UN PRODUCTO 100% APPLE

Media semana sin cargar mi iPhone, ¿vale la pena pagar 149€ por una funda con batería?

La manzana reedita este accesorio tan cuidado como caro en comparación con la competencia. A los 'intensitos' nos será de mucha utilidad, pero al común de los mortales no tanto

Foto: El iPhone 11 Pro, con la funda con batería. (M. Mcloughlin)
El iPhone 11 Pro, con la funda con batería. (M. Mcloughlin)

Raro es el día en el que no acabo palpando la mesilla de la habitación a oscuras hasta dar con el cable 'lightning' y poder enchufar el iPhone a la corriente. No siempre es una cosa de extrema necesidad, ahora que Apple ha tenido el detalle de 'agraciar' (nótese el tono irónico) a sus últimos modelos con carga rápida y el Pro incluso viene con el adaptador correspondiente en la caja. En ocasiones —pocas, la verdad— que me ha sobrado la 'friolera' de un 22-25% de autonomía al entrar por la puerta tras una larga jornada en el tajo.

Lo habitual es un 10-15%. Habrá quién diga ahora que menudo mérito y que él o ella consigue casi siempre. Pero no es mi caso. Soy un 'intensito'. Consumo batería por encima de las posibilidades de cualquier terminal. Música, wasaps, brillo no precisamente bajo, 'mails', vídeos de YouTube, etc. Vamos, una carga de trabajo que me obliga a repostar el tanque diariamente. Por eso pasarme casi media semana sin cargar mi terminal es algo así como una aparición mariana. Y no es que me haya puesto a dieta 'techie' ni me haya dado por abrazar el 'digital wellness' recortando drásticamente el tiempo de servicio de mí iPhone 11 Pro. La explicación es que he estado utilizando la 'Smart Case Battery' de los californianos.

Se trata de su tradicional funda con batería, que renueva anualmente. Es un producto 100% Apple. Sencillo pero efectivo. Con las estridencias justas. Lo único más allá de lo estrictamente necesario es un botón que hace las veces de disparador físico de la cámara. El precio también es 100% Apple. 149 euros es una inversión relativamente alta si hablamos de un accesorio de 'smartphone', por mucha mochila energética que tengamos. La pregunta es clara, ¿merece la pena gastar ese dinero?, ¿qué ganas y qué pierdes? Esta es mi experiencia tras 10 de uso con ella.

El iPhone 11 Pro con la Smart Battery Case. (M. Mcloughlin)
El iPhone 11 Pro con la Smart Battery Case. (M. Mcloughlin)

Diseño sin sorpresas

En el aspecto del diseño y los materiales, como decíamos, es un producto con denominación de origen Cupertino. Mantienen la receta de sus fundas oficiales. El ingrediente principal es la silicona, algo que le confiere un buen agarre, incluso con manos mojadas y sudadas, asegurándote que no se resbala. Da la sensación de ser resistente.

El interior cuenta con esa superficie suave de microfibra, que recuerda al tacto del ante. Cuenta con tres colores diferentes. El clásico blanco y negro así como un nuevo color que han denominado rosa arena, que dada la incapacidad que manejo para distinguir los matices de las diferentes tonalidades solo puedo definir como rosa claro. No hay en este caso edición de piel. Tiene lógica. A pesar de la elegancia, este acabado es mucho más susceptible a capturar manchas y afea su aspecto exterior más rápido. Si la durabilidad estética es una de tus prioridades, personalmente recomiendo el color negro, que es el que más puede atenuar las marcas del paso del tiempo.

Hay una diferencia con las fundas de silicona además de su abultada trasera. En este caso no tenemos un interior rígido. Es elástico, lo que facilita ponerla quitarla y ponerla. Como todas las fundas con batería del mundo, sea el modelo que sea, añade peso y grosor. No es especialmente cómodo para meter en los vaqueros, especialmente si eres de llevarlos un poco apretados. Sobre el peso, simplemente decir, que se nota y bastante, pero con el paso de los días te acostumbras.

La Smart Case Battery es más elástica que las fundas oficiales de batería. (Michael Mcloughlin)
La Smart Case Battery es más elástica que las fundas oficiales de batería. (Michael Mcloughlin)

El botón de la cámara

Tiene los clásicos botones de volumen y así como una apertura para utilizar la pestaña para ponerlo en silencio. En el lado contrario, tenemos el de desbloqueo, Ningún misterio en este aspecto más allá del control físico para abrir la cámara, tengamos o no la pantalla encendida. Basta con hacer una leve presión de apenas un segundo para que se abra. Una vez activada, funciona igual que el disparador virtual. Una presión simple sirve para tomar foto, si lo mantienes apretado grabarás vídeo.

Es más cómodo que deslizar el dedo, pero tampoco se ahorra tanto tiempo. Además su posición, en la parte inferior del marco derecho, hace que sea cómodo de utilizar cuando lo agarras en horizontal y no tanto (por decir poco) en vertical. Poco más que comentar sobre el diseño. En el marco inferior tenemos los agujeros para los altavoces así como el puerto 'lightning'. Quizás esta sea su mayor ventaja. No vas a necesitar otro cable. Además, es compatible con el cargador rápido.

No, el botón de cámara de la funda de Apple no es cómodo de usar en vertical. (M. Mcloughlin)
No, el botón de cámara de la funda de Apple no es cómodo de usar en vertical. (M. Mcloughlin)

En el interior de la funda, tenemos este mismo conector, de manera que la transmisión energética entre la 'Smart Battery Case' y nuestro móvil no se hace de forma inalámbrica, como en otros casos, lo que se agradece al ser más rápido. Eso sí, tampoco pienses que va a ir como un cohete. Las veces que me he preocupado en controlarlo, una hora después había sido capaz de darle un chute de un 30% a la autonomía del iPhone. Durante ese tiempo seguí utilizando mi terminal.

¿Cuánta energía aporta?

Apple suele ser muy opaca con dos especificaciones clave. Por un lado la RAM y por otro los mAh de la batería, aunque finalmente siempre acaban trascendiendo. La razón básicamente es que estas cifras por sí solas vienen a decir poco. Aquí se ha sabido apenas la capacidad del modelo Max, con 1430 mAh más, un ligero incremento frente a los 1.369 mAh del modelo que acompañaba al iPhone XS Max. Para hacernos una idea el iPhone 11 tiene 3040 mAh, el 11 Pro 3190 mAh y el 11 Pro Max 3500 mAh.

Como cualquier funda de batería, el grosor es el gran peaje. (M. Mcloughlin)
Como cualquier funda de batería, el grosor es el gran peaje. (M. Mcloughlin)

Aseguran los de Cupertino que la funda puede suponer hasta un 50% más de vida útil en cada repostaje. Prestándole más atención al brillo, a aplicaciones en segundo plano, poniendo el modo avión al irme a dormir y reduciendo un poco, no mucho, el uso general del teléfono, he llegado a estar desde la mañana de un martes hasta casi el final del jueves. Eso me ha supuesto prácticamente media semana. Dándole un uso normal, sin andar preocupándome tanto de en qué gastaba la energía, me ha dado también para desenchufar el sábado por la mañana el terminal y pasar todo el fin de semana lejos de la toma de corriente, sin conectarlo hasta el final del domingo.

La integración es la habitual de la marca. Al conectarla, nos aparecerá lo que resta de batería en la Smart Battery Case y lo que queda en el teléfono. Si queremos saberlo con exactitud todo el rato tendremos que instalar el 'widget' de 'Batería', donde podemos ver no solo lo que le queda a esta funda, sino también lo que le queda al Apple Watch o los AirPods. No cuentas con un LED exterior que indique el nivel de carga que queda. En el icono de batería de la parte superior de la pantalla solo tienes una pista: el rayo que indica que el iPhone está conectado y recargándose. Nada más.

¿Merece la pena?

¿Merece la pena dejarse 149 euros en este accesorio? El precio es el mismo para cualquiera de los modelos. Al final depende del uso que le des. Es cierto que desde el iPhone Xr, la manzana solventó una de sus grandes deudas pendientes con la optimización de la batería, un trabajo al que dio continuidad con el iPhone 11. En el caso de sus 'pata negra', el gran salto ha llegado con los modelos 11 Pro, que además incluyen el cargador rápido de serie.

Las mejoras en la autonomía de los iPhone 11 restan interés para el común de los mortales

Si te has comprado cualquiera de estos modelos y estás pensando en este accesorio como un balón de oxígeno en una rutina diaria propia del común de los mortales, sinceramente no creo que lo necesites. Otra historia es si eres una persona que tienes viajes de trabajo en el día que te obligan a pasar muchas horas lejos de casa y lejos de un cargador o alguien que tire muchísimo de la grabación en alta calidad. Es más cómodo que andar con una batería externa.

'Widget' de batería. (M. Mcloughlin)
'Widget' de batería. (M. Mcloughlin)

Puede ser interesante, ahora que el 'roaming' ha desaparecido en muchos países y no nos limitamos a tener el móvil en modo avión, para seguir exprimiendo la cámara en nuestras vacaciones. También hay que decir que hay otros modelos, escasos en realidad, que nos ofrecen también un chute extra como las Juice Pack de Mophie aunque con diferencias en los materiales, la integración o que hacen uso de la transmisión inalámbrica para cargar el terminal. Sacrificios que se ven 'compensados' con un precio sensiblemente menor.

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