VIENE DE CHINA

He cambiado mi Apple Watch por este clon 'low cost': por 60€ poco (más) se puede pedir

Realme, esa marca china que anda intentando emular el éxito de Xiaomi con recetas parecidas, trae a España su primer reloj inteligente para Android. Si tu presupuesto anda corto es una opción

Foto: El parecido es innegable y a eso juega Realme.
El parecido es innegable y a eso juega Realme.

Distan muchísimo de ser esa revolución que nos prometían -y no ha sido porque gran parte de la industria no haya sido extremadamente cabeza con el asunto-, los relojes inteligentes cada vez se dejan ver más. Aparecen prácticamente en la mayoría de casos como apéndices de ese 'smartphone' que llevamos guardado en el bolsillo o en el bolso, aunque algunos ya permitan utilizarse autónomamente. El rey de esta categoría, la que ha roto las discretas cifras del resto del gremio, es Apple con su Watch. Ya sabemos que la manzana no obedece igual que el resto de marcas a las leyes de mercado. Pero aquí hay dos obstáculos. El primero, no tener un iPhone. Si tienes un Android, no puedes hacer uso de ese reloj. El segundo, el precio. Su último modelo cuesta nada más y nada menos que 450 euros.

Hay gente que no está dispuesta a dejarse eso en un 'smartphone' como para dejárselo en un accesorio. Esto explica el éxito, por ejemplo, de dispositivos como la Mi Band, uno de los 'weareables' más vendidos del mundo, que es una pulsera deportiva con pantalla OLED que apenas cuesta 30 euros. Esas versiones baratas de las 'Fitbit' han crecido como setas y son varias marcas las que lo han lanzado en nuestro país su propio modelo. Ahora también empieza a pasar con los relojes. Ya hemos visto como algunos como los de Amazfit -se pueden encontrar en varios sitios de internet- y ahora es Realme, esa marca china que intenta ser la nueva Xiaomi (que todavía no ha traído sus modelos a España de manera oficial), la que prueba suerte.

No oculta lo que es

El Realme watch es un clon del Apple Watch que llegará en las próximas semanas a España. Es un clon 'low cost'. Pero juega con su forma cuadrada y su borde metalizado a evocar a de los de Cupertino. La caja es un buen ejemplo de ello. Pero rápidamente se notan las diferencias. Aquí el peso sí es un factor clave para determinar la calidad: el más ligero, es peor por el tipo de material. Pero claro, por 60 euros, poco más se puede pedir. Esta hecho de poliuterano termoplástico en la parte trasera, goma en las correas, cristal en la delantera y un acabado metálico en los bordes, donde se coloca el único botón físico que tiene para gobernarlo.

Cuenta con una pantalla de 1,4 pulgadas táctil con bordes notorios. Las primeras impresiones engañan. O al menos despistan. Apagado parece que el panel es más generoso. No es excesivamente grande. Pero hay que insistir en el coste de nuevo. Este reloj no se ha preocupado en aparentar mucho más de lo que es. En general la impresión y la calidad que trasmite es lo que se puede esperar de algo de su categoría. Ni mejor ni peor. En el diseño sí que hay un pequeño pero que se puede poner. Comprendo que haya marcos, pero que por lo menos sean simétricos. La parte inferior, donde han calzado un logo de la marca, es notablemente más gruesa que la superior. También es de justicia que sí utilizas fondos de pantalla negros cuesta verlo a simple vista. Cuenta con resistencia IP68 a líquidos y polvo, así que podrás mojarlo, meterlo en la piscina o ir a la playa.

No se puede esperar otro aspecto por este coste: el reloj tiene pinta de barato, no aparenta lo que no es

El proceso de conexión es relativamente rápido. Hay que descargarse, como en prácticamente todos los relojes de este tipo, una aplicación para gobernarla y ajustarla. En esta ocasión es Realme link, que también sirve para su pulsera deportiva y será la base para otros dispositivos que vayan lanzando en el futuro. Aquí se ha conectado todo muy rápido. Aquí dos pegas de diversa índole. La primera es que te tienes que recorrer todo el menú de configuración para activar las diferentes funciones. No solo para notificaciones, sino para el tiempo, el control remoto de la cámara, el localizador del teléfono... Para todo. Si no lo haces da igual que toques el icono en el reloj. No funciona. La segunda, más importante, es la necesidad de crearse una cuenta de Realme para poder hacer uso del reloj. Ocurre con otras marcas, pero me sigue pareciendo algo cuestionable.

Realme watch. Foto: M. Mcloughlin.
Realme watch. Foto: M. Mcloughlin.

Pasada la configuración, hablemos del uso. El panel cuenta con una resolución de 320 píxeles por 320 píxeles. El brillo, como podéis imaginar, no es ni de lejos el mejor del mercado. Por la noche o en interiores, cero problemas. Se ve bien y responde bien. Se lee mejor de lo que uno espera. Incluso mails y mensajes de WhatsApp. El texto se muestra nítido. Por rizar el rizo, lo ideal sería que el botón de leer fuese más pequeño o que bastase con clicar la notificación para que se abriese. Ahora, el control de 'Leer más' impide que tuits que verías de un vistazo tengas que desplegarlos.

Es en exteriores cuando te puedes encontrar con que te cuesta ver la pantalla, especialmente en las horas centrales del día si hay mucha luz. No significa que sea un desastre, pero hay veces que ayudaría un poco más de chicha. Yo me he encontrado en algún momento que he girado la muñeca para que se activase y no verlo todo lo bien que desearía. Se puede regular con diez niveles de brillo diferente.

Dispone de un sensor cardiaco y también tiene funciones para medir el sueño o el nivel de oxígeno en sangre, algo que ya vimos anteriormente en fabricantes como Fitbit. Haciendo las pruebas con el Apple Watch lo cierto es que la medición del pulso (puedes configurar el intervalo de tiempo) parece fiable, así como la de las horas que dormimos, aunque no podamos estar despiertos para dar fe de ello. En todo caso, como siempre decimos, estas cifras hay que tomarlas como referencias y nunca como verdades escritas en piedra.

A la hora de hacer deporte

¿Qué nos permite hacer? Las funciones hay que dividirlas en dos grupos. Por una parte las de control del teléfono. Tenemos notificaciones de cualquier aplicación, recordatorios de llamada, podemos fijar alarma, consultar el tiempo, controlar la cámara a distancia para una foto de grupo, la música... La verdad que funciona todo bastante bien. Por otra parte, tenemos las funciones deportivas, para las que se apoya en el GPS del móvil. Tiene hasta 14 modos.

Correr y ciclismo en interior y exterior, caminata, entrenamiento de fuerza, test de resistencia aeróbica, fútbol, pingpong, bádminton o cricket (se nota que este fabricante chino está muy centrado en un mercado como La India). También tiene baloncesto. Algo que no tiene mucho sentido, ya que lo primero que hay que hacer al jugar o entrenar es quitarse el reloj. Aquí nada de rutas o detección automática. Hay que activar manualmente.

En la parte de salud y vida sana también nos permite fijar recordatorios para beber agua o levantarnos si llevamos mucho tiempo sentados. Algo que a más de uno le vendrá bien ahora con el teletrabajo.

Lateral del Realme Watch. Foto: M. Mcloughlin.
Lateral del Realme Watch. Foto: M. Mcloughlin.

Te ofrece buenos controles para tu terminal y una variedad de entrenamientos que cubrirán las necesidades de mucho. La pega es que no tiene aplicaciones de terceros, ni compatibilidad con Strava u otras 'apps' populares para correr, algo que sería la guinda. Más que un reloj inteligente, tenemos una banda deportiva como la Mi Band o la Realme band hormonada, con una pantalla más generosa, la medición de oxígeno y alguna función extra.

¿Merece la pena?

No es un dispositivo muy enrevesado. Lo último que hay que analizar es la batería. Ellos prometen hasta ocho días. Yo en los quince días largos que he probado este dispositivo he tenido que cargarlo dos veces, una poco antes de realizar este análisis. Transcurridas las primeras cuatro jornadas, con control de pulso cada 10 minutos, me quedaba aún un 45%. Es decir, la promesa es bastante cierta. Se carga con un adaptador con pines magnéticos y en una hora tienes sus 160 mAh al máximo de nuevo.

La pregunta es, ¿merece la pena? Pues depende lo que busques. Si lo que buscas es un dispositivo barato, para poder consultar rápidamente las notificaciones, llevar con un control de actividad física y demás puede ser una muy buena opción. Obviamente si eres un loco del 'running' te querrás ir a un producto más fino. De la misma manera que si quieres un reloj de mayor calidad te irás a uno de los de Samsung o alguno de los muchos que vende Huawei, que se ha hecho fuerte en este segmento. Este es un modelo discreto y básico. No hay que perder de vista el precio. Ni en este ni en modelos como Amazfit Bip (algo más caro). Por 60 euros aquí poco más podemos pedirle.

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