guerra armamentística por la ciberseguridad

Grabaciones secretas: así de fácil es que te espíen con el móvil (y cómo evitarlo)

Escándalos como el que salpican al ministro de Interior recuerdan lo fácil que resulta grabar una conversación ajena... o convertir el 'smartphone' en una grabadora a distancia

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¿Es Mark Zuckerberg un paranoico? ¿Cómo se llevaron a cabo las grabaciones al ministro de Interior Fernández Díaz? Hasta la irrupción de la telefonía móvil y de internet, acceder a las comunicaciones ajenas exigía un contacto físico, ya fuera para abrir una carta privada o pinchar un teléfono fijo. Hoy en día acceder al contenido de un 'smartphone' o un ordenador no sólo es mucho más sencillo, sino que se puede llevar a cabo a distancia sin mucha dificultad.

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Para espíar un dispositivo no es necesario contar con la tecnología de la NSA ni trabajar para el CNI. Diversas aplicaciones y 'softwares' permiten acceder a las conversaciones, WhatsApps, mails y casi cualquier contenido del terminal de otra persona. Por suerte, estos programas encuentran sus homólogos en programas de protección que luchan por la seguridad de nuestros 'smartphones'.

Cuidado con Android

Según el cofundador de la empresa de ciberseguridad CounterCraft David Barroso, la simple elección del sistema operativo del móvil ya nos predispone a posibles ataques. "Para Android hay muchas aplicaciones en este sentido, pero Apple no te deja hacer estas cosas a menos que tengas 'jailbreak' [modificación que llevan a cabo algunos usuarios para poder instalar programas pirata en el iPhone]".

Aunque la AppStore de Apple también ha tenido problemas de seguridad, Barroso explica que las 'apps' de iPhone y iPad tienen un acceso mucho más restringido, por lo que el espionaje es complicado. "Los programas pueden acceder a la localización o las fotos, previo permiso, pero nunca a WhatsApp". Tampoco es posible, a menos que exista 'jailbreak', grabar conversaciones con una aplicación.

Flexispy permite escuchar llamadas, espiar chats de WhatsApp y Facebook y hasta convertir el 'smartphone' en una grabadora a distancia

En Android la cosa cambia y las herramientas están a mano para cualquiera. El objetivo no son sólo políticos y empresarios porque, tal y como afirma Barroso, los principales clientes de estas aplicaciones son personas recelosas de sus parejas. Flexispy es uno de los ejemplos más terroríficos.

Por una suscripción que comienza en unos diez euros al mes, según los servicios deseados, un usuario puede ver, desde su ordenador, toda la información del teléfono de otra persona. Según aseguran en la web, es posible escuchar llamadas en vivo, así como grabarlas. También espiar chats como WhatsApp y Facebook, obtener contenido multimedia como fotografías, conseguir contraseñas... No hay información que no pueda obtener.

Pero que no cunda el pánico todavía, porque primero es necesario que alguien instale la aplicación en nuestro 'smartphone' sin que nos demos cuenta. Barroso, además, recuerda la ilegalidad de estos sistemas: "Si se instala sin el consentimiento de la otra persona, y esto siempre suele ser así, hay varias sentencias en España que dicen que es ilegal".

Estas aplicaciones no sólo hacen vulnerable el contenido del interior del móvil: también la información que se maneja alrededor. Otra de las características de Flexispy permite registrar el sonido ambiente. En otras palabras, convertir el 'smartphone' de la otra persona en una grabadora que trabaje para nosotros. Un sistema que, según relata 'El Diario', ya ha sido utilizado en algunos complots policiales.

Cómo proteger nuestro móvil

Para Barroso, una de los principales problemas es que la gente instala muchas aplicaciones sin filtro ni control. Algunas de ellas, sin llegar a ser un Flexispy y camufladas bajo un inocente juego, roban información como la geolocalización. 

Frente a Flexispy se encuentran empresas como la española Enigmedia, una aplicación surgida de la tesis doctoral en teoría del caos de Gerard Vidal, su fundador. "Las fórmulas matemáticas son el corazón de la ciberseguridad, y nosotros hemos conseguido la encriptación con unas pocas operaciones y cifras", explica.

Enigmedia se instala en el 'smartphone', tableta o PC como una aplicación más a través de la cual mandar mensajes con seguridad, ya que permite que el usuario tenga sus "propios servidores". "Es como un WhatsApp privado que impide que un desconocido intercepte la llamada y la grabe".

La aplicación de Vidal es un servicio pensado para empresas que quieran disponer de un sistema de mensajería interno y privado. Por ese motivo los precios no están enfocados al usuario medio, pues la suscripción es de 650 euros al año. Según Vidal, aunque en informática no hay nada cien por cien seguro, Enigmedia sería capaz de detectar una intrusión mediante Flexispy sin problemas.

"La facilidad para hacer estas cosas es enorme, no son recursos de la NSA", explica Vidal. Barroso añade que no existen "varitas mágicas" a la hora de protegernos, aunque siempre podemos reducir las probabilidades de un ataque.

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