Avances prometedores

Elon Musk desvela su plan para leer la mente con un sensor: así funcionará Neuralink

El fundador de Tesla es también el creador de Neuralink, una start up que ya ha hecho test con ratas que han tenido éxito. En su hoja de ruta están las pruebas con humanos en 2020

Foto: El fundador de SpaceX, Tesla o Neuralink, Elon Musk, en una aparición pública. (Reuters)
El fundador de SpaceX, Tesla o Neuralink, Elon Musk, en una aparición pública. (Reuters)

Elon Musk quiere que controles dispositivos electrónicos con la mente y, por alocado que suene, está cerca de conseguirlo. El genio sudafricano es el fundador de Neuralink, una 'start up' que acaba de implantar con éxito miles de diminutos electrodos en el cerebro de una rata para monitorizar su actividad cerebral y, a nivel básico, conectar sus pensamientos a un ordenador.

Nacida en el año 2017, y financiada con dinero salido del bolsillo de Musk, Neuralink nació con la idea de desarrollar un método con el que transmitir de una forma segura datos entre la mente de una persona y una máquina. Sus avances y actividades se desarrollaban en el más estricto secreto, sin llamar la atención mediática hasta que no han tenido resultados atados y bien atados.

Según ha explicado el presidente de la compañía, Max Hodak, han logrado colocar sistemas informáticos de alta velocidad en el cerebro de una rata, causando además muchos menos daños que con las anteriores técnicas.

"Mucha gente dice que algo así es imposible. Bueno, lo cierto es que van a pasar cosas muy importantes en este campo durante la próxima década, y debemos tomarlo muy en serio", explicaba Hodak en una presentación en San Francisco en la que han dado buena cuenta de sus avances y en la que también ha intervenido el propio Musk.

El siguiente paso en la hoja de ruta es completar los trámites con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) el regulador del sector, para conseguir el permiso para comenzar las pruebas con humanos. Esos test podrían comenzar, si todo marcha según lo previsto, en los primeros meses del año 2020.

El proceso consistiría en hacer dos pequeños agujeros de 8 milímetros en el cráneo de pacientes con movilidad reducida. En dichas inserciones se colocarían una serie de implantes que permitan controlar con la mente dispositivos como ordenadores o 'smartphones'.

Estas operaciones se harían con anestesia general al principio, aunque Hodak confía en que no tardarán en pasarse a la anestesia local. "Los agujeros se harán con un láser que no provoca dolor y, una vez colocados los sensores, el paciente podrá irse a casa. Será algo muy parecido a una operación para mejorar la vista", dijo.

Desde su fundación hace ahora dos años Neuralink ha conseguido levantar 150 millones de dólares, casi 134 millones de euros, en financiación, si bien 100 millones procedían directamente del bolsillo de Musk.

Demostración de los implantes publicada por Neuralink. (NEURALINK)
Demostración de los implantes publicada por Neuralink. (NEURALINK)

"Puede sonar raro, pero podemos lograr la simbiosis con la Inteligencia Artificial", decía Musk en el evento en la localidad californiana. "No será, claro, algo obligatorio, pero todos aquellos que así lo deseen tendrán la opción de elegir. Creo que los avances pueden ser muy importantes para la civilización", aseguraba.

Grandes desafíos

Por supuesto, el desarrollo de una tecnología así supone grandes desafíos. Muchos proyectos similares se han quedado en el camino por no haber resuelto como es debido los daños a largo plazo que provoca colocar en un órgano tan sensible como el cerebro un elemento externo.

El nivel de precisión que requiere una intervención así es enorme, por no mencionar, como señalan desde Neuralink, que el cerebro es una parte del cuerpo que tiende a rechazar todo aquello que se coloca en su superficie y que considera ajeno.

Para evitar ese problema, la compañía ha creado unos electrodos cuyo grosor es una cuarta parte de un pelo humano, pero con la robustez suficiente como para no doblarse una vez insertado en el cerebro. Además, sus sensores le permiten detectar acumulaciones de sangre para no provocar hemorragias o daños

Elon Musk, en un evento de Tesla. (Reuters)
Elon Musk, en un evento de Tesla. (Reuters)

Hasta la fecha, Neuralink, que tiene 100 empleados, ha conseguido completar 19 operaciones en animales, con un porcentaje de éxito del 87% en la colocación de los electrodos.

Musk confirmó incluso que las pruebas han ido un paso más allá de las ratas: "Un mono ha sido capaz de controlar un ordenador con su mente", dijo en su intervención, provocando el estupor entre el público. El paso siguiente, está claro, es un cerebro humano.

Si todo va según lo previsto, los pacientes que reciban esta intervención podrán escribir un mensaje o un email simplemente con pensarlo. También podrán navegar por internet o manejar el cursor del ratón con su mente y, en un futuro, incluso descargar un idioma directamente en el cerebro.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios