Cuidado con las ofertas

¿Vas a comprar un móvil en Cyber Monday? Todo lo que tienes que saber para acertar

Mucha gente aprovecha estos días de ofertas para hacerse con un móvil que sirva para jubilar su gastado 'smartphone'. Eso sí, antes de hacer nada debemos mirar con lupa cada detalle

Foto: De izquierda a derecha: LG G6, Samsung Galaxy S8, Google Pixel, Huawei P10 y iPhone 7 Plus. (Carmen Castellón)
De izquierda a derecha: LG G6, Samsung Galaxy S8, Google Pixel, Huawei P10 y iPhone 7 Plus. (Carmen Castellón)

Estamos probablemente ante los mejores días del año para acceder a un móvil a su mejor precio, pero lo barato puede salir caro. ¿Seguro que estás comprando el móvil adecuado para tus necesidades o sólo estás comprando un modelo concreto por estar rebajado? Son muchas las cosas en las que te tienes que fijar a la hora de comprar un móvil nuevo, pero siempre teniendo en cuenta el uso que le vas a dar.

Por si aún tienes dudas y quieres aprovechar al máximo este Cybermonday como colofón de la fiesta de los descuentos aquí te vamos a echar una mano. Antes de poner tu tarjeta y firmar la compra de un nuevo móvil es muy importante que te fije en una serie de detalles clave como la memoria interna, la potencia o la batería. Pueden sonar a cosas básicas pero con esta locura de descuentos es fácil caer en una ganga que acaba trayéndonos de cabeza.

La memoria interna, uno de los puntos clave

¿Qué te puede ofrecer un móvil por menos de 100 euros? A día de hoy pueden tener hasta pantallas grandes, de más de cinco pulgadas, pero donde más suelen cojear los móviles más baratos es en la potencia y en la memoria interna. Pueden quedarse en solo 16 GB de almacenamiento, que descontado el espacio que ocupa el sistema operativo de turno pueden quedarse en incluso menos de 10 GB. A nada que instales algunas 'apps' y acumules fotos y vídeos te quedarás sin espacio, algo que como mucho puedes aliviar, en parte, con una tarjeta de memoria (si el móvil lo permite).

A día de hoy, lo más habitual es encontrarnos con 'smartphones' con 64 GB de memoria interna, a nada que paguemos unos 150 euros, o más, y es la memoria mínima que le deberías exigir a un móvil nuevo para tener cierto colchón sin recurrir a memorias externas, sobre todo si se trata de un iPhone, ya que los teléfonos de Apple no permiten usar ampliaciones. Muchos modelos tienen versiones con distinta memoria interna, por lo que si te gusta grabar vídeos o tener juegos instalados, procura irte a capacidades superiores (128 GB en adelante) que te aseguren espacio de sobra.

Nuevo Redmi Note 8T de Xiaomi. (M. Mcloughlin)
Nuevo Redmi Note 8T de Xiaomi. (M. Mcloughlin)

La potencia: procesador y memoria RAM

Si la memoria interna de un móvil es unos de los primeros factores a tener en cuenta al comprar un móvil, la potencia probablemente sea el siguiente. El rendimiento de un smartphone está en manos del procesador y de la memoria RAM, por lo que de elegir correctamente ambas características dependerá que tengamos un móvil útil para nuestras exigencias.

¿En qué hay que fijarse para elegir correctamente esta dupla de características? Depende del uso y del sistema operativo. Los iPhones no ofrecen muchas opciones, los modelos son los que son y no suelen (remarco, suelen) quedarse cortos en potencia en ningún caso. Lo que no sería recomendable es comprar un iPhone anterior al iPhone 8 a día de hoy si vamos a querer exprimirlo al máximo, con juegos u otros usos exigentes.

¿Y en un Android? Es preferible que te fijes más en la marca y el modelo del procesador que en el número de núcleos y su velocidad, porque no son esos los únicos factores que influyen en el rendimiento de un procesador. Son dos las marcas de procesadores para móviles dominantes: Mediatek y Qualcomm, con sus famosos Snapdragon. Estos últimos llevan los móviles más potentes, salvo en el caso de Huawei, que cuenta con procesadores de marca propia (Kirin) y Samsung (Exynos).

Imagen de la trasera del Xiaomi Mi 8 Pro (Foto: Carmen Castellón)
Imagen de la trasera del Xiaomi Mi 8 Pro (Foto: Carmen Castellón)

Los procesadores de MediaTek se dejan ver más por los móviles más económicos y tienen procesadores para gamas medias e incluso altas, los Helio X por ejemplo, pero los procesadores de Qualcomm suelen ofrecer un mejor rendimiento, también a nivel gráfico, para juegos. Los Snapdragon 4XX son procesadores destinados a los teléfonos más humildes, aunque pueden ser suficientes para usuarios que no tiren de juegos a diario y que sean más de redes sociales y navegación.

Para los algo más exigentes, es recomendable pasarse a un Snapdragon de serie 6, con mejor rendimiento para juegos y multitarea, que pueden encontrarse incluso en móviles por debajo de 200 euros. En estos casos, además sería recomendable que el móvil contase con al menos 3 o 4 GB de RAM. Para los de mayor exigencia, jugones puros o que van a usar el móvil como herramienta de trabajo, la mejor opción es tirarse a un móvil con Snapdragon 8XX, a ser posible el más reciente Snapdragon 855, aunque incluso la gama intermedia Snapdragon 7XX puede ser suficiente, si la memoria RAM no baja de los 4 o 6 GB.

La pantalla: hay tantas como colores

Tras hablar de memoria y potencia, entramos en uno de los puntos más puntillosos o especiales: la pantalla. Se podría prácticamente decir que no hay dos pantallas iguales, y es que aunque obviamente todas salen de las mismas fábricas, las diferencias son importantes: desde el panel utilizado, la resolución, el tamaño, la protección y también el diseño. Porque desde la llegada del 'notch' (o ceja) y más tarde, de la pantalla con 'agujero', cada pantalla es un mundo.

El tamaño de la pantalla es una cuestión de gustos, aunque a día de hoy es difícil encontrar 'smartphones' con una diagonal inferior a las cinco pulgadas. Eso sí, si el móvil va a tener como objetivo jugar, leer o ver series y películas, irse a las seis pulgadas no sería nada descabellado. Si eres de los que tienen miedo o no les gusta las pantallas grandes, ten en cuenta que a día de hoy los móviles de esos tamaños no son tan grandes, por la reducción de los marcos.

La resolución y el formato de la pantalla es algo en lo que fijarse. A nada que le vayas a sacar partido a la pantalla por tiempo largo (los mencionados juegos o vídeos) no deberías bajar de una pantalla FullHD (1920x1080 píxeles o similar). Otra manera de medir esa resolución, importante teniendo en cuenta la disparidad de tamaños, son los puntos por pulgada. Esta métrica, que se suele expresar con un ppi (points per inch) o ppp, no debería bajar de 300 si queremos ver imágenes bien definidas y no notar los píxeles que forman la pantalla.

El iPhone 11 llega a las 6.1 pulgadas. (M. Mcloughlin)
El iPhone 11 llega a las 6.1 pulgadas. (M. Mcloughlin)

El formato de las pantallas también ha cambiado en los últimos tiempos. Lo habitual eran los smartphones con formato tele, 16:9, pero con la casi desaparición de los bordes las pantallas se han estirado y han pasado a unos habituales 18:9 e incluso en algunos casos hasta 21:9, el formato cine. Lo que tienes que saber aquí es que te va a sobrar pantalla para vídeos, quedando franjas verticales a los lados si giras el móvil a horizontal, que serán más anchas cuanto más alargada sea su pantalla.

El tamaño, la resolución y el formato son importantes en una pantalla, pero no desviemos la atención de, probablemente, el punto más importante de una pantalla: el panel. Esta es la principal diferencia entre una pantalla y otra, si lleva un panel clásico IPS LCD o incluso el ya desfasado TFT, o un OLED en sus distintas variantes (AMOLED, SuperAMOLED, P-OLED, OLED a secas…).

¿Por cuál decidirse? Lo que tendrías que hacer seguro es descartar las TFT, porque son las más apagadas y que más consumen. Las pantallas OLED sobre el papel consumen menos que las IPS, aunque la diferencia es muy pequeña y no solo depende del tipo de panel la duración de la batería. Donde puede haber una experiencia más distante es en el color: las distintas pantallas OLED ofrecen colores más vivos que las IPS, aunque su saturación puede llegar a provocar tonos irreales.

Las cámaras: el punto más complicado

Las cámaras tienen características muy llamativas, sobre todo por el lado de los megapíxeles. De moda están ahora las que tienen 48 megapíxeles, las que tienen tres, cuatro o hasta cinco lentes en la parte trasera y dos en la frontal… A las especificaciones más llanas hay que sumarle apertura, los 'fps' para vídeo o el tipo de estabilización. Y el cometido que cumple cada una de las lentes.

Entonces, ¿cómo elijo cámara? La manera de NO elegir es tirar simplemente al móvil con más megapíxeles, porque no solo afectan al resultado final todo lo que hemos mencionado anteriormente, también el propio software del fabricante del móvil. Lo que puedes tener claro es que si quieres sacar las ya habituales fotos con modo retrato, necesitarás un móvil con al menos cámara doble (aunque los anteriores Pixel lograban fotos en este modo con una sola) y también te tendrás que fijar en las lentes si quieres contar zoom óptico.

El Mate 30 Pro. (Foto: M. Mcloughlin)
El Mate 30 Pro. (Foto: M. Mcloughlin)

Más allá de las opciones que ofrece cada cámara, los resultados son dispares, incluso entre móviles que usan las mismas lentes. Se pueden encontrar móviles con cámaras muy aceptables y recomendable por precios no disparados (unos 200 euros perfectamente), aunque los mejores resultados (mejor fotografía nocturna, estabilización para vídeo…) se suelen ver en las gamas más altas. La mejor opción siempre será consultar las opiniones de expertos, ya sea de medios o laboratorios como el de DxOMark, que se atreven incluso a dar notas.

Sin batería no se va a ningún lado

Y si todo lo anterior es importante, la batería no lo es menos. El componente clave, que no el único, que determina la autonomía de un móvil tiene una capacidad que se mide el miliamperios hora y, sobre el papel, cuantos más tenga más durará la batería. Lo que ocurre es que en la autonomía también influye el tamaño de la pantalla, el panel de la misma, el uso que le demos al móvil…

En cualquier caso, una batería de menos de 3.000 mAh es casi seguro que no pasará de un día de uso normal (en el uso normal no entra tirarse horas jugando o viendo vídeos). De hecho, no es complicado encontrar móviles que pueden alcanzar los 5.000 mAh o incluso más. Ten en cuenta que a más pantalla, mayor tiene que ser la batería para que el móvil aguante vivo un día entero.

(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)

De lo que no te tienes que fiar en ningún caso es de las supuestas horas de duración en uso que dan los fabricantes, porque pueden no ser homologables al uso que vayas a hacer de tu móvil. Si quieres tener alguna referencia o comparar la duración real de la batería de distintos móviles, lo que te podemos recomendar es que acudas al ranking con pruebas reales que publica la web especializada GSMarena.


Del 5G te puedes olvidar

Estando el 5G en boca de todos, no podemos cerrar un artículo de las claves de un móvil sin mencionarlo. Y podemos ser categóricos: no te preocupes si el móvil que ya tienes en mente no tiene 5G, porque para cuando el 5G tenga una cobertura decente y se diferencie de verdad del 4G tendrás que renovarlo.

Son pocos los modelos con 5G disponibles actualmente, la mayoría de precios altos, y además de que de momento solo Vodafone lo ofrece en un número reducido de ciudades, para cuando se expanda de verdad los móviles de ahora no podrán sacarle todo el provecho. Serán necesarios nuevos móviles que se puedan conectar a todas las bandas a la vez para que de verdad notemos las ventajas del 5G. Y no nos engañemos, para ver vídeos de gatitos nos sobra y basta con el 4G y si me apuras con el 3G.

(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)

En el apartado de conectividad en lo que sí te tendrías que fijar es en que tu móvil cuente con NFC. Algunos todavía no lo tienen y es el chip imprescindible para poder el móvil como tarjeta de pagos o billete para transportes. Quizás todavía no tengas intención de hacer ese uso del móvil, pero es probable que no tardes en hacerlo, y sin NFC no hay fiesta.

Primero piensa en tus necesidades

La recomendación final no puede ser otra que hacer un correcto estudio de mercado antes de comprar el primer móvil en oferta que veamos. Con el uso habitual que hagas del móvil, determina cuál o cuáles pueden ser los modelos objetivo y entonces, ya sí, compara ofertas.

Ten en cuenta que cada usuario tiene sus necesidades y que puede haber quien necesite el último iPhone y se tenga que gastar más de 1.000 euros, pero hay mucho móvil más que decente por 200 euros (y menos) útiles para el día a día. Sea cual sea la decisión que tomes es importante estar seguro de lo que hacemos pues ese teléfono se convertirá en nuestro compañero de viajes durante mucho tiempo.

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