Mascarillas quirúrgicas deportivas: la idea de estos valencianos para la 'nueva normalidad'
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Cuidado con usarlas para correr

Mascarillas quirúrgicas deportivas: la idea de estos valencianos para la 'nueva normalidad'

La marca Lurbel está a punto de lanzar una máscara para deportistas con una protección del 95% que está basada en un diseño propio que cuenta con licencia sanitaria

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Imagen cedida.

Si uno lee el nombre de Lurbel y le suena de algo, seguramente sea por su material deportivo. Esta pequeña marca valenciana de unos 40 empleados lleva más de 10 años intentando hacerse un hueco en el cada vez más masivo mundo del 'running' y las carreras de alta montaña creando prendas técnicas. Pero lo que seguramente no sepan ni los que conocen su logo es que junto a esa marca, la compañía matriz tiene una rama sanitaria que ha repuntado con la llegada del coronavirus y que ahora se suma a la desescalada y a 'la nueva normalidad, retroalimentando la parte más conocida. ¿Cómo? Con una mascarilla para hacer ejercicio basada en las quirúrgicas.

En plena vuelta a las calles de los deportistas y mientras todos nos acostumbramos a la nueva situación, estos valencianos acaban de anunciar la comercialización de una mascarilla llamada Faz que aúna la protección de las mascarillas quirúrgicas de Tipo 1 (un 95% de protección) con la tecnología textil patentada por esta compañía, un diseño deportivo y que tiene las mismas especificaciones que las que ellos mismos desarrollaron para hospitales o farmacias con licencia sanitaria. Su éxito no se ha hecho esperar y a pesar de que todavía no han vendido ni una sola de estas máscaras y su precio puede parecer algo alto (está en preventa por 14,50 euros una unidad o 26,50 dos), ya tienen más de 10.000 reservas y el día del anuncio la web de la marca se saturó durante 40 horas.

Foto: (Foto: EFE)

Obviamente, no es la única empresa textil que busca aprovechar la ventana de oportunidad que se acaba de abrir (ya hay varias que han lanzado su propia mascarilla, como Hanker o Altitude), pero hay un punto que la diferencia del resto y es que es la primera que utiliza el camino contrario al habitual. La mayoría de los productores que estos días crean primero la mascarilla y luego intentan conseguir la licencia sanitaria, la empresa valenciana ya contaba con esa licencia que otorga la AEMPS y tenía el aprobado para vender sus productos en este sector realizando todo el proceso de fabricación en su centro de Ontinyent. Ahora, lo que ha hecho es adaptar su idea para sanitarios al público en general con las mismas especificaciones.

"Si te digo la verdad, hasta hace nada no pensábamos en sacar una versión de la mascarilla para deportistas. Hace unas semanas, ya con toda la crisis del coronavirus iniciada, creamos la Muvu Ítaca, que es una mascarilla con todas las certificaciones sanitarias y que ha sido testada en un laboratorio independiente que dispuso que ofrece una filtración microbiana del 95%, y la empezamos a comercializar en hospitales y farmacias. Pero, bueno, como también somos deportistas, pues me lo pedía mucha gente del mundillo y decidimos lanzarnos. Además, así nos protegemos entre todos", apunta en conversación con Teknautas Javier Lurbe, uno de los dueños de la compañía MLS Textiles, matriz de Lurbel y Muvu, la rama sanitaria de la compañía.

placeholder La mascarilla Muvu Ítaca, en la fábrica de Lurbel. (Imagen cedida)
La mascarilla Muvu Ítaca, en la fábrica de Lurbel. (Imagen cedida)

Según explica Lurbe, su nuevo invento tiene las mismas capacidades que el de Muvu (que se creó como mascarilla complementaria para sanitarios para uso bajo otra mascarilla superior), en lo único que cambia es en el diseño (es más deportivo) y en que han quitado la etiqueta sanitaria con la idea de poder vender en más espacios. "Solo farmacias y parafarmacias suelen tener licencia para vender productos de este tipo, así que decidimos sacarlo sin el punto de producto sanitario y así poder llegar a más gente, pero, vamos, que se siguen los mismos procedimientos en la fabricación, protocolos y todo". Pero este proceso no es su único punto diferencial, ni siquiera es el que más destacan.

Sus grandes apuestas son que la mascarilla se puede lavar hasta 135 veces sin perder sus cualidades y, sobre todo, el tejido, basado en una patente de la compañía levantina y cuyo nombre en Regenactiv. Es este tejido creado con una mezcla de productos vegetales y marinos lo que les lanzó a conseguir la licencia para fabricar productos sanitarios, y su gran aporte es el cuidado y regeneración de la piel. "Antes de que llegase esto del covid, como puedes ver en la web, producíamos calcetines, camisetas, guantes, gorros y empezábamos a probar ropa íntima para mujeres que han pasado por radioterapia", apunta Lurbe.

placeholder Mascarilla Lurbel Faz. (Imagen cedida)
Mascarilla Lurbel Faz. (Imagen cedida)

El peligro del producto del momento

Ahora, teniendo la licencia sanitaria y el desarrollo tecnológico, cualquiera entiende que Lurbe y los suyos se hayan lanzado a comercializar un producto como la mascarilla para deportistas, pero Lurbe no lo ve tan claro. "Con todo el tiempo que ya llevamos en estos sectores, sabemos que hay que tener cuidado con lo que se comercializa y cómo se comercializa, pues estamos jugando con la salud. Yo entiendo que la gente se reinvente e intente crear sus propios productos, es más que lícito, pero no se puede hacer a lo loco y vender lo que no tienes", apunta el empresario.

Sus dudas vienen por el intento de todo tipo de empresas de aprovechar ahora la ola de mascarillas y otros productos sanitarios, pero más aún por el intento de marcas con productos para, por ejemplo, protegerte de la contaminación que ahora los venden como productos contra el virus. "He llegado a ver a gente testando sus mascarillas rociándolas con un 'spray' y viendo si deja marca en la pared. Eso no es serio, y es más, ver todo eso fue una de las razones por las que nos lanzamos a crear nuestra máscara, para intentar dar una alternativa fiable", argumenta.

En sitios como Amazon, es muy fácil encontrar mascarillas que ofrecen capacidades antimicrobianas pero que en realidad están pensadas para evitar la contaminación y que, además, no tienen certificado de protección más allá de lo que dice el vendedor. "Nosotros tardamos tres años en conseguir la licencia sanitaria, más todo el tiempo y el dinero invertido en I+D para el tejido, reconversión de la empresa, maquinaria, procesos... Ahora, la fabrica parece de Formula 1 y estamos encantados, pero, bueno, es un ejemplo de que no estamos hablando de cualquier cosa, de una camiseta o un pantalón, hablamos de productos delicados". Y eso también tiene que ver con el uso que recomiendan los fabricantes.

¿Mascarilla para correr?

Todos en la marca Lurbel son muy claros en las recomendaciones para usar las mascarillas. Su modelo Faz es deportivo, usa el mismo tejido que otros de sus productos textiles, pero no, no está pensado para correr de forma continuada y a alta intensidad. ¿Por qué? Porque lo más seguro es que ante los problemas para respirar que por diseño ofrecen estas máscaras, acabes mareado o no puedas seguir corriendo. "Es de cajón, si quieres una mascarilla protectora que filtre de verdad, también provocará que te llegue menos oxígeno. Es como el neopreno, que no permite entrar el agua. Pues si te compras unas botas todo de neopreno y necesitas transpiración, lo más seguro es que se te cuezan los pies. Hay que elegir", explican desde la marca.

Lurbe recomienda el uso de estas máscaras para cualquier actividad que no necesite de una alta intensidad y una gran cantidad de oxígeno, pero, eso sí, deja un espacio para la 'nueva normalidad' en carreras y eventos parecidos. Vale, no podemos hacer un ejercicio muy exigente con una de sus mascarillas puestas, pero quizá sí tengamos que acostumbrarnos a llevarlas como accesorio, como un cortavientos o una gorra. "Puede ser que de aquí a un tiempo nos tengamos que acostumbrar a esperar en la salida con una mascarilla puesta y tener que ponérnosla de nuevo en los avituallamientos, como cuando nos ponemos algo de abrigo antes de empezar una carrera y nos lo quitamos cuando hemos calentado".

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