un salmón que crece más rápido

Estados Unidos aprueba el primer animal transgénico para consumo humano

La FDA ha aprobado este jueves la producción y comercialización del salmón AquAdvantage sin imponer un etiquetado especial, ya que lo considera "tan sano y nutritivo" como cualquier otro salmón

Foto: Salmón AquAdvantage junto a un salmón no modificado
Salmón AquAdvantage junto a un salmón no modificado

La FDA estadounidense ha aprobado hoy la producción del primer animal transgénico destinado a consumo humano en el mundo. Se trata de una variedad de salmón, producido por la empresa AquaBounty, modificado para que crezca en la mitad de tiempo. 

"Después de una revisión científica rigurosa y exhaustiva, la FDA ha llegado a la conclusión de que consumir el salmón AquAdvantage es tan seguro como comer cualquier otro salmón atlántico no modificado genéticamente, e igual de nutritivo", se puede leer en el comunicado emitido por máxima autoridad alimentaria estadounidense. 

Los animales transgénicos que ya existen

La nueva variedad, bautizada como AquAdvantage, es un tipo de salmón atlántico al que se le han incorporado un gen de otra variedad, el salmón real, más grande, así como una secuencia reguladora procedente de las viruelas, peces muchos más lejanos en parentesco que habitan en aguas más frías.

Si los salmones atlánticos no son naturalmente más grandes es a causa de la temperatura: el frío evita que produzcan más hormona del crecimiento. En la nueva variedad transgénica, la secuencia de ADN reguladora, al proceder de un animal acostumbrado al frío, se activa aunque las temperaturas sean bajas, generando esa hormona en más cantidad y ayudando a que los animales crezcan más rápido. Además, la hormona proviene de un salmón, el real, más corpulento. Ambas cosas combinadas hacen que los nuevos salmones crezcan más y más rápido, lo que tiene unas obvias ventajas comerciales.

Seguridad, medio ambiente y etiquetado

Según la FDA, los datos analizados sobre este nuevo tipo de salmón demostraron que los genes insertados se mantuvieron estables a través de varias generaciones de peces, que los alimentos generados a partir de su carne eran perfectamente seguros para ser consumidos por humanos y por animales, que la manipulación genética era segura para el pez y que éste cumplía con las características publicitadas por el fabricante, es decir, que efectivamente crece a un ritmo más rápido que sus equivalentes no modificados.

Además de los supuestos riesgos para la salud, la oposición a la aprobación de este tipo de organismos proviene de la preocupación por que puedan escapar de los recintos donde se críen y prosperar en libertad, esparciendo su ADN modificado a base de reproducirse con especímenes locales. Por eso, la FDA ha realizadose una serie de evaluaciones ambientales para asegurar que la cría de estos animales en cautividad, y su ocasional escapada accidental no causarían un impacto significativo en el entorno. Como parte de estas precauciones, se han impuesto a la empresa AquaBounty una serie de medidas de contención, que aseguren que es extremadamente improbable que los peces se escapen y se establezcan en libertad.

Los datos y la información analizados sobre el salmón AqAdvantage no son materialmente diferentes de los de cualquier otro salmón atlántico

Otro de los puntos polémicos proviene de la obligatoriedad o no de etiquetar la carne de estos salmones como proveniente de OGM (organismos genéticamente modificados), algo que reclaman muchos consumidores y organizaciones ecologistas pero a lo que son reticentes los productores, ante el temor de que la falta de información y los prejuicios causen rechazo y una caída de precios.

La FDA ha decidido que, a partir de ahora, estos animales podrán criarse y comercializarse en Estados Unidos, y no será obligatorio que estén etiquetados como animales OGM, ya que considera que es un producto tan sano y nutritivo como los salmones atlánticos no modificados. "Puesto que los datos y la información analizados sobre el salmón AquAdvantage no son materialmente diferentes de cualquier otro salmón atlántico, la DFA ha decidido que no hace falta un etiquetado adicional". 

A pesar de ello, la agencia reconoce en su decisión que, si bien no es obligatorio, el etiquetado de los productos derivados de este animal transgénico es algo que muchos consumidores están interesados en esa información, y que por tanto muchos productores querrán incluirlo en sus productos. Por eso, ha publicado dos documentos para que sirvan como guías para elaborar esos etiquetados, de forma que informen sin alarmar a los compradores de productos provenientes de organismos genéticamente modificados. 

La fda considera que no hay riesgo para los consumidores ni para el medio ambiente
La fda considera que no hay riesgo para los consumidores ni para el medio ambiente

Una aprobación que ha tardado décadas

La aprobación de esta especie por parte de la agencia alimentaria ha sido un largo proceso: AquaBounty, una empresa con sede en Massachusetts, lleva intentándolo más de 20 años. Según el comunicado de prensa que ha emitido esta misma tarde, "el salmón Aquadvantage supondrá un cambio en las reglas del juego que traerá un alimento sano y nutritivo para los consumidores de forma medioambientalmente responsable y sin dañar los océanos u otros ecosistemas marinos. Utilizando sistemas de acuicultura en tierra, este alimento, fuente de proteínas y otros nutrientes se puede criar más cerca de los consumidores y de forma más sostenible". 

Según sus datos, Estados Unidos importa aproximadamente el 90% de los alimentos provenientes del mar que se consumen en el país, y el 95% si nos referimos al salmón atlántico. "El salmón AquAdvantage dará una oportunidad a una industria nacional para que sea económicamente viable, además de ofrecer a los consumidores un producto fresco y delicioso". 

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios