A LOS CHINOS LES CUESTA SEGUIR SU RITMO

15 días con el Xiaomi Mi A3: por 249€ no está mal, pero no es todo lo que esperábamos

Una de cal y otra de arena. La renovación de uno de los terminales más populares de la factoría china llega con triple cámara y 4.000 mAh de batería pero falla en cosas como la pantalla

Foto: El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)
El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)

El rey del 'low cost'. El rey del 'más por menos'. El rey de los precios asequibles. Son algunos de los tronos que ha ocupado Xiaomi. Y con bastante merecimiento, la verdad. A la hora de apretar los costes y no hacer renuncias mayúsculas en prestaciones, pocos están a su altura. Hubo una época en la que parecía que en la gama baja era imposible recomendar otra cosa que no fuese algo de su catálogo, con la salvedad de algún Motorola, BQ o Huawei que mantenían el tipo. Siempre corrías, además, el riesgo de tener que oír eso de que "por ese precio, el Mi no sé cuántos te daba más". "Nos han malacostumbrado", decía un colega de profesión al preguntarle por el último lanzamiento. Se trata del Mi A3, el único 'smartphone' de la marca que renuncia a MIUI y llega con Android puro. En realidad, es una adaptación del Xiaomi CC9e, presentado en China hace unas semanas, en la que el 'software' es el único cambio.

El Xiaomi Mi A2 fue la carta de presentación de la compañía en España. Cerró el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid durante una mañana de julio para una presentación mundial de este terminal y de su versión Lite. Esta es una de las diferencias. Antes teníamos dos modelos. Ahora solo uno. He pasado dos semanas con este terminal. Y aunque tiene cosas bastante interesantes, también tiene otras que le impiden ser ese móvil barato que recomendarías sin dudarlo. Aquí va nuestra experiencia.

La gran duda del Mi A3

El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)
El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)

El mayor problema del Mi A3 es la pantalla. Es una apuesta rara. En lugar de apostar por una LCD, han decidido optar por una AMOLED, que ofrece negros más puros y colores más vivos debido a su composición. De 6,08 pulgadas y bordes recortados, que no mínimos. La composición está coronada por un 'notch' en forma de gota, que esconde la cámara frontal. Hasta ahí, ninguna queja. La historia es que han sido demasiado rácanos con la resolución. Se han limitado a un HD+. 1560 x 720 píxeles. La cuestión es que no es difícil encontrarse con detalles pixelados.

No ya en vídeos o fotografías, si uno agudiza la vista (no mucho tampoco), podrá fijarse en cómo los bordes de los iconos e incluso las letras se ven con algo de ruido. Claro está que este problema lo valorarás si das cierta importancia a la pantalla. Si no es así, no te preocupes, podrás sobrevivir.

Pero no acaban ahí las dudas. A pesar de que el Mi A3 es un teléfono bastante bien capacitado a la hora de brillar (puede técnicamente alcanzar 530 'nits'), no llega a su pico de luminosidad. La cuestión es que Android One limita esta estadística (el tope es 350) al no permitir acceder a la función HBM ('high brithgness mode'). Las razones que han conducido a Google a tomar esta decisión no son difíciles de intuir. Probablemente se deban a que este programa —el de meter su sistema operativo limpio— está concebido para teléfonos asequibles, con prestaciones menos lustrosas. Optar por esta decisión, la de mantener el brillo a raya, puede ayudar a aumentar la autonomía. En interiores, el Mi A3 cumple perfectamente. Pero lo cierto es que en exteriores, en condiciones de luz fuerte, hay veces que no es cómodo.

El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)
El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)

La historia es que Xiaomi en las materias troncales (pantalla, cámara y autonomía) no solía titubear, por mucho que recortase en otros aspectos para lograr apretarse el cinturón y tener un precio imbatible. Personalmente,, lo de la pantalla me ha sorprendido y, en mi opinión (todo al final depende de lo que le des importancia), hace que, a pesar de poder resultar interesante, se le caiga esa aura de 'megachollazo'.

Lo que se lleva

Con el diseño nos encontramos un 'más de lo mismo'. Sigue las normas marcadas. Ojo, que eso no es malo. En mano, se nota más sólido y más contundente que un Redmi de ciento y poco euros. El elemento de moda es el cristal templado con acabados reflectantes y sí o sí parece que hay que llevarlo a prácticamente cualquier móvil. Es bonito, pero no único. Llega en un color gris (el más discreto de todos), un color azul eléctrico y un blanco perla. Todos ellos emiten diferentes destellos según les de la luz. La espalda está ligeramente curvada, lo que facilita el agarre de un aparato que ni es muy ligero ni muy pesado. Está en su punto justo. 173 gramos y apenas 8,5 milímetros de grosor. Dos altavoces en la parte de abajo y puerto USB tipo C. Y, afortunadamente, recupera el conector 'jack' para auriculares.

¿El lector de huellas? Bajo la pantalla. No es excesivamente veloz. Y tampoco ha mostrado una fiabilidad tremenda. Eso hace que incluso sea interesante valorar optar por el reconocimiento facial. La pregunta que me hago en este caso es si realmente, teniendo en cuenta que no tiene carga inalámbrica, no podrían haber recurrido a un diseño metálico (¿qué pasa con el metal?, ¿qué pasa?, ¿no sirve para hacer un terminal bonito?), un sensor dactilar en la parte trasera y centrarse en ofrecer mayor resolución, un procesador de mayor nombre o más RAM.

El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)
El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)

Algo así como hicieron con el Pocophone F1, donde sacrificaron la nobleza de los materiales, la cambiaron por plástico, pero rozaron la excelencia en el apartado de rendimiento. No voy a llegar al argumento cuñado de "si le vas a poner una funda", pero lo cierto es que no tengo problema con un exterior más discreto, mientras no se cometa ninguna pifia visual.

Rendimiento: un pasito, no una zancada

Aquí nos encontramos con un Snadragon 665 de Qualcomm. Un chip hecho por la estadounidense para terminales de gama media, baja. El problema viene cuando uno ve que en las pruebas y 'benchmarks' el Snapdragon 660 —el que montaba el Mi A2— estaba dando mejores resultados. Nunca solemos guiarnos por estas pruebas pero viene bien tener esta fotografía a mano, para entender cómo este nuevo modelo es algo más terrenal que su predecesor.

Viene con 4GB de RAM. El rendimiento, teniendo en cuenta el precio, es más que aceptable. Sí que se notan ciertos 'tironcillos' ocasionales al abrir la cámara, cambiar de modos, manejar varias 'apps' (unas seis) al mismo tiempo, pero ocurre de manera ocasional. En este aspecto está bastante equilibrado y su público objetivo se puede adaptar bastante bien, pero sí queda la sensación de que quizá podían haber afinado más.

Una de cal y otra de arena

La memoria interna, sin pegas. Viene en versiones de 64 y 128 GB. Y a diferencia de lo que hemos visto en modelos de Xiaomi, como el Mi 9T, sí permite ampliar el almacenamiento por microSD, hasta 256GB. El sonido, con los altavoces, es bastante normalito. De nuevo juegan a no impresionar pero tampoco decepcionar. Dan una de cal y otra de arena. Por ejemplo, ofrecen soporte para Bluetooth 5.0 así como el códec aptxHD de Qualcomm (que ayuda a la transmisión inalámbrica de sonido) pero no tienen NFC. A estas alturas.

Sobre el 'software', poco que comentar. Android limpio. A pelo. La versión 9.0, para ser más exactos. Apenas sin aditivos, la 'app' de cámara y poco más. Esto siempre, nuevamente bajo mi criterio, es una ventaja. El no meter una capa adicional siempre supone exigir menos al motor, además de poder acceder pronto a las actualizaciones de nuevas versiones de Android así como los paquetes de seguridad mensuales que lanza Google.

La batería, de 4.030 mAh, es uno de los puntos fuertes de este Xiaomi Mi A3

Donde este Mi A3 puede sacar pecho es en el apartado energético. Viene equipado con 4.030 mAh. Casi nada teniendo en cuenta que cuesta 249 euros. En la presentación comentaban que daba para dos días de autonomía. Y como sabemos, estas cifras de referencia hay que tomarlas con mucha cautela porque en el 99,9999% de las ocasiones no se suelen cumplir. Sea Xiaomi o sea quien sea el fabricante que lo diga. Con este Mi A3 me da para un día y pico.

El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)
El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)

Es más, casi siempre que he salido de casa cargado al completo, a la vuelta había consumido algo menos de tres cuartas partes. Siempre me he encontrado entre un 25% y un 30% en el indicador. Esto hace que si un día se te olvida enchufarlo a la noche, puedas sobrevivir hasta la hora de la comida si te gestionas bien. El dulce es que viene con carga rápida de 18W, o sea, que podremos dar rápidamente un chute de energía.

Cámara triple, su principal razón

La gran apuesta del Mi A3 es la cámara triple. Esa y la autonomía son sus dos principales bazas. Teniendo en cuenta el precio de este terminal, es buena pero eso no significa que haga milagros. Combina un sensor de 48 megapíxeles (f/1.8, píxeles de 0,8 micras), con un gran angular de 8mp (f/2.2, píxeles de 1,2 micras) y un sensor de profundidad de dos megapíxeles. Sus capacidades de grabación alcanzan el 4K a 30 frames por segundo y 1080p hasta 120 frames por segundo. No tiene estabilizador óptico si no digital. Lógico en esta categoría de producto. La delantera tiene 32 megapíxeles (graba hasta 1080p) y una de sus novedades es un modo panorámico que nos permtirá desplazar el teléfono mientras toma la foto para abarcar una mayor superficie. Ideal para selfis con varias personas.

El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)
El Xiaomi Mi A3. (M. Mcloughlin)

Como decimos, es una buena cámara. De las mejores y más versátiles que puedes encontrar entre los 200 y 300 euros. Pero lo dicho, no hace milagros. Durante el día, en exteriores y con buena luz, funciona muy bien. El modo retrato, aunque puede conseguir cosas muy resultonas, muchas veces no termina de recortar excesivamente bien y se cuela algún brochazo de efecto 'bokeh' donde no debería. Con las fotos de noche se maneja decentemente, aunque debes saber que si utilizas el modo nocturno, ganarás luminosidad pero perderás algo de resolución y detalle.

Foto: M. MC.
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El enemigo está en casa

¿Me conviene el Xiaomi Mi A3? Como adelantamos en el titular, no está mal. Pero no es un terminal tan incontestable como en otras ocasiones. A la incomprensible ausencia de NFC —para muchos usuarios, es un punto obligatorio— se unen un rendimiento que ha avanzado menos de lo que todos esperábamos y una pantalla que supone un pequeño paso atrás. Eso puede hacer que te vayas a buscar otro modelo.

Xiaomi Mi A3. (M.Mcloughlin)
Xiaomi Mi A3. (M.Mcloughlin)

Todo depende de lo que busques. Si quieres una cámara resultona por este precio y no preocuparte de la autonomía, es una buena opción a considerar. De momento, solo está a la venta el modelo de 64GB, aunque próximamente tendremos el de 128 por 279 euros.

El precio del Mi A3, superior a lo esperado, hace que tenga alternativas de Xiaomi más interesantes

La historia es que Xiaomi tiene el enemigo en casa. Si no te importa el diseño demasiado, tienes el PocoPhone F1, que ya se puede encontrar por una horquilla de 240 a 260, con Snapdragon 845, refrigeración líquida, una cámara dual bastante potable y mucha autonomía. El propio Mi A2, ahora por unos 150 euros, aparece como una opción muy alternativa tras su rebaja y también disfrutaremos de Android puro. Si no quieres irte a un móvil de otro año, el Xiaomi Mi 9T —hay que irse a 329 euros— o el Redmi Note 7 —más asequible— le hacen una curiosa pinza 'fraternal'. El precio de este Mi A3 y ciertas dudas hacen que haya más alternativas que nunca.

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