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¿Y si la materia oscura no fuera tan oscura?
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podría interactuar con otras fuerzas

¿Y si la materia oscura no fuera tan oscura?

Hasta ahora se pensaba que se limitaba a 'ver' el universo a través de la gravedad, pero un equipo de físicos la ha pillado haciendo algo más interesante: frenar tras una colisión entre galaxias

Foto: La materia oscura es invisible, pero puede deducirse por la distorsión en forma de arco azul
La materia oscura es invisible, pero puede deducirse por la distorsión en forma de arco azul

La materia oscura recibe este nombre porque sólo interactúa con la fuerza de la gravedad. Debido a que no emite suficiente radiación electromagnética, resulta invisible para los métodos de detección actuales. Pero un grupo de físicos y astrónomos ha descubierto que también podría interactuar con otras fuerzas además de la de la gravedad, por lo que no es tan interte como se suponía.

“Puede que la materia oscura no sea completamente oscura”, asegura a Teknautas el investigador de la Universidad de Durham (Reino Unido) y autor del estudio publicado hoy en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, Richard Massey. Eso sí, el físico aclara que esto no es más que una metáfora: “No estamos diciendo que brille”, bromea.

¿Qué quieren decir entonces sus palabras? Pues que la materia oscura sí interacciona con el universo que la rodea, y de formas nuevas que se ignoraban hasta ahora. “Los resultados de la última década mostraban que la materia oscura era aburrida, y es emocionante haber podido pillarla haciendo algo interesante”, añade Massey emocionado por su descubrimiento. Algo comprensible si se tiene en cuenta que esta supone el 27% del universo, frente al 5% que representa la materia normal (el 68% restante correspondería a la energía oscura).

Las estrellas y la materia oscura deberían permanecer juntas tras una colisión entre galaxias, pero no es eso lo que vieron los investigadores

Los investigadores pudieron ver este “algo interesante” gracias al telescopio espacial Hubble y el Very Large Telescope de Chile. Y lo que observaron fue la colisión de cuatro galaxias a 1.300 millones de años luz de la Tierra. Tras ellas, un grumo de materia oscura parecía rezagarse, inclinado. “Las teorías dicen que esta materia hipotética es químicamente inerte y que ve al resto del universo a través de la gravedad. Por eso las estrellas y la materia oscura de una galaxia deberían permanecer juntas, pero no es lo que vimos”, explica Massey.

El grumo se encontraba a 5.000 años luz de la galaxia que rodeaba, una distancia que la sonda Voyager tardaría 90 millones de años en completar. Dicha inclinación sólo puede darse si la materia oscura interactúa, aunque sea de forma muy ligera, con otras fuerzas que no sean la gravitatoria. Pero, ¿con cuáles?

Según los investigadores, la colisión observada entre estas galaxias tuvo una duración prolongada. Esto permitió observar los efectos de incluso las fuerzas más pequeñas. La mayor duda del equipo en estos momentos es conocer la duración exacta del evento para poder medir la magnitud de las fuerzas: puede que fueran interacciones muy débiles a lo largo de mil millones de años, o mucho más fuertes durante 100 millones de años. Para dilucidarlo serán necesarias nuevos estudios y simulaciones por ordenador.

'Los resultados de la última década mostraban que la materia oscura era aburrida, y es emocionante haber podido pillarla haciendo algo interesante'

“Hay muchas formas de llamar a una nueva fuerza que actúe sólo sobre la materia oscura, pero independientemente del nombre existe una enorme diferencia entre cero interacciones y diminutas interacciones”, comenta el físico. En realidad, la naturaleza de esta interacción es desconocida: podría deberse a efectos bien conocidos, o a fuerzas completamente nuevas. Pero Massey tiene clara una cosa: que no se trata de la gravedad.

Las implicaciones del descubrimiento podrían agitar otros campos de la física. Massey explica que si las partículas de materia oscura interactúan, necesitan otra partícula para hacerlo, de la misma forma que los electrones interactúan intercambiando un fotón. “Esto quiere decir que existirían, al menos, dos especies de materia oscura diferentes.

“Solíamos pensar que la materia oscura se sienta tranquilamente, preocupándose de sus cosas, pero si una colisión puede hacerla frenar significaría que sí que presta atención al mundo que la rodea”, concluye Massey. Un dato que no carece de interés, pues esta materia supone un 27% del universo, un porcentaje nada desdeñable sobre el que podría arrojarse algo de luz.

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