entrevista al creador de wikipedia y wikitribune

Jimmy Wales: "Facebook no podrá sobrevivir si la gente piensa que es el diablo"

El fundador de Wikipedia concede a El Confidencial la primera entrevista a un medio español desde las oficinas de Wikitribune, su nuevo proyecto contra las 'fake news' y la posverdad

Foto: Jimmy Wales, fundador de la Wikipedia y Wikitribune. (Foto: Celia Maza)
Jimmy Wales, fundador de la Wikipedia y Wikitribune. (Foto: Celia Maza)

Desde el piso 22 del rascacielos The Shard se ve todo Londres. La Noria, la catedral de St. Paul… en definitiva, la City a tus pies. Repartidos entre dos modernas mesas, hay quince periodistas. La media de edad es de 28 años. Discuten de manera distendida con un hombre con vaqueros y deportivas. El ambiente que se respira está muy alejado del barullo de la redacción de un periódico convencional. Pero es aquí donde se gestiona el laboratorio contra las fake news. “Ya les he dicho que no se acomoden mucho. Es un espacio gratuito para startups, pero eventualmente nos mudaremos a un frío y oscuro sótano donde podamos pagar el alquiler”, bromea Jimmy Wales (Alabama, EEUU, 1966).

El Confidencial es el primer medio español en visitar las oficinas de Wikitribune, el proyecto piloto creado por el fundador de Wikipedia. Se trata de un portal de noticias con un espíritu muy Wiki: los periodistas trabajan codo con codo con la comunidad de usuarios que pueden debatir, crear y modificar el contenido de textos que se publican conjuntamente con las fuentes originales y transcripciones de entrevistas. “Si no innovamos, ¿cuál es el sentido?”, se pregunta Wales.

Lleva un año explorando este nuevo modelo y ahora quiere crear la versión en español, idioma hablado por 572 millones de personas en todo el mundo. “Nuestro objetivo es que esté lista antes de que finalice 2018. Probablemente abramos primero oficina en México, pero definitivamente tendremos a alguien en España. Ahora ya tenemos una red de ocho periodistas repartidos por todo el mundo”, explica.

“Iniciamos la campaña de 'crowdfunding' hace un mes. Sinceramente, no va al mismo ritmo que como fue la versión inglesa. Va más lento de lo que esperábamos. Pero estamos seguros de que tendremos respuesta positiva. La gente está cada vez más preocupada en asegurarse de obtener información de calidad basada en hechos, así que habrá demanda para esto”, matiza.

El periodismo ha cambiado, el mundo entero ha cambiado. Antes de que existiera Internet, según Wales, sólo se podía obtener noticias a través de medios tradicionales. “Los editores, reporteros y verificadores de datos eran los encargados de las noticias y confiábamos en que decían la verdad”, asegura.

El interior de las oficinas de Wikitribune, en Londres. (Foto: Celia Maza)
El interior de las oficinas de Wikitribune, en Londres. (Foto: Celia Maza)

Pero ahora vivimos en la era de Palantir, Cambridge Analytica y Emerdata. Las 'fake news' que han puesto en peligro la democracia corren como la pólvora, alimentadas por datos extraídos de manera ilegal, en su mayoría, de Facebook, plataforma donde cada minuto, millones de usuarios comparten 'likes' con amigos.

“Facebook ha estado sometido a mucha presión y considero que es delicado culparle de todo lo que está pasando. Creo que se están tomando todo muy en serio. Están estudiando diferentes medidas para arreglar las cosas. Están mirando, por ejemplo, la manera de parar determinadas informaciones que no son normales y que se propagan muy rápidamente, para luego publicar la información correcta. Pero esto al mismo tiempo puede suponer un problema porque nadie quiere que Facebook determine qué es lo verdadero y lo falso”, explica.

Nadie quiere que Facebook determine qué es lo verdadero y lo falso

En definitiva, es un escenario complejo. Pero Wales considera que Mark Zuckerberg es un presidente ejecutivo con un “extraordinario poder” por lo que puede permitirse licencias que otros en su lugar no podrían. “Facebook es una compañía única en este sentido. Normalmente los directores ejecutivos están sujetos a los resultados trimestrales. Si estos no son buenos, pueden ser despedidos, pero no es el caso de Zuckerberg. Él puede permitirse tomar medidas que le hagan perder dinero a corto plazo”, señala. “Facebook no podrá sobrevivir los próximos 50 años si la gente piensa que es el diablo. Tiene que tomar medidas para cambiar las cosas”, añade.

Una de las primeras cuestiones que se plantea es la de la privacidad. En este sentido, Wales asegura que no tiene ningún problema con que Facebook sepa “cuáles son mis amigos, de qué temas hablamos o qué es lo nos gusta”. “Al fin y al cabo, es una plataforma para estar conectado. La gente está relajada con eso. Tampoco veo problema en que me manden publicidad acorde con mis gustos. El problema viene cuando estos datos llegan de manera ilegal a gente como Cambridge Analytica”, matiza.

Jimmy Wales en las oficinas de Wikitribune. (Foto: Celia Maza)
Jimmy Wales en las oficinas de Wikitribune. (Foto: Celia Maza)

¿Sin Cambridge Analytica los resultados de las elecciones estadounidenses o el referéndum del Brexit habrían sido distintos? Wales considera que, sin duda alguna, la compañía de análisis de datos tuvo un “gran impacto”. No obstante, considera más relevante el hecho de que las redes sociales han llevado a las personas a dejarse de escuchar las unas a las otras para centrarse sólo en mensajes de amigos o gente que piensa de la misma manera.

“Si yo planteo un debate digamos sobre sanidad entre mis amigos podemos tener diferentes puntos de vista. Y te convences de que tienes diversidad. Pero el 100% de mis amigos odia a Trump. Y soy consciente de que hay un mundo completamente diferente ahí fuera que nos estamos perdiendo y no entendemos”, matiza.

Por otra parte, otra de las cuestiones que se plantea para combatir las 'fake news' es la publicidad. En la actualidad, Wikitribune no cuenta con publicidad. El fundador de Wikipedia no cierra las puertas a nada en el futuro, pero, de momento, su proyecto se basa en suscriptores. La versión inglesa cuenta ahora mismo con una comunidad de 22.000 miembros y 3.000 suscriptores de pago.

“No tengo nada en contra de un modelo que cuenta con anuncios como parte de la financiación. El problema es cuando todo se basa en publicidad. Eso te lleva a una dirección que no es buena. Necesitas tráfico a toda costa. Y las noticias conllevan responsabilidad”, matiza.

Verificar cada dato lleva su tiempo. Pero Wales está dispuesto a apostar por las “slow news”, un nuevo 'tempo' que ayude a tener un análisis interesante de la actualidad. “Yo por ejemplo intento no leer las historias que se publican sobre el último tuit de Trump. No es beneficioso, no aprendo nada interesante. Sé que es complicado salirse de este círculo, pero que creo que la gente está cansada de todo esto y busca cosas nuevas. Quiero que cuando la gente lea las noticias que ofrecemos pueda llegar a ver el mundo de otra manera y apueste por nuestro proyecto”, matiza.

Sobre la publicidad, el fundador de Wikipedia no cierra las puertas a nada en el futuro

Con Wikipedia funcionó. Por cierto, que las noticias sobre los problemas financieros de la enciclopedia digital no son ciertas. Wales asegura que goza de buena salud. Está por ver si ahora Wikitribune seguirá por el mismo camino.

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