UN CAMBIO HISTÓRICO

El Amancio Ortega vietnamita que devoró a BQ, la última marca de móviles española

Vuong pegó un pelotazo en 2010 en Ucrania gracias a los fideos instantáneos. Ahora es la mayor fortuna del país asiático y dirige un emporio que quiere hacer negocio con los coches y la tecnología

Foto: Montaje: Enrique Villarino.
Montaje: Enrique Villarino.

Phan Nhat Vuong. No se trata de una especialidad gastronómica digna de engrosar la carta de un restaurante tailandés o coreano, aunque tenga mucho que ver con los populares 'noodles'. Es el nombre de lo más parecido que hay a un Amancio Ortega en un país como Vietnam. En el censo de millonarios que elabora Forbes le describen como "hecho a sí mismo". Es uno de esos empresarios de éxito que pega un buen pelotazo en sus años mozos y con lo que gana empieza a montar nuevos negocios, en una aventura que acaba desbocada y convertida en una máquina de hacer dinero. Este el hombre detrás de la apisonadora que ahora acaba de fagocitar a BQ, la última marca de móviles española.

Su imperio se llama VinGroup. Es la gran joya del ajuar económico nacional. No en vano es el mayor grupo empresarial sobre el terreno con activos por valor de miles de millones de dólares. Su poderío se nutre principalmente del negocio inmobiliario, aunque sus tentáculos llegan a la distribución, sanidad o educación. Sin embargo, el año pasado decidió mover pieza y empezar a diversificar aún más su actividad. Se fijó en dos sectores tan apetitosos como abarrotados: el de los coches y el de la tecnología de consumo.

Para meter la 'patita' en este último gremio decidió hacerlo con lo más básico: los 'smartphones'. En vez de empezar de cero, buscó algún socio que llevase algunos años metido en este fregado. En ese proceso se topó con Mundo Reader SL, la sociedad que está detrás de BQ. Tras un escarceo en forma de colaboración compró el 51% de la firma el pasado otoño. Una mayoría absoluta que le permite controlar el destino de la compañía. En lugar de mantener la identidad ha creado una nueva. VSmart. La confirmación de que la gran marca patria de móviles pasaba a la reserva -que seguirá visible en proyectos de robótica o impresión 3D- se firmó este miércoles en Madrid en la presentación de los primeros cuatro terminales que traerán a España.

Negocios de habitación

Phan Nhat Vuong (Vingroup)
Phan Nhat Vuong (Vingroup)

Vuong cumplió 50 años el pasado mes de agosto. Nació en el 68, un año clave de ese conflicto bélico que colocó al país en el mapa mundial. Lo hizo en Hanoi, la capital de lo que entonces se conocía como Vietnam del norte. A los 18 decidió empezar a cursar sus estudios superiores en la universidad local, en la Facultad de Minería y Geología.

Era un genio con los números y ese talento matemático le valió una beca con billete directo para Moscú, donde estudió en la Universidad Federal de Prospección Geológica. Allí, en la residencia donde pasó esa época, empezó a dar sus primeras muestras como emprendedor. Experimentó con la comida y también con una tienda improvisada en una habitación donde importaba productos textiles, como forros polares. Aunque parecía muy buena idea sobre el papel, se acabó saldando con una importante deuda.

Fideos instantáneos, la base de todo...

Pham Nhat Vuong, junto al primer ministro neozelandés, en una visita a una de sus escuelas. (Reuters)
Pham Nhat Vuong, junto al primer ministro neozelandés, en una visita a una de sus escuelas. (Reuters)

En el 93 se graduó y se casó con Pham Thu Huong, su actual esposa, a la que había conocido en la facultad. Se trasladaron a Ucrania. Concretamente a Jarkob, la segunda localidad del país. Recurren entonces a lo que en el mundo empresarial se llama 'Friends&Family' (que no es otra cosa que pedir pasta a los que te rodean) y reúnen lo suficiente para montar un restaurante vietnamita.

No se conforman con aquello y vuelven a conseguir, gracias al apoyo de sus familiares, capital para otra aventura empresarial: producir y vender fideos de esos que se hacen en un santiamén inspirándose en la receta que seguía en sus platos. Muchos de estos detalles los desveló el propio Vuong, poco dado a aparecer en medios, en una de sus contadas entrevistas con motivo del 25 aniversario del inicio de su imperio.

Fídeos instantáneos siguiendo la receta que utilizaba. Ese fue el origen de su éxito

Cuando apenas han pasado dos años de su llegada a Europa del Este, lanza su primer producto llamado 'Мивина' (pronunciado 'Mivina'). En apenas doce meses, su producción llegó al millón de paquetes. Con el paso del tiempo, vista la buena marcha del negocio, deciden crear nuevas líneas de producto como harina de patata y un sazonador de hierbas provenzales. La empresa, llamada entonces Technocom, se convirtió una década después en un pequeño gigante de los platos preparados, con un catálogo repleto de comida rápida y precocinada. El gran bombazo llegó en 2010. Nestlé compraba por 150 millones de dólares esta compañía.

...un imperio inmobiliario

Uno de los centros comerciales de Vingroup. (Reuters)
Uno de los centros comerciales de Vingroup. (Reuters)

Vuong había empezado a invertir mucho antes en su país de origen. Un año antes del pelotazo de la comida 'preparada' ya había sido escogido presidente de una especie de patronal vietnamita de "compañías de ultramar". Ese mismo curso se lleva la sede de Ucrania a Hanoi y cambia el nombre al actual, Vingroup (Vietnam Investor Group).

La operación con Nestlé tiene un efecto parecido al de la hormona de crecimiento para un imperio inmobiliario que había empezado a plantar sus cimientos pocos antes. Concretamente cuando se propuso hacer de Nha Trang, un pequeño pueblo costero, una especie de Benidorm asiático. Levantó entonces un 'resort' de lujo con cientos de habitaciones, donde por cierto sigue acudiendo cada año en sus vacaciones.

A día de hoy Vingroup es el mayor grupo empresarial de Vietnam. Cuenta más de medio centenar de filiales. Tiene desde compañías dedicadas a los parques de atracciones hasta cadenas de supermercados, pasando por centros comerciales o granjas. También construye hospitales, tiene una comercializadora de medicamentos y remedios tradicionales, una marca de artículos infantiles y otra de ropa, un restaurante de quilates, gestiona universidades y escuelas.

Vista de la torre LandMark 81. (Constant Loubier / Unsplash)
Vista de la torre LandMark 81. (Constant Loubier / Unsplash)

Recientemente ha abierto un centro de investigación para Inteligencia Artificial y otras disciplinas en Corea del Sur así como en un estudio de animación. Dentro de este avispero destacan dos de sus empresas. Por un lado está VinCity, dedicada a hacer viviendas y residencias para las clases medias. Pero la joya de la corona es VinHome, responsable de grandes proyectos inmobiliarios en ciudades como Hanoi o Ho Chi Min, donde levantó la torre LandMark 81 que, con sus 465 metros, es una de las más altas de Asia.

Se calcula que su fortuna personal asciende a día de hoy a 6.600 millones de dólares. Aparece en el puesto 239 de la lista Forbes de hombres más ricos del mundo. Sea cual sea la cifra exacta, todas las estadísticas coinciden en lo mismo: es el hombre más rico del país. Tiene algunos 'tics' de millonario como vivir en una mansión y otros bienes de lujo. No podía faltar en esta historia una asociación filantrópica, la Kinds Hearth Foundation, que cuenta con proyectos culturales, sociales, médicos y deportivos. Entre otras cosas, patrocina un centro para jóvenes futbolistas. El 'deporte rey' es una de sus pasiones. Incluso suele vestirse de corto para jugar con el equipo de una de sus empresas.

Vietnam: alternativa a China

Imagen de la fábrica de Vinfast. (Reuters)
Imagen de la fábrica de Vinfast. (Reuters)

Como decíamos al principio, Vuong ha querido lanzarse de lleno a dos nuevos negocios. Para el de los automóviles ha creado VinFast, que es el primer fabricante con denominación de origen vietnamita. La presentación en sociedad de sus primeros vehículos (un sedan y un todoterreno de lujo) fue durante el pasado salón del automóvil en París. Contaron como padrino con David Beckham. La empresa cuenta con 3.500 millones de dólares de inversión, está ultimando una fábrica de 350 hectáreas que pretende emplear a 5.000 personas y ser capaz de producir 25.000 automóviles y motos cada curso.

La mano de obra es su gran reclamo. En los últimos años, la contratación ha subido de coste en China, donde se monta la mayor parte de la tecnología de consumo del mundo. "Eso ha hecho que algunas empresas de móviles hayan trasladado su producción allí. El resultado, es que se está creando un buen ecosistema para fabricar", explica a Teknautas Rodrigo del Prado, cofundador de BQ, uno de los que ha pilotado esta unión. En realidad, todo empezó como una colaboración. Fue Qualcomm, el mayor proveedor del mundo de chips para móviles, quien presentó a los ahora consortes. "VinGroup les pidió consejo y Qualcomm, que nos valora mucho por nuestro trabajo en ingeniería aunque no seamos uno de sus mayores clientes, nos recomendó".

Foto: VinGroup.
Foto: VinGroup.

El primer encargo que recibieron, allá por julio, fue conducir la construcción de una fabrica para crear 'smartphones'. "No habíamos montado ninguna, pero vistas llevamos muchas", cuenta en tono anecdótico. Llegaron a tener hasta 30 de sus empleados allí dando forma a dichas instalaciones. El problema es que querían tener móviles listos para diciembre. BQ suele tardar unos nueve meses en el desarrollo de productos. Las cuentas no salían. "Para llegar a tiempo licenciamos algunos de nuestros desarrollos, esa era la solución". Por eso el Active 1 y el Joy 1, presentados a finales de 2018 en Vietnam y que también llegarán a España, eran tan parecidos al BQ Aquaris X2 Pro y al Aquaris V.

Dos fábricas más

Sus dos nuevos modelos, el Active 1+ y el Joy 1+, también podían haber sido firmados por BQ en cualquier momento de su anterior etapa. Su impronta está clara. "Eso no fue cosa de una cita romántica y una propuesta en firme. A lo largo de los meses se fueron poniendo cosas en la mesa que condujeron a la compra". En la hoja de ruta de VSmart aparecen ahora nuevos productos y nuevas fábricas. "La primera ya está plenamente operativa, con una capacidad para montar cinco millones de teléfonos al año". Ahora toca el turno a una para televisiones inteligentes y otra para objetos conectados.

Foto: Efe.
Foto: Efe.

"Nosotros no queremos matar la marca. Quién sabe si en unos meses volvemos a presentar un teléfono bajo el nombre BQ. Pero la única apuesta ahora, porque se quiere crear una marca global, es VSmart", dice Del Prado, que recuerda que el sello seguirá vivo en otros proyectos y que en el pasado también han hecho productos para terceros. Lanza un apunte final. "A ellos no les enamoraron nuestras ventas ni nuestra cuota de mercado en España que en ese momento era la que era. Les convenció nuestra capacidad para crear, hacer crecer y mantener equipos de ingeniería que han podido competir con empresas mucho más grandes y con más recursos".

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