En Ohio, en el norte de Estados Unidos

El misterio de los mandos a distancia que dejaron de funcionar en un pueblo de EEUU

Llegaron a pensar que el problema procedía de unas instalaciones que la NASA tiene en los alrededores, pero esa no era la causa

Foto: En North Olmsted no funcionaban los mandos a distancia de coches y garajes (Reuters/Kim Kyung-Hoon)
En North Olmsted no funcionaban los mandos a distancia de coches y garajes (Reuters/Kim Kyung-Hoon)

Cory Branchick es una mujer que vive en North Olmsted, una pequeña población de apenas 31.000 habitantes del estado de Ohio, en el norte de Estados Unidos. Hace algunas semanas se dio cuenta de que el mando a distancia de su coche no funcionaba, por lo que decidió cambiarle las pilas. Sin embargo, seguía sin funcionar, al igual que el mando que usaba para abrir el garaje.

Como Cory, cientos de habitantes de North Olmsted sufrieron el mismo problema al mismo tiempo: no podían abrir sus coches ni sus garajes cuando estaban en el pueblo. Sin embargo, se dieron cuenta de que cuando salían de viaje o acudían a trabajar a su puesto de trabajo a las afueras de esa localidad, todo volvía a funcionar sin problema.

Ese misterio ha mantenido preocupados tanto a los ciudadanos de North Olmsted como a las autoridades durante semanas. Analizaron todas las posibilidades, llevaron a cabo investigaciones, pero nada. Incluso pensaron que el problema procedía de unas instalaciones que la NASA tiene en los alrededores, pero tampoco era esa la causa.

Un entusiasta de la electrónica

Tampoco era una señal extraña emitida por el aeropuerto internacional de Cleveland, que está a unos pocos kilómetros de la localidad. Incluso las empresas de suministros como las eléctricas, de gas o agua enviaron equipos propios para investigar qué estaba pasando y si podía afectarles de alguna manera. Todo resultó en vano.

Los vecinos de esta pueblo tenían que usar la llave manual en sus coches (Reuters/Amit Dave)
Los vecinos de esta pueblo tenían que usar la llave manual en sus coches (Reuters/Amit Dave)

La solución pasó por una búsqueda puerta a puerta buscando señales extrañas y así dieron con la casa de un vecino que emitía una rara señal. El concejal Chris Glassburn ha explicado a The New York Times que el culpable era un dispositivo casero que había inventado un aficionado a la electrónica para comunicarle que había alguien en la planta de arriba de su casa mientras él trabajaba en el sótano.

Glassburn señala que ese vecino "tiene una fascinación total por la electrónica" pero no era consciente del daño que estaba causando a sus paisanos: “El dispositivo que diseñó emitía constantemente una señal de 315 megahercios”. Ése era el problema: los mandos a distancia de los coches y los garajes suelen emitir en una banda de entre 315 y 433 megahercios, por lo que quedaban anulados por la señal de su vecino.

El culpable ha prometido no volver a fabricar ninguna de esas señales electrónicas para no molestar a sus vecinos

Cuando comunicaron los resultados de la investigación al culpable, reconoció que lo había hecho sin ninguna malicia y ha prometido no volver a fabricar ninguna de esas señales electrónicas para no molestar a sus vecinos. Los habitantes de North Olmsted ya pueden volver a abrir sus coches y garajes tranquilamente sin pensar en que su mando se ha estropeado.

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