A Google no le gusta que sus empleados hablen de lo que cobran
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una empleada trató de comparar los sueldos

A Google no le gusta que sus empleados hablen de lo que cobran

A una trabajadora se le ocurrió crear una hoja de cálculo para que sus compañeros consignasen lo que ganan y comprobar si había desigualdad, algo que a sus superiores no les gustó nada

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El pasado 16 de julio, Google saludaba al mundo con un doodle dedicado a la periodista afroamericana Ida B. Wells en la fecha de su nacimiento. Periodista y defensora de los derechos civiles, el buscador quiso homenajear a una mujer que a comienzos del siglo XX reclamó el voto para las mujeres y documentó cientos de casos de linchamientos raciales.

Es habitual que Google dedique su portada a reconocidas figuras históricas que lucharon por la justicia y la igualdad. Algo que se queda en una fachada según erica Joy, una exempleada que asegura quedentro de la compañía la situación es muy distinta: los empleados son tratados de forma desigual a la hora de remunerarles, confiando en cierto secretismo en cuanto a los sueldos para mantener la situación, y si alguien se atreve a hablar del tema, puede sufrir repercusiones de sus superiores.

Una puesta en común de los salarios

Es lo que ella misma ha contado en Twitter, según cuenta Wired. En una serie de tuits, Joy relata que llevó a cabo un experimento con sus compañeros. Después de una conversación sobre sus salarios, decidió crear una hoja de cálculo para recoger en ella cuánto cobraban cada uno, para comprobar si había igualdad, especialmente en cuestiones de género.

One Sunday, some former coworkers & I were bored, talking about salaries on the internal social network instance. A spreadsheet was created.

El formulario corrió como la pólvora entre los trabajadores, que felicitaron a Joy por su iniciativa. Hasta que un par de días después, la cosa se torció: "El lunes o el martes me invitaron a hablar con mi superior. Los de arriba no estaban contentos, ella no estaba contenta. ¿Por qué lo había hecho? '¿Es que no sabes lo que puede pasar?' Nada. Es ilegal tomar represalias contra los empleados por compartir sus salarios".

"Don't you know what could happen?" Nothing. It's illegal to retaliate against employees for sharing salaries. "Wellll.... ... ..."

La reunión terminó así, y la hoja de cálculo con los sueldos siguió circulando. Además de las felicitaciones, Joy comenzó a recibir una cosa llamada peer bonuses, o bonus de los pares, es decir, bonus de 150 dólares que los compañeros pueden enviarse unos a otros cuando hacen algo bien. "Una cosa que he aprendido en este tiempo es que los peer bonuses se conceden con la autorización de los superiores. La mía los estaba rechazando todos".

"El rechazo de los bonus era algo inaudito"

Al mismo tiempo, otro de sus compañeros "un tío blanco, al que no nombraré, es un buen amigo, que se identifique él si quiere", sí que estaba recibiendo esos extras. "Cuando le dije que los míos estaban siendo rechazados se enfadó mucho y quiso contarle a todo el mundo lo que estaba pasando. Le pedí que no lo hiciera". Al final corrió la voz, y la situación sorprendió a todo el mundo: "el rechazo de los bonus era algo inaudito, la mayoría ni siquiera sabía que eso se pudiese hacer".

Rejecting PBs was so unheard of, ppl didn't know it was possible. There was outrage when they found out. Shock that I wasn't talking abt it.

Mientras tanto la hoja siguió compartiéndose, recogiendo información que revelaba por qué la empresa no quería que los trabajadores se contasen lo que cobraban unos a otros. En un momento dado, cuenta Joy, por fin un bonus fue aprobado, bastante tiempo después de que las cosas se calmaran y porque la persona que redactó la solicitud lo hizo de forma algo ambigua.

Pero el rechazo de esos extras no fue la única consecuencia que sufrió Joy por su idea: sus superiores seguían enfadados, alguno incluso dejó de interactuar con ella. Sin embargo, su idea trajo cambios positivos para muchos de sus compañeros. "Antes de irme, en torno al 5% de la empresa había compartido su sueldo en esa hoja de cálculo. La gente lo usó para pedir y conseguir sueldos igualitarios". Antes de dejar la compañía, Joy cedió el archivo a otros compañeros para que no desapareciese por obra de la dirección cuando ella ya no estuviese allí.

"Luchar por la justicia en Google no termina bien"

Basándose en su caso, Joy recuerda precisamente a Ida B. Wells. "Ella fue genial, hizo cosas para lograr un cambio de tal magnitud que si soy solamente la mitad de lo que ella fue, es que me va bastante bien. Soy una gran creyente en la justicia y la equidad y lucharé por ambas si es necesario. Pero hacerlo dentro de Google no termina demasiado bien". Y pone otro ejemplo, asegurándo que si confrontas a alguien racista, cuyo racismo esté bien documentado, "habrá una lluvia de mierda", pero en defensa del racista.

Shit WILL hit the fan if you tell a racist (a well documented racist) to go fuck themselves though. In defense of the racist, obvi.

Y termina su ristra de tuits encarándose directamente con Google y con los que comparten sus doodles como si eso fuera una acción valerosa: "Sí, claro. Hurra, Google ha hecho un doodle de Ida B. Wells. Os garantizo que si ella estuviese viva hoy y trabajase en Google, habría muchas reuniones privadas sobre su futuro aquí. En resumen: compartir un doodle no os hace defensores de la justicia,la desobediencia civil sí".

Google Doodle Sueldos
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