Probamos el Samsung Galaxy A5: una bala contra BQ y Huawei en móviles asequibles
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a la venta el 3 de febrero por 429 euros

Probamos el Samsung Galaxy A5: una bala contra BQ y Huawei en móviles asequibles

El fabricante coreano comienza 2017 con una apuesta por la llamada 'gama media premium' que tendrá que batirse con Huawei, OnePlus o los terminales más punteros de BQ

Foto: (Carmen Castellón)
(Carmen Castellón)

Samsung se ha puesto las pilas. El fabricante coreano, que, como adelantó Teknautas, acaba de confirmar que no mostrará el Galaxy S8 en el Mobile World Congress de Barcelona, comienza el año con fuerza. Hace solo unos días presentó los Galaxy A3 y A5, dos terminales de gama media que saldrán al mercado el 3 de febrero y con los que pretende recuperar ese pastel que poco a poco le ha comido Huawei en España. ¿Merecen la pena? Hemos probado el A5 a fondo.

Foto: (Reuters)

El Samsung Galaxy A5 es un buen teléfono. Un gran terminal que puede mirar de tú a tú a algunos de sus competidores en la llamada 'gama media premium' (esa que, por unos 400 euros, ofrece prestaciones similares a las de la gama alta) y salir airoso de algunas comparaciones con teléfonos de mayor envergadura. Además, es un teléfono bonito, con un acabado trasero en cristal que, aunque resultón, es un imán de huellas.

Varios aspectos nos han sorprendido del Galaxy A5: una batería muy duradera a pesar de contar 'sólo' con 3.000 mAh y una cámara más que decente, en especial la delantera. Samsung recalcó que este era un teléfono pensado para 'millenials', una comparación que Huawei también sacó a colación en su momento cuando presentó el Nova. Parece, visto lo visto, que ambos fabricantes tienen claro lo que demanda ese segmento del mercado.

Del Galaxy A5 sorprende una batería muy duradera que te permitirá llegar al final del día sin problemas y con un interesante extra si eres de esas personas enganchadas al móvil. El buen rendimiento lo explican los 3.000 mAh que monta, los mismos que el Galaxy S7 pero sin tener que mover una pantalla 2K. La del A5 se queda en 1080p lo que le permite conservar energía.

Esa pantalla, Super AMOLED de 5,2 pulgadas, es uno de los mejores argumentos de venta del teléfono. Le permite algunos añadidos resultones, como la pantalla siempre encendida (que también se comerá tu batería), y ofrece una gama cromática que otros fabricantes no se pueden permitir.

Puede que la cámara sea una de las mejores noticias del A5. La versión de este año cambia las ópticas de 13MP y 5MP por 16MP tanto en la delantera como en la trasera. Los resultados con la delantera no son tan satisfactorios aunque la cámara principal sí que está a la altura de los estándares de calidad a los que Samsung nos tiene acostumbrados.

El iPhone 7 Plus obtiene mejores resultados aunque no sean teléfonos que compitan por el mismo tipo de público. En la comparación entre ambas imágenes, se pueden apreciar unos tonos más suaves. En las fotos tomadas a plena luz del día se puede observar como el Galaxy A quema los colores del cielo.

A la hora de trabajar con el macro y la profunidad de campo, el Galaxy A se defiende si se tiene en cuenta que su apertura f1.9 no llega al f1.8 del Galaxy S7 y que no tiene cámara dual que le permita jugar con esa profundidad como sí sucede con algunos Huawei o con el iPhone 7 Plus.

El teléfono viene equipado con Samsung Pay, aunque la versión que hemos probado no lo tenía activado por el momento, así como toda la colección de aplicaciones propia del ecosistema Samsung. “Queremos ofrecer la mejor experiencia Galaxy”, afirmó la compañía durante la presentación. Y razón no le faltaba. Incluso desde un punto de vista estético, el A5 puede pasar por un hermano mejor de la familia Galaxy S6 o S7.

¿Me compro un A5 o un S6?

Llegados a este punto, es importante recordar que el mayor enemigo del Galaxy A5 es un teléfono de su mismo fabricante. El Galaxy S6 se puede encontrar en Amazon por 420 euros, algo por debajo de los 429 que costará el terminal que tenemos entre manos.

A saber, el S6 ofrece mayor rendimiento, una cámara que ya ha demostrado unos resultados espectaculares y la potencia gráfica justa para utilizarlo con unas Gear VR. Es cierto que un S6 va más corto de batería, se queda en 2550 mAh, pero a cambio tiene pantalla 2K y sigue siendo un teléfono de gama alta con todas las de la ley.

Por contra, el A5 cuenta con certificación IP68 que le hace resistente al polvo y al agua y lo sitúa dentro de ese escalafón más propio de teléfonos que cuestan de 600 euros hacia arriba que otra cosa. Y no, Samsung no ha decidido eliminar el 'jack' de 3,5mm… por lo menos en este modelo. Esa sera una tarea que tendrá que resolver el Galaxy S8 junto a la supuesta desaparición del botón home.

Algo caro respecto a la competencia

Quizá el mayor reparo que se le pueda poner al Galaxy A sea su precio, si se le compara con otros teléfonos en su rango de precios o incluso con las prestaciones que puede ofrecer un Galaxy S6.

El OnePlus 3T, el último terminal lanzado por la marca china, se encuentra en una ventana similar (cuesta 439 euros por los 429 de Samsung) e incluso el P9 está disponible por unos 420 euros. El primero cuenta con una batería algo superior (3400 mAh) mientras que el segundo puede jugar la baza de la cámara dual de Leica. Incluso el Huawei Nova (sin cámara dual pero también con una batería generosa) se puede conseguir por un precio sensiblemente inferior: 399 euros.

El Galaxy A5 es un buen teléfono que sufre en las comparativas con el OnePlus 3T, el Huawei P9 o el mismísimo Galaxy S6 de Samsung

Si parece que el Galaxy A es una opción más que solvente frente a terminales que se encuentran en el espectro más bajo de esa gama media, que bien podría representar el Bq Aquaris X5 Plus. En esa comparación, el teléfono de Samsung gana por goleada pese a la notable diferencia de precio.

El veredicto final después de haber pasado unos días con el Galaxy A5 parece claro. Este hermano pequeño de la familia Galaxy cumple a la perfección con su cometido. Es un teléfono con un buen rendimiento, con una batería sorprendente y una cámara más que satisfactoria.

Es cierto que la pantalla se queda sólo a una resolución de 1080p (la justa para permitir que se estire la batería), que no tiene cámara dual como algunos de sus competidores o que por ese precio se puede optar a un Galaxy S6, un teléfono de gama alta que todavía hoy es una compra muy apetecible.

En definitiva, el Galaxy A5 es un serio aspirante a hacerse con un hueco en el mercado de la gama media premium al que le podría haber venido mejor una rebaja psicológica en el precio: si Samsung lo vendiera por debajo de 400 euros hablaríamos de una compra casi segura.

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