3.000 millones de dinero público en juego

¿Rescate millonario al taxi? Qué ocurrirá tras el verano en la guerra contra Uber y Cabify

El Ministerio de Fomento tendrá que poner una solución en septiembre al conflicto del taxi y las VTC. Estos son tres de los posibles escenarios que se barajan, y los augurios no son buenos

Foto: El Paseo de la Castellana, cortado el pasado julio por la huelga de taxis. (EFE)
El Paseo de la Castellana, cortado el pasado julio por la huelga de taxis. (EFE)

Un mes. Es justo lo que queda para que las principales arterias de las grandes ciudades españolas se vuelvan a colapsar con una huelga indefinida de taxistas o, por el contrario, se ponga fin a la guerra contra Uber y Cabify. Todo está en manos del Gobierno, de la decisión que tome a mediados de septiembre y de cómo la tome. Pero los augurios no son buenos. "No me gustaría estar en el pellejo de Fomento, hagan lo que hagan les van a llover las hostias", se ríe un representante del taxi que pide anonimato. Resumido: prepárese (otra vez) para el caos en el transporte urbano a la vuelta de las vacaciones.

La huelga del taxi vivida a finales de julio aún colea. Fue una movilización de cuatro días calificada por el sector como "histórica". "La calle tomó el mando. Fue algo increíble. Después de eso ahora aspiramos a lo máximo", explica a Teknautas Alberto 'Tito' Álvarez, portavoz de la asociación radical Élite Taxi y una de las caras más visibles del conflicto.

No todos opinan lo mismo. Parte de la opinión pública se volvió en contra del sector acusándoles de "secuestrar" ciudades enteras. Las redes sociales se inundaron de mensajes en contra del taxi, las descargas de Cabify se dispararon llegando a lo más alto en las tiendas de 'apps'. Fomento ganó tiempo con promesas vagas y el taxi concedió una tregua. Ahora, a medida que las diferentes partes reanudan los contactos y las conversaciones, la inquietud empieza a calar hondo: va a ser muy, muy difícil llegar a un acuerdo.

La idea que plantea el Gobierno, modificar la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (LOTT) para "equilibrar" el sector, abre la puerta a tres posibles escenarios. El problema: sobre el papel, ninguno de ellos servirá para contentar a todas las partes y solucionar el conflicto de una vez por todas.

Escenario 1: Fomento se pliega 100% al taxi

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, tiene sobre la mesa tres propuestas clave del taxi que, de cumplirse, según ellos, solucionarían para siempre el conflicto. La primera es una transferencia de las competencias a las CCAA con financiación sobre la mesa para hacer efectivo el traspaso. Eso permitiría a las CCAA regular cómo acercarse al ratio 1/30 (un coche VTC por cada 30 taxis), tal y como marca la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (LOTT).

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos. (EFE)
El ministro de Fomento, José Luis Ábalos. (EFE)

El taxi plantea otra opción: que el Gobierno transfiera directamente a los ayuntamientos las competencias, sin pasar por las CCAA. Es el sueño húmedo del sector, sobre todo en Cataluña. Esta medida daría plena legitimidad al reglamento de Ada Colau contra Uber y Cabify. Es el mismo reglamento que generó la huelga de julio y que pretende exigir una licencia urbana extra a las VTC, limitando su número para conservar el 'statu quo' del taxi (otros lo llaman monopolio).

"Hay una tercera exigencia, aunque sabemos que es complicada: que el Gobierno retire las VTC. Hay base jurídica, el artículo 14 de la LOTT lo permite y contempla. Sería nuestra salvación definitiva", explica Tito Álvarez. Es el asunto más espinoso al que se enfrenta Fomento: contentar al taxi implicaría entre líneas un rescate al sector recomprando licencias VTC con dinero público. Sí, usted, yo y todos los contribuyentes estaríamos solucionado la papeleta con dinero de nuestro bolsillo.

Problema: rescate con fondos públicos

Fuentes del sector consultadas presentes en las reuniones con Fomento el pasado julio aseguran que transferir competencias a las CCAA con financiación de por medio sería un suicidio jurídico y político del Gobierno. "Hacer eso supone reformar la LOTT y para ello el PSOE necesita aprobar la medida en el Congreso y el Senado. El PP tiene mayoría en el Senado, es muy complicado que les vayan a ayudar. Pero imaginemos que ocurre. Imaginemos que logran los apoyos para transferir las competencias. ¿Para qué cree la gente que se usaría el dinero que exigen las CCAA? Para recomprar licencias VTC e indemnizar a sus dueños. Eso costaría una fortuna y se pagaría con dinero de todos los contribuyentes. ¿El ciudadano salvando con su dinero a un monopolio como el taxi? Es un suicidio político".

Ahora mismo hay en España 10.731 licencias VTC frente a 65.456 del taxi. Eso supone un ratio de 1/6 (una VTC por cada seis taxis), cuando el ratio indicado por la LOTT, exigido por el taxi y respaldado por el Supremo debería ser el famoso 1/30. Y hay un obstáculo añadido: quedan casi 8.000 licencias VTC por concederse en vía judicial.

En cuanto eso ocurra (en poco más de un año) el sector quedará configurado con unas 18.000 licencias VTC frente a 65.456 del taxi. Será la foto final. No se concederán ya más permisos VTC y todos los que habrá, esos 18.000, serán perfectamente legales, con respaldo del Supremo incluido. Eso supondría quedarse en un ratio de 1/3. Y no hay otra salida: la única vía del Gobierno para acercarse al 1/30 es inyectar fondos a las CCAA para que estas las recompren. Las cifras, sin embargo, no cuadran.

"El precio de recompra no serían los 36 euros administrativos. Se fijaría un precio que tendría en cuenta el valor de mercado de los permisos, su rentabilidad actual y muchas otras variables. Podría subir a entre 150.000 y 200.000 euros por título. Echa cuentas. Imagina que retiran 15.000 licencias para dejar el ratio en 1/21, algo que podría contentar al taxi. Eso supone entre 2.500 y 3.000 millones de euros de dinero público. ¿Estamos locos? ¿Vamos a pagar todos los españoles para mantener un monopolio?", explica una fuente que ha participado en las negociaciones con Fomento.

Este escenario supondría además adentrarse en un nuevo bucle judicial que duraría entre tres y cinco años. "Fomento no puede transferir competencias directamente a los ayuntamientos. Esa vía no es válida. Son las CCAA las que lo podrían hacer. Pero si el Gobierno se las traspasa a las comunidades, con o sin financiación, al día siguiente recibirá media docena de recursos con medidas cautelares, el de la CNMC el primero. Eso tardaría años en resolverse y, mientras, todo seguiría como está", señala otra fuente consultada.

Escenario 2: Fomento se pliega (poco) al taxi

Un segundo escenario que veríamos en septiembre, y el más probable, según apuntan fuentes del taxi y las VTC, es el compromiso del Gobierno para transferir las competencias regulatorias a las CCAA (y de estas, potencialmente, a los ayuntamientos), pero sin dinero sobre la mesa. El PSOE evitaría así realizar un rescate millonario al taxi con fondos públicos, una medida casi imposible de vender a su electorado, pero tendría en contra a muchas CCAA, que ya manifestaron en julio su negativa a este planteamiento.

Alberto 'Tito' Álvarez, portavoz de Élite Taxi. (EFE)
Alberto 'Tito' Álvarez, portavoz de Élite Taxi. (EFE)

La Comunidad Valenciana, Andalucía y la Comunidad de Madrid son los tres principales territorios que mostraron sus dudas. Ángel Garrido, presidente de la Comunidad de Madrid, ya pidió al Gobierno que dejase de "echar balones fuera" y afirmó que "no era procedente" trasladar la patata caliente a municipios y autonomías.

"Se está hablando de una transferencia a las comunidades, algo que lleva un proceso legislativo, digamos, largo e incierto. Y habrá que poner antes la solución", remacharon fuentes cercanas al Ejecutivo regional del PP.

El generador de problema es Ábalos, el ministro. No es ni su equipo, ni el secretario de Estado ni el subsecretario, es Ábalos

"Es normal que las CCAA no quieran asumir el marrón. Fomento necesita establecer una solución, y por esta vía no lo va a conseguir. El generador de problema aquí es José Luis Ábalos, el ministro. No es ni su equipo, ni el secretario de Estado ni el subsecretario, considero que todos son muy competentes. El conflicto actual lo ha generado Ábalos: primero retirando la petición de medidas cautelares al reglamento de Colau, luego no cortando de raíz la huelga del taxi y, finalmente, haciendo promesas que no puede mantener", explica a Teknautas José Andrés Díez, jurista especializado en transporte.

Problema: huelga indefinida

Este segundo escenario no solo plantea el obstáculo de la negativa de las CCAA sino que conduce al punto de arranque: los taxistas convocarían otra huelga indefinida como la que colapsó Madrid y Barcelona en julio. "Si en la primera semana de septiembre no nos gusta el borrador, vamos a poner todo patas arriba otra vez. Si hay transferencia de competencias a CCAA pero sin financiación de por medio, lo veríamos insuficiente, iríamos a huelga indefinida", señala Tito Álvarez.

Es el arma más potente con la que cuenta el taxi, su capacidad de presión... o chantaje, según a quién se le pregunte. "Es inconcebible que se le permita ejercer esta presión a un sector con prebendas fiscales - el 90% de ellos están en régimen de módulos y no pagan los impuestos que deberían - y laborales. En Bilbao, el pasado julio, la Ertzaintza empezó a poner sanciones y retirar puntos de carnet en cuanto los taxistas bloquearon las carreteras. Fin del problema. En Madrid la policía no actuó. Si a cualquiera de nosotros se nos ocurre bloquear la Castellana, no duramos ni un telediario. Pero tienes 3.000 vehículos aparcados y nadie hace nada", señala Díez.

Escenario 3: mesa de movilidad

Si todo lo anterior falla, hay una tercera posibilidad: que Fomento, antes de tomar ninguna medida, plantee a mediados de septiembre una gran mesa de movilidad en la que participarían todos los miembros del sector. Taxis, VTC, consumidores, Estado, CCAA, ayuntamientos, CNMC... La idea sería sentar las bases para empezar de cero. Negociar de nuevo las reglas, reinventar el sector. Después de todo, la actual Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (LOTT) data de 1987 y el ratio 1/30 entró en vigor a finales de los 90. Son leyes del pasado parcheadas legislatura tras legislatura que no se adaptan a las necesidades actuales. ¿Por qué no empezar de cero?

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, se adelantó de hecho recientemente al anunciar que su departamento constituirá una Mesa de Movilidad Sostenible en la que se tratarán, entre otros, "temas vinculados con los taxis y las VTC". Es una señal de lo que puede estar por llegar: una iniciativa interministerial a la que se sumaría Fomento. ¿Suficiente?

El diputado de Podemos, Rafa Mayoral, apoyó a los taxistas en el Paseo de la Castellana. (EFE)
El diputado de Podemos, Rafa Mayoral, apoyó a los taxistas en el Paseo de la Castellana. (EFE)

"El 80% del taxi estaría a favor de esto, solo hay una minoría de radicales a los que les interesa que continúe el conflicto. Pero no tiene sentido. Hay algo que deben entender: que el sector se quede con 18.000 VTC y 65.000 licencias de taxi sería una situación muy favorable para ellos, no supone una competencia real. Mira Nueva York. Es al revés: hay más de 80.000 VTC y 15.000 taxis. Lo que hay que hacer no es reducir las VTC, es flexibilizar las reglas del taxi para que ellos también tengan mejores condiciones", explica una fuente del sector parte de las negociaciones actuales con Fomento.

Problema: huelga indefinida

Para el sector del taxi, al menos para esa "minoría radical" que impulsó las movilizaciones anteriores, este escenario sería otro callejón sin salida. Su repuesta sería directa: huelga. "Sin una solución que implique una licencia urbana extra para las VTC, nos vamos a la huelga indefinida", avisa Tito Álvarez. "Es más, estamos estudiando presentar una querella criminal contra quienes se han enriquecido con la situación actual. El PP elevó a rango de ley el 1/30 pero no por los taxistas, sino para dejar a sus amigos de las VTC dentro. Creemos que todo ha sido una trama para beneficiar a unos pocos".

Al otro lado del 'ring', representantes de las VTC temen una nueva huelga, pero también creen que puede jugar a su favor. "Con otra huelga la opinión pública se iría definitivamente en contra del taxi. Y, no nos olvidemos, esto al final es una cuestión de votos", dice un inversor que pide mantener el anonimato. El ganador de esta nueva batalla del taxi lo conoceremos en septiembre. Para el final de la guerra la fecha no está escrita.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
36 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios