OTRO TERMINAL CON PERISCOPIO

Este es el móvil que te da mucho más por menos pasta: probamos el Xiaomi Mi 9T

Los chinos ponen un precio de risa a un terminal con una gran pantalla y autonomía así como una cámara de batalla que, aunque mejorable, cubre el expediente

Foto: Xiaomi Mi 9 T. (M. Mcloughlin)
Xiaomi Mi 9 T. (M. Mcloughlin)

Hay veces que cuesta creerse eso de que Xiaomi sigue ganando pasta con algunos de sus 'smartphones'. Cuesta más tragárselo que un bocadillo de calamares hecho con pan 'chicloso' sin mayonesa, de esos que acaban haciéndose bola. Es difícil comprenderlo. A más no poder. La firma sostiene que no venden a pérdidas, aunque hablan de que el beneficio medio de la venta de sus aparatos es del 5%. Puede parecer poco, pero cuando uno ve un terminal como el Mi 9T, piensa que ese paupérrimo porcentaje es un dineral. Al igual que ocurrió con el Pocophone F1, el precio es simplemente de risa. Con sus 329 euros, se ha convertido en el rey absoluto del más por menos. Hemos pasado un par de semanas con él y este es nuestro veredicto.

El Mi 9T en realidad es el Redmi K20, que se vió en China bajo esta denominación. Redmi es ahora una submarca del gigante de ojos rasgados para tratar de separar la paja del grano, que en este caso es lo 'low cost' de lo que no lo es tanto. A la hora de lanzarlo en nuestro mercado, decidieron cambiar el nombre por eso del 'marketing' y meterlo bajo el paraguas de la marca Xiaomi, mucho más conocida, y dejarse de líos. Eso sí, podían haberse buscado otra coletilla. Antes del Mi 9T llegaron el Mi 9 SE, el Mi 9 Transparent Edition, el Mi 9 Pro y, por supuesto, el Mi 9 a secas. Mi consejo, que te olvides de todos esos si lo que buscas es hacerte con un buen terminal al menor precio posible. Aquí va nuestra experiencia con él, lo bueno y lo malo, que también lo tiene, aunque su precio nos haga olvidarlo.

Arriba el periscopio

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

Aunque los 'smartphones' sin marcos parecen hoy patrimonio de prácticamente cualquier fabricante de tecnología, no hay que olvidar que fue Xiaomi con el Mi Mix original, creado mano a mano con el francés Phillipe Stark, el que abrió la veda de esta tendencia. Sin embargo, el primero que se acercó a un verdadero móvil 'todo pantalla' fue Oppo, con aquel carísimo Find X que escondía automáticamente las cámaras. Xiaomi, con el Mi Mix 3, ideó un mecanismo similar, pero era manual.

Ahora han optado, por primera vez, por una pieza motorizada con la que esconden la lente para los selfis de la misma forma que lo hace el OnePlus Pro 7: con un periscopio. Un periscopio que cuenta con detector de caídas para cerrarse si el teléfono se te escapa de la mano, que además permite personalizar el sonido que emite al subirse. Está testado, aseguran, para aguantar hasta 300.000 usos.

Este ingrediente les permite tener un panel AMOLED de 6,39 pulgadas. Un panel que se presenta completamente limpio y que ocupa el 86% de la frontal del móvil. Los bordes son ligeramente más notables en la parte inferior que en la superior, donde se esconde el auricular. Los marcos, el chasis de este Xiaomi Mi 9T, son de aluminio con acabado brillante. La trasera está hecha de cristal templado ligeramente curvado.

Rogarte, si lo compras, encarecidamente que le pongas la fundita que te viene en la caja, porque el móvil tiene ciertas tendencias suicidas y se resbala bastante a menudo. Lo de los acabados, pues para gustos los colores. Nosotros hemos tenido el negro, el más sobrio y discreto. Pero hay un modelo azul y rojo que juega con reflejos y degradados que, aunque llamativos, no son aptos para todos lo públicos.

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

El terminal pesa 191 gramos y mide 8,8 milímetros de grosor. Es un teléfono compacto pero grande. Eso significa que puedes gobernarlo con una mano pero en más de una ocasión recurrirás a la izquierda y la derecha para manejarlo. Los botones están todos en la parte derecha, quedando el de desbloqueo en lugar destacado al estar coloreado en rojo brillante. Tiene puerto USB tipo C, un único altavoz (con un audio bastante potable, a pesar de no ser estéreo) y conector 'jack' para auriculares. Los que pasan de sonido con cables tienen que saber que tiene aptX HD (un códec de Qualcomm para mejorar la reproducción inalámbrica).

La pantalla, teniendo en cuenta que cuesta 329 euros, sorprende por su calidad

La pantalla es una de las mejores piezas de este modelo. Ofrece calidad Full HD+, es decir, 2340 por 1080 píxeles. Más que suficiente. Hay que tener en cuenta que monta un procesador de segunda línea de Qualcomm, así que calzando casi 6,4 pulgadas, si se suben a una calidad 2K, podría suponer un golpe directo a la autonomía del terminal. Alcanza picos de hasta 600 nits, lo que hace que se vea bastante bien en todo tipo de situaciones, a excepción de que incida una luz muy fuerte directamente. Por lo demás, sobresaliente en color y ángulos de visión.

Conducción eficiente

El precio es calcado al que lució, como decíamos, el Pocophone F1 en su momento. Sin embargo, hay diferencias notables que hacen que no sea el mismo tipo de apuesta aunque el resultado pueda ser el mismo: desmontar a la competencia. Este Mi 9T apuesta por un diseño y una pantalla de primera teniendo un buen rendimiento, pero no puntero. En el caso del 'Poco' (como se ha apodado popularmente), se sacrifica el exterior —con una cubierta de plástico— a cambio de montar el mejor procesador de Qualcomm del pasado año y refrigeración líquida.

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

Aquí tenemos un Snapdragon 730, acompañado por 6GB de RAM. No es de Champions, es de UEFA. Ofrece un rendimiento más que suficiente para el segmento de mercado en el que se coloca, manejando con soltura varias 'apps' al mismo tiempo, sin sobrecalentarse significativamente, lanzando la cámara o saltando de una a otra. Con juegos, también se ha manejado con una ligereza bastante aceptable.

La pega es, como nos empieza a tener acostumbrados Xiaomi, la imposibilidad de ampliar memoria por microSD. Tampoco deberíamos sentirnos ultrajados, que al final no son ni los primeros ni los últimos en hacerlo. Pero es cierto que esto es agradecido por un gran número de personas. El problema es que la versión de base son 64GB, que para muchos se quedan cortos (especialmente los que descargan capítulos de Netflix, Prime...). Hay un modelo superior de 128GB, pero todavía no ha salido a la venta.

Turno para hablar de la biometría. Vamos a descartar el desbloqueo facial, porque si me daba pereza simplemente el gesto de tener que inclinar el móvil, como para esperar que suba la camarita. Funciona bastante bien, pero no es excesivamente útil. El lector de huella, bajo la pantalla una vez más, no es tan veloz como el OnePlus Pro 7, pero la diferencia es tan insignificante que no se echa en falta una mayor rapidez.

Gasolina de sobra

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

En el apartado de 'software', solo remarcar que viene con Android 9 bajo MIUI 10. Sin sorpresas. Hay algunos usuarios que preferirían una experiencia mucho más limpia, como la del Mi A2, que incluye el 'software' prácticamente limpio. Sin embargo, esta capa de personalización es una de las más populares entre los fabricantes chinos, junto a Oxygen OS, de OnePlus. Lo mejor de esta capa es la multitarea, el gestor para cerrar procesos en segundo plano, el acceso directo para las capturas (lo agradeceréis para hacer un pantallazo de una historia de Instagram o un grupo de WhatsApp si queréis hacer un traje a alguien) o el modo juego. Este Mi 9T llega con Bluetooth 5.0 y NFC, así como 4G Dual.

En lo que a la autonomía se refiere, Xiaomi, a pesar de estar hablando de un móvil de 329 euros, cumple como los más grandes. 4.000 mAh. Obviamente, no tenemos un pura sangre como el Snapdragon 855 a los mandos de este terminal (hubiese sido ya una locura), pero el 730 es un motor lo suficientemente afinado como para lograr una gran gestión de la batería. Ha habido días, teniendo en cuenta que soy bastante intenso como usuario, que he llegado con un cuarto del depósito a final de la jornada. Si a esto le sumamos que contamos con un cargador rápido de 18W, puedes estar tranquilo en lo que al apartado de batería se refiere.

Cámara: decente, pero...

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

Xiaomi vuelve a repetir en este caso una fórmula obligatoria (a excepción de los Pixel de Google y los iPhone) en los móviles a partir de 300 euros. La cámara triple. Un sensor principal de 48 megapíxeles, un teleobjetivo de dos aumentos ópticos y ocho megapíxeles así como un gran angular de 13 megapíxeles. Sus resultados son más que aceptables teniendo en cuenta que hablamos de un móvil de 329 euros. Pero hay detalles que lo separan de modelos algo más caros que tienen un desempeño más fino. En situaciones de buena luz, ofrecerá unos buenos resultados, independientemente de la lente que utilicemos, aunque en algunos casos tienda a saturar ligeramente los colores. Su mayor problema, sin embargo, es cuando empieza a escasear la luz. La ausencia de un estabilizador óptico le pasa algo de factura.

La lente gran angular ejecuta un ligero efecto de ojo de pez en los bordes, como se puede comprobar. Sin embargo, cuando la luz es más complicada, se echa en falta algo de definición. Aquí os dejamos varios tomas.

Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.

Sobre el efecto retrato, varios apuntes. El primero, que permite editar el 'bokeh' después de tomar la imagen. El segundo es que el estilo sigue siendo ligeramente artificial, manteniendo la línea y el aspecto de Xiaomi que tradicionalmente ha impreso a estas fotos. El desempeño es decente, pero no quitará el hipo a nadie. Por último, comentar que dispones de varios efectos para meter diferentes acabados (fondos con forma de persiana, retahílas de arco iris...) en lugar del fondo de la imagen.

El último elemento a juzgar es el modo noche. Un clásico ya, también en la gama media. Hay veces que es muy útil. Pero en otras situaciones, especialmente en planos más cortos, no las podrá levantar, ya que el resultado aparecerá bien de luz y de color pero con muy mala definición.

Interesante para jugar con él en situaciones de atardeceres o situaciones en que se combinan las últimas luces del día y luces, por ejemplo, de farolas, dando un acabado bastante curioso a la imagen final.

La cámara frontal, el periscopio, cuenta con un único sensor de 20 megapíxeles y apertura de f/2.2. Sobre el vídeo, decir que la cámara principal alcanza calidad 4K hasta en 30 frames por segundo, mientras que la principal alcanza 1080p para la grabación.

¿Merece la pena?

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

Xiaomi lo ha vuelto a hacer. Ha conseguido con el Xiaomi Mi 9T se convierta en el rey del más por menos. A este precio —329 euros por la versión de salida— es muy complicado encontrar algo similar, que no sea otro terminal de la marca china de hace unos meses y que ahora ha sido rebajado. Probablemente el atractivo de este móvil, desde el punto de vista de la guita, aumente en la recta final del año, cuando proveedores o la propia marca saquen ofertas 'flash' que lo dejen rondando los 250 euros.

Obviamente, si buscas una cámara mejor dentro de este rango de precios, puedes optar por un Pixel 3a, que está por 399 euros. Ese asunto, el de las fotos, es por donde algún rival (pocos a ese precio) le puede meter mano.

Un rendimiento bastante bueno, una gran autonomía y una pantalla excepcional para este precio son sus grandes bazas. El móvil se podría hacer mejor, sí, pero a este precio es imposible.

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