hace menos de un año que se lanzó al mercado

Los usuarios de Surface RT, la gran olvidada, se quedan sin Windows 10

Se presentó hace menos de un año y todo apunta a que tardará aún menos en quedarse obsoleto. La 'tablet' Surface RT no recibirá la actualización a Windows 10

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23 de septiembre de 2013. Microsoft presenta al mundo la Surface 2, la segunda generación de la Surface original. Se trataba de la evolución de la tablet con arquitectura ARM, en un claro intento por hacer frente al todopoderoso iPad.

La Surface original y esta segunda generación formaban parte de una estrategia, como veríamos más tarde, mal planeada por Steve Ballmer y compañía: pretender derrotar al iPad en su propio mercado. El argumentario expuesto por Microsoft no era malo a priori: una tablet estéticamente impecable, con un diseño rompedor (o al menos lejos de las tesis de la tableta de Apple) y su principal baza, una funda teclado perfectamente integrada en la tablet.

Hay que reconocer que la presentación de esta primera versión, en 2012, logró sorprender al mercado, pero pronto aflorarían los inconvenientes. La batería no llegaba ni de lejos a los valores del iPad, el teclado era manifiestamente mejorable y la plataforma, Windows RT (una versión específica para ARM), apenas tenía aplicaciones. Con todo, Ballmer insistió tozudamente en esta guerra perdida de antemano, y ya se estaba preparando esta segunda versión que como apuntamos, vio la luz hace poco más de un año.

Pronto aflorarían los inconvenientes: la batería no llegaba ni de lejos a los valores del iPad, el teclado era manifiestamente mejorable y la plataforma, Windows RT, apenas tenía aplicaciones

21 de enero de 2015: llega Windows 10 y la muerte súbita de la Surface 2. ¿Cómo? ¿Un tablet con poco más de un año de vida que se descuelga del catálogo? Sí, la Surface con plataforma ARM se había convertido en un incómodo pasajero de viaje para el equipo capitaneado por Satya Nadella. El nuevo CEO comprendió pronto que la obsesión por derrotar al iPad de Ballmer se trataba de un error, y que no merecía la pena dedicar más recursos a este esfuerzo baldío.

Conviene destacar, por otro lado, que las ridículas ventas del producto, no dificultaron en exceso la decisión. La estrategia del nuevo equipo se centra ahora en potenciar la Surface Pro 3, un poderoso dispositivo a caballo entre tableta y portátil con el que rivalizar con Apple y demás fabricantes de portátiles en el jugoso mercado empresarial. En este planteamiento la Surface RT era sólo un mal sueño del que había que despertar cuanto antes. Y lo han hecho ya: la Surface RT ha desaparecido sin hacer ruido de la tienda online de Microsoft, y apenas queda stock en los mayoristas.

Un gran producto condenado a morir

En esta trágica historia, el protagonista principal no ha merecido un final tan humillante. Un servidor disfrutó de este equipo durante un par de semanas y la experiencia no pudo ser más grata: un tamaño compacto, una batería aceptable y la magia de un teclado completo. Aunque es cierto que rápidamente se topaba uno con el gran inconveniente de la plataforma: apenas había aplicaciones, y las de terceros parecía que las habían metido con el calzador a insistencia de Microsoft.

Sin embargo, si uno deseaba un producto sin demasiados compromisos para gestionar el correo electrónico y la ofimática, aquella aventura era sin duda una excelente opción. Siendo bueno, bonito y barato… ¿qué falló entonces? La ausencia de aplicaciones fue sin duda uno de los obstáculos más insalvables, pero también lo fue la incoherencia en la comunicación, un mal endémico de Microsoft en la era Ballmer: ¿era una tablet o un portátil? ¿competía con el resto de ordenadores? El astuto Tim Cook avistó pronto esta indefinición y no dudó en calificar al producto como "confuso". Y no le faltaba razón.

La Surface RT se ha convertido de esta manera en una tacha en el expediente de la firma, que brilla ahora con luz propia ante el despliegue de novedades presentadas que dejó boquiabierto al tendido. Es posible que esta aventura de Microsoft sea la última de una gestión del equipo anterior que Nadella quiere dejar atrás con hechos.

Y claro, la firma no ha dudado en apuntillar el producto, aunque eso sí, de una forma suave: no podrá actualizarse lógicamente a Windows 10, pero sí seguirá recibiendo actualizaciones en esta versión de la plataforma sentenciada a muerte. Una manera de no dejar tan tirados a los que hace poco más de un año se creyeron el cuento y corrieron a comprar la tablet. ¿Para los demás? Si usted quiere un equipo sin grandes aspiraciones ni necesidad de aplicaciones específicas, pero bueno en lo que hace, el Surface 2 puede ser una buena opción si la rebaja hasta agotar los stocks es considerable. Y seguro que lo es.

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