Redes Sociales: Vero es la nueva red social que arrasa: la he probado una semana y ya la odio. Noticias de Tecnología
MIS 4 SEGUIDORES Y YO ESTAMOS MUY DISGUSTADOS

Vero es la nueva red social que arrasa: la he probado una semana y ya la odio

Vero se ha promocionado como la red social “auténtica” que acabará con Instagram. La he probado una semana y con lo que ha acabado ha sido con mis ganas de vivir

Foto: He probado Vero durante una semana y los resultados no son los que esperaba.
He probado Vero durante una semana y los resultados no son los que esperaba.

Ha salido una red social nueva, así que tengo que probarla. Eso fue lo primero que pensé cuando se anunció Vero, una plataforma que se ha vendido como “una red social real” que te permite ser más auténtico. Para comprobar si este transgresor mensaje era verdad o solo se quedaba en su manifiesto, el pasado fin de semana decidí instalármela, convirtiéndome así en uno de los primeros usuarios que podrá tener Vero gratis para siempre. Dentro de un tiempo que aún no han definido, la 'app' comenzará a ser de pago.

Antes de empezar, y para que mis siguientes quejas no caigan en saco roto, lo básico de Vero es lo siguiente: con un formato que nada entre Facebook e Instagram, puedes publicar fotos, enlaces, música, películas, libros o un lugar, y tus contactos se dividen en conocidos, amigos, amigos íntimos o solo seguidores. Yo, después de unos cuantos días publicando fotos de gatos y buscando debajo de las piedras algún conocido al que agregar, supe que ese fin de semana debí quedarme en el sofá haciendo cualquier otra cosa.

En Vero puedes publicar de todo menos texto.
En Vero puedes publicar de todo menos texto.

“¿Pero por qué no me deja subir cosas?”

Los dos primeros días en Vero no entendía nada. Pero bueno, es una red nueva, todo es acostumbrarse, pensé. Así que elegí una foto de mi galería como mi primera publicación: la gata durmiendo. La subí, puse una frase que consideré lo suficientemente graciosa y esperé los resultados. Desde luego, con solo siete contactos y tres seguidores, las interacciones fueron más bien escasas: un 'like' y un comentario que vino horas después. El comentario no dejaba bien a Vero: “No veo un pijo”. Efectivamente: mi gata gorda había desaparecido y en su lugar había una imagen de error.

Que Vero no cargara bien mi foto de la gata me hizo quedar mal delante de mis tres seguidores.
Que Vero no cargara bien mi foto de la gata me hizo quedar mal delante de mis tres seguidores.

Esa ha sido una constante en mi semana de prueba de Vero: fallos de carga, publicaciones que no se publican y una lentitud pasmosa. Pero a juzgar por los comentarios en las otras redes sociales que sí funcionan, no he sido la única. Ahora mismo, tengo varias publicaciones en el limbo de las publicaciones. “Error al enviar”, reza una frase que yo ya tomo como epitafio de lo que podría haber sido el post que me convirtiera en la primera 'influencer' de Vero.

Vaya.
Vaya.

“¿Por qué me hacéis discriminar a mis amigos?”

Como esta 'app' todavía está en modo beta, no sería justo juzgarla solo por estos fallos, así que vamos a ver qué más he tenido que sufrir. Agregar a un contacto en Vero es como hacerte la gran pregunta en una relación. ¿Sois amigos o algo más? Si te conviertes solo en seguidor de alguien, ahí queda la cosa, pero en cuanto le des a conectar, Vero te preguntará qué tipo de relación tenéis y si quieres clasificarlo como conocido, como amigo o como amigo íntimo. ¿En serio, Vero? ¿Una red social me va a hacer una pregunta tan delicada? ¿Qué voy a hacer cuando agregue a mi ex, Vero?

Puedes elegir quién verá tus publicaciones, amigos íntimos, amigos, conocidos o todos tus seguidores.
Puedes elegir quién verá tus publicaciones, amigos íntimos, amigos, conocidos o todos tus seguidores.

Dentro de esta incómoda segregación, Vero ofrece una ventaja. Cuando publicas algo, puedes elegir cuáles de tus contactos lo podrán ver, incluyendo tus seguidores a los que no has tenido que medir según los lazos de amistad que os unen. En esta línea, también puedes elegir tres fotos de perfil diferentes: una para tus conocidos, otra para tus amigos y otra para tus amigos íntimos.

“¿Pero dónde escribo?”

En cuanto a las publicaciones, Vero es una especie de Facebook ‘instagramizado’ donde los que somos más de Twitter nos quedamos huérfanos: no hay publicaciones exclusivamente de texto. Si quieres opinar algo, acompáñalo de foto, vídeo o película, enlace, canción, libro o lugar.

Los últimos días no dudé en mostrar mi desencanto con Vero.
Los últimos días no dudé en mostrar mi desencanto con Vero.

Las opciones que ofrece Vero a la hora de crear publicación son demasiadas. En mi timeline aparecen fotos, vídeos, música o incluso libros indistintamente y apelotonados: una foto de una amiga en mitad del bosque, la biografía de Paul McCartney que se está leyendo otra o los enlaces a los artículos de un compañero de la redacción me hacen sentir como si fuera una señora desorientada en Ikea. ¿La solución? En una pestaña aparte, Vero te ofrece ver todas las publicaciones agrupadas por colecciones, tanto las tuyas como las de tus amigos.

“¿Por qué parece una app de ‘Black Mirror’?”

La interfaz de Vero es oscura y farragosa y el timeline caótico y lleno de información. No solo me aparecen publicaciones de todo tipo, sino que encima tengo que verlo todo sobre un fondo negro verdoso que recuerda a cualquier cosa menos a una red social clásica. La interfaz de Vero es como la de una red social que utilizaría el malo de James Bond.

Eso sí, respeta algo que los usuarios de Facebook, Twitter e Instagram hemos suplicado por conseguir: un timeline lineal. Así, mientras en Instagram el orden de publicaciones sigue siendo algo como ‘ayer-hace tres días-hace una hora’, las publicaciones en Vero pueden verse en orden cronológico. Algo que sería genial si pudiera publicar algo.

“Por lo menos no me recomiendan cosas”

Uno de los aspectos con los que ha prometido diferenciarse Vero es uno de los más molestos en las otras redes sociales: la publicidad. Es cuestión de tiempo que, mientras te deslizas por el timeline en cualquiera de ellas, acabe asomando una publicación que no te interesa o que quiere venderte algo. En Facebook, los anuncios en los laterales sobre lo que acabas de buscar en Google son algo constante y en Instagram, la publicidad intenta colarse como una más entre fotos de desayunos y del cielo de Madrid.

Lo bueno que tiene Vero es que eso se acabó. No hay anuncios, ni contenido recomendado, ni “a esta persona que sigues pero que no tienes muy claro quién es le ha gustado esto”.

Entonces, recuento final. ¿Me ha gustado Vero? No. ¿La voy a desinstalar? Tampoco, pero porque guardo la esperanza de que en un futuro hagan algunos cambios que me hagan amarla como amo las demás redes sociales. De momento, Vero no me ha conquistado y, después de esto, solo publicaré en Twitter o Instagram. Aunque solo sea para que alguien me haga caso.

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