FIESTA MAYOR EN CUPERTINO

Cuenta atrás para los nuevos iPhone: así te va a convencer Apple para comprarlos

Además de aclarar el lío de los nombres, se esperan novedades en el aparato fotográfico o aspectos como la memoria o la batería viendo los últimos pasos de su competencia

Foto: Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Día grande en el Apple Park. Este miércoles se celebra la fiesta mayor de Cupertino. Un peregrinaje anual para venerar a 'san iPhone', el artilugio que hace 11 temporadas marcó un antes y un después en la industria tecnológica. De paso, el teléfono sirvió a la compañía para iniciar una escalada progresivo a los cielos bursátiles, territorio que alcanzó al convertirse en la primera empresa valorada en un billón de dólares.

Pero no toca enredarse en vericuetos financieros. Que de lo que toca hablar es de 'hardware'. Lo que realmente moviliza a la parroquia de Apple, que estará atenta a cada renglón del sermón que pronuncie Tim Cook en el Steve Jobs Teather, inaugurado el otoño pasado con motivo de la presentación en sociedad del iPhone X. Este año se esperan tres nuevos modelos. Es algo que se da por descontado por filtraciones, despistes y la rumorología, elevada a ciencia en estas ocasiones.

Antes de entrar en harina, cabe decir que Apple y el enjambre de fabricantes Android funcionan como universos paralelos. La diferencia radical reside en iOS y en el sistema operativo móvil de Google. Eso es lo que viene a sostener lo que llaman la 'experiencia'. Un aspecto vertebral que impide que haya fugas masivas de usuarios entre uno y otro mundo. Probablemente, si la manzana no acierta, haya más riesgo de que tardes un año más en renovar tu iPhone y no tanto en que te puedas marchar a otro fabricante.

Discurren en paralelo. Casi sin tocarse, pero sin dejar de mirarse. A pesar de esta situación, Apple escruta de reojo a los fabricantes más punteros del pelotón Android. Y viceversa. Existe una competición oficiosa bajo el mantra de 'todos contra el iPhone'. Y viendo los órdagos y las comparativas constantes a las que recurren sus rivales, pues uno siempre espera un nuevo golpe de pedal para no dar la sensación de que el gigante estadounidense se queda algo rezagado, tecnológicamente hablando.

Pongamos orden en los nombres

Imagen del iPhone X. (C. Castellón)
Imagen del iPhone X. (C. Castellón)

Las apuestas de los nombres han sido de lo más dispares en los últimos días. Muchos han especulado con un cambio de nomenclatura en lo que Apple nos tiene acostumbrados. Mark Gurman, periodista de Bloomberg y una de las referencias a la hora de adelantar noticias sobre los lanzamientos de la empresa, publicaba este lunes que los nombres escogidos serían iPhone XS, iPhone XR y iPhone XS Max.

Pero un supuesto descuido de la operadora China Mobile ha revelado otra terna de posibles nombres: iPhone XC, iPhone XS y iPhone XS Plus.

De esta manera, la compañía reutilizaría fórmulas que ya hemos visto en el pasado. El Plus se viene utilizando desde el iPhone 6 Plus. Lo de añadir una S lo llevamos viendo desde el iPhone 4, para las generaciones intermedias. Y por último, lo del iPhone XC seguiría la norma del iPhone 5C, que fue un experimento para lanzar un modelo de menores prestaciones que no tuvo continuidad en el tiempo.

Diseño omnipresente

El iPhone X parece que servirá de inspiración para el diseño de esta generación. (C. Castellón)
El iPhone X parece que servirá de inspiración para el diseño de esta generación. (C. Castellón)

No habrá bisturí. No habrá lavado de cara. Quizás algún detalle menor. El iPhone X ya avecinaba cómo sería el aspecto de las generaciones venideras. En 2017 se rompió aquella norma no escrita de que en los años pares tocaba salto de generación con cambio de diseño y en los años impares, mejoras renovando el interior de sus teléfonos.

Sin embargo, Apple tomará una decisión importante. Borrará el aspecto del iPhone 8 y el iPhone 8 Plus del mapa. Completamente lógico, pero... ¿por qué? Porque a estas alturas de la película no se puede concebir un gama alta con unos marcos tan exagerados como los que se vieron en estos modelos.

A estas alturas, no tendría sentido mantener el diseño del iPhone 8 y sus exagerados marcos

Así que el diseño será omnipresente. Los tres terminales tendrán el mismo aspecto, aunque variará el tipo de pantalla (OLED para los dos mejores, LCD para el iPhone más asequible) y la cámara, entre otras cosas. La frontal será la del iPhone X. Y el cuerpo, salvo pequeños matices, también. Es decir, sin marcos, con 'notch' (más discreto que el anterior) y sin lector de huellas (sustituido por Face ID, el reconocimiento).

Es cierto que no fueron los primeros en esto de las pantallas 'infinitas'. Pero es de sobra sabido que en Apple son mejores retocando que inventando. Lo han vuelto a lograr. A pesar de tomar elementos conocidos, han conseguido hacerlos suyos. Y la mejor prueba es que esa identidad ha tratado de ser replicada, en menor o mayor medida, por muchos de sus rivales.

El cambio era necesario, si tenemos en cuenta que el precio de salida del modelo básico de la versión de menores prestaciones rondará, previsiblemente, los 800 euros. Lo demás ya se conoce: cristal templado y resistencia al agua y al polvo.

Salto fotográfico

El sensor monocromo del Huawei P20 Pro, a la derecha. (E. Villarino)
El sensor monocromo del Huawei P20 Pro, a la derecha. (E. Villarino)

En Cupertino no siempre se cumple eso de quien llega primero se suele llevar el gato al agua. Eso ocurrió con las cámaras dobles. Antes que Apple, lo hicieron HTC, que fracasó estrepitosamente por lo temprano de su apuesta, y Huawei. Sin embargo, la irrupción del iPhone 7 Plus hizo que la marca pudiese ponerse al frente de esta tendencia y capitalizar los réditos del modo retrato, entre otros.

Esto le ha servido durante dos generaciones. Es cierto que el iPhone X mejoraba algunas de las especificaciones de la cámara, pero no suponía un salto brutal. Es lo que necesitan ahora. Las cámaras dobles ya las vemos, gracias a los fabricantes chinos, en teléfonos de apenas 200 euros. Hace falta un nuevo reclamo. Un nuevo efecto 'wow'.

Más aún vistos los resultados de Huawei y su P20 Pro, que ha iniciado la era de las cámaras triples, un sistema que también implementará en su Mate 20 Pro, que será desvelado en Londres el próximo mes de octubre. Una opción (la más probable) que se ha venido masticando en los últimos meses. Este hipotético triple sensor quedaría reservado para el modelo de mayores prestaciones. La incógnita es cómo se articulará. Huawei, por ejemplo, lo ha utilizado para añadir un sensor monocromo y un telefoto, además de servir para poder crear un 'zoom' único en su categoría.

Apple capitalizó el protagonismo de las cámaras dobles a pesar de no ser el primero en tenerlas

Por su parte, el intermedio tendría dos cámaras, y el básico se quedaría con una. Esto no significa que estos modelos no recibirán mejoras en este apartado. Deberían tenerlas. Y cuando no se recurre al 'hardware', siempre queda el 'software'. La 'vía Google', se podría llamar. No hay que olvidar que el Pixel 2XL ha tenido una de las mejores cámaras del curso solo con una lente. Es difícil que alcance estos niveles, pero habrá que ver qué soluciones (o algoritmos) se sacan de la manga.

Cuestión de memoria...

Samsung Note 9. (M. Mcloughlin)
Samsung Note 9. (M. Mcloughlin)

En Apple existe una norma no escrita desde que el iPhone es iPhone. Cuando hablamos de almacenamiento, te aguantas con el que te viene de fábrica. Si quieres más, te toca pasar por la 'nube'. Si es posible, por iCloud, que así engorda el tique a final de mes. Pero no hay tarjetas externas. No hay posibilidad de aumentarlo físicamente, a no ser que recurras a un 'gadget' de terceros.

Hay muchas dudas por aclarar. La primera, cuál será la memoria máxima disponible. Más aún después de que el Note 9 se presentase como un terminal preparado para ofrecer un terabyte sin recurrir a Drive ni a otro 'almacén' digital. Lo hacía gracias a la compatibilidad con tarjetas microSD de hasta 512 GB, lo que sumado a los 512 GB que ofrece su modelo superior da como resultado esa cifra. El modelo de partida era de 128 GB.

Así que no sabemos si será exclusivo de la versión Plus o llegará en los tres modelos, pero una configuración con 512 GB de memoria puede darse casi por seguro. No es una locura, teniendo en cuenta que ya vimos estos guarismos en el iPad Pro.

… y de conexiones

Conector USB tipo C. (C. Castellón)
Conector USB tipo C. (C. Castellón)

Es otro de los grandes retos. En Android, casi todos los fabricantes han abandonado el miniUSB para cambiarlo por el USB tipo C. Se ha quedado relegado a un puñado de accesorios y los modelos más asequibles. La historia es que a Apple cada vez le quedan menos razones para mantener su 'Lightning' como conector en sus iPhone.

No hay que olvidar que el USB tipo C ha aparecido en los últimos portátiles de la manzana. Las ventajas, más allá de poder utilizar el mismo cable que el resto de teléfonos del mundo o que tu ordenador, serían una mayor transmisión de datos o la posibilidad de utilizar este puerto para cargar otros aparatos.

Un iPhone con conexión USB tipo C confirmaría que algo ha cambiado dentro de Apple

Esta teoría cobra más fuerza, según los últimos rumores, que apuntan que el nuevo iPad Pro que verá la luz mañana incorporará este tipo de conexión. La excusa de accesorios y demás sería sencilla. Ya lo vimos cuando eliminaron el conector para auriculares: incluir un adaptador. Eso en el mejor de los casos. Lo más probable sería que tuviese que correr de la mano del usuario hacerse con este cable.

Carga rápida por defecto

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Estamos en plena época de órdagos en lo que a la batería se refiere. Samsung metió al Note 9 4.000 mAh, cifra que igualará Huawei con el Mate 20. El Mate 20 Pro, directamente, lo superará con 4.250 mAh, hollando una nueva cima. Por eso cobra especial interés en los avances de Apple en 'materia energética' en esta nueva hornada de iPhones. Quizá no tenga que ver tanto con la capacidad de su batería como con la eficiencia de sus nuevos procesadores.

Sin embargo, hay un aspecto que debería resolver: el de la carga rápida por defecto. Actualmente, incorpora este sistema, pero hay que desembolsar 25 euros adicionales para hacerse con el cable necesario. Hablando de los precios que se suelen pagar por un terminal de este tipo, qué menos que contar con este accesorio en la caja.

Qué ocurre con los precios

iPhone X. (C. Castellón)
iPhone X. (C. Castellón)

El año pasado, el iPhone X rompió la barrera de los 1.000 euros, como semanas antes lo había hecho el Note 8. Sin embargo, el teléfono de Samsung fue rebajado rápidamente. Apple se mantuvo firme con los precios de salida. A día de hoy, todavía se mantienen los 1.159 euros por el modelo de 64 GB y los 1.359 por el de 256 GB.

Todo apunta a que no habrá iPhone barato. El precio de salida rondará los 800 euros

Según las últimas filtraciones, parece que repetirá este precio, el de 1.159 euros, como precio de salida para su mejor modelo. El modelo intermedio se quedaría con 919 euros, como en su momento el iPhone 8 Plus. Y no habrá iPhone barato. Un iPhone barato sería un iPhone al estilo SE. El modelo inferior sustituirá al iPhone 8 y partirá, siempre de acuerdo a las informaciones de las últimas horas, en torno a los 800 euros.

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