crisis de identidad 2.0

'Internet safari', o por qué todos mentimos para ocultar nuestra infelicidad

El periodista y experto en tendencias culturales Noel Ceballos publica de la mano de Blackie Books un ensayo sobre cómo el mundo 'online' está cambiando nuestro mundo real

Foto: Selfie
Selfie

Las cinco formas en las que internet ha cambiado nuestra vida. Estos datos sobre el mundo online te sorprenderán. Y de regalo, el gif de un gatito. Burdos trucos que nos llaman la atención a la vez que resaltan una evidencia: nuestro poder de concentración cada vez se asemeja más al de una lombriz de tierra. Pasar del primer párrafo es todo un reto intelectual en un mundo donde la búsqueda constante de una personalidad única nos hace caer en la superficialidad. Aviso a navegantes: la clave para la felicidad se encuentra en la última línea.

Segundo párrafo y adiós al 98% de los lectores. Ahora que estamos entre amigos, adentrémonos de la mano en la jungla de Internet Safari (Blackie Books, 2015). Así se titula el ensayo escrito por el periodista y experto en tendencias culturales Noel Ceballos (Madrid, 1985) cuyo objetivo es comprender cómo internet nos está cambiando la vida. Si es para mejor o para peor depende de cada uno, porque la obra abre más preguntas de las que responde; combina el optimismo hacia las nuevas tecnologías que han transformado el mundo con el peligro que entraña su desconocimiento.

La principal tesis del libro es que atravesamos una crisis de identidad debida a la disociación existente entre nuestro Yo real y online. “Mentimos continuamente en internet”, comenta Ceballos a Teknautas. Cada vez que subimos una foto bebiendo mojitos en la playa mostramos cómo queremos ser (aquí, sufriendo), en lugar de cómo somos. 

Las redes sociales nos obligan a redefinir nuestra identidad a cada minuto y a fingir que resultamos más interesantes de lo que somos

El resultado: la ansiedad. “Las redes sociales nos obligan a redefinir nuestra identidad a cada minuto”, asegura Ceballos. La separación entre internet y realidad es cada día más estrecha, pero esto no es un impedimento para intentar molar muy fuerte a través del ordenador. “Fingimos que somos más felices e interesantes de lo que quizá seamos”. Y cuando todos nuestros contactos intentan vender una imagen de triunfo y postureo llega la frustración.

Es lo que Ceballos denomina la “Primera Iglesia Unificada de Mí Mismo”. Un culto al yo esquizofrénico que nos lleva a tener diferentes personalidades. “No somos conscientes de que no hay personajes en internet sino que somos nosotros mismos. Las máscaras que nos ponemos son parte fundamental de nuestra identidad, lo que sacas en internet es parte de ti”. 

Los trols son la parte extrema de este problema: “Internet nos da la oportunidad de sacar lo peor de nosotros mismos, como subir fotos de nuestra expareja”. Un problema que en opinión de Ceballos desaparecerá cuando el mundo online y real se unifiquen. "El comportamiento agresivo en la red será visto como el que va poniendo zancadillas y gritando por la calle".

Para Ceballos, esta crisis de identidad no es necesariamente mala. “No tiene por qué llevarnos a un momento peor, sino que puede servir como renacimiento”. De momento hay que comprender que lo que sucede en internet trasciende a nuestro mundo porque "ya no es un planeta paralelo", y casos como el de Ashley Madison lo certifican.

Internet puede tener el mayor de los significados o ser algo vacío, superficial y triste. "Es una herramienta que puedes utilizar para reirte y poner gifs de gatos o para intentar cambiar el mundo". El problema es que nuestra capacidad de atención es cada vez menor. "Tendemos a consumir diferentes estímulos y no profundizar en nada. No queremos saber las consecuencias últimas de nada porque nos quedamos con el trending topic y nos dan igual las fuentes".

“Nadie entiende internet”

El origen de esta crisis de identidad es evidente para Ceballos: “Nadie entiende internet”. No se asuste, querido lector. Noel y yo tampoco lo comprendemos. Y en su opinión a los padres de Google y Twitter les sucede lo mismo con sus creaciones. Tampoco hay que preocuparse, es lógico al tratarse de una forma de comunicación global tan nueva y sin precedentes históricos.

Dentro de esta incomprensión, Ceballos destaca a la generación de los 80 como “única en el mundo”. Entre aquellas personas que comenzaron su safari siendo adultos y los que nacieron en medio de la jungla como nativos digitales, unos pocos afortunados se encontraban en el sitio adecuado y en el momento justo.

Internet es una herramienta que puedes utilizar para reirte y poner gifs de gatos o para intentar cambiar el mundo

“Crecimos con el desarrollo del medio, y que no existiera Twitter cuando teníamos 15 años nos ha salvado”, comenta Ceballos. Pero esto no quiere decir que los más jóvenes no puedan entender el impacto de internet, aunque sus hormonas puedan jugarles alguna mala pasada debido al sexting. Noel defiende la gran importancia de las nuevas generaciones: "Demuestran mucha más madurez que los adultos, que ven la red como algo inquietante e incomprensible".

Entre adolescentes y nuevos medios como Buzzfeed ("el medio más inteligente que existe ahora mismo, con una profundidad no aparente pero que está ahí") comienzan a surgir nuevas formas de expresión. "Puede parecer que hacerse un selfie en un funeral es un acto de egolatría extrema, pero los jóvenes se expresan mejor con imágenes". ¿El futuro? Volver a los pictogramas, como los egipcios, porque una caca con ojos vale más que mil palabras. "Los emojis son la primera fase de un nuevo lenguaje, que no tiene por qué ser algo malo".

Al final comprenderemos internet, eso Ceballos no lo duda. "El problema no son las redes sociales sino lo que hacemos con ellas". Con el tiempo aprenderemos a no mirar WhatsApp mientras alguien nos habla. A quitarnos la máscara para ser nosotros mismos: "Ese personaje que interpretamos de forma online somos nosotros mismos, y eso no se puede cambiar con avatares".

En este punto del artículo las estadísticas aseguran que sólo deben de quedar un par de lectores. A esos fieles devotos, titanes de la concentración, Noel Ceballos les regala el verdadero truco para sobrevivir al safari de internet: no se deje llevar por el pánico ni tampoco por el optimismo ingenuo. "Debemos ser conscientes de nuestra crisis de identidad. Así podremos hacernos las preguntas adecuadas para construir el futuro". La clave para ser feliz pasa por dejar de mentirse a uno mismo.

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