300 metros... o hasta 3 minutos extra de espera

Madrid cede también al "chantaje" del taxi y las VTC estudian si abandonar o no la capital

El taxi ha rechazado la propuesta de la CAM por considerarla una "burla" pero algunas empresas VTC ya han comenzado a analizar el impacto en su negocio. ¿Se quedarán en Madrid?

Foto: Efectivos de la Policía Nacional entre un vehículo de licencia VTC y un taxi a las puertas del recinto ferial de IFEMA. (EFE)
Efectivos de la Policía Nacional entre un vehículo de licencia VTC y un taxi a las puertas del recinto ferial de IFEMA. (EFE)

Giro inesperado en la Comunidad de Madrid en el conflicto del taxi contra las VTC. Los equipos del presidente Ángel Garrido y de la alcaldesa Manuela Carmena han ideado una fórmula para intentar contentar al taxi pero la propuesta ha sido rechazada por ambos bandos. La CAM se enfrentaba a algo casi imposible de conseguir: ¿cómo proponer una solución parecida al decreto de la Generalitat sin que fuera lo mismo para evitar posibles indemnizaciones millonarias? La idea: sustituir tiempo por distancia, exigir que en lugar de 15 minutos de antelación para pedir un Uber y Cabify haya 300 metros de distancia entre el coche y el cliente. El taxi ya ha tumbado la propuesta por considerarla una "burla". Y las empresas de VTC avisan: se trata de una precontratación por tiempo encubierta. Algunas de ellas ya han comenzado a analizar cuál sería el impacto en su negocio de una medida así para llegar a una conclusión de la viabilidad o no de seguir operando en la capital.

"En cuanto conocimos el borrador de la CAM nos pusimos a trabajar en analizar cuál sería el impacto. Estamos en ello. Es pronto para decirlo, en Cataluña tardamos días", explica uno de los responsables de una firma de coches VTC que pide el anonimato. "Pero lo que está claro es que es preocupante. La CAM ha hecho una cesión absurda al taxi, ceden de nuevo al chantaje como ha ocurrido en Cataluña", señala.

La patronal de las VTC, Unauto, aseguró ayer tras su reunión con la CAM que "el único propósito del taxi es la eliminación y erradicación de todo tipo de competencia de las VTC de las grandes ciudades", dijo su presidente, Eduardo Martín. Y añadió que parece "inviable" llegar a la situación de Barcelona, donde Uber y Cabify dejarán de operar en cuanto se apruebe el decreto la semana que viene. Sin embargo, extraoficialmente, múltiples fuentes del sector muestran su preocupación y se han puesto manos a la obra para analizar el impacto que una medida así podría tener en su negocio en la capital.

El borrador de la proposición de ley de la CAM es muy claro. "Para que pueda producirse la precontratación de estos servicios, el vehículo que vaya a realizar el servicio deberá encontrarse situado a una distancia mínima de 300 metros respecto de la ubicación de la persona que lo contrate. [...] Los municipios podrán incrementar, mediante ordenanza, la distancia mínima de precontratación hasta un máximo de 500 metros", explica el documento. En otras palabras: calcado al decreto de la Generalitat pero en lugar de usar tiempo, se emplea una cifra de distancia que nadie sabe muy bien cómo se ha calculado.

La concejal de Movilidad de Madrid, Inés Sabanés, conversa con Julio Sanz, presidente de la Federación Profesional del Taxi de Madrid, a las puertas del Ayuntamiento de Madrid. (EFE)
La concejal de Movilidad de Madrid, Inés Sabanés, conversa con Julio Sanz, presidente de la Federación Profesional del Taxi de Madrid, a las puertas del Ayuntamiento de Madrid. (EFE)

"Distancia mínima y tiempo mínimo es esencialmente lo mismo: trabas a la VTC en beneficio del taxi para que la operativa de Uber y Cabify sea imposible", señalan fuentes de las VTC consultadas. Igual que imponer 15 minutos de espera al cliente para contratar una VTC en Cataluña supone la muerte del sector, añadir una restricción de distancia de 300 metros puede tener un efecto parecido. Los coches VTC son igual que los aviones de una arolínea low-cost: tienen que estar constantemente en movimiento (y con clientes dentro) para generar dinero. Meter periodos de 15 minutos en esa cadena de gestión hace saltar por los aires la eficiencia e iría añadiendo tiempo de espera a lo largo del día. Al final, supondría que un cliente no tendría que esperar solo 15 minutos por un coche: probablemente serían 20, 25 o hasta 30.

Introducir una distancia mínima rompería también esa cadena en la que cada minuto debe ser productivo. Si un cliente pide un Uber o un Cabify y el mejor posicionado está a menos de 300 metros, el coche tendría que viajar antes en sentido contrario al cliente para cumplir esa restricción y luego regresar a recogerlo. Es decir, en realidad lo que está añadiendo contaminación y tiempo de espera. ¿Cuánto? Depende del tráfico y la ubicación de los vehículos disponibles en cada caso.

Un grupo de taxistas son bloqueados por las fuerzas de seguridad ante el intento de bloquear la M-40 en Madrid, en Ifema. (EFE)
Un grupo de taxistas son bloqueados por las fuerzas de seguridad ante el intento de bloquear la M-40 en Madrid, en Ifema. (EFE)

Fuentes consultadas del sector calculan que la distancia mínima de 300 metros podría añadir, como mucho, dos o tres minutos de espera. ¿Suficiente para expulsar a las VTC del mercado? "Nunca lo sabremos. Los taxistas van a pedir sí o sí que se ponga un tiempo como en Cataluña y, si la CAM no cede, pedirán que se suba, y mucho, la distancia mínima, hasta un kilómetro o más", señalan.

"No podemos aceptar otro sistema que no sea el temporal para regular la precontratación, al igual que lo tienen nuestros compañeros catalanes, es totalmente necesario que este punto quede reflejado en una Ley, ya sea de caracter autonómica o Estatal", aseguraró la asociación Fedetaxi en un comunicado difundido anoche en representación del sector. No es lo único que piden. La lista es larga: regreso a estacionamiento habitual tras prestar un servicio, prohibición de aparcar en superficie, limitación temporal de la circulación en vacío, servicios u horarios obligatorios, recorridos mínimos y máximos, especificaciones técnicas de los vehículos y, además, el "resto de cuestiones establecidas en el texto de Cataluña" (entre ellas, la prohibición de mostrar la geolocalización de los coches en las aplicaciones de Uber y Cabify). Se pone cuesta arriba para Uber y Cabify también en Madrid.

Concentración de taxistas en las inmediaciones del recinto ferial de Ifema, en Madrid, esta semana. (EFE)
Concentración de taxistas en las inmediaciones del recinto ferial de Ifema, en Madrid, esta semana. (EFE)

De momento, el taxi ha pedido a la CAM y al Ayuntamiento reunirse este sábado para continuar las negociaciones. Está por ver si ocurrirá. Eso en la vía diplomática. En la vía de la guerrilla, el artífice del decreto de la Generalitat con el que ahora sueñan en Madrid, Alberto 'Tito' Álvarez, ha difundido un audio en el que pide a todos los taxistas de España que marchen hacia Madrid para meter presión. "Después de la propuesta de la CAM y el Ayuntamiento, que me parece un insulto a la inteligencia de cualquier trabajador, hago un llamamiento a todos los taxis de España: tenéis que montar caravanas y venir a Madrid. Lo que está pasando aquí es también vuestra lucha. Espero que entre mañana y pasado se llene esto de taxis de toda España. Nada de violencia, pero sí reivindicación". En el otro bando, las VTC comenzarán la semana que viene el despido masivo de más de 2.600 trabajadores en Cataluña. Son las primeras víctimas laborales de la guerra del taxi. Y en Madrid la batalla acaba de comenzar.

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