Kayla Laws, la chica que plantó cara a la 'pornovenganza'
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encontró fotos suyas desnuda en internet

Kayla Laws, la chica que plantó cara a la 'pornovenganza'

Kayla Laws recibió una llamada de una amiga avisándole de que había fotos suyas desnuda en la red. Fue el comienzo de una terrible pesadilla

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Todo sucedió de repente. Kayla Laws, una hermosa joven californiana se encontraba en el trabajo cuando sonó su móvil. Al otro lado de la línea una de sus mejores amigas con unas palabras que dieron el pistoletazo de salida a una de las peores pesadillas vividas por esta joven y miles más en todo el mundo. "Tengo que hablar contigo urgentemente, es muy importante", el tono de voz imperante y cargado de angustia presagiaba que algo iba realmente mal.

Su amiga soltó el bombazo: "Hay fotos tuyas desnuda en internet". Estupefacción. En esos segundos de confusión extrema uno intenta con urgencia encontrar una explicación a lo sucedido que sirva como escape. Esa causa que diga "¡ah!" y quite todo el hierro al asunto, que no es poco. Pero no. ¿Desnuda en internet? Eso no era posible.

Echó mano del iPhone siguiendo las indicaciones de su amiga y en efecto, ahí estaba, desnuda de torso para arriba, y no en un sitio cualquiera, descubrió el lado más oscuro de la red. Las tinieblas que casi nadie conoce y que produce pavor conocerlas: el conocido revenge porn.

Se trata de un fenómeno mediante el cual los amantes despechados publican en la red fotos de sus ex de lo más comprometedoras. Ya se sabe, la típica foto saliendo de la ducha que fue motivo en su día de unas risas rodeadas de afecto y respeto, pero que ahora son munición pesada para una vendetta sin ningún respeto a los valores más elementales.

Y no estamos hablando de subir las fotos de desnudos a una red social y que todo el mundo las vea, sino de sitios web dedicados al más puro escarnio público y en los que la instantánea va acompañada de detalles personales, como la dirección de su casa, correo electrónico o lugar de trabajo.

Lo peor del asunto es que los sitios dedicados al revenge porn tienen sus acólitos que no se dedican a la contemplación de las fotos humillantes, sino que participan en un acoso con un alcance insospechado. Y no estamos hablando de pequeñas webs con un tráfico accidental: el sitio en el que fue publicada la foto de la joven sumaba 5 millones de visitantes al mes.

"Ha pasado algo horrible, mamá"

Con las manos temblorosas, Kayla telefoneó con urgencia a su madre: "ha pasado algo horrible mamá". Pero la humillante visión de su cuerpo desnudo en la red era sólo la punta del iceberg de una pesadilla que estaba a punto de comenzar. En un escalofriante relato publicado a finales del pasado año en Xojane.com da cuenta con pelos y señales de los sucesos a los que se vio sometida tanto ella como su madre.

Lo de la foto fue el pistoletazo de salida a una serie de acontecimientos que cuesta creer. La madre, una conocida defensora de los derechos animales en Estados Unidos, se puso en contacto con el administrador de la web solicitando que se retirara de forma inmediata la foto. Y es aquí donde el asunto se tornó surrealista: "no", fue la respuesta obtenida. Y que nadie crea que de una manera anónima: el dueño de la página nunca ocultó su identidad.

Se trata de Hunter Moore, un sujeto que no dudaba en calificarse a sí mismo como "arruinador de vidas personales" y en describir a las víctimas que ocupaban sin saberlo (y por supuesto, sin permiso) su página como "putas" que en el fondo merecían lo que estaba sucediendo.

Moore se había habituado a las querellas y llamadas y las ignoraba aprovechando un vacío legal que hasta enero de este mismo año no se cubrió. Pero decíamos que la pesadilla iba mucho más allá de la propia humillación de la foto y es que madre e hija comenzaron a vivir en carnes propias un acoso que iba más allá de lo imaginable. Los insultos en Twitter proliferaron, así como los correos a conocidos de la aludida con el link a la foto, llamadas a vecinos... imaginen el infierno.

Esta impunidad provocó que el asunto cobrara ya carices siniestros cuando una noche la hija anunció desde la ventana: "Mamá, ese coche lleva ahí dos noches vigilando ¿qué hace?". En efecto, la depravación había llegado a tal extremo que los habituales de la web habían decidido visitar el domicilio de la acosada.

Esta escalofriante historia ha destapado una dura realidad que estaban viviendo de forma anónima una ingente cantidad de mujeres ante la actitud chulesca de Moore, que al sentirse impune, planificó un nuevo proyecto en el que además de las fotos, aparecerían instrucciones sobre cómo llegar a casa de las víctimas.

La historia parece surrealista y aunque no lo crean, no ha comenzado a ver su fin hasta el pasado 14 de enero, cuando Moore fue finalmente detenido por el FBI acusado de hasta catorce delitos y se encuentra ahora mismo a la espera de juicio. De prosperar las acusaciones, Moore podría enfrentarse penas de cárcel durante varias décadas, aunque como apuntamos, se está a la espera de que se celebre este insólito juicio que podría poner fin al terrible revenge porn.

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