el teléfono más curioso del año

Nubia X, el móvil chino más extraño tiene dos pantallas y explora una solución interesante

La marca china opta por incluir una pantalla secundaria de 5,1 pulgadas en la parte trasera para llevar la principal al 94% del panel frontal. Pero, ¿realmente sirve para algo?

Foto: La casi invisible pantalla trasera del Nubia X (Zigor Aldama)
La casi invisible pantalla trasera del Nubia X (Zigor Aldama)

Dos pantallas son mejor que una. Es lo que ha debido de pensar Nubia cuando diseñaba el X, posiblemente el teléfono más curioso del año. Porque, en efecto, cuenta con dos pantallas. Una por delante, y otra por detrás. Pero, a diferencia de lo que hacía el Meizu Pro 7, que incluía una pequeña ‘ventana’ en la tapa trasera, Nubia ha instalado un generoso panel de 5,1 pulgadas bajo el cristal del panel posterior.

¿Y esto para qué sirve? En primer lugar, para que el frontal del aparato sea un ‘todo pantalla’ en toda regla y no un reclamo comercial. De hecho, el panel LPTS de 6,26 pulgadas ocupa el 94% del frontal, un porcentaje que se logra eliminando todos los sensores y la cámara ‘selfi’. Lo único que queda es una pequeña luz LED para las notificaciones.

Pero, a diferencia de lo que hacen otros móviles con un porcentaje de pantalla similar, como el OPPO Find X, el Xiaomi Mix 3, o el Huawei Mate 20, el Nubia X no necesita de mecanismos para desplegar las cámaras ni de un ‘notch’ para hacerles un hueco: todo eso va en la parte posterior.

El desbloqueo biométrico corre a cuenta de dos sensores de huellas dactilares en los laterales del teléfono. Es una ubicación poco habitual, y no resulta tan cómoda como la frontal, pero es mejor solución que la trasera. Además, el que haya uno en cada lado no solo facilita las operaciones de los zurdos; también sirve para pasar de una pantalla a otra, porque la transición por defecto se hace presionando ambos sensores y volteando el móvil.

La pantalla frontal del Nubia X (Z.A.)
La pantalla frontal del Nubia X (Z.A.)

Al principio resulta extraño. Pero, como con cualquier otro gesto, es fácil acostumbrarse. Además, en el caso de que nos queramos hacer un ‘selfi’, basta con apretar el botón de cambio de cámara para que el propio Nubia active la pantalla trasera sin tener que hacer ningún gesto. Y hay que reconocer que los autorretratos con la cámara principal tienen mucha mejor calidad que cualquier sensor que se pueda colocar en la parte anterior, por muchos megapíxeles que pueda tener. También se puede modificar el sistema para pasar de una pantalla a otra automáticamente, de forma que el teléfono reconoce cuál está boca arriba, o eligiendo un botón para ello.

Además, una de las mayores sorpresas del Nubia X está en la magnífica fórmula que ha encontrado para esconder la pantalla trasera. No es un panel que se aprecie a primera vista, como sucedía en el Meizu Pro 7, sino que la marca china se las ha ingeniado para que no se note que hay una pantalla en la tapa trasera del móvil. Incluso en la versión azul, que es la que ha probado Teknautas, hay que fijarse de forma muy detenida para atisbar los bordes de la pantalla cuando está apagada.

La cámara es ideal para los 'selfis' (Z.A.)
La cámara es ideal para los 'selfis' (Z.A.)

Y es que, al ser una pantalla OLED en la que solo se iluminan los píxeles requeridos por cada imagen, no solo tiene una gran gestión energética, sino que permite camuflarse a la perfección con el resto del panel. Es también algo que permite sacarle jugo estéticamente: al ser un display ‘always on’, se pueden poner salvapantallas muy molones que van más allá del consabido reloj y de las notificaciones: desde la tierra dando vueltas, hasta un astronauta en el espacio, pasando por la imagen y el texto que queramos. No hay duda de que es un móvil que llama mucho la atención. De esos que la gente se queda mirando con curiosidad.

Pero no todo es maravilloso. El hecho de que haya que dejar espacio para dos pantallas convierte al Nubia X en un terminal un poco tosco. Aunque las curvas de la tapa trasera lo disimulan un poco, se antoja ligeramente grueso y pesado, aunque no llega a las dimensiones del Xiaomi Mix 3 o del OPPO Find X. Y, debido a que solo hay espacio para un altavoz, aunque cuenta con tecnología DTS el sonido no está a la altura de la gran calidad a la que nos tiene acostumbrados Nubia.

Vivo ya ha anunciado que lo va a copiar en su próxima generación del NEX

Pero, en definitiva, el sistema es interesante y funciona bien. Tanto que Vivo ya ha anunciado que lo va a copiar en su próxima generación del NEX, el ‘smartphone’ que abrió la veda de las pantallas que ocupan más del 93% del panel frontal. En 2019, la guerra en este terreno va a estar centrada en tres soluciones: el ‘notch’ convertido en un agujero en la pantalla presentado por Honor, los sistemas de despliegue de cámaras con OPPO y Xiaomi en cabeza, y la pantalla adicional en la parte trasera del Nubia X.

¿Pero este elemento añadido sirve para algo más que para hacerse selfis y fardar con salvapantallas curiosos? En teoría, es una pantalla totalmente funcional que podemos utilizar en sustitución de la principal. La ventaja añadida es que viene equipada con un sistema para proteger la vista que, cuando se pone al máximo, convierte este panel casi en un e-reader monocromo de tinta líquida, como el que incluían los Yotaphone rusos. Eso, dice Nubia, facilita la lectura cuando hay poca luz y ahorra batería.

Foto diurna en movimiento con el Nubia X (Z.A.)
Foto diurna en movimiento con el Nubia X (Z.A.)

En la práctica, la verdad es que la pantalla trasera solo la he utilizado para los selfis y para marear con los salvapantallas. Teniendo un magnífico panel de 6,26 pulgadas, ¿por qué limitarme a uno más pequeño? Lo que no he hecho es algo que los amantes de los videojuegos sí que agradecerán: convertir la pantalla trasera en botones adicionales para jugar y sacar todo el jugo a opciones que solo están disponibles en móviles para ‘gamers’ como el Black Shark.

Aparte de la peculiaridad de la segunda pantalla, el Nubia X es un teléfono rápido y potente que cuenta con las especificaciones propias de los buques insignia de este año: procesador Qualcomm Snapdragon 845, gráfica Adreno 630, 8 GB de memoria RAM, y hasta 512 GB de almacenamiento interno. Lógicamente, con este cerebro no hay mucho que comentar al respecto: todo funciona a las mil maravillas.

Foto nocturna con el Nubia X (Z.A.)
Foto nocturna con el Nubia X (Z.A.)

Pero, teniendo en cuenta que el Nubia X se vende en China a partir de 3.299 yuanes (425 euros al cambio), es lógico preguntarse dónde ha ahorrado la empresa. La batería es uno de los elementos. No porque tenga poca capacidad, ya que 3.800 mAh. dan para día y medio incluso alternando entre pantallas a menudo, sino porque la carga rápida no está a la altura de sus principales competidores. En nuestra prueba ha alcanzado el 32% en media hora, el 69% en una hora, y el 100% en alrededor de 110 minutos.

Nubia ha elegido Gorilla Glass para el cristal de ambos paneles, pero la versión 3 (vamos por la sexta). Y eso puede parecer una tontería, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que este es uno de los pocos móviles en los que no podemos utilizar una carcasa si queremos utilizar ambas pantallas. Eso sí, en las dos se incluye un protector de plástico que, en nuestro caso, ha sido suficiente para protegerlas de rayaduras.

Este es uno de los pocos móviles en los que no podemos utilizar una carcasa si queremos utilizar ambas pantallas

Finalmente, la cámara dual tampoco es la mejor. Sobre el papel, sorprende: cuenta con un objetivo principal luminoso -f 1.8- emparejado con un sensor de 16 megapíxeles y una segunda lente todavía más luminosa -f 1.7- con un sensor aún mayor -24 megapíxeles-. No obstante, esa luminosidad no es suficiente para compensar la falta de un estabilizador óptico, y los resultados con poca luz son decepcionantes.

Se pueden hacer buenas fotografías nocturnas, pero es mucho más difícil que con otros móviles del mismo rango de precio, como el Xiaomi Mix 3 o el OPPO RX17 Pro. Es importante tener buen pulso y que el sujeto que se está fotografiando no se encuentre en movimiento. En caso de que falle alguna de estas dos variables, lo más probable es que la toma salga movida. Es una pena porque este elemento, indispensable en la fotografía móvil, no es tan caro como para que Nubia justifique su ausencia.

Los sensores de huellas a los lados del teléfono permiten el desbloqueo biométrico (Z.A)
Los sensores de huellas a los lados del teléfono permiten el desbloqueo biométrico (Z.A)

En condiciones buenas de luz, las cámaras se comportan bien. Sorprende positivamente el macro, que permite acercarse mucho a lo que se esté fotografiando. Se echa de menos, eso sí, una lente más angular para abarcar mayor ángulo de visión. En fotografías normales puede que no se eche en falta, pero en el caso de los ‘selfis’, y teniendo que aquí no hay cámara dedicada a ellos, sí que habría venido muy bien para los autorretratos grupales.

En cuanto al sistema operativo, el Nubia X corre con una capa de Android 8.1 que está muy bien. De hecho, la marca china fue de las primeras que introdujo la navegación gestual en los bordes, gracias a que modelos como el Z17 apenas tenían biseles laterales. Ahora, esos gestos se mantienen y suponen un extra interesante: pasando el dedo por el borde, de arriba abajo, se puede saltar entre las aplicaciones abiertas como si fuesen las páginas de un libro; si hacemos ese gesto varias veces rápidamente, el teléfono libera la memoria y se acelera; y si el gesto lo hacemos a la vez en ambos bordes, modificamos la luminosidad de la pantalla.

El modo retrato del Nubia X (Z.A.)
El modo retrato del Nubia X (Z.A.)

En resumen, Nubia ha diseñado un teléfono muy sólido -y con una relación calidad-precio encomiable- para competir en la cada vez más complicada batalla de los teléfonos ‘todo pantalla’. El segundo panel es un elemento curioso e imaginativo y, además, apenas se nota su consumo de energía -incluso teniendo el ‘always on’ activado-. Pero su practicidad es limitada: se agradece para hacer los ‘selfis’ y para fardar con los fondos de pantalla, pero rara vez se utiliza con otros fines.

Afortunadamente, a diferencia de lo que sucedía con el Meizu Pro 7, Nubia no ha escatimado en potencia para encajar este elemento de sorpresa. El X cuenta con las especificaciones técnicas de cualquier buque insignia de 2018, por lo que es un buen contendiente en esta gama. La mayor pega, además de que no cuenta con chip NFC ni clavija para auriculares, está en la carencia de un estabilizador óptico que lastra las fotografías con poca luz. A la espera de que llegue oficialmente a España, se puede adquirir a través de páginas como Aliexpress desde unos 500 euros.

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