Astronomía: Triunfo del Falcon Heavy: Elon Musk pierde un coche y gana un cohete para viajar a Marte
ahora su tesla está en el espacio

Triunfo del Falcon Heavy: Elon Musk pierde un coche y gana un cohete para viajar a Marte

Es el cohete más potente, pero sobre todo el más coste-eficiente y con partes reutilizables. Su primera prueba seria ha logrado enviar un Tesla de Cabo Cañaveral al espacio profundo

Foto: El Falcon Heavy despega desde Cabo Cañaveral (Reuters)
El Falcon Heavy despega desde Cabo Cañaveral (Reuters)

No las tenía todas consigo Elon Musk en cuanto a lograr que su Falcon Heavy lograra su objetivo, y eso que la línea del éxito era bastante humilde: que el cohete se elevara lo suficiente como para que ninguna explosión pudiese dañar la plataforma de lanzamiento. "De cualquier modo será excitante: o será un gran lanzamiento de cohete o los mejores fuegos artificiales nunca vistos", dijo el fundador de SpaceX en la víspera.

Ha sido un éxito incontestable. Puedes revivir en el vídeo de abajo todo el lanzamiento, a partir del minuto 29:

La nave ha despegado con sus 27 motores de Falcon 9, las dos fases de impulsión (cohetes aceleradores) se han separado correctamente y a la distancia prevista, coordinándose elegantemente en el aire para volver a la base y posarse en el suelo con precisión. A continuación el cohete central ha liberado la cápsula y el descapotable 'rojo medianoche' propiedad de Elon Musk se ha marchado en dirección al espacio exterior. Ha perdido un coche y ha ganado un cohete para sacar a la humanidad de este planeta y llevarla a Marte. Todo ello en nueve minutos.

La primera parte de la misión consistía en que los dos cohetes aceleradores laterales (lo que en inglés se conoce como 'booster rockets') empujaran al módulo central antes de separarse y volver a la base de Cabo Cañaveral. En cuanto al cohete central, su objetivo estaba en una plataforma flotante —básicamente, un dron— bautizada 'Por supuesto que aún te amo' y ubicada en mitad del Atlántico. El objetivo se cumplió, y con ello la promesa de reusabilidad del Falcon Heavy, el cohete más potente pero también el más barato de su categoría: 90 millones de dólares por lanzamiento.

El éxito no fue completo, ya que el cohete central no acertó a la hora de posarse en la plataforma. Dos de sus tres motores necesarios para el aterrizaje no funcionaron correctamente y acabó estampándose en el Atlántico a unos 90 metros del lugar de aterrizaje. Aún así, desde SpaceX lo consideran un detalle menor en un lanzamiento abrumadoramente exitoso.

Cada carrera espacial tiene su cohete y Musk siempre se fijó en el Saturn V, aquel que llevó al espacio a varias misiones Apolo, incluida la número 11 que transportó a la Luna por primera vez a Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins en julio de 1969 y desde cuya misma plataforma SpaceX ha lanzado hoy el Falcon. Ahora el reto no está ya en nuestro satélite, sino en Marte, el principal objeto de deseo astronómico de nuestras aspiraciones de ser una especie interplanetaria.

El Falcon Heavy dobla al siguiente cohete de la lista, un Delta, tanto en potencia como en capacidad de carga. Es decir, acaba de nacer un cohete monopolístico.

Todo muy Bowie

El Tesla rojo se alejará de la Tierra hasta alcanzar una órbita (el término correcto es precesión) intermedia entre la que nuestro planeta y Marte trazan alrededor del Sol. Debido al carácter elíptico de su trayectoria, el descapotable coincidirá con la órbita del Planeta Rojo durante buena parte de la misma. Es más fácil verlo en esta ilustración, facilitada minutos antes del lanzamiento, que se ha retrasado dos horas y cuarto debido a las malas condiciones de viento.

Musk lo explicaba esta semana de una forma igualmente confusa pero más poética: "Si no explota en pequeños pedazos", el Falcon Heavy transportará al maniquí, llamado Starman, a bordo del Tesla Roadster descapotable color rojo cereza propiedad de Musk a más de 400 millones de kilómetros de la Tierra "a 11 kilómetros por segundo en un viaje de mil millones de años a través del espacio profundo". Ese es el tiempo que esperan que el coche permanezca en órbita.

El maniquí, equipado con el traje espacial de SpaceX, irá escuchando la mítica canción 'Space Oddity' de David Bowie, que según dijo Musk va sonando en el coche a toda leche y en un bucle infinito mientras el bólido se encamina a su destino. Estarán pensando "pero en el espacio no hay sonido porque no hay aire" y llevan razón, pero es que además el maniquí no tiene oídos. Unas cámaras a bordo del coche retransmiten en directo increíbles imágenes como esta:

Puedes seguir el 'viaje' de Starman en directo en este otro vídeo:

Además de estos detalles, el coche lleva en la guantera un ejemplar de la 'Guía del Autoestopista Galáctico' de Douglas Adams y la frase 'Don't Panic' escrita en el salpicadero. Fíjense, cuando se lanzó el Saturn V que nos llevó a la Luna, apenas había en España unos 50.000 televisores donde ver a Jesús Hermida. En contraste, más de 1.200.000 personas se reunieron para ver el despegue del Falcon Heavy a través del canal de YouTube de SpaceX.

¿Logrará recuperar algún día el descapotable? En cualquier caso, no volverá a bordo de un Falcon Heavy sino con el próximo gran programa espacial de SpaceX, el llamado 'Big Fucking Rocket', que podría hacer el intento de abordar el Planeta Rojo dentro de cuatro años.

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