el mecanismo puede ser acelerado sin límite

Ingenieros españoles crean un sistema para recargar coches eléctricos en marcha

El mecanismo patentado permite multiplicar por cuatro la producción de electricidad. Además, evitaría tener que parar nuestro coche para cargarlo

Foto: Ingenieros españoles crean un sistema para recargar coches eléctricos en marcha

Uno de los mayores problemas que tienen los coches eléctricos para explotar al máximo sus capacidades consiste en la dificultad de implantar puntos de enchufe para recargar así sus baterías. El pontevedrés Héctor Campo ha ideado junto a un pequeño grupo de investigadores lo que podría ser la solución a este problema.

Un mecanismo patentado en España que permite multiplicar por cuatro la producción de electricidad, haría posible cargar el coche durante el trayecto, con él en marcha, lo que dotaría al automóvil de una mayor autonomía.

Hay que reconocer que el coche eléctrico ha llegado en un momento difícil, un periodo en el que las ventas de los principales mercados europeos caen, lo que impide nuevas inversiones de los fabricantes para desarrollar coches eléctricos más eficientes. El invento gallego podría presentar innumerables ventajas.

Puede ser acelerado sin límite de velocidad

El mecanismo, que recibe el nombre de acelerador de masas circular, surgió de la famosa fórmula de Einstein E= mc2. “Fue la encargada de hacernos pensar, promover nuestro invento”, cuenta Campo a Teknautas.

Los volantes de inercia tradicionales tienen un tope que les hace inútiles. Nosotros podemos acelerar la situación sin límite, por lo tanto, siempre tendremos potencia

En la ecuación, e representa la energía, m la masa y c2 el cuadrado de la velocidad de la luz. Lo que viene a decir, en términos más simples, es que masa y energía tienen una equivalencia. Son dos formas de la misma cosa: energía es materia liberada y materia es energía esperando suceder. Puesto que c2 representa un número enorme, en resumen dice que existe una cuantía inmensa de energía encerrada en cualquier objeto material.

Héctor Campo sabe cómo encontrarle el máximo provecho. “Nosotros apostamos por las masas dispersas. La fuerza centrífuga tiende a separar estas masas y gracias a nuestro diseño angular de la masa junto con el aro que tiene en el exterior, se le logra contrarrestar”, explica Campo.

Hasta ahora y desde hace muchos años se utiliza un volante que únicamente aporta al sistema una inercia adicional de modo que le permite almacenar energía cinética. Este volante continúa su movimiento por inercia cuando cesa la fuerza del motor que lo propulsa.

“Estos volantes tradicionales tienen un tope que les hace inútiles. Debido a su diseño, nosotros podemos acelerar la situación sin límite de velocidad. Por lo tanto, siempre tendremos potencia”.

La función de los compensadores orbitales

El primer prototipo del mecanismo es capaz de aumentar su velocidad por medio de los compensadores orbitales, formados por una serie de cápsulas tubulares que giran en torno a un eje.

La energía se genera a partir del aumento de la velocidad de este objeto, que se obtiene de la suma de la masa del propio compensador, la velocidad a la que éste se mueve en torno al eje y la fuerza centrífuga que se produce como resultado de este movimiento.

Para los primeros ensayos se han utilizado grupos de tres y cuatro compensadores con un peso total de un kilogramo, que giran a una velocidad de 3.000 revoluciones por minuto y con un radio de giro de 130 milímetros.

Tras tres años de investigación en los que han llegado a invertir unos 20.000 euros entre ensayos y diferentes pruebas, el sistema se puede adaptar en función de la energía que se desea obtener, independientemente de si se trata de grandes o de pequeñas cantidades. Tan solo basta con aumentar o disminuir el número de cápsulas, su volumen, la velocidad del giro y su radio.

Tal y como señala Héctor Campo, otro aspecto fundamental de estos compensadores orbitales se encuentra en su capacidad para generar un vacío orbital a través de las cámaras de aire de cada cápsula, con lo que se consigue reducir la carga de trabajo necesaria para producir energía.

Aplicaciones en la industria de energía eléctrica

Según el director de la investigación, sus aplicaciones son infinitas. “Tiene muchas aplicaciones sobre todo en la industria de energía eléctrica, donde se podría utilizar nuestro mecanismo de inmediato”.

El mecanismo permitiría recargar las baterías de los coches eléctricos de forma automática mientras el vehículo se encuentra en movimiento

Uno de los mejores usos del dispositivo es el que se le puede dar de cara al desarrollo de los coches eléctricos, ya que permitiría recargar las baterías de forma automática mientras el vehículo se encuentra en movimiento: “En este caso, necesitaríamos más trabajo en el laboratorio pero no requeriría mucho tiempo”.

La UE respaldó este año que para el 2020 existiera un punto de recarga por cada 10 coches eléctricos como medida para impulsar la utilización de combustibles alternativos limpios. La falta de infraestructuras de recarga limitaban su uso, además de su elevado precio. El mecanismo de Héctor Campo y de sus investigadores puede poner fin a esta situación.

“El fondo del sistema es poder adaptarlo a los coches. Existen los volantes de inercia y esto son volantes de inercia evolucionados. Permiten tener un extra de potencia”, concluye.

Tecnología
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
16 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios