Es noticia
Menú
¿Ha llegado el momento de las televisiones 4K? Hay motivos para pensar que no
  1. Tecnología
poco contenido, precios altos...

¿Ha llegado el momento de las televisiones 4K? Hay motivos para pensar que no

Los televisores 4K han llegado gracias a unos pocos fabricantes con una intachable carta de presentación bajo el brazo, pero tienen sus inconvenientes

Foto:

Aterrizaron en el mercado hace sólo algunos meses, pero poco a poco se están haciendo un hueco en algunos de los hogares más privilegiados y en dos años se espera que lo hagan de forma masiva.

Los televisores 4K han llegado de la mano de unos pocos fabricantes como Samsung, Panasonic, LG o Sony, entre otros, con una intachable carta de presentación bajo el brazo: las imágenes que reproducen cuadriplican la capacidad de las full HD y ofrecen una resolución y nitidez similar a la vida real. La pregunta que se hacen ahora muchos usuarios es: ¿merecen realmente la pena? Y se acercan las compras navideñas.

Los minoristas esperan multiplicar sus ventas en esta época del año, pero también el comercio online. Año tras año, los internautas se lanzan a comprar por la red impulsados por las ventajas que ofrece: se puede comprar a cualquier hora del día, permite comparar precios e incluye numerosas ofertas. En este sentido, uno de los sectores que se lleva la palma es el de la tecnología, en el que se incluyen las televisiones.

Si lo recuerdan, el 3D era hasta hace poco el último grito en torno a estos aparatos. Los fabricantes aseguraban que el futuro pasaba por ahí y tras un tiempo en el mercado esta tecnología puede decirse que no ha cuajado. El 4K, por el contrario, parece tener un futuro más prometedor, aunque hoy en día todavía tiene muchas carencias.

En Teknautas hemos hablado con expertos en la materia para analizar si merece o no la pena comprarse un televisor 4K. Y todos coinciden prácticamente en lo mismo:

Falta de un estándar claro de conectividad HDMI

Imaginen que tienen un televisor full HD y para ver un BlueRay utilizan un cable USB en lugar de un HDMI. Pues es lo mismo que está sucediendo con la mayoría de televisores 4K que hay en el mercado.

Según Aitor Urraca, director de la revista especializada en televisores On Off , "el conector idóneo para este tipo de aparatos es un HDMI 2.0. Sin embargo, tan sólo un modelo de Panasonic lo incluye. El resto cuenta con una conectividad HDMI 1.3, que no sirve".

"El estándar no quedó claro. Una alternativa es el USB 3.0, una entrada que sí está en la mayoría de televisores 4K", añade.

Samsung lo que hace es incluir una caja con su televisor 4K donde entran todos los conectores del aparato y de ahí sale un solo cable al televisor. Esto significa que si mañana se cambia el HDMI, el usuario tendrá que cambiar la caja, pero no el aparato, lo que le saldrá más económico.

"Las televisiones que no incluyen un HDMI 2.0 no tienen un 4K real, sino escalado. Es como si estuviesen capadas. Aun así, no hay que olvidar que nos están vendiendo un continente sin contenido", añade Miguel Ángel Revilla, socio de Cine Audiorema.

Poco contenido en 4K, igual a peor calidad de imagen

Sucedió lo mismo con las televisiones 3D. Cuando salieron al mercado, los creadores de contenidos tuvieron que adaptarse, algo que aún no ha terminado de suceder. Los compradores de 3D han sufrido en carne propia los rigores de la ausencia de contenido (muy pocos títulos en el mercado y, por descontado, la programación habitual no emite en este formato). Actualmente, ocurre algo parecido con el 4K.

"Ni las emisiones de pruebas en HD de TVE aprovechan al 100% la pantalla full HD, no digamos del 4K", explica Aitor Urraca. La primera consecuencia de esto es una peor calidad de imagen.

Lo que hacen estos televisores en este tipo de situaciones es escalar la resolución que reciben, lo que provoca una sensación de bajada de calidad

Como ocurría con las Full HD, lo que hacen estos aparatos en este tipo de situaciones es escalar la resolución que reciben, lo que provoca una sensación de bajada de calidad. Si a un televisor 4K le entra una señal inferior, sencillamente se inventa los píxeles que faltan.

"En general, el resultado en la mayoría de modelos es bueno, pero lógicamente la imagen aparece de calidad inferior, sobre todo en vídeo en movimiento. En las fotografías es muy fácil que inventen adecuadamente. Si el televisor se encuentra un punto rojo arriba y otro abajo, lo que pone en el medio también es rojo. Así consigue más o menos dar el pego. Pero, cuando el vídeo va a mucha velocidad, el procesamiento de los datos es más complejo", argumenta el director de On Off.

Se espera que en un futuro se empiece a emitir en esta calidad. Sin ir más lejos, algunos canales extranjeros han anunciado que transmitirán el Mundial de Brasil en esta tecnología. Pero la realidad es que hoy esto no es lo normal.

Pero ¿quién tiene espacio para 55 pulgadas?

Otro de los problemas que implica comprarse un televisor 4K es el tamaño. Según la mayoría de expertos consultados, las dimensiones que han de tener estos televisores para que de verdad se aprecie su calidad de imagen son de 55 pulgadas como mínimo. Y de ahí para arriba.

"Menos tamaño, no se aprecia la calidad del 4K", añade Aitor Urraca. "En una Full HD, a partir de las 55 pulgadas empiezas a notar que la cantidad de píxeles es poca para su tamaño".

placeholder

"Yo iría un poco más lejos y establecería el mínimo en 65 pulgadas", añade Miguel Ángel. "Por contra de lo que se piensa, este es un tamaño que cada vez se está demandando más. Casi no te encuentras clientes que te pidan televisores de menos. El 42 y 47 pulgadas son modelos que en poco tiempo se dejarán de hacer".

Precios todavía demasiado caros

El hecho de que esta tecnología sea nueva y todavía esté en manos de unos pocos fabricantes hace que los precios todavía estén por las nubes. "Samsung, Panasonic, Sony y LG parece que se han puesto de acuerdo para no vender estas pantallas a otras más pequeñas. Esto significa que esta tecnología no bajará de precio radicalmente en un futuro próximo", añade Miguel Ángel.

Una televisión 4K de Sony de 55 pulgadas cuesta 4.000 euros. Exactamente lo mismo que otro modelo de LG del mismo tamaño. "Y estamos hablando de una estándar. Si nos vamos a la nativa, te costará desde 6.000 euros. Pero el que desembolse ese dinero sólo estará pagando que ponga 4K, nada más", concluye.

De momento, algunas marcas han bajado un poco sus precios, pero no lo suficiente. Mientras tanto, la duda en los usuarios sigue siendo la misma: ¿son el futuro de las televisiones o fracasarán como las 3D?

Aterrizaron en el mercado hace sólo algunos meses, pero poco a poco se están haciendo un hueco en algunos de los hogares más privilegiados y en dos años se espera que lo hagan de forma masiva.

Samsung Tecnología LG Sony Precios
El redactor recomienda