mecánica cuántica

Max Born, el Nobel de Física al que Einstein escribía cartas, ya tiene su 'doodle'

Nacido el 11 de diciembre de 1882, Born ganó el Premio Nobel de Física en 1954 por sus estudios sobre mecánica cuántica y fue uno de los firmantes del manifiesto Russell-Einstein contra el uso de armas nucleares

Foto: Max Born, Premio Nobel de Física en 1954
Max Born, Premio Nobel de Física en 1954

Max Born (Breslau, 1882) ya tiene su 'doodle'. Hijo del anatomista y embriólogo Gustav Bron y de su esposa Margarete, de una familia de industriales de la región de Silesia, Born recibió en 1954 el Premio Nobel de Física por su contribución en la investigación de la mecánica cuántica, en concreto, por su interpretación estadística de la función de onda. Born fue, junto a Niels Bohr y Werner Heisenberg, el 'padre' de la denominada 'interpretación de Copenhague', un término que se utiliza para designar la interpretación ortodoxa en la Física Moderna.

El físico y filósofo pasó por las universidades de Breslau, Heidelberg, Zúrich y Gotinga, en la que fue galardonado con el Premio de la Facultad de Filosofía por su trabajo sobre la estabilidad de los cables y cintas elásticas en 1906. Estudioso también de la teoría de la relatividad, en esta última universidad se convirtió en profesor académico por sus trabajos sobre el electrón relativista, y si bien fue convocado como profesor adjunto de Max Planck en la Universidad de Berlín en 1915, no pudo asistir porque fue convocado por las Fuerzas Armadas alemanas en plena Primera Guerra Mundial.

Born trabajó en una de las oficinas científicas del Ejército germano sobre la teoría del sonido, aunque también aprovechó para estudiar teoría de los cristales y acabó publicando entonces su primer libro, 'Dynamik der Kristallgitter' ('Dinámica de las redes cristalinas'), en la que englobaba varias de las investigaciones que había comenzado en Gotinga. Al finalizar la guerra, fue designado como profesor en la Universidad de Fráncfort, donde se puso a su disposición todo un laboratorio en el que participó como asistente Otto Stern, que fue galardonado años antes que Born con el Premio Nobel de Física.

En 1921 regresó a Gotinga y fue en este periodo donde más destacaron sus trabajos: estableció una versión modernizada de su dinámica de las redes cristalinas y dirigió varias investigaciones sobre este tema y estudios sobre teoría cuántica. Entre 1925 y 1926 publicó en colaboración sus primeros estudios sobre los principios de la mecánica cuántica y después, su investigación propia sobre la interpretación estadística de la mecánica cuántica.

Sobre mecánica cuántica y la existencia de Dios escribió Albert Einstein en una carta a Born, de la que se extrajo una de sus citas más célebres y, además, más malinterpretadas: "Dios no juega a los dados con el universo". En realidad, la cita original fue esta otra: "La mecánica cuántica es realmente imponente. Pero una voz interior me dice que aún no es la buena. La teoría dice mucho, pero no nos aproxima realmente al secreto del 'viejo'. Yo, en cualquier caso, estoy convencido de que Él no tira dados".

Contra las armas nucleares

Born fue, además, uno de los firmantes del conocido como manifiesto Russell-Einstein, un documento que se dio a conocer en julio de 1955 firmado por multitud de importantes científicos que mostraban su rechazo al uso de armas nucleares en una guerra mundial. Los firmantes —Bertrand Russell, Albert Einstein, semanas antes de morir, Max Born y en torno a una decena de científicos— instaban a buscar soluciones pacíficas a los conflictos internacionales. En plena guerra fría, Russell, Einstein, Born y los demás insistían en que "ninguna de las partes puede aspirar a ganar en la guerra" y advertían del "peligro real de exterminación de la raza humana" a causa del "polvo y la lluvia de nubes radioactivas".

La resolución final del manifiesto era clara: "en vista de que en una futura guerra mundial se utilizarán armas nucleares y que este tipo de armamento amenaza la existencia continuada de la humanidad, instamos a los Gobiernos del mundo entero a ser conscientes y a reconocer públicamente que sus propósitos no pueden lograrse mediante una guerra mundial y les pedimos, en consecuencia, que hallen medios pacíficos para resolver todos los asuntos de disputa entre ellos".

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios