'receta médica online', en el punto de mira

Una página española de venta de recetas desata la ira de farmacéuticos y médicos

El Real Decreto sobre receta médica y órdenes de dispensación no habla en ningún momento de las limitaciones o responsabilidades en caso de la prescripción de medicamentos a través de internet

Foto: Una página española de venta de recetas desata la ira de  farmacéuticos y médicos

Ha nacido hace poco tiempo, pero ya ha conseguido sembrar una intensa polémica. La web Receta Médica Online, dedicada a la venta de recetas médicas a través de internet, ha conseguido, con su actividad, cabrear a un número significativo de médicos y farmacéuticas, que acusan a la plataforma de llevar a cabo una práctica ilegal o, en el mejor de los casos, poco ética.

El debate parece ser recurrente, ya que el Real Decreto sobre receta médica y órdenes de dispensación no habla en ningún momento de las limitaciones o responsabilidades en caso de la prescripción de medicamentos a través de internet, lo que ha dado lugar a todo tipo de interpretaciones.

Un servicio que “engaña y confunde al paciente”

Para el presidente de la Organización Médica Colegial, Juan José Rodríguez Sendín, este servicio es “una vergüenza” que “además engaña y confunde al paciente”, con lo que, asegura, actuarán en consecuencia. Por otro lado, el Colegio de Farmacéuticos de Madrid también se ha mostrado en contra de esta práctica e informará de ello al Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Desde la compañía insisten en la total y absoluta legalidad de su portal, del que dicen que no es “una tienda de medicamentos en internet o una farmacia online”, sino “una consulta médica basada en Telemedicina”.

¿Es ético dar recetas a un paciente al que no se ha visto?

En ese caso, el debate parece dirigirse hacia otro lado. ¿Es una buena praxis extender una receta a un paciente al que no se ha examinado en persona? El fundador de la web, Roberto Medina, asegura que esto es “una cuestión de praxis médica. Si vas a Urgencias y dices que necesitas una receta porque no puedes esperar a que te atiendan cuando te dan cita, el médico te pide un informe médico y con ello, los médicos normalmente te prescriben”.

De este modo, desde Receta Médica Online señalan la posibilidad de mala praxis que también existe en la medicina offline y, además, aluden a la necesidad de que sea también el propio paciente el que asuma su propia responsabilidad.

En cualquier caso, el portal asegura contar con cuatro médicos, que son los que examinan cada caso y, dependiendo de que el paciente cumpla los requisitos necesarios, proceden a prescribir o no la receta.

¿Qué requisitos hay que reunir para pedir una receta?

Pero, ¿cuáles son esos requisitos? Lo cierto es que, en este sentido, parece que la web ha tenido que recular en alguna de sus prácticas. Según diariofarma, al principio la web se anunciaba públicamente como un portal para solicitar o renovar una receta médica. Sin embargo, tras las numerosas críticas recibidas, al día siguiente cambió su texto y aseguró que su iniciativa está más bien enfocada a la renovación de recetas previamente prescritas. Para ello, la página principal de la web empezó a recoger de manera clara que, para obtener una receta, el paciente debe firmar un consentimiento informado y enviar al portal un informe médico que avale su tratamiento y, por tanto, justifique la petición de la receta.

No piensa lo mismo una farmacéutica de Madrid que llegó a pedir una receta de Orfidal y, hasta llegar a la pasarela de pago (que no llegó a ejecutar), asegura que el portal no le pidió en ningún momento un informe médico que acreditase la necesidad de tomar ese medicamento. Desde el portal, al ser preguntados por este caso, aseguraron que “a lo mejor en este caso hubo algún problema tecnológico”.

¿Conseguiremos una receta sin informe médico?

En Teknautas hemos querido comprobar, de manera muy rústica, los procedimientos de seguridad y control médico que asegura tener esta web, así que el pasado viernes nos propusimos pedir una receta de Orfidal, idéntica a la que pidió la farmacéutica madrileña.

En el primer paso, observamos que el portal nos pide que adjuntemos un informe médico que avale nuestra necesidad de tomar dicho medicamento. Como no lo tenemos, intentamos colarle nuestro DNI, que también tendremos que adjuntarlo en el siguiente paso.

En el tercer paso, el portal nos hace un breve cuestionario para evaluar nuestra posible (o no) idoneidad para tomar el medicamento: si el paciente tiene alergia a algún medicamento, si padece de diabetes, enfermedades pulmonares o de corazón, o si presenta dolencias relacionadas con una úlcera, diálisis, insuficiencia hepática o insuficiencia renal.

Tras cumplimentarlo, procedemos al pago y se nos asegura que, en un periodo de tiempo de entre 5 y 20 minutos, el doctor asignado nos confirmará si puede extendernos la receta.

Sin embargo, 25 minutos después llegan las malas noticias. El doctor que nos escribe es el propio fundador de la plataforma y nos solicita el informe médico que, evidentemente, no hemos adjuntado.

Tras manifestarle nuestra momentánea imposibilidad de poder adjuntar el informe médico, le preguntamos por la posibilidad de obtener igualmente la receta, una petición que el médico declina. Prueba superada.

Para unos es una evidencia de mala praxis médica; para otros, sin embargo, una excelente manera de agilizar los trámites en la renovación de recetas. Y entre tanto, la ley no parece haber abarcado una norma concreta para casos tan específicos como este. Parece que será el tiempo el que ponga las cosas en su sitio y delimite la idoneidad de este tipo de prácticas.

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