OJO AVIZOR

He usado la cámara de Google y la de Xiaomi durante un mes: ¿quién vigila mejor tu casa?

Si estás buscando una cámara IP para controlar tu casa desde el móvil en verano, aquí van nuestra experiencia con la de Nest y la Mi Home 360º. Esto es en lo que te tienes que fijar

Foto: Foto:  M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

¿Te vas todo el mes de agosto y quieres echar de vez en cuando un ojo para chequear que todo transcurre con normalidad? ¿Dejas a tus pubertos hijos solos durante varias semanas y quieres tener controlada la casa para evitar que aquello, como quien dice, se convierta en una república bananera? ¿O simplemente quieres poder controlar la habitación del bebé rápidamente desde el salón o la cocina? Hace unos años acceder a un sistema de vídeovigilancia remoto era harto complicado y sobre todo suponía dejarte un buen pastizal. Sin embargo, en los últimos cursos han aparecido en el mercado español cámaras conectadas que nos dejarán, por un presupuesto bastante más corto, echar un vistazo desde el móvil.

Hemos cogido dos de estas cámaras y las hemos puesto a competir para hacernos la idea de las prestaciones de cada una de ellas. Por una parte, hemos cogido un producto más premium como la Nest IQ Indoor. Esta 'start-up', conocida por sus termostatos conectados, fue adquirida por Google hace unos años. Ahora el buscador, aprovechando el rebufo del lanzamiento de sus altavoces inteligentes, ha puesto un amplio abanico de estos productos. El precio del dispositivo que hemos utilizado supera los 300 euros. En la otra esquina del ring, la Mi Home Security Camera de Xiaomi. Un aparato con menores utilidades pero más asequible. El objetivo de este duelo es que te hagas una idea de que dispositivo se ajusta más a tus necesidades.

¿En qué fijarte?

Como sabemos que no todo el monte es orégano y hay muchos más modelos que estos dos antes de entrar en faena haremos un breve repaso por cuáles son las principales especificaciones en las que te deberías fijar a la hora de adquirir una de estas cámaras.

  • Calidad de imagen: Lo recomendable es Full HD o 1080p. Por debajo es probable que puedas tener problemas para distinguir con nitidez ciertos detalles.
  • Audio bidireccional: Si lo que quieres es poder comunicarte con quien haya en la estancia de turno es imprescindible.
  • Modo nocturno: ¿Irte a negro si no tienes luz? ¿Qué seguridad nos da eso?
  • Detección automática: Muy práctico. Hay cámaras que ofrecen notificaciones cuando detectan movimiento en la escena. Así no tendrás que estar todo el rato pendiente del teléfono móvil.
  • Almacenamiento: muchos ofrecen la posibilidad de guardar las imágenes en la nube. Algo muy útil, para no depender de una microSD que siempre puede ser extraída.

Nest IQ Indoor

Esta es una de las joyas de la corona de la oferta domótica de Google. Es probablemente una de las mejores cámaras de este tipo que puedes comprar, aunque tengan que aflojar pasta por ella. Cuenta con un diseño bastante limpio. La pieza central, rematada en plástico, se sostiene sobre una base que puede hacer las veces de peana pero que también está preparada para colocar en el techo o en una pared. Mide 12, 4 centímetros de alto y pesa 357 gramos. No es la más discreta del mundo pero si que tiene un aspecto minimalista para que no te destroce la decoración de la casa.

Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.

Hablemos de sus características técnicas. Cuenta con un sensor de 8 megapíxeles que cuenta con capacidad para grabar vídeo en 4K, aunque las grabaciones en línea y las copias de seguridad en la nube están limitadas a 1080p a 30 frames por segundo. ¿Significa esto que está desaprovechada? En absoluto. Se nota la materia prima. Las imágenes lucen bastante mejores que cuando se capturan en Full HD nativa.

Otra de las cosas que se perciben es la riqueza en colores y detalles al combinar las capacidades de este sensor con el HDR. Otra de las ventajas de tener músculo para captar imágenes en 4K es el resultado en el zoom digital. La Nest IQ Indoor está preparada para hacer 12 aumentos. El zoom digital, como bien es conocido, no es más que un recorte de la imagen. De esta manera, con esta calidad podemos ampliar hasta cuatro veces sin perder detalles. Hasta los 8-9 el rendimiento es bastante pasable. Con diez o doce, pues bueno, algo se puede llegar a diferenciar. La lente cuenta con un ángulo de 130 grados. La calidad de imagen durante el día es muy alta. Lo mismo ocurre a la noche, donde personalmente me ha sorprendido su nitidez y cómo capta detalles. Este modo nocturno se apoya en leds infrarrojos de alta precisión.

El emparejamiento es bastante sencillo. Basta con instalar la 'app' genérica de Nest (la que se utiliza para controlar todos los aparatos) y en apenas cinco minutos la tienes lista para funcionar. La puedes manejar desde el móvil, desde un navegador o desde Nest Hub (el nuevo Google Home con pantalla).

Parte trasera de la Nest IQ Indoor. (M. Mc)
Parte trasera de la Nest IQ Indoor. (M. Mc)

Tiene compatibilidad con Alexa y con Assistant. Faltaría más siendo un producto de Google. Lo que resulta interesante es que también lo puedes utilizar como altavoz inteligente. Obviamente no tienes un sonido tan rico pero en mi caso me ha servido para llenar un hueco de la casa donde no tenía ninguno de estos aparatos. A la hora de mantener una conversación se oye de manera bastante nítida y clara y puede detectar ruido y sonido desde la habitación contigua sin problema.

La mayor pega que tiene este Nest es que llega cojo. Para aprovecharlo al 100 por 100 tienes que pagar una suscripción. Tienes tres planes. El gratuito solo incluye un historial de tres horas en la nube y no está grabando constantemente. Tienes planes de 10 euros al mes (o 100 al año) o 30 ( o 300 al año). La diferencia principal entre estos dos es que el tiempo que tendrás para consultar las imágenes captadas y revisarlas es de diez días en el primer caso y de treinta en el segundo. En todos los casos tienes detección de ruido, cosas y personas, pero en el caso de los 'suscriptores' podrás disfrutar de reconocimiento facial. En el caso de que apoquines la religiosamente la cuota mensual también podrás hacer piezas a medida y 'time-lapses'. Además puedes programarlo para grabar por horas o para que detecte cuando abandonas el piso en cuestión, a través de la ubicación de tu móvil, para activarse.

Puedes escoger el tipo de aviso que quieres: si detecta ruido, movimiento o personas. Tienes alertas móviles o por correo. Si la colocas en un lugar muy transitado, por ejemplo, en la recepción de una oficina, puedes delimitar el área de atención. Te permite establecer un área para que solo te avise si hay actividad ahí. En mis pruebas lo he hecho con la puerta de casa y de la terraza y me ha sorprendido la precisión casi milimétrica con la que respeta los límites marcados. Con las caras conocidas también ha sido bastante fiable, aunque hay veces que me ha alertado de una nueva cara y resultaba que era la misma.

La conclusión que saco es que técnicamente es una de las cámaras de interior más capacitadas del mercado. El problema es el de su precio (329 euros) y el de la suscripción. Una opción puede ser contratarla solo el mes que estás fuera (incluye un periodo gratuito de 30 días). Sin embargo, resulta una inversión un tanto alta para alguien que la quiere utilizar muy esporádicamente.

Mi Home Security Camera 360º 1080p

La otra contendiente de este particular duelo. Como suele ser habitual en los productos de Xiaomi, nos encontramos con uno de esos productos con bastantes buenas prestaciones para el precio que la marca decide colgarle. Nos encontramos con un diseño muy limpio, diseñado en plástico blanco. Se agradece que hayan optado por un acabado mate porque ayuda y mucho a que pase desapercibida sin romper la armonia de la decoración. La pieza central tiene forma circular y está unida sobre una base cónica. La 'pelota' de la parte principal cuenta con una franja negra, donde se coloca toda la maquinaria óptica. La parte trasera, por su parte, es la zona escogida para colocar el altavoz. Se puede colgar del techo o un pared, aunque nosotros hemos optado por ponerla sobre la encimera y sobre una estanteria. Mide 7,8 centímetros de alto y pesa 240 gramos.

Foto: M. Mcloughlin
Foto: M. Mcloughlin

Es una cámara que puede girar 360 grados, horizontalmente hablando. En dirección vertical nos deja movernos algo más de cien grados. La rotación es francamente silenciosa. Hay que poner bastante atención para percatarse de ese zumbido mínimo que emite. Se dirige desde la 'app' y aunque en algunas situaciones cabe decir que he experimentado un poco de 'lag' desde que doy la orden, la experiencia ha sido buena. Una 'app', por cierto, que nos permite tener configurado el dispositivo en apenas unos pocos minutos.

Cuenta con un sensor que es capaz de grabar en Full HD (1920 x 1080 píxeles) con una apertura de f/2.1. Aquí es donde se empiezan a notar las diferencias. Obviamente no cuenta con la calidad de imagen que nos ofrece el sensor Nest. Sin embargo, con buena luz, las tomas se ven nítidas y permiten distinguir bastante bien los detalles. Cuenta con un zoom digital de cuatro aumentos, que nos permitirá ampliar pero sin hacer milagros tampoco.

De noche me ha sorprendido bastante, teniendo en cuenta que está cámara cuesta 40 euros. Tiene un sistema que detecta los cambios en la iluminación y si se apagan las luces pasa automáticamente a modo nocturno. La calidad de las imágenes es bastante potable aunque se pierden algunos detalles. Se apoya en ocho sensores infrarrojos y en un sistema de reducción de ruido para ofrecer tomas bastante aceptables incluso en situación de oscuridad total.

Foto: Parte trasera. (M. Mc)
Foto: Parte trasera. (M. Mc)

Aunque no sea tan completo como el sistema de Nest, también tiene un sistema de detección de movimiento. No te permite fijar caras conocidas y segregar de manera tan eficiente, aunque si que te permite modular la sensibilidad desde la app. Ha reaccionado muy bien. En nuestras pruebas, la fiabilidad ha sido del 100%. Incluso al tenerlo apuntando a la ventana ha sido capaz de activarse cuando se posaba un gorrión. Una vez detecta el movimiento, nos manda una alerta al móvil y registra un clip de 10 segundos.

Sus dos mayores pegas, en mi opinión, son las siguientes. El audio no es tan fino, tanto para hablar como para escuchar, y hay veces que si te alejas un poco echas en falta algo más de volumen, de chicha. El otro problema, quizás el mayor, es que no tienes la opción de guardar en la nube lo que has grabado fácilmente. Todo depende de una tarjeta microSD de hasta 64GB o a un dispositivo de almacenamiento en red (NAS). Durante 15 días te guarda una copia temporal. Pero una vez pasado ese tiempo tienes que guardarlo en soportes físicos. Además este sistema, vinculado a la app Mi Home, está limitado a 5GB (la capacidad que ofrece la plataforma) que debes compartir con otros dispositivos que tengas vinculados.

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