Los clásicos nunca mueren

Cómo hacer un amago de portabilidad en 2019 y que siga siendo muy rentable

Todos amenazamos en su día a nuestra compañía de móvil con cambiarnos a otra para conseguir un móvil gratis. Pero pese al paso del tiempo el truco no deja de funcionar

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Cada vez las operadoras hacen menos distinción entre antiguos y nuevos clientes. Hace tiempo que se acabó eso de sacarte unas ofertazas con un cambio continuo de compañías, pero lo cierto es que todavía a día de hoy muchos usuarios de telefonía que no se resignan al ver los regalos y descuentos que ofrece su operador a los nuevos clientes, aunque no sean muy llamativos. Si tú eres de esos debes saber que la solución para conseguir esas mismas ventajas vuelve a pasar por una vieja técnica, la del amago de portabilidad. Sí, a pesar de los años sigue funcionando.

El método para que nuestro operador nos ofrezca las mismas ventajas (o incluso mejores) que a los nuevos clientes consiste en solicitar la portabilidad de nuestro número a otro operador. De esa manera, la compañía actual recibirá el aviso de una fuga en proceso y pondrá en marcha su maquinaría para intentar retenernos con distintas ofertas. Lo mejor es que si mantenemos la cabeza fría y aguantamos el pulso, estas condiciones pueden ir mejorando según se acerca la fecha final del cambio. Aquí te dejamos algunas claves para sacarle el máximo partido a este viejo truco.

El arte de amagar, paso a paso

Para llegar al objetivo de conseguir una de esas ofertas para nuevos clientes o a ofertas solo disponibles en retenciones, basta con solicitar una portabilidad a otro operador y esperar la llamada. Pero cuidado, tenemos que tener en cuenta varios puntos para que no acabemos pagando penalizaciones o incluso yéndonos a una compañía a la que realmente no queríamos marcharnos.

En primer término, tenemos que seleccionar cuál será la línea con la que haremos el amago. Podemos contar con varios móviles o con un paquete de fibra y móvil pero en cualquier caso, con solicitar la portabilidad de la línea móvil principal del paquete será suficiente para que nuestro operador se dé por enterado, recibiendo una oferta para todas las líneas bajo el mismo titular.

(Foto: EFE)
(Foto: EFE)

El mayor juego para amagos lo dan los cinco mayores operadores (Movistar, Orange, Vodafone, Yoigo/MásMóvil y las marcas de Euskaltel) y no siempre ofrecen lo mismo en función de a qué operador nos marchemos, por lo que solicitar el cambio a alguno de ellos, por ser rivales directos, suele ser la mejor elección. Y no menos importante es elegir el canal correcto para pedir el cambio de compañía. La vía online siempre es la mejor para evitar desplazamientos y posibles penalizaciones de tiendas que piden una fianza que no devuelven en caso de que una portabilidad no se complete.

Tras ello, toca elegir correctamente la modalidad y tarifa para la portabilidad. Siempre es conveniente portar a contrato, ya que aunque no es una información que vaya a recibir nuestro operador actual, las portabilidades de prepago suelen tener mayores costes asociados. Por tanto, la solución más directa pasa por seleccionar la tarifa de contrato más económica sin permanencia, para que en el hipotético caso de que la portabilidad se acabe culminando podamos volver a mover la línea sin problemas y con el menor coste posible.

La elección de la hora

Hasta la hora de la solicitud de portabilidad hay que cuidarla, ya que no contaremos con el mismo tiempo para negociar y cancelar el proceso si elegimos al azar el momento de la solicitud. Las solicitudes recibidas hasta las 20:00 son procesadas en el mismo día, por lo que el reloj se pone en marcha y solo tenemos de plazo hasta las 14:00 del siguiente día (laborable) para cancelar la portabilidad. ¿Cómo se puede ganar tiempo para negociar? Solicitando la portabilidad tras las 20:00, ya que de esa manera la cuenta atrás no se iniciará hasta la mañana siguiente, ganando unas horas para la negociación.

Una vez la portabilidad esté procesada empieza la verdadera cuenta atrás. Seremos conscientes de que se ha iniciado al recibir un primer mensaje del operador al que hemos solicitado el cambio indicándonos la fecha en la que la portabilidad sería efectiva. Incluso antes de la llegada de ese mensaje podemos recibir el de nuestra compañía actual, que nos invitará a llamar a su departamento de retenciones para negociar la oferta que buscamos. Si ignoramos el mensaje nuestro operador pasará al plan B, llamarnos directamente (desde números desconocidos, cortos o de distintas provincias) buscando convencernos para no llevar a termino la portabilidad.

(Foto: EFE)
(Foto: EFE)

Se abre entonces un proceso de negociación, que se iniciará con las preguntas clásicas sobre por qué nos marchamos o qué oferta nos han hecho. Más que el detalle de la posible oferta, que nos podemos inventar porque ellos no son conocedores de qué tarifa hemos solicitado, lo importante en este punto es dejar claro las razones del inicio del proceso de cambio de compañía: rebajar la factura y/o conseguir un móvil a un precio especial.

Solicitar la oferta para quedarte

En cualquiera de los casos, es esencial tener en mente el plazo para cancelar la portabilidad, hayamos conseguido o no la oferta deseada. Puede que en un primer contacto no consigamos la oferta deseada, por lo que conociendo los límites temporales, podemos jugar a tensar la cuerda para mejorar la oferta. Una vez cerrada la negociación, siempre es recomendable solicitar la oferta acordada por escrito, para evitar confusiones y posibles desacuerdos en facturas futuras. Lo habitual es que nos la puedan enviar por correo electrónico al instante sin ningún problema.

El mayor beneficio que podemos obtener de un amago es un descuento sobre nuestra tarifa

Si finalmente queremos cancelar la portabilidad, podemos acudir a la misma web del operador al que íbamos a cambiar (siempre se tendría que poder cancelar por la misma vía que se solicitó) o llamar por teléfono. En todo momento, tanto cuando solicitamos la portabilidad como cuando la cancelamos, es imprescindible anotar todas las referencias, para posibles consultas.

Las ofertas en retenciones

A día de hoy, el mayor beneficio que se puede obtener de un amago de portabilidad es conseguir un descuento sobre nuestra tarifa habitual durante un tiempo predeterminado o acceder a una tarifa fuera del catálogo oficial. Los móviles gratis son más escasos o casi inexistentes, aunque en función del operador se pueden conseguir descuentos asociados a pagos a plazos que, por supuesto, llevan consigo una permanencia.

Comenzando por Movistar, su estrategia está totalmente basada en tarifas y servicios y alejada de los móviles subvencionados. Por ello, las ofertas en retenciones se centran en descuentos en las tarifas, siendo sencillo arrancarles un 50% de descuento en cualquier tarifa Fusión durante un año, sin ningún tipo de permanencia.

(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)

Orange también trata de atar con fuerza a sus clientes que muestran su intención de hacer las maletas y cambiar de compañía. Para evitar la fuga, los franceses están ofreciendo además de descuentos durante un año en distintas tarifas (que también alcanzan el 50% en algunos casos), bonos de 10 GB gratis y móviles con descuentos importantes, que sin llegar a ser gratis se alejan mucho de su precio libre.

Los descuentos se mezclan

En el caso de Vodafone también se mezclan las tres aristas que ofrece Orange: descuentos que llevan a sus packs convergentes por debajo de los 40 euros durante 12 meses, bonos de 10 GB extra al mes para cada línea móvil y móviles con precios especiales, sobre todo en la gama media. Todo ello asociado a una permanencia de 24 meses si se accede al móvil rebajado, al igual que ocurre en Orange.

Las ofertas de retenciones en otros operadores existen, como es el caso de Yoigo, MásMóvil, las marcas del grupo Euskaltel o Jazztel, aunque suelen ser más cambiantes en función de la época del año que las que hemos visto anteriormente, casi permanentes salvo casos excepcionales. Igualmente, las mejores épocas para realizar amagos de portabilidad suelen ser en la llamada vuelta al cole, entre finales de agosto y principios de septiembre, y las semanas previas a la Navidad.

Tienda de Yoigo. (Foto: Reuters)
Tienda de Yoigo. (Foto: Reuters)

Recuerda igualmente que no todos los operadores son “amagables”. Los operadores virtuales cuentan con menos margen de maniobra que los grandes, también suelen ser más baratos, por lo que rara vez ofrecen algo a los clientes que muestran su intención de cambiar de compañía. Tampoco es posible obtener nada de marcas como Pepephone y O2, que presumen de ofrecer las mismas condiciones a todos sus clientes, por lo que ni siquiera llaman a los clientes que les abandonan por otra empresa.

El debate sobre si es ético que los operadores ofrezcan mejores condiciones a los nuevos clientes y que sea necesario amagar con marcharse para convertirse en mejor cliente parece lejos de zanjarse. Mientras tanto, los amagos seguirán ahí.

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