contabiliza —y con bastante precisión— el número de repeticiones y la media. A la hora de pasear y correr, mide también la distancia. Si quieres hacer seguimiento de la ruta, deberás llevar el móvil encima con la 'app' Mi Fit, que es la que gobierna este y otros dispositivos de la marca. No tiene GPS integrado. Quizás este detalle es el que más la aleje de los 'runners' más exquisitos que tengan mejores opciones en Garmin y Fitbit, como la Charge 4, que se ajusten más a lo que buscan.

A los 'runners' más exquisitos quizá se les quede corto, ya que usa el GPS del móvil, no tiene propio

El nuevo sensor cardiaco promete una precisión mejorada. Obviamente, a la hora de valorarlo no hay que perder de vista que es un aparato 'low cost', que te puede servir como referencia, pero no puede ser tomado como algo grabado en piedra. Debe ser tomado como una referencia. Por supuesto, hay dispositivos específicos mucho más precisos. Yo lo he comparado con el Apple Watch y aunque me he encontrado con que la cifra que ofrece está ligeramente debajo de lo real, es constante, da la sensación de ser regular y no hace mediciones dispares ni nada raro.

Puedes optar por activar tú mismo la medición o, por el contrario, configurarla automáticamente 24/7 en diferentes intervalos de uno, cinco, 10 o 30 minutos. Cuanto más corto sea el intervalo temporal, más batería se gastará. También se puede combinar con las herramientas de sueño para una mejor detección del descanso, aunque utilizarlo conjuntamente puede suponer un lastre en la autonomía del que te avisa hasta la propia 'app'. Si eres de los que les preocupa estar más 'fit' que 'fat' y llevar una vida activa, Xiaomi cuenta en su Mi Band con el índice PAI, un algoritmo que tiene en cuenta nuestra actividad física y otros registros. Nos 'pica' para conseguir más de 100 puntos PAI en una semana —caducan cada siete días— y mantenernos por encima de ese nivel. Yo he conseguido al término de esta semana estar en 85.

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

Si llegamos a cotas altas, se supone que más lozanos y 'sanotes' estamos. Eso sí, algunas veces cuesta entender cómo reparte los puntos. En ocasiones, me ha asignado puntos de baja intensidad en entrenamientos en que he acabado machado y otras veces me ha puntuado como intensos entrenamientos que yo no he percibido tan duros.

Otra de las funcionalidades que incluye es un medidor de algo tan subjetivo como el estrés. A mí no me ha detectado nada llamativo, a excepción de un par de veces en que ha decidido decirme que estaba moderadamente estresado, la última mientras sacaba estas fotografías. Cabe decir que la mayor parte de esta prueba ha transcurrido en vacaciones, así que pocos nervios he experimentado. Habría que verlo en otro escenario. En una vuelta a la oficina precovid y no desnatada como ahora, al menos en mi caso, con el teletrabajo.

Si alcanzas niveles altos según su criterio, te recomienda hacer una sesión de respiración guiada. Vamos, el contar hasta 10 de toda la vida pero en versión 'techie'. Algo que ya habíamos visto anteriormente en otros modelos. En esta quinta generación, hay una novedad dirigida al público femenino. Una opción para seguir y tener controlado tu ciclo menstrual.

La batería

Lo último que hay que comentar en esta prueba es un apartado importante: el de la batería. Maneja una capacidad de 115 mAh. Xiaomi dice que con un uso normal se debería extender por 14 días. Si se adopta un perfil bajo, hasta 20 días. Pero todo depende del uso que cada uno le dé y la configuración que maneje. He de decir que en los siete días que he estado probándola, no he tenido que recargarla.

La autonomía final depende mucho de la configuración y el uso de cada usuario

En el momento de escribir estas líneas, me queda un 19%. La cogí en torno al 75% cuando la saqué de la caja. Los días que más caña le he dado —entrenamientos, PAI actividad, monitorización de pulso constante, notificaciones...—, el gasto ha sido de aproximadamente un 15% de energía. Es decir, si vas a exprimirla, debes tener en cuenta que tendrás que recargarla cada ocho días. Sin embargo, los días que he prescindido, por ejemplo, de la detección automática de ejercicio, he espaciando más el uso del sensor de frecuencia cardiaco y he ajustado el brillo, el consumo se ha quedado más sobre el 8%. Por tanto, con un uso mixto no muy intenso no es difícil acercarse, que no llegar, a lo que prometen.

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

¿Merece la pena? Personalmente, creo que la Mi Band, en general, ha sido y es uno de los productos que mejor han reflejado la naturaleza de la marca, sus fortalezas y sus debilidades. Es el producto más Xiaomi de Xiaomi. Es cierto que en los últimos tres años las renovaciones han venido acompañadas de un incremento de precio, en mi opinión, justificado por las mejoras y porque en ningún caso ha borrado ni un ápice el atractivo del aparato. Por 39,90 euros sigue ofreciendo una carta de servicios lo suficientemente amplia, un diseño correcto sin estridencias, aunque no sea para echar cohetes, así como un rendimiento y funcionamiento. La pega que le puedes sacar es lo del GPS integrado, algo que, por ejemplo, sí ofrece la Huawei Band 4 Pro. Una funcionalidad que te permite librarte del móvil a cambio de sacrificar autonomía y de optar por un aparato con menos funciones.

Obviamente, ni la Mi Band ni ninguna de su especie sustituye a un reloj inteligente. En lo que se refiere a estos aparato, es la que mejor calidad-precio ofrece. Esto no significa, por puntualizar, que sea la más barata ni la más completa. Es la que encuentra el punto exacto. Supera a competidores directos como Honor o Realme sin encarecer el producto y ofrece lo suficiente para que uno se vaya a un dispositivo de Fitbit con el consiguiente aumento en la factura. A pesar de la creciente competencia, Xiaomi sigue siendo el rey de las pulseras baratas.

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