Móviles: Probamos lo último de Samsung: el Galaxy A8 será un hit (pero espera a comprarlo). Noticias de Tecnología
UNO DE LOS 10 MÁS VENDIDOS EN ESPAÑA

Probamos lo último de Samsung: el Galaxy A8 será un 'hit' (pero espera a comprarlo)

Este terminal apuesta por una pantalla con menos marcos, 3.000 mAh de batería, un diseño familiar que bebe del S8 y una cámara dual que se coloca en la frontal

Samsung lleva hollando desde hace años la misma cima. Es el fabricante que más teléfonos coloca cada año en todo el mundo, inundando el mercado con terminales para todos los presupuestos. Por lo alto nos encontramos los Note y la familia Galaxy S. En el nivel más mundano están los Galaxy J, sus asequibles. La zona templada es terreno de los Galaxy A, un superventas que, a pesar de no reclamar la atención de sus hermanos mayores, se ha conseguido colar en el 'top ten' de los más vendidos en España.

Ahora ha tocado el turno de que la factoría surcoreana renueve esta línea de producto. El Galaxy A8 2018 aparece en escena pocas semanas antes de que lo haga el Galaxy S9, llamado a convertirse en la mejor arma de la compañía contra Apple y el iPhone X. Este dispositivo se lo juega todo a pantalla, diseño y una extraña apuesta fotográfica: cámara doble frontal. Tiene muchos argumentos para convertirse en un superventas, pero lo mejor es que esperes unos meses a comprarlo.

Este diseño ya es familiar

El Samsung A 8 2018 cuenta con un diseño que bebe del diseño del S8. (C. Castellón)
El Samsung A 8 2018 cuenta con un diseño que bebe del diseño del S8. (C. Castellón)

Samsung es una marca a la que le costó encontrar su identidad, al menos en lo que a la construcción de sus teléfonos se refiere. Lo logró con el S6 hace ya casi tres años. Desde entonces ha ido refinando ese espíritu hasta hacerlo casi sobresaliente, algo que logró con el S8. A partir de ahí tocaba exportar ese diseño al resto del catálogo. El Note 8 bebía de la misma fuente que el S8 y el Galaxy A8 2018 también lo hace, aunque mantengan ciertas diferencias, como la pantalla curva, reservada para los modelos superiores. Si haces algo bien, tócalo lo mínimo y explótalo hasta que se agote.

El cristal es un material que puede dar muy buen resultado, pero el peaje a pagar son los dedazos

Aquí volvemos a ver la receta del cristal templado. Salvo los marcos de aluminio, la parte frontal y la trasera son de dicho material. Se trata de un armazón resistente al agua y al polvo (IP68). Lo cierto es que cuando lo sacas de la caja el aspecto es, una vez más, imponente. Aunque la mayor pega que se puede poner a este ingrediente es que nada más tocarlo es un imán para las huellas. Les ocurre a todos los fabricantes. ¡Por favor, déjense de tanta inteligencia artificial y pongan en primer lugar de las prioridades un móvil a prueba de dedazos! Eso sí que sería algo revolucionario.

Jugando a recolocar las cosas

En la cara B del dispositivo nos encontramos nuevamente el sensor dactilar pegado a la cámara de fotos. Una posición cuestionada anteriormente, porque es demasiado fácil llevar el dedo a la lente y ensuciarla, pero que Samsung no parece dispuesto a cambiar por el momento.

El altavoz está en una posición cuanto menos peculiar. (C. Castellón)
El altavoz está en una posición cuanto menos peculiar. (C. Castellón)

Examinando el teléfono te encontrarás dos ranuras. En una de ellas (la lateral), podrás insertar la SIM. Cuenta con otra en la parte superior con una bandeja para una segunda tarjeta y para colocar la microSD con la que expandir la memoria. La disposición de los botones, la tradicional: izquierda los controles de volumen y derecha el de desbloqueo.

Otro punto peculiar, por así decirlo, es la posición del único altavoz del Galaxy A8 2018. Se encuentra en la zona derecha, un par de centímetros más arriba del botón de desbloqueo. Aquí depende todo de cómo agarres el móvil. Personalmente, en vertical no he tenido problemas. Pero al ver un vídeo en horizontal, he acabado varias veces tapándolo.

Pantalla con ADN Samsung (y algo más)

El Samsung A 8 2018. (C. Castellón)
El Samsung A 8 2018. (C. Castellón)

En este móvil nos encontramos una nueva entrega de las 'infinite displays' de Samsung. Aunque aquí nos encontramos una notable reducción de marcos frente a otros terminales de la gama A, el panel Super AMOLED no llega a ocupar el 83,5% de la parte frontal como ocurre con el S8. En este caso, la estadística se queda en algo más del 75%. Además, al carecer de esquinas curvas, el efecto es menos pronunciado que en el buque insignia de los coreanos. Vamos, que es infinita pero no tanto. Algo completamente lógico, que al fin y al cabo por algo es la estrella del catálogo. Sin embargo, el recorte y las curvas de la pantalla hacen que recuerde, cuando uno lo mira de frente, al LG G6.

La pantalla de 5,6 pulgadas reduce los bordes. Pero aquí no hay curvas. Eso es para el S8 y el Note 8

Aunque tienen margen todavía para recortar los bordes (especialmente en la parte inferior), lo cierto es que han conseguido que este terminal con pantalla de 5,6 pulgadas se sienta más pequeño en la mano. Cuenta con una resolución de 1080 por 2220 píxeles, lo que deja la media en 441 píxeles por pulgada, una densidad bastante alta. Pocas pegas se puede poner a esta pantalla de Samsung. Excelente respuesta en situaciones de luz directa y colores muy vivos, aunque ligeramente saturados en algunas ocasiones.

Además, debajo de la botonera virtual han colocado un sensor de presión. Concretamente bajo la zona central, de manera que este control distingue entre un toque y una presión.

Rendimiento y autonomía

Dentro del capó nos topamos con un Exynos 7885 de fabricación propia, un procesador de ocho núcleos, que llega jalonado con 4GB de RAM. Durante la prueba, vemos que el terminal encontrado ofrece una buena dosis de potencia y que, en líneas generales, cumple a la hora de navegar y la multitarea. Sin embargo, en algunas ocasiones, cuando abusas de tener muchísimas 'apps' abiertas o cuando necesitas abrir una de ellas que exige bastantes recursos, este terminal podría tener un poquito más de frescura.

Sobre la autonomía, cabe comentar que tenemos una batería de 3.000 mAh. Por lo general, manteniendo el brillo controlado de la pantalla y controlando cosas como la geolocalización o el Bluetooth, debería darte más que de sobra para pasar la jornada sin enchufarlo. De todas maneras, cuenta con carga rápida, que nos ofrecerá cerca del 40% en 30 minutos.

Desbloqueo facial y... Android Nougat

Una de las grandes novedades es el desbloqueo facial. Este es un paso más de Samsung, que desde el malogrado Note 7 introdujo el desbloqueo por iris. Ahora complementa el sensor de huellas con este sistema. Registrar la cara es muy fácil —apenas lleva unos pocos segundos—, y aunque no es tan rápido como el del OnePlus 5T, casi instantáneo, son mínimas las veces que he tenido que introducir el PIN porque haya fallado cuando lo he probado, aunque se demore un poco más de la cuenta en algunas condiciones de contraluz. Sin embargo, personalmente, en este y otros casos, me sigue resultando más natural (y rápido) colocar el dedo para acceder al equipo.

Configurar el desbloqueo facial es fácil. (C. Castellón)
Configurar el desbloqueo facial es fácil. (C. Castellón)

El 'software' es otra de las grandes críticas que se puedeN hacer a este terminal. No por la capa de personalización (Samsung ya pasó página y su personalización de Android ya no es un quebradero de cabeza) sino porque ha tenido tiempo más que de sobra para preparar Android Oreo, que se estrenó en agosto del año pasado. El Galaxy A8, eso sí, es compatible por primera vez en la historia de la gama A con el sistema de VR Samsung Gear.

La cámara dual, por delante

El Samsung A 8 2018. (C. Castellón)
El Samsung A 8 2018. (C. Castellón)

El Note 8 ya no es el único móvil de Samsung con cámara dual. Pero sÍ sigue siendo el único terminal que ha hecho de esta fórmula la de su cámara principal. Y es que el Galaxy A8 2018 sorprende por haber colocado su doble sensor en la parte frontal y no en la trasera, que se queda con una única lente.

Hablemos primero de la cámara principal. Se trata de un sensor con la tecnología dual pixel de 16 MPX y una apertura de f/1.7. Funciona especialmente bien en todas las condiciones, incluidA de noche. Cuenta con estabilizador óptico de imagen, algo que siempre es de agradecer a la hora de tomar fotos con el móvil. Aunque se trata de un sensor sencillo, podían haber redondeado la ecuación introduciendo un 'modo retrato' por 'software'. Sobre el vídeo, cabe destacar que no graba en 4K, sino que se queda en 1080p a 30 'frames' por segundo.

Aquí os dejamos unas muestras de la cámara principal del Galaxy A8 2018:

Foto tomada con el Galaxy A8 2018. (M. MC.)
Foto tomada con el Galaxy A8 2018. (M. MC.)

Como antes comentábamos, en Samsung han decidido experimentar y jugársela con una cámara frontal de doble lente. Ello permite hacer uso del 'Enfoque Dinámico' que estrenaron en el Note 8, que permite ajustar el desenfoque en directo o una vez tomada la foto. Tiene un sensor de 16 megapíxeles y otro de OCHO, ambos con una apertura de f/1.9. Esto, unido a la ausencia de un estabilizador, hace que sufra en condiciones de poca luz.

Aquí os dejamos un par de tomas con la cámara frontal del Galaxy A8 2018:

Retrato tomado con la cámara frontal del Galaxy A8.
Retrato tomado con la cámara frontal del Galaxy A8.

Con poca luz sufre bastante. (M. MC.)
Con poca luz sufre bastante. (M. MC.)


¿Es un móvil para mí?

El Samsung A 8 2018. (C. Castellón)
El Samsung A 8 2018. (C. Castellón)

Lo cierto es que el Galaxy A8 2018 ha conseguido reunir un buen número de argumentos para colocarse como un móvil atractivo para aquellos que quieren tener un equipo completo sin tener que gastarse 1.000 euros. Sin embargo, tiene que lidiar con el difícil equilibrio de poder y precios que se pone en juego por estas fechas, con el Mobile World Congress a la vuelta de la esquina y el S9 en bandeja de salida. Llega a las tiendas por 499 euros. Algunos operadores ya lo ofrecen desde 479. El S8, un móvil excelente de gama alta, ya se puede encontrar por 550 euros en el mercado libre y seguramente caiga en precio una vez su heredero reclame el trono de la factoría surcoreana. Una circunstancia en la que se enfrentan cara a cara.

Si el A8 ajusta el precio como sus predecesores pasadas unas semanas, puede ser un 'hit' total

El Galaxy A8 2018 tiene todo para ser un 'hit'. Pero dentro de unos meses. Es lo que le suele pasar a la gama A. Su predecesor, el Galaxy A5, llegó a las tiendas por 429 euros en enero del año pasado. Poco a poco inició un descenso de precios y hoy se puede encontrar por apenas 270 euros libre. Una rebaja que ha conseguido colocar este móvil, según datos de la consultora Kantar, como el décimo más vendido en nuestro país. Así que es probable que en dos o tres meses nos encontremos con una importante rebaja que aumente el atractivo de este móvil. Sea como sea, con este terminal Samsung tiene un rival para pelear con otros pesos pesados de la categoría como el OnePlus 5T.

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