LA CONVIERTE EN BIOCOMBUSTIBLE

El cortacésped robótico que obtiene la energía de la hierba

Se puede programar para que trabaje de forma autónoma, elimina la contaminación acústica y al mismo tiempo convierte la hierba en biocombustible

Foto: El cortacésped robótico que obtiene la energía de la hierba

Se trata todavía de un prototipo, pero las innovaciones que el joven equipo de los laboratorios EcoMow, una spinoff de la Universidad George Mason, en Washington, está desarrollando en el campo de los combustibles fósiles, con la vocación de aplicarlos en todo tipo de vehículos, va camino de dar sus primeros frutos.

Su objetivo es mejorar las tecnologías existentes en el mercado para hacer posible el procesamiento de biomasa de una forma más eficiente, transformándola en biocombustible.

El proceso de transferencia tecnológica para trasladar la tecnología al mercado ya está en marcha. En ese sentido, han empezado por uno de los vehículos motorizados más populares del mundo, un cortacésped, por la sencillez que implica, en este caso, el proceso de recolección de la biomasa para su posterior transformación en biocombustible.

El proceso de transformación

Los cortacéspedes clásicos funcionan en base a dos tipos de sistemas. Bien expulsan la hierba al exterior durante el proceso de siega, o bien la recogen en un depósito especial para su posterior reciclaje. La propuesta de EcoMow es totalmente diferente. Su tecnología concibe la posibilidad de que el vehículo sea completamente autónomo, obteniendo la energía de la propia hierba, transformándola en combustible a medida que siega el cesped.

La clave del sistema es lo que denominan un gasificador, dispositivo que se encarga de la transformación de la biomasa en combustible. En el primer paso del proceso, que se repite constantemente, la hierba se aloja en un recipiente donde se aplica calor a la biomasa para secarla, convirtiéndola en pellets, un tipo de combustible fósil que suele utilizarse en estufas.

Además de ser ecológica, permitendo ahorros considerables, los ingenieros han desarrollado un 'software' que permite al cortacésped funcionar sin intervención humana, como los clásicos robots de limpieza: sólo hay que programar la ruta de siegaA continuación, se inicia un proceso físico denominado pirólisis, que consiste en la descomposición química de materia orgánica sometida a altas temperaturas en ausencia de oxígeno. Finalmente, se libera el hidrógeno necesario para alimentar un motor de gas convencional. 

Además de ser ecológica, permitendo ahorros considerables -EcoMow ha creado una calculadora online-, los ingenieros han desarrollado un software que permite al cortacésped funcionar sin intervención humana, como los clásicos robots de limpieza: sólo tiene que programar la ruta de siega. El programa que han desarrollado está basado en Android y permite configurar a través de Google Maps el diseño del césped del usuario. Y una característica no menos importante: el cortacésped de EcoMow no hace ruido.

Nuevas innovaciones

No es el único prototipo innovador en materia de cortacéspedes que ha surgido en los últimos tiempos. También está en proceso de desarrollo, se llama Grass Printer y, en este caso, también está robatizado, aunque con un objetivo mucho más original: permite crear diseños para que el vehículo dibuje cualquier tipo de mensaje sobre el césped.

También se presentó el año pasado el cortacésped más rápido jamás creado, Mean Mower, en el vídeo superior. Fabricado por Honda Power Equipment, en asociación con Team Dynamics, puede alcanzar una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora.

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