La ingeniera a la que Reino Unido ha pedido ayuda para solucionar el caos del Brexit
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sensores contra el brexit duro

La ingeniera a la que Reino Unido ha pedido ayuda para solucionar el caos del Brexit

El Gobierno de Reino Unido explora cómo evitar un Brexit duro a base de tecnología y le ha pedido a la ingeniera británica Heba Bevan ayuda para conseguirlo. Hablamos con ella

Foto: Heba Bevan, fundadora de la 'startup' UtterBerry y asesora del Gobierno británico. (M. Á. M.)
Heba Bevan, fundadora de la 'startup' UtterBerry y asesora del Gobierno británico. (M. Á. M.)

Heba Bevan mira nerviosa a su alrededor antes de abrir su portátil. Nadie ronda por detrás, vía libre. "Mira, te voy a enseñar una cosa". Es un vídeo que muestra cómo se podría organizar el flujo de mercancías entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda para evitar una frontera dura entre ambos territorios. En otra palabras, una idea para solucionar el gran escollo del Brexit. Su propuesta: equipar todas las mercancías y camiones con sensores que evitarían la necesidad de inspecciones aduaneras. "Sería como crear una frontera invisible", explica. Sabe de lo que habla. El vídeo se lo mostró en persona hace solo unas semanas a Liam Fox, secretario de Estado de Comercio Internacional del Reino Unido y unos de los cinco 'brexiters' que quedan en el Gabinete de Theresa May. Era ya el segundo encuentro. Las reuniones y la información detrás debían ser, en teoría, confidenciales, pero todo acabó filtrado en la prensa británica. “No sé cómo lo obtuvieron, publicaron todo, ¡hasta los 'e-mails'!”, se lamenta en una entrevista con Teknautas. Ahora, al oír la palabra Brexit, se echa casi a temblar.

Ingeniera electrónica por la Universidad de Cambridge, Beva, de 37 años, es la fundadora de una ‘startup’ británica llamada UtterBerry dedicada a algo relativamente común y poco sospechoso: sensores. Se encuentra estos días en Barcelona invitada por el Mobile World Congress para hablar de tecnología y diversidad junto a ponentes como Ángel Gurría, secretario general de la OECD. Pero pocos saben que sus ideas están ahora mismo sobre la mesa por algo bastante más diferente: cómo usar la tecnología para evitar el peor Brexit posible. ¿Qué hace una ingeniera metida en el mayor lío político de las últimas décadas?

Foto: Colas para coger un taxi en el MWC. (EFE)

Beva se reclina en el asiento y se relaja. Toca hablar de tecnología. Eso le gusta más. “Todo empezó con un encargo de Transport for London a mi universidad cuando yo hacía el doctorado. Iban a iniciar la construcción de la nueva línea Crossrail que atravesará Londres y se toparon con un antiguo entramado de túneles de la Segunda Guerra Mundial. Necesitaban saber si podían construir cerca, si aquello iba a resistir. Los sensores que se usaban por aquel entonces para analizar el desplazamiento de tierras, la humedad, las vibraciones y otros factores eran tan grandes como una caja de zapatos. Le dije a mi jefe: te voy a construir uno del tamaño de una tarjeta de crédito”.

placeholder Liam Fox, secretario de Estado de Comercio Internacional de Reino Unido (izquierda), charla con Guy Parmelin, ministro de Economía suizo. (Reuters)
Liam Fox, secretario de Estado de Comercio Internacional de Reino Unido (izquierda), charla con Guy Parmelin, ministro de Economía suizo. (Reuters)

Y lo hizo. Eso fue en 2011. Bevan ya tenía experiencia previa. Había trabajado durante cinco años para ARM en Silicon Valley diseñando procesadores. Gracias a eso, fue capaz de crear un sensor que apenas necesita energía para funcionar, es de los más pequeños del mundo y se alimenta de un 'software' que analiza en tiempo real todos los datos recogidos y aprende de ellos para reconfigurarse. La cosa funcionó tan bien con el encargo de Transport for London que poco después patentó la tecnología y en 2013 creó su propia empresa, UtterBerry.

La ‘startup’, de 40 empleados, tiene hoy cerca de 200 clientes, entre ellos el metro de Londres y las autoridades de transporte de Hong Kong, Singapur y Australia. “En Londres, medimos la inclinación de las vías en ciertos tramos del metro. ¿Se está moviendo la tierra bajo los raíles? ¿Cuánto? ¿Por qué? ¿Hay filtraciones de agua? Los sensores se conectan entre ellos, comparten datos, se envían a un servidor y el ‘software’ los analiza y va aprendiendo a cada iteración. En Hong Kong están construyendo un teatro gigantesco, excavando hasta 20 metros de profundidad, pero justo debajo hay un túnel de metro, al lado del teatro un río y un poco más allá un puente. Llevamos casi nueve meses monitorizando todo con sensores”.

placeholder Uno de los sensores diseñados por UtterBerry y usados para monitorizar el metro de Londres. (UtterBerry)
Uno de los sensores diseñados por UtterBerry y usados para monitorizar el metro de Londres. (UtterBerry)

La actividad de la ‘startup’ llamó la atención del Ministerio de Economía y de Exteriores británico y pronto comenzaron a llover invitaciones a misiones comerciales a Asia organizadas por el Gobierno de Reino Unido para impulsar las exportaciones. “Coincidí con Theresa May en varias ocasiones y una cosa llevó a la otra. El año pasado, se me ocurrió aplicar lo que hacemos para intentar evitar una frontera dura con Irlanda. Envié la propuesta al Departamento de Comercio Internacional [DIT, en sus siglas en inglés] y nos solicitaron un informe completo. Este enero nos volvieron a llamar para hacer una demostración de cómo funcionaría todo”, explica Bevan sobre su reunión con Fox.

Según fuentes del Gobierno británico consultadas por Buzzfeed News, medio que filtró inicialmente la información, el informe fue preparado a petición de Liam Fox a medida que él y otros ministros peleaban por imponer una solución tecnológica al conflicto fronterizo con Irlanda del Norte en lugar del llamado 'backstop', ideado por Theresa May. El 'backstop' establece que si después del periodo de transición (hasta diciembre de 2020), Londres y Bruselas no llegan a firmar un acuerdo comercial, Irlanda del Norte quedaría sometida a algunas normas de la UE.

placeholder Heba Beva, fundadora de UtterBerry. (New Civil Engineer)
Heba Beva, fundadora de UtterBerry. (New Civil Engineer)

Las opciones tecnológicas fueron rechazas el año pasado como inviables y altamente costosas, pero la derrota histórica de May en el Parlamento ha vuelto a poner sobre la mesa “acuerdos alternativos” como el impulsado por Fox y basados en tecnología. Según el informe elaborado por Bevan y su equipo, esta opción pasaría por usar etiquetas RFID en cada paquete y sensores más complejos para los camiones y mercancías de mayor valor. Establece también el uso de cámaras para controlar matrículas y 'software' de reconocimiento facial para analizar el movimiento de personas.

“La idea detrás es evitar un parón económico, que todas las mercancías y el flujo de productos y personas deban ser inspeccionados por aduanas si se establece una frontera dura. La tecnología podría hacer esta inspección por sí sola y en tiempo real. Si desde el inicio guardas información sobre fabricación, materiales, pago de impuestos, etc. en etiquetas RFID y sensores, eso puede ser comprobado al instante en una frontera ‘invisible’. Incluso se podrían hacer pagos automáticos de impuestos en el momento en que un camión atraviesa el borde entre Reino Unido e Irlanda. El 'hardware', los sensores, no es tan problemático. Lo que necesitan los gobiernos es 'software'”, explica Heba.

Esta ingeniera reconoce que, de momento, se trata solo de una propuesta, no hay cálculos de costes detrás, pero está convencida: es técnicamente viable. Y altos cargos políticos como Liam Fox y un buen número de ministros pro-Brexit no solo siguen dispuestos a ponerla a prueba sino que, además, parecen haber resucitado esta opción. “Tras la reunión de enero, no se han vuelto a poner en contacto con nosotros, pero la cosa cambia cada día, nunca se sabe”, se ríe Heba. “Si hemos llegado a la Luna gracias a la tecnología, esto en comparación es solo un pasatiempo".

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