Apple: Una semana en casa con el Homepod: amarás este altavoz (y odiarás a Apple). Noticias de Tecnología
Sonido espectacular, pero con problemas

Una semana en casa con el Homepod: amarás este altavoz (y odiarás a Apple)

El sonido del Homepod es un regalo para los oídos. Sin embargo, Apple se ha empeñado en crear su producto más cerrado en años, y eso será una gran incomodidad para muchos usuarios

Foto: (Foto: J. E.)
(Foto: J. E.)

Aunque no haya llegado de manera oficial a España, el Homepod ya es una realidad. El altavoz inteligente con el que Apple se mete de lleno a competir con Amazon, Google e incluso Sonos ha aterrizado en los hogares de Estados Unidos, Reino Unido y Australia. En Teknautas nos hemos hecho con uno para probar de primera mano el que, según Apple, es la mezcla perfecta entre asistente casero y equipo de música.

¿Está el Homepod a la altura de sus promesas? Sí y no. En el ámbito del sonido es un regalo para los oídos. Apple ha entrado por la puerta grande en un nicho donde ya había competencia haciendo un gran trabajo (Sonos, sin ir más lejos) y en el que ofrece un producto de primerísima calidad, con una riqueza al alcance de pocos altavoces bluetooth.

Pero no todo son laureles para el Homepod. El hecho de que sea un equipo pensado para ser utilizado a través de Siri le confiere ciertas pegas y, sorprendentemente para un producto de Apple, nos hemos encontrado con más de uno y de dos problemas a la hora de configurarlo con otros equipos del ecosistema de la manzana.

Pero hagamos un pequeño viaje atrás en el tiempo antes de entrar en materia.

Cuando Apple anunció el Homepod hace ya casi un año, en la última conferencia de desarrolladores (WWDC), en Teknautas escribimos que el movimiento era interesante: se posicionaba en el mercado de los altavoces inteligentes con un producto que, en aquel momento, no existía en el mercado. Su apuesta por ofrecer un sonido de gama alta era la piedra angular del Homepod y lo que lo diferenciaba frente al Google Home o el Echo de Amazon.

(Foto: J. E.)
(Foto: J. E.)

En este tiempo Sonos, probablemente el fabricante de altavoces inteligentes al que más afectaba el movimiento de Apple, se ha puesto las pilas y ha lanzado el Sonos One, un equipo que integra a Alexa (aunque en España todavía no está disponible) y que, de un plumazo, se ha erigido en rival del Homepod y a un precio a tener en cuenta: 229 euros por los más de 300 que costará el altavoz de los de Cupertino. Aunque no tiene todavía precio en España, si nos fijamos en el precio estadounidense (349 dólares) y vistas las últimas conversiones de Apple, no es descabellado pensar que la cifra estará alrededor o por encima de los 350 euros.

Con el sonido al máximo, y compadeciendo a mis vecinos, los bajos hacen retumbar el sofá

Desde un punto de vista estrictamente de sonido, no tengo queja alguna con el Homepod. Con el sonido al máximo, y compadeciendo a mis vecinos, los bajos hacen retumbar el sofá, se aprecian matices y texturas que pasaban desapercibidos hasta la fecha y la sensación de limpieza es mucho mayor que cuando enchufo, a los pocos minutos, mi adorado UE Boom. Incluso la sensación de sonido envolvente es mucho mayor con el Homepod, un aspecto nada desdeñable teniendo en cuenta lo bien que trabaja ese aspecto el altavoz de Logitech.

En este enlace se habla de que la tecnología que utiliza para ofrecer el mismo sonido sin importar en qué lugar de una habitación lo coloquemos funciona prácticamente sin mácula. En nuestra experiencia no hemos encontrado grandes cambios, pero también es cierto que no los notamos con el UE Boom que nos ha acompañado en los últimos años.

Y en lo físico no estamos ante un armatoste. Con 17 centímetros de altura y dos kilos y medio de peso (pesa bastante más de lo que aparenta), puede pasar desapercibido prácticamente en cualquier lugar del salón. En su interior, siete altavoces y un 'woofer' son los responsables del resultado acústico. Teniendo en cuenta que mi bagaje personal a la hora de analizar el sonido se puede reducir a un “qué bien suena esto”, no está de más leer algunas 'reviews' más técnicas que ayuden a profundizar en la tecnología detrás del aparato. Esta de 'reddit', con un detallado debate posterior, es interesante para comprender el grado de complejidad que alcanza el sector del sonido casero.

En definitiva, y de nuevo desde el punto de vista de alguien que no es un audiófilo experto, sino un usuario normal y corriente que escucha música de fondo en casa mientras trabaja o en su tiempo libre, el veredicto es claro: la calidad de sonido está por encima de lo acostumbrado, teniendo en cuenta que para moverme por el piso, hasta la fecha, tiraba de un altavoz bluetooth portátil.

Potencia sin control

Para ser un producto de Apple, se podría decir incluso que hasta Apple ha ido un paso más allá con el Homepod a la hora de convertirlo en un 'gadget' pensado por y para su ecosistema. Me explico. Durante las semanas previas al lanzamiento, uno de los aspectos que más me chocaban del Homepod era la ausencia de conectividad bluetooth.

Sin una suscripción a Apple Music, ya puedes olvidarte de utilizar el Homepod tal y como se ha diseñado originalmente

Sí, se puede lanzar música desde un iPhone o desde un Mac pero siempre vía AirPlay (que no deja de ser una conexión bluetooth). Esto supone en el iPhone, por ejemplo, que siempre hay un ligero 'lag' de uno o dos segundos al gestionar la música. Y el mosqueo aumenta cuando echas un ojo a las especificaciones técnicas del Homepod y te das cuenta de que sí soporta conexiones bluetooth 5.0. ¿Quiere decir esto que si tienes un móvil Android debes olvidarte de tener un Homepod? Sí y no. La pregunta tiene trampa y en su respuesta se esconde la verdadera naturaleza de este altavoz.

Porque el Homepod es un altavoz pensado para utilizarse por sí mismo. Es la trampa definitiva para que te hagas amigo de Siri de una vez por todas y para que abandones cualquier otra interfaz. Así que no, no podrás utilizarlo desde un móvil Android, pero la cuestión no es esa sino que da igual qué móvil tengas para plantar un Homepod en casa. Lo que sí necesitas, y aquí es donde Apple se pone corporativa, es pasar por el aro del ecosistema de Cupertino: sin una suscripción a Apple Music, ya puedes olvidarte de utilizar el Homepod tal y como se ha diseñado originalmente.

Ojo, esto no significa que no se pueda utilizar con un móvil (estos días lo he probado tirando de Spotify en un iPhone 8 sin problema), aunque un aspecto me ha chocado sobremanera: lo poco intuitivo que ha resultado en ocasiones emparejarlo a mis dispositivos.

Lo primero que choca del Homepod al instalarlo es que no aparece como un dispositivo más en tus conexiones bluetooth sino que tienes que gestionarlo desde la aplicación de Homekit. El hecho tiene miga, ya que es toda una declaración de intenciones de lo que Apple piensa sobre el equipo: es un 'gadget' pensado para el hogar conectado y no un dispositivo que viva en relación con otro, como sucede con un Apple Watch y un iPhone.

Pero más allá de este punto, y volviendo a dejar claro que se nota la intención de Apple de dotar al Homepod de independencia respecto a un Mac o un iPhone, resulta extraño en un producto de Apple que sea complicado configurarlo en un teléfono o un ordenador… de la misma compañía. La misma firma que hace que enlazar unos AirPods con un iPhone sea un proceso que dura segundos se empeña en obligarte a bucear por los ajustes del sistema en Mac (Ajustes > Sonido > Salida, para ser más exactos) para poder configurarlo y utilizarlo de altavoz para tu portátil. Pero lo peor no acaba ahí, ya que incluso siguiendo todos los pasos, en todos estos días no he sido capaz de desviar el sonido de mi Mac a mi Homepod e incluso he tenido problemas puntuales haciendo la misma operación desde mi iPhone.

Donde el Homepod sí que ofrece un gran rendimiento y se ha sincronizado a las mil maravillas es en otro ámbito muy distinto: la televisión. Si cuentas con un Apple TV 4K o de la anterior generación, el altavoz aparece al momento como una de las salidas de audio disponibles. Habida cuenta de que mi ausencia de equipo de sonido me tenía esclavo del sonido del televisor (que no acostumbra a ser especialmente bueno, para qué engañarnos), este añadido es una gratísima sorpresa.

La sorpresa se llama Siri

¿Y Siri? ¿Qué pasa con Siri? Nunca he sido su mayor fan, pero debo reconocer que en esta semana de prueba no me ha quedado otra que tener que hablarle al altavoz y aunque me duela tragarme mis palabras de años anteriores, una cosa hay que reconocer: en el Homepod tiene todo el sentido del mundo interactuar con la voz.

Lo ‘peor’ de la integración de Siri con el Homepod es que me he visto obligado a pasar por caja, al menos de momento, con Apple Music

“Siri, ponme un tema de Alt-J”; “Siri, para la música”; “Siri, pon el volumen al máximo”; “Siri, pon más música de este tipo”; “Siri, pon jazz”… Las posibilidades son cuasi infinitas. Si hay que ponerle un pero es que controlar el volumen es un engorro y que se echa de menos una integración para poder hacerlo a distancia, por ejemplo, desde el Apple Watch.

Pero lo ‘peor’ de la integración de Siri con el Homepod es que me he visto obligado a pasar por caja, al menos de momento, con Apple Music. ¿Por qué, teniendo Spotify en el iPhone y el Mac? Como ya he explicado unos párrafos más atrás, el 'streaming' tanto desde el teléfono como desde el ordenador me ha dado problemas, la experiencia no es tan buena como con un altavoz bluetooth al uso y en más de una ocasión antes de dar el paso me he enfrentado a la misma pregunta: ¿no sería más cómodo tirar de Siri para escuchar algo en lugar de perder medio minuto buscándolo?

¿Me lo compro?

La pregunta tiene difícil respuesta porque, para comenzar, todavía no hay forma de hacerse con un Homepod en España y no hay fecha de llegada, aunque todo indica que será a lo largo del año.

(Foto: J. E.)
(Foto: J. E.)

En mi caso particular, y en estos pocos días, no tengo queja con el Homepod, pero hay que tener claro que en mi piso no había un equipo de sonido y que, hasta la fecha, había tirado con un altavoz bluetooth. Por lo tanto, sin un equipo de sonido en casa, aunque los 300 euros largos que va a costar puedan parecer excesivos, el resultado es más que satisfactorio, tanto para escuchar música como para utilizarlo en la televisión.

Pero para este último punto se antoja imprescindible el hecho de contar con un Apple TV, y ahí es donde resalta una vez más el punto más doloroso del Homepod: en lugar de convertirse en un accesorio que pueda llamar a un nicho de usuarios, los amantes del sonido de calidad, y atraerlos hacia Apple, la compañía ha decidido convertirlo en un entorno cerrado que solo funciona a pleno rendimiento de la mano del ecosistema de la manzana.

Es una decisión lógica, visto el comportamiento de Apple con sus últimos lanzamientos, pero una lástima cuando un producto con tanto potencial queda relegado al fan más 'hardcore'.

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