¿'CUÑADISMO ÚTIL' O 'HIPSTERISMO TECHIE'?

Un mes con la pantalla inteligente de Google en casa: ¿mejor hacerlo tú o usar la voz?

Nest Hub es el último ingenio para utilizar con Assistant en casa o en la oficina. Lo hemos probado durante varias semanas como ayudante en la cocina y como reloj de mesilla. ¿Dónde es más útil?

Foto: Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

"Bah... pero eso...¿de qué me sirve?", "¿qué puedo hacer que no pueda hacer con un altavoz 'bluetooth' normal y corriente?", "¿qué se trata aquí de usar la voz y no levantar el culo?". Son preguntas que recurrentemente he escuchado de buena parte de mis amigos, que ven los asistentes virtuales como algo anecdótico que les produce cierta incredulidad. Todos ellos tienen un rasgo en común: aunque no son unos 'amish' en versión patria si que son algo escépticos a la hora de abrazar estas novedades. Es difícil sacarles de su marca de móvil habitual, no les sugieras un reloj inteligente o una 'smartband' y si les dices que usen Siri o Alexa te responderán que eres un 'hipster'. Pero sí que han despertado en mi una pregunta: ¿es más rápido hacerlo tú mismo o utilizar un altavoz inteligente?

Esa es una de las cosas que he intentado responder en mi última prueba. Para ello hemos utilizado una de las últimas novedades de Google: Nest Hub. Se trata de un altavoz inteligente que ahora llega con pantalla, el primero de este tipo que el buscador lanza en nuestro país. No es un caso único ya que habíamos visto antes otras propuestas por el estilo de la mano de Amazon. El cambio de nombre se debe a que la multinacional quiere dar más empaque a su línea de productos para el hogar conectado, que incluyen termostastos, cámaras de seguridad y timbres inteligentes. Hemos estado tirando de él todo un mes. En la cocina, en la mesilla de noche y, en general, por toda la casa. Esto es lo mejor y lo peor de la experiencia.

¿Cómo es exactamente Nest Hub?

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

Si uno lo mira de frente el aspecto de la pieza central de este Google Nest Hub recuerda, bastante, al de una tableta compacta de hace unos años. Tiene unos notables marcos, blancos en este caso, que rodean la pantalla de siete pulgadas que monta este aparato. Es cierto que está bastante bien para controlar información de un vistazo, pero uno, que ya se ha acostumbrado a paneles bautizados como infinitos, sí que aprecia que los bordes sean más contenidos. En este caso no es para crear un 'gadget' más pequeño (no está pensado para mover de un lado a otro) sino para crear un accesorio con más porte. En estos casos, más es más. Solo hay tres elementos que destaquen en la composición de la frontal. Los dos micrófonos y una marca, que aunque parezca una webcam, es el sensor de luminosidad.

En la parte trasera de la pantalla nos encontramos dos controles físicos. Por una parte hay una pestaña que nos hará las veces de interruptor para silenciar el micrófono y, por otra, botones clásicos de subir y bajar el volumen. Toda esta composición descansa sobre una peana recubierta de la tradicional tela -una especie de tejido 'alcántara'- en forma de trapecio que en su interior esconde el altavoz. Cuenta con un suelo gomoso que impide que se deslice. En esa zona también está la toma de corriente. El cable no es ni excesivamente largo ni corto. Es decir, si tienes suficientes enchufes o una regleta a una distancia media no tendrás problema. Si quieres algo más complicado necesitarás de un alargador. Colocarlo no será problema. Lo puedes tener en un huequito de la encimera, en una estantería o en la mesilla de noche sin problema. Mide 17,83 centímetros de ancho por 11,8 de alto y casi siete de grosor.

¿Qué añade a Assistant?

Pues si uno lo piensa... bastante. Pasas a tener una interfaz táctil completa. Hasta ahora, a excepción del gesto de silenciar el micrófono o subir el volumen, todo había que hacerlo con la voz. Ahora nos permite ver rutas de 'maps', vídeos de YouTube, tener un controlador para la música en Google Music, Spotify, Deezer o YouTube 'premium', puede hacer las veces de reloj o de marcos de fotos. Por supuesto nos sirve para ver la imagen del cuarto de los niños o de la entrada. La integración con Nest es cada vez más profunda y responde bastante rápido a órdenes como 'muéstrame la cámara de la cocina'. Es una colaboración de doble sentido. Las cámaras IQ de esta marca, las de interior, también pueden ejercer las veces de altavoz inteligente. He podido manejar enchufes, bombillas y hasta el robot aspirador sin pega ninguna.

Parte trasera de Nest Hub. (M. Mcloughlin)
Parte trasera de Nest Hub. (M. Mcloughlin)

La pantalla cumple bastante bien su cometido, aunque no está libre de pecado. Es un panel LCD de siete pulgadas. Los colores están bastante bien calibrados aunque la resolución sea más bien corta (apenas 1024 x 600). Lo que hay que destacar es el brillo. Por varios motivos. Por una parte por su nivel máximo, que permite una muy buena visibilidad, incluso en condiciones de mucha claridad. Mi cocina es todo un ventanal y no he tenido que correr las cortinas para seguir una receta cuando el sol daba a plena luz.

Pero también hay que destacar el brillo por su ajuste instantáneo. Me preocupaba tenerlo en la mesilla y que fuese demasiado luminoso a la noche pero no. Tarda apenas un segundo a reaccionar a los cambios. Incluso cuando se usa como marco de fotos digital atenua rápidamente la retroiluminación, dando incluso la sensación de que se trata de un panel de tinta electrónica de color, como aquel reloj Pebble. Vaya por delante, que aunque lo he utilizado con ese fin, no es una pantalla pensada para consumir largas piezas multimedia. Puede ser útil para ver tutoriales de YouTube, una pantalla para que los niños estén entretenidos, ver un pequeño documental...

¿Quién es más rápido?

Hemos hecho algunas pruebas, cronómetro en mano, del tiempo que se tarda en hacer las mismas acciones sacando el móvil, desbloqueándolo y escogiendo la opción concreta y utilizando solo la voz. A estos tiempos habría que añadir el tiempo en el que tardas en encontrar el móvil.

- 'Ok Google, ponme X en Spotify': ha tardado entre 7 y 9 segundos desde que empieza a escucharnos.

- Sacar el móvil, abrir Spotify, buscar la canción X y enviarla a un altavoz bluetooth sincronizado: hemos tardado 30 segundos.

- 'Ok Google, muestrame las noticias del día': nos ha mostrado una de las píldoras informativas del día. En total, 2 minutos y 36 segundos. A cambio hemos tenidos tres noticias breves y prácticamente dos titulares.

- Sacar el móvil, abrir El Confidencial, localizar las noticias y una lectura en diagonal. Menos de dos minutos. En las tres noticias más desarrolladas (la prueba a la que nos referimos elecciones en Grecia, tensiones Sánchez-Iglesias y multas en Madrid Central) hemos obtenido prácticamente la misma información con una lectura rápida de los dos primeros párrafos. En las que nos daban los titulares, nos ha dado tiempo a conocer mas detalles.

Puede servir como pantalla ocasional. (M. Mc)
Puede servir como pantalla ocasional. (M. Mc)

- 'Ok Google, enciende/apaga las luces': entre 6 y 9 segundos.

- Sacar móvil, abrir aplicación de Philips Hue y seleccionar luces: 30 segundos.

- Levantarse y apagarlas: un minuto y cinco segundos. Además del perezón que da hacerlo cuando estás en la cama.

- 'Ok Google, dime cuánto tardo al trabajo': pues en 12 segundos tienes la ruta. Sin embargo, si necesitas más detalles de trayectoria te la envía al teléfono por lo que tardarías unos 42 segundos en echar un vistazo rápido a toda la ruta.

- Sacar el móvil, abrir Maps y seleccionar trabajo: en 20 segundos has podido echar un vistazo a toda la ruta, si has podido. Eso si tienes guardado el punto de referencia, si no tardarás más.

- 'Ok Google, ponme vídeos de Ana Guerra en YouTube': en 7 segundos, desde que te empieza a escuchar, tienes los resultados. A partir de ahí, encuentra el que quieras. Si eres más preciso en el título serás más rápido.

- Sacar el móvil, abrir YouTube, teclear Ana Guerra y seleccionar el vídeo: 35 segundos.

Estos son algunos ejemplos. Sin embargo, el Nest Hub gana porque lo que nos permite es ir haciendo cosas en paralelo. Es decir, si yo creo una rutina de buenos días que me encienda las luces, me diga el tiempo, las citas y el tiempo al trabajo mientras me desperezo o reviso el WhatsApp gano tiempo. Y a la noche tres cuartas partes de lo mismo. Lo mismo que si voy siguiendo una receta (han adaptado el formato de ciertos sitios webs a esta pantalla) podré ir haciéndolo a la vez sin tener que buscar el móvil y a mi ritmo porque nos permite avanzar y retroceder.

Las rutinas son la clave. (M. Mc)
Las rutinas son la clave. (M. Mc)

Relacionándome con él

¿Cómo nos oye? La verdad es que bastante bien. Me preocupaba la orientación de los micrófonos en la parte delantera. Pero al final si lo pones en una estantería o al lado de la vitrocerámica no lo vas a poner mirando a los libros o mirando a la pared. Tiene una pantalla y..sorpresa...es para verla. Mi casa - más bien pequeña, que está compuesta de una habitación, terraza, salón, recibidor, baño y cocina- se ha cubierto relativamente bien solo con el Nest Hub, aunque para que llegase a todos los rincones me he tenido que apoyar en Home Mini.

Nos escucha mejor que lo que le escuchamos. El sonido es muy normalito y desluce un poco

¿Cómo se oye? Esto desluce un poco al Google Nest Hub. Si lo que buscas es un sonido fino, tienes otras opciones mejores. Además, de manera opuesta al micrófono, que el altavoz esté orientado hacia la parte trasera puede afectar a la acústica, dependiendo como lo coloques. Teniendo en cuenta que esta pantalla se puede utilizar para ver vídeos en Netflix o YouTube pues se podía haber afinado un poco más. Ocurre lo mismo que con el Amazon Echo normal y los Echo Show. El cuerpo te pide más o vincular un altavoz de otra marca. Se queda lejos de lo que sería el Amazon Echo Plus o los Nest Hub de mayor tamaño que aún no se comercializan en nuestro país.

Los controles para interactuación táctil son sencillos. (M. Mcloughlin)
Los controles para interactuación táctil son sencillos. (M. Mcloughlin)

¿Cómo nos entiende? Google Assistant ha mejorado mucho con el español desde hace un año, cuando fue el primero en aparecer en un altavoz inteligente en España. Ha añadido cosas como la conversación continua (que nos permite no tener que decir 'Ok, Google' cada vez que quiero dirigirme a él) y ha seguido mejorando bastante en las cosas que le pedimos. Siempre ha sido, gracias a la ingente base de información que tienes a disposición cuando eres 'parte' de Google, el que respuestas más acertadas ha dado.

Sin embargo, todavía hay partes que necesitan un paso por la academia. A la hora de pedirle que muestre álbums en Google Fotos (me ha costado dios y ayuda ponerlo en orden) le cuesta procesar las ordenes y falla un poco más de lo deseado. Lo mismo me ha ocurrido cuando he pedido un vídeo sobre cómo cortar cebolla (por poner un ejemplo), que me ha mostrado recetas con cebollla, a excepción de que indicase expresamente que me pusiese un vídeo en YouTube.

También ha tenido problemas cuando le he pedido canciones como el 'Cuarto de Tula' o 'Cuarto Creciente' que lo ha identificado con una estancia de la casa (ojalá tener tantas para poder nombrarlas de manera diferente) en lugar de ponerme el tema en Spotify o YouTube Music. Tiene compatibilidad con la gran mayoría de 'gadgets' conectados del mercado.

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

¿Cómo nos muestra las cosas? La verdad que el diseño por tarjetas se agradece. Es estilo sencillo y minimalista y te permite ver las cosas, como citas pendientes, recorridos o un reproductor con lo mínimo. Sin embargo, muchas veces como en el caso de mapas, si necesitas más información te lo enviará al móvil. Lo mismo con los menús. No son complicados accesos ni rebuscados. Pocas opciones de ajustes y acciones directas.

La tranquilidad: esa es la cuestión

Google Nest Hub, y Assistant en general, viene a solucionar un problema del primer mundo. El no tener que andar con el móvil en la mano también cuando nos movemos por casa.  De ganar algo de tranquilidad. Es cierto que por si mismo te puede dar bastante utilidad pero gana cuando tienes objetos conectados compatibles en casa. La historia es esa: puede parecer poco tiempo si lo mides individualmente, pero a lo largo de una tarde o una mañana pues puedes ganar tiempo. 

El precio es de 129 euros. Si no estás seguro de que le vayas a sacar provecho quizás te convenga más iniciarte con un Home Mini o algo similar. 

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