las tecnológicas fichan entre los jóvenes

Becarios que ganan 81.000 dólares al año: en Silicon Valley se paga el talento

Algunos no han terminado aún el instituto y van a clase en bicicleta, y ya ganan más que sus padres. Las tecnológicas no quieren dejar escapar el talento

Foto: Marck Zuckerberg y Michael Sayman, uno de sus fichajes más precoces
Marck Zuckerberg y Michael Sayman, uno de sus fichajes más precoces

"Enhorabuena, su candidatura ha sido seleccionada y en breve se incorporará al equipo”. El texto no puede provocar más entusiasmo para quien busca desesperadamente trabajo, una circunstancia que por desgracia viven las primeras víctimas del azote de la crisis que padecemos: los desempleados.

Pero antes de descorchar el champán hay que seguir leyendo: sueldos que rozan la indigencia y con los que a duras penas se puede llenar la cesta de la compra a fin de mes, como para plantearse pagar el alquiler de la vivienda, porque de pedir una hipoteca ni hablamos. Y encima como para protestar: es un puesto sin garantías de futuro en el que hay que dar el 200% al minuto porque hay un ejército de candidatos dispuestos a tomar nuestra precaria antorcha.

Sin embargo,  no en todas partes sucede lo mismo. En Silicon Valley saben bien que el verdadero valor de un empleado reside en su talento, y éste viene con la persona. Sabiendo esto ¿por qué esperar a que curse sus estudios para ficharlenbsp;

A la 'pesca' del talento

Al igual que los ojeadores en el fútbol bajan a ligas escolares para pescar a lazo a los que apuntan maneras todavía siendo niños, los grandes no parecen dispuestos a esperar a que la fruta madure antes de que otro la arranque y han comenzado a tentar a los más jóvenes para que se unan a sus filas. Y en ocasiones a edades casi irrisorias.

La estrategia tiene su lógica: si el factor humano es tan determinante, mejor moldear al candidato desde joven y forjarlo en la cultura de la empresa con vistas a obtener un senior curtido con poco más de veinte años. ¿Y con qué los retiene? Una línea en el currículo y una palmadita en la espalda a los que estamos acostumbrados en nuestro país no son precisamente los cantos de sirena del dorado valle: el portal Glassdoor, que analiza la trastienda de tanto empleador como candidato, ha desvelado que en algunos sitios las prácticas se cotizan por más de 80.000 dólares al año. Y hablamos de chavales de apenas 19 años.

Esto lo conoce de primera mano el risueño Michael Sayman, que con apenas 13 años recibió la llamada del mismísimo Mark Zuckerberg y en poco tiempo estaba asumiendo la hipoteca de la casa de sus padres, y todo por su habilidad manifiesta no tanto como programador de apps para el iPhone, sino como un astuto estratega a la hora de proporcionar al cliente lo que estaba buscando. Es precisamente este olfato el que parece no tener precio para los grandes del sector de la tecnología.

Es un tipo tan majo… si tuviera que describirle con una palabra diría que es encantador, y con los pies en el suelo, si no supieras de antemano quién es no podrías imaginar que se trata del CEO de Facebook

Y así las cosas, un chaval al que su madre le llamaba para la cena a voz en grito, pasó en semanas a encontrarse cara a cara con una de las figuras más relevantes de nuestro tiempo. Hemos preguntado a Sayman por este encuentro y por sus declaraciones a Teknautas parece que hubo química desde el minuto cero: “Es un tipo tan majo… si tuviera que describirle con una palabra diría que es encantador, y con los pies en el suelo”, explica, “si no supieras de antemano quién es no podrías imaginar que se trata del CEO de Facebook”. Una mirada cara a cara de dos personas que no pierden el tiempo en el atrezzo: Zuck con sus chancletas y el otro mascando chicle, pero los dos unos auténticos artistas en lo suyo, sea lo que sea.

En bici al instituto y ganan más que sus padres

Así que imaginen el panorama: mandar un currículo a Twitter con tan sólo 19 años, que lo acepten, y no sólo poder contar a los amigos que se trabaja en una de las firmas más relevantes de la época, sino que además por ello estamos cobrando cifras que se acercan a los 7.000 dólares al mes por unas prácticas en las que si todo sale bien, nos granjearán el pasaporte definitivo para formar parte del equipo de estrellas. 

Bloomberg destaca que muchos de estos privilegiados todavía van en bici al instituto y ganan en la mayoría de los casos bastante más que sus padres, y lo curioso del caso es que en estos candidatos no es que el currículum sea determinante o no en la selección: directamente no existe puesto que los seleccionados no han tenido tiempo ni de terminar bachiller

Es mucho más interesante ser capaz de resolver problemas cuando no hay realmente una respuesta obvia

¿Qué están buscando los grandes del sector exactamente en estos jóvenes sin experiencia? Lazslo Bock, responsable de recursos humanos de Google nos da una pista al entender que en las universidades se modela a los estudiantes para que den una respuesta concreta para un problema dado, pero… ¿qué sucede cuando la situación no se corresponde con ningún patrón previamente aprendido? Esta capacidad de reacción innata es lo que persiguen realmente gigantes como Google. “Es mucho más interesante ser capaz de resolver problemas cuando no hay realmente una respuesta obvia”, sentencia.

En Facebook, por su parte, lo que realmente se busca “es el talento” tal y como reconoce Miranda Kalinowski. Y en realidad el sueldo es sólo la punta del iceberg de lo que realmente obtiene uno de estos jóvenes cuando franquea de forma definitiva la puerta muchos de estos gigantes: ya se sabe, comida gratis, transporte incluido y una buena colección de detalles que consiguen que estas firmas sean cotizadas como la espuma para los que buscan empleo en Estados Unidos.

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