get your time permite comprar fechas pasadas y futuras

El 11-S sale por 291.000 euros: una 'startup' española se declara dueña del tiempo

¿Puede alguien registrar el tiempo como una propiedad? Los fundadores de Get Your Time aseguran que sí. De hecho, se han declarado sus dueños absolutos y lo usan para hacer negocio

Foto: Los tres fundadores de Get Your Time
Los tres fundadores de Get Your Time

Si la vida media de los españoles es de 84 años, eso supone una media de 30.660 días vividos. Podría usted considerar que ese tiempo es su tiempo. Pero lamentamos informarle que no, no lo es. El tiempo no es suyo porque de hecho, pertenece a otra persona. Concretamente a Lucas Ordieres, arquitecto canario de 30 años y a su empresa Get Your Time.

No es una broma, o no del todo. Ordieres se ha declarado a sí mismo dueño del tiempo como magnitud física y registró su propiedad ante notario en marzo de 2013. Para no dejar ningún periodo sin cubrir, se apropió de todo el tiempo: desde el Big Bang, hace unos 13.700 millones de años, hasta el Big Crunch en el que todo desaparezca dentro de 100.000 millones de años. Envió los documentos notariales a la ONU para que quedase constancia mundial de su propiedad.

“Existe un acuerdo internacional por el que ningún país puede declararse dueño de los objetos celestes (se refiere al tratado del espacio exterior), pero no dice nada de las personas, y ese hueco ha sido aprovechado por particulares para reclamar la propiedad del Sol y la Luna, por ejemplo”, explica Daniel  Hernández, socio de Ordieresy cofundador de Get Your Time. “En el caso del tiempo, no hay ni siquiera una mención en ninguna normativa”.

'Pedazos' de tiempo: cinco euros el día

Pero, ¿para qué declararse dueño del tiempo, algo intangible y no reutilizable? La respuesta es sencilla: para venderlo. Ese es el negocio de Get Your Time, vender pedazos de tiempo, concretamente días. Con Get Your Time es posible comprar un día, el que queramos de toda la historia, tanto hacia el pasado como hacia el futuro, ya sea una fecha histórica que nos resulte interesante como un día con un significado personal especial: fechas de nacimiento, aniversario o eventos personales importantes. A cambio obtendremos un título de propiedad de tiempo que acredite nuestra compra.

Es algo que tiene más que ver con el lujo y con el orgullo, con ser el único dueño de algo que es especial y tiene un valor para ti

El precio, claro varía. Los días, digamos, normales cuestan todos 4,99 euros. Las “fechas con historia”, como las llaman, valen bastante más. Por ejemplo, 10.000 euros hay que pagar por el 14 de julio de 1789 (día de la toma de la Bastilla), por el 9 de noviembre de 1989 (cuando cayó el muro de Berlín) o por el 18 de marzo de 1812 (declaración de la primera constitución española).

Pero puestos a gastar, hay días más caros: el 12 de octubre de 1492, fecha en que Colón llegó a América, se puede comprar por 30.000 euros; el 21 de julio de 1969, cuando el hombre pisó la Luna, cuesta 49.900 euros; el 17 de diciembre de 1903, cuando los hermanos Wright protagonizaron el primer vuelo a motor, cuesta 79.900, y el 11 de septiembre de 2001, el día de los atentados contra las torres gemelas de Nueva York, alcanza la cifra de 291.000 euros.  

Como regalo o como inversión

Las preguntas siguen surgiendo. ¿Quién querría comprar un día? ¿Y para qué? Mientras no exista una máquina del tiempo que nos permita revivir el descubrimiento de América (y cobrar por la visita a los demás), ser dueño de ese momento no parece tener demasiada utilidad.

“Desde luego, no es una cuestión de utilidad”, reconoce Hernández. “Es algo que tiene más que ver con el lujo y con el orgullo, con ser el único dueño de algo que es especial y tiene un valor para ti”. Explica que el valor que cada uno damos al tiempo es distinto, igual que ocurre con una obra de arte, y que hay quien está dispuesto a pagar miles de euros por algo que otros no querrían ni regalado.

El fundador de Get Your Time cuenta que la compra de un día tiene normalmente una de estas dos finalidades: “puedes comprar un día y regalarlo, como quien regala una estrella a un ser querido, o puedes revenderlo por más dinero, como si fuera una inversión”. Y pone como ejemplo el 26 de octubre de 1984. Ese día Michael Jordan  debutó en la NBA, y eso puede ser muy valioso para un fan del jugador, que podría estar dispuesto a pagar mucho más que los 4,99 euros que cuesta ese día en la web. Por uno o por otro motivo, ya han vendido un centenar de días, y eso que son aun prácticamente desconocidos.

Un negocio de legalidad dudosa

¿En serio puede alguien declararse dueño del tiempo? Según Borja Adsuara, abogado y consultor de Estrategia Digital para Empresas y Administraciones Públicas, no. Según los documentos legales facilitados a Teknautas por Get Your Time y consultados por Adsuara, “se confunde la realidad del tiempo con la unidad de medida o magnitud del tiempo, pero ni la primera es una realidad apropiable (propiedad material mueble o inmueble), ni la segunda es una obra de creación (propiedad intelectual) o invención (propiedad industrial) original suya.”.

Por eso la ocurrencia de Get Your Time se puede considerar una curiosidad pero no un negocio serio. “Lo más sorprendente no es que se declaren dueños del tiempo, sino que haya gente que les crea y se lo compre”, comenta Adsuara divertido. Considera que no hay en principio un problema legal, aunque sí podrían darse denuncias por publicidad engañosa al decir que son dueños del tiempo “cuando realmente no pueden serlo”.

“La intervención del notario aquí no hace otra cosa que crear una copia de seguridad del documento en el que ellos mismos se declaran propietarios del tiempo, pero eso no significa que efectivamente lo sean”. En su opinión han aprovechado el prestigio de la profesión para darle un barniz de legalidad a su idea, sobre todo ante quienes no tienen conocimientos profundos sobre derecho de la propiedad. 

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