samsung consigue su mejor reloj hasta la fecha

Probamos el Samsung Gear S2: redondo por fuera y por dentro

El Gear S2 es el primer reloj de diseño circular de la compañía coreana y un aspirante a competir con el Apple Watch. Lo hemos probado. ¿Merece la pena?

Foto: El nuevo Samsung Gear S2. (Javier Lacort)
El nuevo Samsung Gear S2. (Javier Lacort)

Durante la IFA 2015 hemos visto varios wearables, pero si uno era esperado por encima de los demás era el Samsung Gear S2. Por varios motivos: el primer reloj de esfera circular de esta marca, su atractivo diseño, y los teasers que hemos ido viendo durante las últimas semanas.

Ya es oficial y hemos podido probarlo. Ante todo, es un reloj. Es discreto, elegante, quizás algo grueso (poco más de un centímetro). Su pantalla, de 1.2 pulgadas, tiene una nitidez muy aceptable gracias a su resolución de 360 x 360, la densidad de píxeles es lo suficientemente alta.

Antes de hablar de diseño, hay un matiz importante: no hay un solo modelo, sino dos: Gear S2 (este último con variante con conectividad 3G) y Gear S2 Classic. El S2 está construido con aluminio y correa de silicona. Es, sin decirlo, un modelo “Sport” o simplemente más simple y económico. El S2 Classic por contra tiene la correa de cuero y un aspecto ligeramente más tradicional: no es tan válido para practicar deporte pero sí para llevar en casi cualquier situación.

Llevamos nuestro 'smartphone' en cualquier situación sin problema alguno, pero nunca iremos a un evento importante con un reloj de silicona

Y es que no olvidemos que esto no es únicamente tecnología, sino que lleva aparejado un fuerte componente de moda, de estilo: llevamos nuestro smartphone en cualquier situación sin problema alguno, pero nunca iremos a un evento importante con un reloj de silicona.

(Javier Lacort)
(Javier Lacort)

¿Cómo se maneja?

Vamos con el reloj: su interfaz, su software, está creada conjuntamente con su hardware: un bisel giratorio que rodea la pantalla circular es el que nos dejará desplazarnos por los menús, hacer zoom, scroll… Rotar ese bisel es lo que hace que podamos navegar por el reloj. Era sagrado que su manejo fuera fluido. Si hubiese sido frustrante, todo el reloj lo hubiese sido. No ha sido así, la experiencia es suave, fluida, con una sensación al pasar por cada muesca que recuerda a las de las cajas fuertes.

El software también funciona de forma fluida. Se nota que es Samsung quien lo ha desarrollado de forma conjunta al hardware. Cuando se desarrolla así un producto tecnológica, el resultado siempre es mejor. Y es que el Gear S2 no tiene Android Wear en sus entrañas, sino Tizen, el sistema propio de Samsung con el que quieren conectar todos sus dispositivos: smartphones, tabletas, televisores, relojes, cámaras, electrodomésticos… El escollo más grande es sin duda el de smartphones y tabletas.

(Javier Lacort)
(Javier Lacort)

Volviendo al reloj, también tiene pequeños trucos de ingenio con el que resolver los problemas de pretender hacer mucho en una pantalla demasiado pequeña. Por ejemplo, Wall Street Journal tiene su propia app pero no muestra texto común para dar noticias (en una pantalla circular, la lectura tradicional se resiente mucho). En su lugar, ha utilizado la tecnología Spritz, que muestra el texto palabra a palabra de forma ultrarrápida.

Una pantalla excelente

Y hablando de la pantalla, merece la pena destacar su desempeño: la dominancia de Samsung en AMOLED les ha permitido llegar con una pantalla excelente a este reloj. El hecho de que sea circular es un arma de doble filo: luce mucho más bonito y natural como reloj, pero las aplicaciones en formato listas, que son abundantes en los relojes, así como los textos, se ven peor porque se leen peor. Sólo en el centro se pueden leer las líneas completas.

El Gear S2 también tiene el foco en el deporte: incluye podómetro y sensor cardíaco

Por encima o por debajo las líneas se empiezan a acortar. Algo que tiene parte de solución en que su sistema operativo sea Tizen: gracias a ello, Samsung tiene mucha más libertad para diseñar todo el software adaptado a este formato. Con Android Wear hubiera sido imposible. No obstante, la inclusión de Tizen también tiene matices negativos: no tiene los servicios de Google (Gmail, Google Maps, Google Now…) ni todas las aplicaciones que sí tiene ya Android Wear.

El Gear S2 también tiene el foco en el deporte: podómetro y sensor cardíaco para alimentar a S Health, la plataforma deportiva que Samsung integra en prácticamente todos sus dispositivos de electrónica de consumo, aunque también se incluye Nike+. Y otra herramienta interesante es Samsung Pay, que permitirá usar el reloj para pagar como si fuera una tarjeta de crédito mediante un proceso bastante simple y rápido. ¿En España? Sí, pero todavía no: este sistema tiene a Estados Unidos como país inicial. España llegará en un futuro próximo, en una fecha aún no confirmada.

(Javier Lacort)
(Javier Lacort)

Y si hablamos de limitaciones regionales, hay otra mayor y que irá más para largo: hay un modelo del Gear S2 con conectividad 3G, pero a través de la tecnología eSIM, que simula de forma electrónica una tarjeta SIM. Como dicha tecnología todavía no está regulada en Europa, este modelo no podrá llegar al viejo continente, al menos hasta que en Bruselas pongan remedio y acepten una tecnología que en pocos años será estándar.

El Gear S2 es discreto, es bonito, no llama la atención demasiado. Dentro del reloj, todas las posibilidades que puede ofrecer. En el primer día son bastante, e irán aumentando en la misma medida en que pasen los meses y cada vez más desarrolladores se interesen por la plataforma. Esto último también será determinante y es ahí donde Samsung tendrá que dedicar muchos esfuerzos. De momento tiene un muy buen argumento para acompañar a sus smartphones, o a los de casi cualquier Android: es compatible con cualquiera que tenga Android 4.4 KitKat o superior, y al menos 1.5 GB de RAM. 

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