nueva ordenanza de movilidad

Valencia sí es país para patinetes: su norma será más flexible que en Madrid o Barcelona

El Ayuntamiento presenta un borrador que permitirá a los vehículos de movilidad personal circular sin casco por carriles bici, zonas peatonales y numerosas calzadas

Foto: Un usuario de patientes Lime por las calles de Valencia. (EFE)
Un usuario de patientes Lime por las calles de Valencia. (EFE)

Valencia ya tiene borrador de nueva ordenanza de movilidad. El texto, presentado este lunes por el concejal del ramo, Giuseppe Grezzi (Compromís), regula por primera vez el uso de los llamados vehículo de movilidad personal (VMP), básicamente los patinetes eléctricos. La ciudad, al igual que está ocurriendo con otras capitales españolas como Barcelona y Madrid, está viviviendo desde hace tiempo un auténtico revolcón en las costumbres de movilidad con la proliferación de este tipo de vehículos, recargables con cualquier enchufe y más pequeños y fáciles de gestionar que las bicicletas.

Como consecuencia de ello y, también por la presión ejercida por las empresas que ofrecen servicios de alquiler de patinetes y han evidenciado un vacío legal, las ciudades se han visto forzadas a regular su uso para encajarlo con el resto de vehículos.

Madrid y Barcelona ya estaban trabajando en sus normativas, pero Valencia, una ciudad de superficie muy llana, aún no había enseñado su propuesta. Grezzi aseguró que la ordenanza valenciana busca crear "un espacio público de calidad, amable y pacificado" que protege a los peatones. Pero a la vez, el texto de la nueva norma sitúa a la capital valenciana como una de las más flexibles y permisivas con los usuarios de patinetes en comparación con otras urbes.

El concejal de Movilidad Giuseppe Grezi (d), en un encuentro ciclista con el excorredor Pedro Delgado. (EFE)
El concejal de Movilidad Giuseppe Grezi (d), en un encuentro ciclista con el excorredor Pedro Delgado. (EFE)

Al igual que bicis o motos, tendrán prohibido el paso por las aceras. La ordenanza municipal, cuyo borrador Grezzi no ha hecho público en papel, autoriza a los patinetes considerados de tipo A y B (la diferencia estriba en la potencia el volumen) a circular sobre el carril bici, tanto el que integrado en la acera (15km/hora máximo) como el que va por la calzada (20km/h). Los de tipo A podrán también moverse por calles peatonales sin carril bici a un máximo de 10km/h y nunca a menos de un metro de distancia del viandante.

La ordenanza expulsa a los patinetes de las aceras pero equipara su uso al de las bicis, incluso en los calles de sentido único o dos carriles por sentido

Según explicó Grezzi, los VMP podrán además moverse con libertad en calle de un solo carril y de un solo carril por sentido. Será así porque el consistorio tiene previsto convertir todas estas travesías en calles de velocidad reducida a 30Km/h, en las que los patinetes tendrán autorizada la circulación. Y esta es la gran diferencia con respecto a la regulación que se ha efectuado, por ejemplo, en Madrid, donde la norma expulsa en la práctica a estos aparatos eléctricos del centro de la ciudad y los condena a moverse por el extrarradio, que es donde se ubica el anillo ciclista y las principales calles con carril bici.

La situación es del todo contraria en Valencia, donde el equipo de gobierno municipal lleva tres años extendiendo las vías ciclistas por el centro y aumentado las calles de velocidad reducida. De esta forma, en realidad los patinetes apenas verán restringida su circulación a grandes avenidas o calles con varios carriles por el sentido. En una ciudad como Valencia esto permitirá a cualquier usuario con cierta destreza en el callejero desplazarse de un punto a otro por casi todo el núcleo urbano.

Otra de las diferencia, en este caso con Barcelona, es el uso del casco. La norma en la ciudad catalana es obligar al uso de la protección en los patinetes grandes (tipo B, con más potencia, tamaño y normalmente con un sillín) y fijarlo como "recomendación" para los de tipo A. Su empleo será además completamente obligatorio para los vehículos de alquiler de cualquier categoría, algo que, por ahora, no contempla el borrador valenciano, según explicó Grezzi.

Sin casco obligatorio en el 'sharing'

El concejal de Movilidad, fiel defensor de la bicicleta en el entorno urbano que frenó la obligatoriedad del casco en las dos ruedas aconsejado por las asociaciones de usuarios, no podía imponer una medida de seguridad para los patinetes que no exige a las bicis. Este hecho supone un gran alivio para las empresas de alquiler de VMP que están a la espera de conocer la ordenanza definitiva y los requisitos que se les exigirá como compañías para comenzar a funcionar. La obligatoriedad del casco supone un freno para su negocio. Es muy difícil incorporarlo a su vehículo por defecto (aunque Lime ha explorado fórmulas como la valenciana Closca).

No obstante, las compañías de 'sharing' aún esperan al modelo de autorización o licencia específica que tendrán que tramitar para poder desarrollar su modelo de negocio 'free floting', es decir, que el que permite coger un patinete de alquiler en cualquier lugar de la acera y abandonarlo cuando se ha usado.

Foto: EFE.
Foto: EFE.

Es lo que quieren poner en marcha empresas como la propia Lime, que tras entrar con mál pie en la ciudad mantiene ahora negociaciones con el Ayuntamiento, Bbuho o Wind. Al contrario que normas como la de Barcelona, que exige un guía para este tipo de vehículos compartidos, en Valencia no está previsto que existan impedimentos al uso individual.

Todas estas empresas están ahora a la expectativa de que la concejalía responsable del dominio público, en manos de Carlos Galiana (Compromís) y la de Hacienda, que controla el socialista Ramón Vilar, fijen las condiciones de la autorizacion específica para operar. Ya es seguro que tendrán que pasar por caja y pagar una tasa por la ocupación de las aceras, inspirada en la que desembolsan cajeros automáticos y terrazas de restaurantes pero cuya cuantía está por determinar. Estos vehículos compartidos serán, probablemente, los únicos que podrán aparcar en la acera. Los patinetes personales o individuales, solo podrán hacerlo en los mismos lugares que las bicicletas. Podrán atarse a los aparcabicis públicos repartidos por la ciudad, pero en ningún caso podrán dejarse libremente en otros espacios de dominio público como farolas o aceras.

El alcalde de la ciudae, Joan Ribó, señaló que el borrador "es un paso hacia delante y es una norma que unifica muchas cosas. La última era de 2010 y el patinete, por ejemplo, estaba prohibido".

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