Analizamos las mejores opciones

El patinete de Xiaomi no está solo: estos son los mejores vehículos eléctricos asequibles

Elegir entre transporte público o coche propio es cosa del pasado: la amplia gama de alternativas gracias a los vehículos eléctricos permite ir de casa al trabajo con un aparato recargable

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Superar los problemas de aparcamiento, olvidar los vaivenes del precio de la gasolina o dejar de depender de los intermitentes y poco fiables horarios del transporte público ya es posible gracias al chispazo de lo eléctrico. Y no solo se debe al auge de los coches eléctricos (que por sí solos no solucionan la larga lista de problemas de movilidad en las grandes ciudades), sino a la amplia gama de vehículos motorizados que ya están en el mercado a un precio asequible.

Las bicicletas y las motos eléctricas se han ido haciendo un hueco gracias a los servicios de ‘sharing’ y, poco a poco, los patinetes van ganando terreno. Pero, ¿por qué opción decantarse? ¿Qué hay que tener en cuenta antes de abrir la cartera? ¿Qué presupuesto tenemos que manejar si queremos dar el salto a la movilidad eléctrica?

Bicicletas eléctricas

Si la bicicleta ya era una buena opción para moverse por la ciudad, la asistencia al pedaleo la convierte en la estrella de los desplazamientos urbanos: llegar al trabajo sin sudar no tiene precio. Y esa característica es, precisamente, la diferencia respecto a los ciclomotores de toda la vida. Para que una bicicleta eléctrica sea considerada como tal, su potencia máxima ha de ser de 0,25 kilovatios y su funcionamiento debe verse interrumpido automáticamente cuando la bici baje de los 25 kilómetros por hora (o, directamente, cuando el ciclista deje de pedalear). De lo contrario, estaremos ante un ciclomotor que habrá que matricular y para el que será necesaria una licencia.

Como la bicicleta eléctrica está un escalón por debajo del ciclomotor en esos aspectos, no es obligatorio usar casco cuando nos movemos por ciudad (aunque sí es recomendable) y tampoco es necesario tener ningún tipo de carné. No obstante, no todas las bicicletas eléctricas son iguales. Más allá del precio, como veremos más adelante, las distintas baterías y sus capacidades son el elemento fundamental a tener en cuenta a la hora de decantarnos por uno u otro modelo.

Con aplicaciones para ver tus métricas y un enchufe cerca, estos vehículos te llevarán a cualquier parte (Fuente: Orbea)
Con aplicaciones para ver tus métricas y un enchufe cerca, estos vehículos te llevarán a cualquier parte (Fuente: Orbea)

Así, podremos decantarnos por las baterías extraíbles (la mejor opción para dejar la bici aparcada en la calle mientras cargamos las baterías en casa o en la oficina) o por bicicletas que tengan las baterías incluídas en el cuadro. Por otra parte, la autonomía puede ser para muchos el dato fundamental, aunque lo cierto es que no se trata de una ciencia exacta: la duración del asistente al pedaleo dependerá en buena medida del peso del ciclista y de la orografía de sus trayectos habituales (además de la distancia, claro). No obstante, cualquiera de estos modelos ofrecen como poco unos 40 kilómetros de asistencia al pedaleo garantizados con una sola carga.

Más allá de las distintas opciones en cuanto a baterías, hay bicicletas eléctricas para todos los gustos: plegables para quienes las tienen que guardar en el poco espacio de sus casas, de montaña para aquellos que no solo quieren moverse por ciudad, urbanas… Y todo ello con precios que se adaptan a los diferentes bolsillos.

De menos de 1.000 euros

Una de las estrellas de la gama baja, en la que predominan los modelos plegables, es la bicicleta eléctrica de Xiaomi. Su nombre es Qicycle y se trata de un modelo de menos de 15 kilos de peso con una autonomía garantizada de unos 45 kilómetros que, además, es posible plegar para guardar en cualquier sitio (o subir al tren sin problemas). En cuanto a la batería, lleva integrada una ion litio de Panasonic que se carga en unas tres horas. Este modelo, si bien no está disponible en España, es posible adquirirlo a través de distintas plataformas online en las que cuesta algo menos de 680 euros.

Aunque la de Xiaomi es una de las bicicletas eléctricas más populares, no se trata de la más económica. Sin ir más lejos, en el mercado de las plegables es posible hacerse con una Fitfiu Compact por 425 euros. Eso sí, a costa de perder algunas características: la batería (también de ion litio, aunque en este caso es extraíble) tarda en cargarse más de 4 horas y su autonomía se queda entre los 25 y los 35 kilómetros de distancia. Sin duda, la mejor opción para los usuarios menos exigentes cuya prioridad sea el precio.

Saliendo del mundo de las plegables, y aún en la misma horquilla de presupuesto, las bicicletas urbanas son las más asequibles. Destacan los 579 euros que cuesta actualmente la Sunray 200 white de Biwbik: batería extraíble y una autonomía de entre 35 y 65 kilómetros para un modelo que, eso sí, pesa 28 kilos al tratarse de una bicicleta con algo más de empaque que una plegable. De hecho, sus ruedas son de 26 pulgadas, por lo que ofrece mucha más estabilidad que los modelos anteriores. Es, a priori, el mejor modelo de los aquí destacados para aquellos ciclistas que no tengan problemas de espacio pero tampoco quieran gastarse demasiado en su nuevo medio de transporte.

También de 26 pulgadas son las ruedas de un modelo algo mejor pero bastante más caro: se trata de la Moma de 800 euros, que pesa solo 20 kilos y ofrece hasta 80 kilómetros de autonomía. Sus baterías, extraíbles de ion litio, tardan en cargarse unas 4 horas.

Más de 1.000 euros

En este rango de precios predominan las bicicletas urbanas o de montaña de las principales marcas, en las que prima el diseño y mejoran algunas características como la suspensión. Nombres conocidos del mundo de los pedales como Orbea, Merida o BH apuestan por las bicicletas eléctricas, pero en la mayoría de casos superando esa barrera psicológica de los 1.000 euros a cambio de una mayor personalización.

Las opciones de más de 1.000 euros cuentan con el diseño como su principal baza (Fuente: Orbea)
Las opciones de más de 1.000 euros cuentan con el diseño como su principal baza (Fuente: Orbea)

Es el caso de la Katu-e 50 de Orbea, un modelo de 1.500 euros que la compañía vasca ofrece como “la democratización de la bici eléctrica”. Entre 60 y 70 kilómetros de autonomía para una bicicleta con ruedas de 20 pulgadas (algo más pequeñas y menos estables que otros modelos más económicos) y batería no extraíble. Y, efectivamente, se trata del modelo eléctrico más barato de Orbea: su Keram 30 vale algo menos de 2.000 euros aunque, eso sí, está pensada para trayectos largos y alcanza unos 120 kilómetros de autonomía.

Es precisamente para largos trayectos que poco tienen que ver con lo urbano para lo que se plantean la mayoría de bicicletas eléctricas de esta gama alta de precio. Así sucede en el caso de la KYMCO Q-Lite de 2.300 euros (con batería extraíble y unos 90 kilómetros de autonomía máxima) o la Merida 18 e-Spresso de 3.200 euros (la más económica de las opciones eléctricas de esta compañía que ofrece modelos de hasta 6.500 euros), una bici urbana que también llega a los 120 kilómetros de autonomía. Por eso, si planteas hacer muchos trayectos sin opción a parar a recargar la batería de la bici, esta gama alta se ajusta mucho a tus necesidades. De lo contrario, probablemente solo te interesarán estas opciones por una cuestión de marca.

Patinetes eléctricos

El auge de los patinetes años atrás se reedita ahora con motor y batería: estos pequeños vehículos, plegables por definición y con manillar, parecen estar a punto de llegar a las ciudades españolas en la modalidad de ‘sharing’ y su uso no está exento de polémica. En Barcelona, por ejemplo, ya ha sido prohibida su circulación en las aceras. Sin velocidad suficiente como para circular de forma segura por la calzada, la opción de un patinete eléctrico no parece la mejor sin una útil red de carriles bici en tu ciudad.

En cuanto a cuál comprar, al igual que en el caso de la bicicleta, el precio y la autonomía serán los principales factores a tener en cuenta. No obstante, esta vez los precios son algo más uniformes (salvo excepciones que llegan a los 1.000 euros, la mayoría de opciones rondan los 300 euros), así como muchas de sus características principales. Sin embargo, la distancia que podamos recorrer es, en el caso de los patinetes, más importante: algunos apenas llegan a los 15 kilómetros de autonomía, que podrían ser algo escasos para algunos recorridos diarios (o al menos obligarnos a cargar la batería de forma más frecuente).

Por unos 300 euros

En la gama más económica (y mayoritaria) de los patinetes eléctricos, la estrella por méritos propios es la opción de Xiaomi, ahora conocida como Mi Electric Scooter. Su precio es de 350 euros y cuenta con autonomía para unos 30 kilómetros, alcanzando velocidades de hasta 25 kilómetros por hora. Es algo similar a lo que ofrece la alternativa de la española Moma Bikes: un patinete plegable de idéntica autonomía (con una batería de Samsung) y velocidad que, en este último caso, está disponible en el mercado por 330 euros.

El Mi Electric Shooter, una de las estrellas del mundo de los patinetes eléctricos (Fuente: Xiaomi)
El Mi Electric Shooter, una de las estrellas del mundo de los patinetes eléctricos (Fuente: Xiaomi)

De hecho, si el precio y el peso son dos factores importantes para el comprador, la opción de Moma es la ideal, ya que, frente a los más de 12 kilos de peso del Mi Electric Scooter, su patinete pesa poco más de 6 kilos. No obstante, el vehículo de Xiaomi es algo más estable gracias a una ruedas más grandes.

Para ver por qué estos dos modelos son los mejores de aquellos que rondan los 300 euros, nada mejor que compararlos con otros de precio similar: el patinete eléctrico de JDBug, por ejemplo, cuesta algo más de 350 euros pero su velocidad y autonomía dejan que desear: no sobrepasa los 18 kilómetros por hora y apenas llega a los 20 kilómetros de autonomía. No obstante, se trata de una buena opción si en tu ciudad se puede circular con uno de ellos por la acera, ya que cuenta con un limitador de velocidad para ir, como máximo, a 6 kilómetros por hora y no suponer un peligro para los peatones.

De 400 en adelante

Algo más caras (aunque con características similares) son las opciones que ofrece Segway a través de Ninebot en el mercado de los patinetes eléctricos. Sus modelos Kickscooter ES1 y ES2, de 500 y 600 euros respectivamente, están enfocados a usuarios que buscan algo más de autonomía: cuentan con la posibilidad de ampliar la batería para llegar hasta los 45 kilómetros de distancia recorrida.

KickScooter ES1
KickScooter ES1

Sin esta ampliación, ambos modelos se parecen bastante a aquellos que podemos comprar por 300 euros. El primero llega hasta los 20 kilómetros por hora y es capaz de recorrer unos 25 kilómetros; el segundo recorre idéntica distancia con una sola carga y, eso sí, alcanza los 25 kilómetros por hora. Las principales diferencias, al igual que en el caso de las bicicletas, se centran en el diseño o en la presencia de sistemas de amortiguación para dar algo más de estabilidad a nuestros recorridos diarios.

Motos eléctricas

Los servicios de alquiler por minutos en las principales ciudades son los que más han ayudado a que la moto eléctrica forme parte del paisaje urbano. Sin embargo, no solo de ‘moto sharing’ viven estos vehículos que pueden ser tuyos por unos 1.000 euros, en el más económico de los casos.

Una vez más, la autonomía que ofrezca la batería y, sobre todo, el tiempo que tarde en cargarse (al ser más grandes que las bicicletas o los patinetes, este tiempo puede ser más determinante) son los principales elementos a tener en cuenta, junto al precio, antes de lanzarse a comprar una de estas motos eléctricas.

Por menos de 1.000 euros

Por ahora, la opción más barata (y con mucha diferencia) del mercado vuelve a llevar el sello de Xiaomi. Su flamante propuesta, la Super Soco que llegó hace tan solo unos días al mercado chino, no es una realidad aún en Europa, pero cabe esperar que su éxito en Asia termine trayéndola al Viejo Continente.

La Super Soco es la primera apuesta de Xiaomi en el mundo de las motos eléctricas (Foto: Xiaomi)
La Super Soco es la primera apuesta de Xiaomi en el mundo de las motos eléctricas (Foto: Xiaomi)

En realidad, son tres modelos de motocicleta de distinto precio y autonomía. La más barata costaría unos 630 euros para una autonomía de unos 80 kilómetros; la opción intermedia roza los 800 euros y ofrece una batería (en todos los casos, de 10 kilos de peso) con vida para recorrer 100 kilómetros; y, por último, el modelo más caro no llega a los 1.000 euros y ofrece una autonomía de 120 kilómetros. En cualquier caso, cargar su batería lleva alrededor de unas 7 horas, algo muy a tener en cuenta.

Una de las características más llamativas de esta SuperSoco de Xiaomi es que cuenta con una cámara frontal con angular de 138 grados para poder ir grabando todo cuanto pasa a nuestro alrededor mientras conducimos, algo cada vez más habitual en nuestras carreteras.

De entre 1.000 y 3.000 euros

Otra vez Soco (la startup asiática participada por Xiaomi con la que la compañía de móviles ha lanzado su primera moto) ofrece una interesante opción, esta vez en la gama media. Por unos 2.900 euros es posible hacerse con una eMoto Soco TS 50 en la que el diseño es su principal baza. Con 120 kilómetros de autonomía gracias a su batería Panasonic, velocidad máxima de 45 kilómetros por hora y recarga de entre unas 6 y 7 horas, su diseño ‘naked’ la aleja de la típica ‘scooter’ de ciudad que se suele asociar a las motos eléctricas. La mejor opción para los que quieren algo distinto (pero aún así, económico).

Algo más baratas (y con ese diseño clásico de ‘scooter’) son la BLU One 2000s, de 1.300 euros (con autonomía para solo 40 kilómetros y unas 8 horas de carga), y la SXT Gekko V2, de 2.500 euros (capaz de recorrer unos 70 kilómetros con una sola carga y un tiempo de carga máximo de 6 horas). En función de las necesidades de distancia de cada usuario y el presupuesto disponible, unas opciones serán mejor que otras. No obstante, a priori la eMoto de Soco es difícilmente superable en esta horquilla de precio.

De más de 3.000 euros

Al igual que sucede al comprar un coche o una moto de gasolina, hacerse con una eléctrica puede llegar a ser tan caro como a uno se lo permita el presupuesto. Para ir más allá en cuestiones de velocidad, por ejemplo, deberemos rascarnos el bolsillo hasta los más de 8.000 euros de la Volta BCN City.

Sus características van mucho más allá de las de los modelos anteriores: aunque su autonomía no pasa de los 100 kilómetros, la velocidad sí llega al límite de los 120 kilómetros por hora. De hecho, conducir una de ellas implica la necesidad de tener el carné de conducir B o el A1 necesario para las motos de 125 cc de cilindrada. Por otra parte, su principal ventaja es que cargar la batería solo nos llevará 2 horas.

Más cara aún es la opción considerada como la moto eléctrica de referencia en lo que a movilidad urbana sostenible de alta gama se refiere: la BMW C Evolution cuesta 14.500 euros. Con autonomía para hasta 160 kilómetros y una velocidad que roza los 170 kilómetros por hora, este modelo tendría poco que envidiarle a la mayoría de motos que circulan por la carretera a día de hoy.

Con la cercana llegada de modelos eléctricos de compañías como Vespa o la mítica Harley-Davidson, lo más probable es que tanto la gama media como esta gama alta vayan contando con más y más alternativas. En cualquier caso, ya sea con un presupuesto ‘low cost’ o con el precio habitual de uno de estos vehículos, lo cierto es que la movilidad urbana eléctrica ya está al alcance de tus manos.

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