Estas son las aves más amenazadas de España por no cumplirse la ley
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se celebra el día de las aves 2015

Estas son las aves más amenazadas de España por no cumplirse la ley

Este fin de semana se celebra el Día Mundial de las Aves 2015. Su objetivo es acercar estos animales a esos millones de personas que viven

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Este fin de semana se celebra el Día Mundial de las Aves 2015. Su objetivo es acercar estos animales a esos millones de personas que viven en grandes ciudades, un mundo aparte alejado de la naturaleza. También es una ocasión idónea para visualizar la necesidad de su conservación, cuyas ventajas repercuten directamente en la salud y la economía de los españoles. ¿A qué peligros se enfrentan las aves españolas?

Puestos a enumerar, los tendidos eléctricos, el uso de venenos y la destrucción de hábitats son las tres amenazas principales junto a la caza ilegal, especialmente para las especies en peligro de extinción. Según el Ministerio de Medio Ambiente, unas 25.000 aves mueren cada año electrocutadas, por ejemplo. El técnico del Área de Conservación de Especies de SEO/Birdlife, Nicolás López, comenta a Teknautas la ironía de que, aunque existe una clara normativa, se incumple la ley en todos estos aspectos.

Es el caso de los tendidos eléctricos: “Hay una legislación a nivel estatal y otra autonómica que regula cómo deben ser para que se reduzca su peligrosidad al máximo”, explica López. Sin embargo las medidas existentes, “de obligado cumplimiento”, son caras. El técnico lamenta que, en un país de tendidos como España, la mayor parte sea tan antigua hasta el punto de que “caen como moscas.

El águila imperial y el águila perdicera son dos de las más afectadas por los tendidos eléctricos. Las muertes y accidentes pueden ocurrir por colisión (cuando el animal choca contra un cable que no ve) o electrocución (cuando se posan en una parte no aislada). En el caso del águila imperial, por ejemplo, se han contabilizado 120 muertes por este motivo en 15 años, cuando sólo quedan 220 parejas reproductoras.

“Debe cumplirse la ley y haber cierta voluntad política”, asegura el experto, que considera que las eléctricas también “deben poner de su parte”. La normativa actual carga al Estado y las Comunidades Autónomas con los gastos relativos a la modificación de los tendidos y “exime” a estas empresas de ser corresponsables en cuanto a los gastos.

El resultado es que la administración no tiene presupuesto para esto, hasta el punto que se han destinado fondos FEDER para arreglar tendidos. “Ese dinero que ponemos todos los ciudadanos debería dedicarse a otra cosa y no a arreglar un tendido que aprovecha económicamente una compañía privada. El día que Europa se entere que nos gastamos su presupuesto en arreglarlos la tendremos”, asegura López de forma contundente.

La solución pasa, en su opinión, por las compañías eléctricas. Según explica López, algunas sí han gastado dinero, bien para limpiar su imagen, bien porque son más cuidadosas, pero no existe una ley que las obligue. “Son estas empresas quienes sacan beneficio de sus tendidos, y es lógico que asuman ese coste”, añade.

Para otras aves, el envenenamiento es su mayor peligro, ya sea por culpa de cebos envenenados o por sustancias tóxicas pero permitidas como los herbicidas. “Son métodos prohibidísimos desde hace muchos años”, asegura López. El milano real es una de las aves que más sufren este problema y la solución, una vez más, consistiría en cumplir la ley.

Otras especies se están quedando sin hogar: debido al urbanismo y los incendios corren el riesgo de perder sus lugares de nidificación, cobijo y alimento. Es el caso de la alondra ricotí y algunos aguiluchos. “Los hábitats rurales se han transformado por la mecanización del campo y algunas aves no han tenido tiempo aun de adaptarse”.

Los beneficios de la conservación

Ante esta problemática que nos recuerda el Día Mundial de las Aves, existe un sector de la población más preocupado por el coste económico de las actividades de conservación que por los animales. Es una postura completamente lógica si no se conocen los beneficios humanos y económicos en los que se traduce la protección de las aves.

El mejor ejemplo es el incipiente turismo ornitológico, una actividad que mueve más de 70.000 millones de euros en todo el mundo. “En España comienza a despuntar ahora”, asegura López, y nuestro país tiene mucho que aportar. “No hay otro sitio en Europa con más diversidad biológica y además somos el puente migratorio más importante”. Por este motivo, unos 50.000 europeos visitan cada año España para observar aves, aunque no existen cálculos sobre los posibles beneficios económicos.

Las oportunidades económicas que ofrece el turismo ornitológico no es el único motivo por el que deberían cumplirse las leyes de protección. López asegura que la protección de sus ecosistemas “se traduce en beneficios económicos y millones de puestos de trabajo”. Gracias a la protección de estos hábitats se consiguen materias primas, agua limpia, se evitan los desastres naturales y la erosión.

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